SALMOS LIBRO I.Obra Fotográfica de cotallononocot

Capítulo 1
El justo y los pecadores
1:1 Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos,
Ni estuvo en camino de pecadores,
Ni en silla de escarnecedores se ha sentado;
1:2 Sino que en la ley de Jehová está su delicia,
Y en su ley medita de día y de noche.
1:3 Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas,Jeremias 17. 8
Que da su fruto en su tiempo,
Y su hoja no cae;
Y todo lo que hace, prosperará.
1:4 No así los malos,
Que son como el tamo que arrebata el viento.
1:5 Por tanto, no se levantarán los malos en el juicio,
Ni los pecadores en la congregación de los justos.
1:6 Porque Jehová conoce el camino de los justos;
Mas la senda de los malos perecerá.

Capítulo 2
El reino del ungido de Jehová
é
2:1 ¿Por qué se amotinan las gentes,
Y los pueblos piensan cosas vanas?
2:2 Se levantarán los reyes de la tierra,
Y príncipes consultarán unidos
Contra Jehová y contra su ungido,Hechos 4. 25-26 diciendo:
2:3 Rompamos sus ligaduras,
Y echemos de nosotros sus cuerdas.
2:4 El que mora en los cielos se reirá;
El Señor se burlará de ellos.
2:5 Luego hablará a ellos en su furor,
Y los turbará con su ira.
2:6 Pero yo he puesto mi rey
Sobre Sion, mi santo monte.
2:7 Yo publicaré el decreto;
Jehová me ha dicho: Mi hijo eres tú;
Yo te engendré hoy.Hechos 13. 33Hebreos 1. 5Hebreos 5. 5
2:8 Pídeme, y te daré por herencia las naciones,
Y como posesión tuya los confines de la tierra.
2:9 Los quebrantarás con vara de hierro;Apocalipsis 2. 26-27Apocalipsis 12. 5Apocalipsis 19. 15
Como vasija de alfarero los desmenuzarás.
2:10 Ahora, pues, oh reyes, sed prudentes;
Admitid amonestación, jueces de la tierra.
2:11 Servid a Jehová con temor,
Y alegraos con temblor.
2:12 Honrad al Hijo, para que no se enoje, y perezcáis en el camino;
Pues se inflama de pronto su ira.
Bienaventurados todos los que en él confían.

Capítulo 3
Oración matutina de confianza en Dios
Salmo de David, cuando huía de delante de Absalón su hijo.2 Samuel 15. 13–17. 22
é
3:1 ¡Oh Jehová, cuánto se han multiplicado mis adversarios!
Muchos son los que se levantan contra mí.
3:2 Muchos son los que dicen de mí:
No hay para él salvación en Dios. Selah
3:3 Mas tú, Jehová, eres escudo alrededor de mí;
Mi gloria, y el que levanta mi cabeza.
3:4 Con mi voz clamé a Jehová,
Y él me respondió desde su monte santo. Selah
3:5 Yo me acosté y dormí,
Y desperté, porque Jehová me sustentaba.
3:6 No temeré a diez millares de gente,
Que pusieren sitio contra mí.
3:7 Levántate, Jehová; sálvame, Dios mío;
Porque tú heriste a todos mis enemigos en la mejilla;
Los dientes de los perversos quebrantaste.
3:8 La salvación es de Jehová;
Sobre tu pueblo sea tu bendición. Selah

Capítulo 4
Oración vespertina de confianza en Dios
Al músico principal; sobre Neginot. Salmo de David.
é
4:1 Respóndeme cuando clamo, oh Dios de mi justicia.
Cuando estaba en angustia, tú me hiciste ensanchar;
Ten misericordia de mí, y oye mi oración.
4:2 Hijos de los hombres, ¿hasta cuándo volveréis mi honra en infamia,
Amaréis la vanidad, y buscaréis la mentira? Selah
4:3 Sabed, pues, que Jehová ha escogido al piadoso para sí;
Jehová oirá cuando yo a él clamare.
4:4 Temblad, y no pequéis;Efesios 4. 26
Meditad en vuestro corazón estando en vuestra cama, y callad. Selah
4:5 Ofreced sacrificios de justicia,
Y confiad en Jehová.
4:6 Muchos son los que dicen: ¿Quién nos mostrará el bien?
Alza sobre nosotros, oh Jehová, la luz de tu rostro.
4:7 Tú diste alegría a mi corazón
Mayor que la de ellos cuando abundaba su grano y su mosto.
4:8 En paz me acostaré, y asimismo dormiré;
Porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado.

Capítulo 5
Plegaria pidiendo protección
Al músico principal; sobre Nehilot. Salmo de David.
é
5:1 Escucha, oh Jehová, mis palabras;
Considera mi gemir.
5:2 Está atento a la voz de mi clamor, Rey mío y Dios mío,
Porque a ti oraré.
5:3 Oh Jehová, de mañana oirás mi voz;
De mañana me presentaré delante de ti, y esperaré.
5:4 Porque tú no eres un Dios que se complace en la maldad;
El malo no habitará junto a ti.
5:5 Los insensatos no estarán delante de tus ojos;
Aborreces a todos los que hacen iniquidad.
5:6 Destruirás a los que hablan mentira;
Al hombre sanguinario y engañador abominará Jehová.
5:7 Mas yo por la abundancia de tu misericordia entraré en tu casa;
Adoraré hacia tu santo templo en tu temor.
5:8 Guíame, Jehová, en tu justicia, a causa de mis enemigos;
Endereza delante de mí tu camino.
5:9 Porque en la boca de ellos no hay sinceridad;
Sus entrañas son maldad,
Sepulcro abierto es su garganta,
Con su lengua hablan lisonjas.Romanos 3. 13
5:10 Castígalos, oh Dios;
Caigan por sus mismos consejos;
Por la multitud de sus transgresiones échalos fuera,
Porque se rebelaron contra ti.
5:11 Pero alégrense todos los que en ti confían;
Den voces de júbilo para siempre, porque tú los defiendes;
En ti se regocijen los que aman tu nombre.
5:12 Porque tú, oh Jehová, bendecirás al justo;
Como con un escudo lo rodearás de tu favor.

Capítulo 6
Oración pidiendo misericordia en tiempo de prueba
Al músico principal; en Neginot, sobre Seminit. Salmo de David.
é
6:1 Jehová, no me reprendas en tu enojo,
Ni me castigues con tu ira.Salmos 38. 1
6:2 Ten misericordia de mí, oh Jehová, porque estoy enfermo;
Sáname, oh Jehová, porque mis huesos se estremecen.
6:3 Mi alma también está muy turbada;
Y tú, Jehová, ¿hasta cuándo?
6:4 Vuélvete, oh Jehová, libra mi alma;
Sálvame por tu misericordia.
6:5 Porque en la muerte no hay memoria de ti;
En el Seol, ¿quién te alabará?
6:6 Me he consumido a fuerza de gemir;
Todas las noches inundo de llanto mi lecho,
Riego mi cama con mis lágrimas.
6:7 Mis ojos están gastados de sufrir;
Se han envejecido a causa de todos mis angustiadores.
6:8 Apartaos de mí, todos los hacedores de iniquidad;Mateo 7. 23Lucas 13. 27
Porque Jehová ha oído la voz de mi lloro.
6:9 Jehová ha oído mi ruego;
Ha recibido Jehová mi oración.
6:10 Se avergonzarán y se turbarán mucho todos mis enemigos;
Se volverán y serán avergonzados de repente.

Capítulo 7
Plegaria pidiendo vindicación
Sigaión de David, que cantó a Jehová acerca de las palabras de Cus hijo de Benjamín.
é
7:1 Jehová Dios mío, en ti he confiado;
Sálvame de todos los que me persiguen, y líbrame,
7:2 No sea que desgarren mi alma cual león,
Y me destrocen sin que haya quien me libre.
7:3 Jehová Dios mío, si yo he hecho esto,
Si hay en mis manos iniquidad;
7:4 Si he dado mal pago al que estaba en paz conmigo
(Antes he libertado al que sin causa era mi enemigo),
7:5 Persiga el enemigo mi alma, y alcáncela;
Huelle en tierra mi vida,
Y mi honra ponga en el polvo. Selah
7:6 Levántate, oh Jehová, en tu ira;
Alzate en contra de la furia de mis angustiadores,
Y despierta en favor mío el juicio que mandaste.
7:7 Te rodeará congregación de pueblos,
Y sobre ella vuélvete a sentar en alto.
7:8 Jehová juzgará a los pueblos;
Júzgame, oh Jehová, conforme a mi justicia,
Y conforme a mi integridad.
7:9 Fenezca ahora la maldad de los inicuos, mas establece tú al justo;
Porque el Dios justo prueba la mente y el corazón.Apocalipsis 2. 23
7:10 Mi escudo está en Dios,
Que salva a los rectos de corazón.
7:11 Dios es juez justo,
Y Dios está airado contra el impío todos los días.
7:12 Si no se arrepiente, él afilará su espada;
Armado tiene ya su arco, y lo ha preparado.
7:13 Asimismo ha preparado armas de muerte,
Y ha labrado saetas ardientes.
7:14 He aquí, el impío concibió maldad,
Se preñó de iniquidad,
Y dio a luz engaño.
7:15 Pozo ha cavado, y lo ha ahondado;
Y en el hoyo que hizo caerá.
7:16 Su iniquidad volverá sobre su cabeza,
Y su agravio caerá sobre su propia coronilla.
7:17 Alabaré a Jehová conforme a su justicia,
Y cantaré al nombre de Jehová el Altísimo.

Capítulo 8
La gloria de Dios y la honra del hombre
Al músico principal; sobre Gitit. Salmo de David.
é
8:1 ¡Oh Jehová, Señor nuestro,
Cuán glorioso es tu nombre en toda la tierra!
Has puesto tu gloria sobre los cielos;
8:2 De la boca de los niños y de los que maman,Mateo 21. 16 fundaste la fortaleza,
A causa de tus enemigos,
Para hacer callar al enemigo y al vengativo.
8:3 Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos,
La luna y las estrellas que tú formaste,
8:4 Digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria,
Y el hijo del hombre, para que lo visites?Job 7. 17-18Salmos 144. 3Hebreos 2. 6-8
8:5 Le has hecho poco menor que los ángeles,
Y lo coronaste de gloria y de honra.
8:6 Le hiciste señorear sobre las obras de tus manos;
Todo lo pusiste debajo de sus pies:1 Corintios 15. 27Efesios 1. 22Hebreos 2. 8
8:7 Ovejas y bueyes, todo ello,
Y asimismo las bestias del campo,
8:8 Las aves de los cielos y los peces del mar;
Todo cuanto pasa por los senderos del mar.
8:9 ¡Oh Jehová, Señor nuestro,
Cuán grande es tu nombre en toda la tierra!

Capítulo 9
Acción de gracias por la justicia de Dios
Al músico principal; sobre Mut-labén. Salmo de David.
é
9:1 Te alabaré, oh Jehová, con todo mi corazón;
Contaré todas tus maravillas.
9:2 Me alegraré y me regocijaré en ti;
Cantaré a tu nombre, oh Altísimo.
9:3 Mis enemigos volvieron atrás;
Cayeron y perecieron delante de ti.
9:4 Porque has mantenido mi derecho y mi causa;
Te has sentado en el trono juzgando con justicia.
9:5 Reprendiste a las naciones, destruiste al malo,
Borraste el nombre de ellos eternamente y para siempre.
9:6 Los enemigos han perecido; han quedado desolados para siempre;
Y las ciudades que derribaste,
Su memoria pereció con ellas.
9:7 Pero Jehová permanecerá para siempre;
Ha dispuesto su trono para juicio.
9:8 El juzgará al mundo con justicia,
Y a los pueblos con rectitud.
9:9 Jehová será refugio del pobre,
Refugio para el tiempo de angustia.
9:10 En ti confiarán los que conocen tu nombre,
Por cuanto tú, oh Jehová, no desamparaste a los que te buscaron.
9:11 Cantad a Jehová, que habita en Sion;
Publicad entre los pueblos sus obras.
9:12 Porque el que demanda la sangre se acordó de ellos;
No se olvidó del clamor de los afligidos.
9:13 Ten misericordia de mí, Jehová;
Mira mi aflicción que padezco a causa de los que me aborrecen,
Tú que me levantas de las puertas de la muerte,
9:14 Para que cuente yo todas tus alabanzas
En las puertas de la hija de Sion,
Y me goce en tu salvación.
9:15 Se hundieron las naciones en el hoyo que hicieron;
En la red que escondieron fue tomado su pie.
9:16 Jehová se ha hecho conocer en el juicio que ejecutó;
En la obra de sus manos fue enlazado el malo. Higaion. Selah
9:17 Los malos serán trasladados al Seol,
Todas las gentes que se olvidan de Dios.
9:18 Porque no para siempre será olvidado el menesteroso,
Ni la esperanza de los pobres perecerá perpetuamente.
9:19 Levántate, oh Jehová; no se fortalezca el hombre;
Sean juzgadas las naciones delante de ti.
9:20 Pon, oh Jehová, temor en ellos;
Conozcan las naciones que no son sino hombres. Selah

Capítulo 10
Plegaria pidiendo la destrucción de los malvados
é
10:1 ¿Por qué estás lejos, oh Jehová,
Y te escondes en el tiempo de la tribulación?
10:2 Con arrogancia el malo persigue al pobre;
Será atrapado en los artificios que ha ideado.
10:3 Porque el malo se jacta del deseo de su alma,
Bendice al codicioso, y desprecia a Jehová.
10:4 El malo, por la altivez de su rostro, no busca a Dios;
No hay Dios en ninguno de sus pensamientos.
10:5 Sus caminos son torcidos en todo tiempo;
Tus juicios los tiene muy lejos de su vista;
A todos sus adversarios desprecia.
10:6 Dice en su corazón: No seré movido jamás;
Nunca me alcanzará el infortunio.
10:7 Llena está su boca de maldición, y de engaños y fraude;Romanos 3. 14
Debajo de su lengua hay vejación y maldad.
10:8 Se sienta en acecho cerca de las aldeas;
En escondrijos mata al inocente.
Sus ojos están acechando al desvalido;
10:9 Acecha en oculto, como el león desde su cueva;
Acecha para arrebatar al pobre;
Arrebata al pobre trayéndolo a su red.
10:10 Se encoge, se agacha,
Y caen en sus fuertes garras muchos desdichados.
10:11 Dice en su corazón: Dios ha olvidado;
Ha encubierto su rostro; nunca lo verá.
10:12 Levántate, oh Jehová Dios, alza tu mano;
No te olvides de los pobres.
10:13 ¿Por qué desprecia el malo a Dios?
En su corazón ha dicho: Tú no lo inquirirás.
10:14 Tú lo has visto; porque miras el trabajo y la vejación, para dar la recompensa con tu mano;
A ti se acoge el desvalido;
Tú eres el amparo del huérfano.
10:15 Quebranta tú el brazo del inicuo,
Y persigue la maldad del malo hasta que no halles ninguna.
10:16 Jehová es Rey eternamente y para siempre;
De su tierra han perecido las naciones.
10:17 El deseo de los humildes oíste, oh Jehová;
Tú dispones su corazón, y haces atento tu oído,
10:18 Para juzgar al huérfano y al oprimido,
A fin de que no vuelva más a hacer violencia el hombre de la tierra.

Capítulo 11
El refugio del justo
Al músico principal. Salmo de David.
é
11:1 En Jehová he confiado;
¿Cómo decís a mi alma,
Que escape al monte cual ave?
11:2 Porque he aquí, los malos tienden el arco,
Disponen sus saetas sobre la cuerda,
Para asaetear en oculto a los rectos de corazón.
11:3 Si fueren destruidos los fundamentos,
¿Qué ha de hacer el justo?
11:4 Jehová está en su santo templo;
Jehová tiene en el cielo su trono;
Sus ojos ven, sus párpados examinan a los hijos de los hombres.
11:5 Jehová prueba al justo;
Pero al malo y al que ama la violencia, su alma los aborrece.
11:6 Sobre los malos hará llover calamidades;
Fuego, azufre y viento abrasador será la porción del cáliz de ellos.
11:7 Porque Jehová es justo, y ama la justicia;
El hombre recto mirará su rostro.

Capítulo 12
Oración pidiendo ayuda contra los malos
Al músico principal; sobre Seminit. Salmo de David.
é
12:1 Salva, oh Jehová, porque se acabaron los piadosos;
Porque han desaparecido los fieles de entre los hijos de los hombres.
12:2 Habla mentira cada uno con su prójimo;
Hablan con labios lisonjeros, y con doblez de corazón.
12:3 Jehová destruirá todos los labios lisonjeros,
Y la lengua que habla jactanciosamente;
12:4 A los que han dicho: Por nuestra lengua prevaleceremos;
Nuestros labios son nuestros; ¿quién es señor de nosotros?
12:5 Por la opresión de los pobres, por el gemido de los menesterosos,
Ahora me levantaré, dice Jehová;
Pondré en salvo al que por ello suspira.
12:6 Las palabras de Jehová son palabras limpias,
Como plata refinada en horno de tierra,
Purificada siete veces.
12:7 Tú, Jehová, los guardarás;
De esta generación los preservarás para siempre.
12:8 Cercando andan los malos,
Cuando la vileza es exaltada entre los hijos de los hombres.

Capítulo 13
Plegaria pidiendo ayuda en la aflicción
Al músico principal. Salmo de David.
é
13:1 ¿Hasta cuándo, Jehová? ¿Me olvidarás para siempre?
¿Hasta cuándo esconderás tu rostro de mí?
13:2 ¿Hasta cuándo pondré consejos en mi alma,
Con tristezas en mi corazón cada día?
¿Hasta cuándo será enaltecido mi enemigo sobre mí?
13:3 Mira, respóndeme, oh Jehová Dios mío;
Alumbra mis ojos, para que no duerma de muerte;
13:4 Para que no diga mi enemigo: Lo vencí.
Mis enemigos se alegrarían, si yo resbalara.
13:5 Mas yo en tu misericordia he confiado;
Mi corazón se alegrará en tu salvación.
13:6 Cantaré a Jehová,
Porque me ha hecho bien.

Capítulo 14
Necedad y corrupción del hombre
(Sal. 53. 1-6)
Al músico principal. Salmo de David.
é
14:1 Dice el necio en su corazón:
No hay Dios.
Se han corrompido, hacen obras abominables;
No hay quien haga el bien.
14:2 Jehová miró desde los cielos sobre los hijos de los hombres,
Para ver si había algún entendido,
Que buscara a Dios.
14:3 Todos se desviaron, a una se han corrompido;
No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.Romanos 3. 10-12
14:4 ¿No tienen discernimiento todos los que hacen iniquidad,
Que devoran a mi pueblo como si comiesen pan,
Y a Jehová no invocan?
14:5 Ellos temblaron de espanto;
Porque Dios está con la generación de los justos.
14:6 Del consejo del pobre se han burlado,
Pero Jehová es su esperanza.
14:7 ¡Oh, que de Sion saliera la salvación de Israel!
Cuando Jehová hiciere volver a los cautivos de su pueblo,
Se gozará Jacob, y se alegrará Israel.

Capítulo 15
Los que habitarán en el monte santo de Dios
Salmo de David.
é
15:1 Jehová, ¿quién habitará en tu tabernáculo?
¿Quién morará en tu monte santo?
15:2 El que anda en integridad y hace justicia,
Y habla verdad en su corazón.
15:3 El que no calumnia con su lengua,
Ni hace mal a su prójimo,
Ni admite reproche alguno contra su vecino.
15:4 Aquel a cuyos ojos el vil es menospreciado,
Pero honra a los que temen a Jehová.
El que aun jurando en daño suyo, no por eso cambia;
15:5 Quien su dinero no dio a usura,
Ni contra el inocente admitió cohecho.
El que hace estas cosas, no resbalará jamás.

Capítulo 16
Una herencia escogida
Mictam de David.
é
16:1 Guárdame, oh Dios, porque en ti he confiado.
16:2 Oh alma mía, dijiste a Jehová:
Tú eres mi Señor;
No hay para mí bien fuera de ti.
16:3 Para los santos que están en la tierra,
Y para los íntegros, es toda mi complacencia.
16:4 Se multiplicarán los dolores de aquellos que sirven diligentes a otro dios.
No ofreceré yo sus libaciones de sangre,
Ni en mis labios tomaré sus nombres.
16:5 Jehová es la porción de mi herencia y de mi copa;
Tú sustentas mi suerte.
16:6 Las cuerdas me cayeron en lugares deleitosos,
Y es hermosa la heredad que me ha tocado.
16:7 Bendeciré a Jehová que me aconseja;
Aun en las noches me enseña mi conciencia.
16:8 A Jehová he puesto siempre delante de mí;
Porque está a mi diestra, no seré conmovido.
16:9 Se alegró por tanto mi corazón, y se gozó mi alma;
Mi carne también reposará confiadamente;
16:10 Porque no dejarás mi alma en el Seol,1 Corintios 15. 4
Ni permitirás que tu santo vea corrupción.Hechos 13. 35
16:11 Me mostrarás la senda de la vida;
En tu presencia hay plenitud de gozo;
Delicias a tu diestra para siempre.Hechos 2. 25-28

Capítulo 17
Plegaria pidiendo protección contra los opresores
Oración de David.
é
17:1 Oye, oh Jehová, una causa justa; está atento a mi clamor.
Escucha mi oración hecha de labios sin engaño.
17:2 De tu presencia proceda mi vindicación;
Vean tus ojos la rectitud.
17:3 Tú has probado mi corazón, me has visitado de noche;
Me has puesto a prueba, y nada inicuo hallaste;
He resuelto que mi boca no haga transgresión.
17:4 En cuanto a las obras humanas, por la palabra de tus labios
Yo me he guardado de las sendas de los violentos.
17:5 Sustenta mis pasos en tus caminos,
Para que mis pies no resbalen.
17:6 Yo te he invocado, por cuanto tú me oirás, oh Dios;
Inclina a mí tu oído, escucha mi palabra.
17:7 Muestra tus maravillosas misericordias, tú que salvas a los que se refugian a tu diestra,
De los que se levantan contra ellos.
17:8 Guárdame como a la niña de tus ojos;
Escóndeme bajo la sombra de tus alas,
17:9 De la vista de los malos que me oprimen,
De mis enemigos que buscan mi vida.
17:10 Envueltos están con su grosura;
Con su boca hablan arrogantemente.
17:11 Han cercado ahora nuestros pasos;
Tienen puestos sus ojos para echarnos por tierra.
17:12 Son como león que desea hacer presa,
Y como leoncillo que está en su escondite.
17:13 Levántate, oh Jehová;
Sal a su encuentro, póstrales;
Libra mi alma de los malos con tu espada,
17:14 De los hombres con tu mano, oh Jehová,
De los hombres mundanos, cuya porción la tienen en esta vida,
Y cuyo vientre está lleno de tu tesoro.
Sacian a sus hijos,
Y aun sobra para sus pequeñuelos.
17:15 En cuanto a mí, veré tu rostro en justicia;
Estaré satisfecho cuando despierte a tu semejanza.

Capítulo 18
Acción de gracias por la victoria
(2 S. 22. 1-51)
Al músico principal. Salmo de David, siervo de Jehová, el cual dirigió a Jehová las palabras de este cántico el día que le libró Jehová de mano de todos sus enemigos, y de mano de Saúl. Entonces dijo:
é
18:1 Te amo, oh Jehová, fortaleza mía.
18:2 Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador;
Dios mío, fortaleza mía, en él confiaré;
Mi escudo, y la fuerza de mi salvación, mi alto refugio.
18:3 Invocaré a Jehová, quien es digno de ser alabado,
Y seré salvo de mis enemigos.
18:4 Me rodearon ligaduras de muerte,
Y torrentes de perversidad me atemorizaron.
18:5 Ligaduras del Seol me rodearon,
Me tendieron lazos de muerte.
18:6 En mi angustia invoqué a Jehová,
Y clamé a mi Dios.
El oyó mi voz desde su templo,
Y mi clamor llegó delante de él, a sus oídos.
18:7 La tierra fue conmovida y tembló;
Se conmovieron los cimientos de los montes,
Y se estremecieron, porque se indignó él.
18:8 Humo subió de su nariz,
Y de su boca fuego consumidor;
Carbones fueron por él encendidos.
18:9 Inclinó los cielos, y descendió;
Y había densas tinieblas debajo de sus pies.
18:10 Cabalgó sobre un querubín, y voló;
Voló sobre las alas del viento.
18:11 Puso tinieblas por su escondedero, por cortina suya alrededor de sí;
Oscuridad de aguas, nubes de los cielos.
18:12 Por el resplandor de su presencia, sus nubes pasaron;
Granizo y carbones ardientes.
18:13 Tronó en los cielos Jehová,
Y el Altísimo dio su voz;
Granizo y carbones de fuego.
18:14 Envió sus saetas, y los dispersó;
Lanzó relámpagos, y los destruyó.
18:15 Entonces aparecieron los abismos de las aguas,
Y quedaron al descubierto los cimientos del mundo,
A tu reprensión, oh Jehová,
Por el soplo del aliento de tu nariz.
18:16 Envió desde lo alto; me tomó,
Me sacó de las muchas aguas.
18:17 Me libró de mi poderoso enemigo,
Y de los que me aborrecían; pues eran más fuertes que yo.
18:18 Me asaltaron en el día de mi quebranto,
Mas Jehová fue mi apoyo.
18:19 Me sacó a lugar espacioso;
Me libró, porque se agradó de mí.
18:20 Jehová me ha premiado conforme a mi justicia;
Conforme a la limpieza de mis manos me ha recompensado.
18:21 Porque yo he guardado los caminos de Jehová,
Y no me aparté impíamente de mi Dios.
18:22 Pues todos sus juicios estuvieron delante de mí,
Y no me he apartado de sus estatutos.
18:23 Fui recto para con él, y me he guardado de mi maldad,
18:24 Por lo cual me ha recompensado Jehová conforme a mi justicia;
Conforme a la limpieza de mis manos delante de su vista.
18:25 Con el misericordioso te mostrarás misericordioso,
Y recto para con el hombre íntegro.
18:26 Limpio te mostrarás para con el limpio,
Y severo serás para con el perverso.
18:27 Porque tú salvarás al pueblo afligido,
Y humillarás los ojos altivos.
18:28 Tú encenderás mi lámpara;
Jehová mi Dios alumbrará mis tinieblas.
18:29 Contigo desbarataré ejércitos,
Y con mi Dios asaltaré muros.
18:30 En cuanto a Dios, perfecto es su camino,
Y acrisolada la palabra de Jehová;
Escudo es a todos los que en él esperan.
18:31 Porque ¿quién es Dios sino sólo Jehová?
¿Y qué roca hay fuera de nuestro Dios?
18:32 Dios es el que me ciñe de poder,
Y quien hace perfecto mi camino;
18:33 Quien hace mis pies como de ciervas,Habacuc 3. 19
Y me hace estar firme sobre mis alturas;
18:34 Quien adiestra mis manos para la batalla,
Para entesar con mis brazos el arco de bronce.
18:35 Me diste asimismo el escudo de tu salvación;
Tu diestra me sustentó,
Y tu benignidad me ha engrandecido.
18:36 Ensanchaste mis pasos debajo de mí,
Y mis pies no han resbalado.
18:37 Perseguí a mis enemigos, y los alcancé,
Y no volví hasta acabarlos.
18:38 Los herí de modo que no se levantasen;
Cayeron debajo de mis pies.
18:39 Pues me ceñiste de fuerzas para la pelea;
Has humillado a mis enemigos debajo de mí.
18:40 Has hecho que mis enemigos me vuelvan las espaldas,
Para que yo destruya a los que me aborrecen.
18:41 Clamaron, y no hubo quien salvase;
Aun a Jehová, pero no los oyó.
18:42 Y los molí como polvo delante del viento;
Los eché fuera como lodo de las calles.
18:43 Me has librado de las contiendas del pueblo;
Me has hecho cabeza de las naciones;
Pueblo que yo no conocía me sirvió.
18:44 Al oír de mí me obedecieron;
Los hijos de extraños se sometieron a mí.
18:45 Los extraños se debilitaron
Y salieron temblando de sus encierros.
18:46 Viva Jehová, y bendita sea mi roca,
Y enaltecido sea el Dios de mi salvación;
18:47 El Dios que venga mis agravios,
Y somete pueblos debajo de mí;
18:48 El que me libra de mis enemigos,
Y aun me eleva sobre los que se levantan contra mí;
Me libraste de varón violento.
18:49 Por tanto yo te confesaré entre las naciones, oh Jehová,
Y cantaré a tu nombre.Romanos 15. 9
18:50 Grandes triunfos da a su rey,
Y hace misericordia a su ungido,
A David y a su descendencia, para siempre.

Capítulo 19
Las obras y la palabra de Dios
Al músico principal. Salmo de David.
é
19:1 Los cielos cuentan la gloria de Dios,
Y el firmamento anuncia la obra de sus manos.
19:2 Un día emite palabra a otro día,
Y una noche a otra noche declara sabiduría.
19:3 No hay lenguaje, ni palabras,
Ni es oída su voz.
19:4 Por toda la tierra salió su voz,
Y hasta el extremo del mundo sus palabras.Romanos 10. 18
En ellos puso tabernáculo para el sol;
19:5 Y éste, como esposo que sale de su tálamo,
Se alegra cual gigante para correr el camino.
19:6 De un extremo de los cielos es su salida,
Y su curso hasta el término de ellos;
Y nada hay que se esconda de su calor.
19:7 La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma;
El testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo.
19:8 Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón;
El precepto de Jehová es puro, que alumbra los ojos.
19:9 El temor de Jehová es limpio, que permanece para siempre;
Los juicios de Jehová son verdad, todos justos.
19:10 Deseables son más que el oro, y más que mucho oro afinado;
Y dulces más que miel, y que la que destila del panal.
19:11 Tu siervo es además amonestado con ellos;
En guardarlos hay grande galardón.
19:12 ¿Quién podrá entender sus propios errores?
Líbrame de los que me son ocultos.
19:13 Preserva también a tu siervo de las soberbias;
Que no se enseñoreen de mí;
Entonces seré íntegro, y estaré limpio de gran rebelión.
19:14 Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti,
Oh Jehová, roca mía, y redentor mío.

Capítulo 20
Oración pidiendo la victoria
Al músico principal. Salmo de David.
é
20:1 Jehová te oiga en el día de conflicto;
El nombre del Dios de Jacob te defienda.
20:2 Te envíe ayuda desde el santuario,
Y desde Sion te sostenga.
20:3 Haga memoria de todas tus ofrendas,
Y acepte tu holocausto. Selah
20:4 Te dé conforme al deseo de tu corazón,
Y cumpla todo tu consejo.
20:5 Nosotros nos alegraremos en tu salvación,
Y alzaremos pendón en el nombre de nuestro Dios;
Conceda Jehová todas tus peticiones.
20:6 Ahora conozco que Jehová salva a su ungido;
Lo oirá desde sus santos cielos
Con la potencia salvadora de su diestra.
20:7 Estos confían en carros, y aquéllos en caballos;
Mas nosotros del nombre de Jehová nuestro Dios tendremos memoria.
20:8 Ellos flaquean y caen,
Mas nosotros nos levantamos, y estamos en pie.
20:9 Salva, Jehová;
Que el Rey nos oiga en el día que lo invoquemos.

Capítulo 21
Alabanza por haber sido librado del enemigo
Al músico principal. Salmo de David.
é
21:1 El rey se alegra en tu poder, oh Jehová;
Y en tu salvación, ¡cómo se goza!
21:2 Le has concedido el deseo de su corazón,
Y no le negaste la petición de sus labios. Selah
21:3 Porque le has salido al encuentro con bendiciones de bien;
Corona de oro fino has puesto sobre su cabeza.
21:4 Vida te demandó, y se la diste;
Largura de días eternamente y para siempre.
21:5 Grande es su gloria en tu salvación;
Honra y majestad has puesto sobre él.
21:6 Porque lo has bendecido para siempre;
Lo llenaste de alegría con tu presencia.
21:7 Por cuanto el rey confía en Jehová,
Y en la misericordia del Altísimo, no será conmovido.
21:8 Alcanzará tu mano a todos tus enemigos;
Tu diestra alcanzará a los que te aborrecen.
21:9 Los pondrás como horno de fuego en el tiempo de tu ira;
Jehová los deshará en su ira,
Y fuego los consumirá.
21:10 Su fruto destruirás de la tierra,
Y su descendencia de entre los hijos de los hombres.
21:11 Porque intentaron el mal contra ti;
Fraguaron maquinaciones, mas no prevalecerán,
21:12 Pues tú los pondrás en fuga;
En tus cuerdas dispondrás saetas contra sus rostros.
21:13 Engrandécete, oh Jehová, en tu poder;
Cantaremos y alabaremos tu poderío.

Capítulo 22
Un grito de angustia y un canto de alabanza
Al músico principal; sobre Ajelet-sahar. Salmo de David.
é
22:1 Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?Mateo 27. 46Marcos 15. 34
¿Por qué estás tan lejos de mi salvación, y de las palabras de mi clamor?
22:2 Dios mío, clamo de día, y no respondes;
Y de noche, y no hay para mí reposo.
22:3 Pero tú eres santo,
Tú que habitas entre las alabanzas de Israel.
22:4 En ti esperaron nuestros padres;
Esperaron, y tú los libraste.
22:5 Clamaron a ti, y fueron librados;
Confiaron en ti, y no fueron avergonzados.
22:6 Mas yo soy gusano, y no hombre;
Oprobio de los hombres, y despreciado del pueblo.
22:7 Todos los que me ven me escarnecen;
Estiran la boca, menean la cabeza,Mateo 27. 39Marcos 15. 29Lucas 23. 35 diciendo:
22:8 Se encomendó a Jehová; líbrele él;
Sálvele, puesto que en él se complacía.Mateo 27. 43
22:9 Pero tú eres el que me sacó del vientre;
El que me hizo estar confiado desde que estaba a los pechos de mi madre.
22:10 Sobre ti fui echado desde antes de nacer;
Desde el vientre de mi madre, tú eres mi Dios.
22:11 No te alejes de mí, porque la angustia está cerca;
Porque no hay quien ayude.
22:12 Me han rodeado muchos toros;
Fuertes toros de Basán me han cercado.
22:13 Abrieron sobre mí su boca
Como león rapaz y rugiente.
22:14 He sido derramado como aguas,
Y todos mis huesos se descoyuntaron;
Mi corazón fue como cera,
Derritiéndose en medio de mis entrañas.
22:15 Como un tiesto se secó mi vigor,
Y mi lengua se pegó a mi paladar,
Y me has puesto en el polvo de la muerte.
22:16 Porque perros me han rodeado;
Me ha cercado cuadrilla de malignos;
Horadaron mis manos y mis pies.
22:17 Contar puedo todos mis huesos;
Entre tanto, ellos me miran y me observan.
22:18 Repartieron entre sí mis vestidos,
Y sobre mi ropa echaron suertes.Mateo 27. 35Marcos 15. 24Lucas 23. 34Juan 19. 24
22:19 Mas tú, Jehová, no te alejes;
Fortaleza mía, apresúrate a socorrerme.
22:20 Libra de la espada mi alma,
Del poder del perro mi vida.
22:21 Sálvame de la boca del león,
Y líbrame de los cuernos de los búfalos.
22:22 Anunciaré tu nombre a mis hermanos;
En medio de la congregación te alabaré.Hebreos 2. 12
22:23 Los que teméis a Jehová, alabadle;
Glorificadle, descendencia toda de Jacob,
Y temedle vosotros, descendencia toda de Israel.
22:24 Porque no menospreció ni abominó la aflicción del afligido,
Ni de él escondió su rostro;
Sino que cuando clamó a él, le oyó.
22:25 De ti será mi alabanza en la gran congregación;
Mis votos pagaré delante de los que le temen.
22:26 Comerán los humildes, y serán saciados;
Alabarán a Jehová los que le buscan;
Vivirá vuestro corazón para siempre.
22:27 Se acordarán, y se volverán a Jehová todos los confines de la tierra,
Y todas las familias de las naciones adorarán delante de ti.
22:28 Porque de Jehová es el reino,
Y él regirá las naciones.
22:29 Comerán y adorarán todos los poderosos de la tierra;
Se postrarán delante de él todos los que descienden al polvo,
Aun el que no puede conservar la vida a su propia alma.
22:30 La posteridad le servirá;
Esto será contado de Jehová hasta la postrera generación.
22:31 Vendrán, y anunciarán su justicia;
A pueblo no nacido aún, anunciarán que él hizo esto.

Capítulo 23
Jehová es mi pastor
Salmo de David.
é
23:1 Jehová es mi pastor; nada me faltará.
23:2 En lugares de delicados pastos me hará descansar;
Junto a aguas de reposo me pastoreará.Apocalipsis 7. 17
23:3 Confortará mi alma;
Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre.
23:4 Aunque ande en valle de sombra de muerte,
No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo;
Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.
23:5 Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores;
Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.
23:6 Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida,
Y en la casa de Jehová moraré por largos días.

Capítulo 24
El rey de gloria
Salmo de David.
é
24:1 De Jehová es la tierra y su plenitud;1 Corintios 10. 26
El mundo, y los que en él habitan.
24:2 Porque él la fundó sobre los mares,
Y la afirmó sobre los ríos.
24:3 ¿Quién subirá al monte de Jehová?
¿Y quién estará en su lugar santo?
24:4 El limpio de manos y puro de corazón;Mateo 5. 8
El que no ha elevado su alma a cosas vanas,
Ni jurado con engaño.
24:5 El recibirá bendición de Jehová,
Y justicia del Dios de salvación.
24:6 Tal es la generación de los que le buscan,
De los que buscan tu rostro, oh Dios de Jacob. Selah
24:7 Alzad, oh puertas, vuestras cabezas,
Y alzaos vosotras, puertas eternas,
Y entrará el Rey de gloria.
24:8 ¿Quién es este Rey de gloria?
Jehová el fuerte y valiente,
Jehová el poderoso en batalla.
24:9 Alzad, oh puertas, vuestras cabezas,
Y alzaos vosotras, puertas eternas,
Y entrará el Rey de gloria.
24:10 ¿Quién es este Rey de gloria?
Jehová de los ejércitos,
El es el Rey de la gloria. Selah

Capítulo 25
David implora dirección, perdón y protección
Salmo de David.
é
25:1 A ti, oh Jehová, levantaré mi alma.
25:2 Dios mío, en ti confío;
No sea yo avergonzado,
No se alegren de mí mis enemigos.
25:3 Ciertamente ninguno de cuantos esperan en ti será confundido;
Serán avergonzados los que se rebelan sin causa.
25:4 Muéstrame, oh Jehová, tus caminos;
Enséñame tus sendas.
25:5 Encamíname en tu verdad, y enséñame,
Porque tú eres el Dios de mi salvación;
En ti he esperado todo el día.
25:6 Acuérdate, oh Jehová, de tus piedades y de tus misericordias,
Que son perpetuas.
25:7 De los pecados de mi juventud, y de mis rebeliones, no te acuerdes;
Conforme a tu misericordia acuérdate de mí,
Por tu bondad, oh Jehová.
25:8 Bueno y recto es Jehová;
Por tanto, él enseñará a los pecadores el camino.
25:9 Encaminará a los humildes por el juicio,
Y enseñará a los mansos su carrera.
25:10 Todas las sendas de Jehová son misericordia y verdad,
Para los que guardan su pacto y sus testimonios.
25:11 Por amor de tu nombre, oh Jehová,
Perdonarás también mi pecado, que es grande.
25:12 ¿Quién es el hombre que teme a Jehová?
El le enseñará el camino que ha de escoger.
25:13 Gozará él de bienestar,
Y su descendencia heredará la tierra.
25:14 La comunión íntima de Jehová es con los que le temen,
Y a ellos hará conocer su pacto.
25:15 Mis ojos están siempre hacia Jehová,
Porque él sacará mis pies de la red.
25:16 Mírame, y ten misericordia de mí,
Porque estoy solo y afligido.
25:17 Las angustias de mi corazón se han aumentado;
Sácame de mis congojas.
25:18 Mira mi aflicción y mi trabajo,
Y perdona todos mis pecados.
25:19 Mira mis enemigos, cómo se han multiplicado,
Y con odio violento me aborrecen.
25:20 Guarda mi alma, y líbrame;
No sea yo avergonzado, porque en ti confié.
25:21 Integridad y rectitud me guarden,
Porque en ti he esperado.
25:22 Redime, oh Dios, a Israel
De todas sus angustias.

Capítulo 26
Declaración de integridad
Salmo de David.
é
26:1 Júzgame, oh Jehová, porque yo en mi integridad he andado;
He confiado asimismo en Jehová sin titubear.
26:2 Escudríñame, oh Jehová, y pruébame;
Examina mis íntimos pensamientos y mi corazón.
26:3 Porque tu misericordia está delante de mis ojos,
Y ando en tu verdad.
26:4 No me he sentado con hombres hipócritas,
Ni entré con los que andan simuladamente.
26:5 Aborrecí la reunión de los malignos,
Y con los impíos nunca me senté.
26:6 Lavaré en inocencia mis manos,
Y así andaré alrededor de tu altar, oh Jehová,
26:7 Para exclamar con voz de acción de gracias,
Y para contar todas tus maravillas.
26:8 Jehová, la habitación de tu casa he amado,
Y el lugar de la morada de tu gloria.
26:9 No arrebates con los pecadores mi alma,
Ni mi vida con hombres sanguinarios,
26:10 En cuyas manos está el mal,
Y su diestra está llena de sobornos.
26:11 Mas yo andaré en mi integridad;
Redímeme, y ten misericordia de mí.
26:12 Mi pie ha estado en rectitud;
En las congregaciones bendeciré a Jehová.

Capítulo 27
Jehová es mi luz y mi salvación
Salmo de David.
é
27:1 Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré?
Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme?
27:2 Cuando se juntaron contra mí los malignos, mis angustiadores y mis enemigos,
Para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron.
27:3 Aunque un ejército acampe contra mí,
No temerá mi corazón;
Aunque contra mí se levante guerra,
Yo estaré confiado.
27:4 Una cosa he demandado a Jehová, ésta buscaré;
Que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida,
Para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo.
27:5 Porque él me esconderá en su tabernáculo en el día del mal;
Me ocultará en lo reservado de su morada;
Sobre una roca me pondrá en alto.
27:6 Luego levantará mi cabeza sobre mis enemigos que me rodean,
Y yo sacrificaré en su tabernáculo sacrificios de júbilo;
Cantaré y entonaré alabanzas a Jehová.
27:7 Oye, oh Jehová, mi voz con que a ti clamo;
Ten misericordia de mí, y respóndeme.
27:8 Mi corazón ha dicho de ti: Buscad mi rostro.
Tu rostro buscaré, oh Jehová;
27:9 No escondas tu rostro de mí.
No apartes con ira a tu siervo;
Mi ayuda has sido.
No me dejes ni me desampares, Dios de mi salvación.
27:10 Aunque mi padre y mi madre me dejaran,
Con todo, Jehová me recogerá.
27:11 Enséñame, oh Jehová, tu camino,
Y guíame por senda de rectitud
A causa de mis enemigos.
27:12 No me entregues a la voluntad de mis enemigos;
Porque se han levantado contra mí testigos falsos, y los que respiran crueldad.
27:13 Hubiera yo desmayado, si no creyese que veré la bondad de Jehová
En la tierra de los vivientes.
27:14 Aguarda a Jehová;
Esfuérzate, y aliéntese tu corazón;
Sí, espera a Jehová.

Capítulo 28
Plegaria pidiendo ayuda, y alabanza por la respuesta
Salmo de David.
é
28:1 A ti clamaré, oh Jehová.
Roca mía, no te desentiendas de mí,
Para que no sea yo, dejándome tú,
Semejante a los que descienden al sepulcro.
28:2 Oye la voz de mis ruegos cuando clamo a ti,
Cuando alzo mis manos hacia tu santo templo.
28:3 No me arrebates juntamente con los malos,
Y con los que hacen iniquidad,
Los cuales hablan paz con sus prójimos,
Pero la maldad está en su corazón.
28:4 Dales conforme a su obra,Apocalipsis 22. 12 y conforme a la perversidad de sus hechos;
Dales su merecido conforme a la obra de sus manos.
28:5 Por cuanto no atendieron a los hechos de Jehová,
Ni a la obra de sus manos,
El los derribará, y no los edificará.
28:6 Bendito sea Jehová,
Que oyó la voz de mis ruegos.
28:7 Jehová es mi fortaleza y mi escudo;
En él confió mi corazón, y fui ayudado,
Por lo que se gozó mi corazón,
Y con mi cántico le alabaré.
28:8 Jehová es la fortaleza de su pueblo,
Y el refugio salvador de su ungido.
28:9 Salva a tu pueblo, y bendice a tu heredad;
Y pastoréales y susténtales para siempre.

Capítulo 29
Poder y gloria de Jehová
Salmo de David.
é
29:1 Tributad a Jehová, oh hijos de los poderosos,
Dad a Jehová la gloria y el poder.
29:2 Dad a Jehová la gloria debida a su nombre;
Adorad a Jehová en la hermosura de la santidad.Salmos 96. 7-9
29:3 Voz de Jehová sobre las aguas;
Truena el Dios de gloria,
Jehová sobre las muchas aguas.
29:4 Voz de Jehová con potencia;
Voz de Jehová con gloria.
29:5 Voz de Jehová que quebranta los cedros;
Quebrantó Jehová los cedros del Líbano.
29:6 Los hizo saltar como becerros;
Al Líbano y al Sirión como hijos de búfalos.
29:7 Voz de Jehová que derrama llamas de fuego;
29:8 Voz de Jehová que hace temblar el desierto;
Hace temblar Jehová el desierto de Cades.
29:9 Voz de Jehová que desgaja las encinas,
Y desnuda los bosques;
En su templo todo proclama su gloria.
29:10 Jehová preside en el diluvio,
Y se sienta Jehová como rey para siempre.
29:11 Jehová dará poder a su pueblo;
Jehová bendecirá a su pueblo con paz.

Capítulo 30
Acción de gracias por haber sido librado de la muerte
Salmo cantado en la dedicación de la Casa.
Salmo de David.
é
30:1 Te glorificaré, oh Jehová, porque me has exaltado,
Y no permitiste que mis enemigos se alegraran de mí.
30:2 Jehová Dios mío,
A ti clamé, y me sanaste.
30:3 Oh Jehová, hiciste subir mi alma del Seol;
Me diste vida, para que no descendiese a la sepultura.
30:4 Cantad a Jehová, vosotros sus santos,
Y celebrad la memoria de su santidad.
30:5 Porque un momento será su ira,
Pero su favor dura toda la vida.
Por la noche durará el lloro,
Y a la mañana vendrá la alegría.
30:6 En mi prosperidad dije yo:
No seré jamás conmovido,
30:7 Porque tú, Jehová, con tu favor me afirmaste como monte fuerte.
Escondiste tu rostro, fui turbado.
30:8 A ti, oh Jehová, clamaré,
Y al Señor suplicaré.
30:9 ¿Qué provecho hay en mi muerte cuando descienda a la sepultura?
¿Te alabará el polvo? ¿Anunciará tu verdad?
30:10 Oye, oh Jehová, y ten misericordia de mí;
Jehová, sé tú mi ayudador.
30:11 Has cambiado mi lamento en baile;
Desataste mi cilicio, y me ceñiste de alegría.
30:12 Por tanto, a ti cantaré, gloria mía, y no estaré callado.
Jehová Dios mío, te alabaré para siempre.

Capítulo 31
Declaración de confianza
Al músico principal. Salmo de David.
é
31:1 En ti, oh Jehová, he confiado; no sea yo confundido jamás;
Líbrame en tu justicia.
31:2 Inclina a mí tu oído, líbrame pronto;
Sé tú mi roca fuerte, y fortaleza para salvarme.
31:3 Porque tú eres mi roca y mi castillo;
Por tu nombre me guiarás y me encaminarás.
31:4 Sácame de la red que han escondido para mí,
Pues tú eres mi refugio.
31:5 En tu mano encomiendo mi espíritu;Lucas 23. 46
Tú me has redimido, oh Jehová, Dios de verdad.
31:6 Aborrezco a los que esperan en vanidades ilusorias;
Mas yo en Jehová he esperado.
31:7 Me gozaré y alegraré en tu misericordia,
Porque has visto mi aflicción;
Has conocido mi alma en las angustias.
31:8 No me entregaste en mano del enemigo;
Pusiste mis pies en lugar espacioso.
31:9 Ten misericordia de mí, oh Jehová, porque estoy en angustia;
Se han consumido de tristeza mis ojos, mi alma también y mi cuerpo.
31:10 Porque mi vida se va gastando de dolor, y mis años de suspirar;
Se agotan mis fuerzas a causa de mi iniquidad, y mis huesos se han consumido.
31:11 De todos mis enemigos soy objeto de oprobio,
Y de mis vecinos mucho más, y el horror de mis conocidos;
Los que me ven fuera huyen de mí.
31:12 He sido olvidado de su corazón como un muerto;
He venido a ser como un vaso quebrado.
31:13 Porque oigo la calumnia de muchos;
El miedo me asalta por todas partes,
Mientras consultan juntos contra mí
E idean quitarme la vida.
31:14 Mas yo en ti confío, oh Jehová;
Digo: Tú eres mi Dios.
31:15 En tu mano están mis tiempos;
Líbrame de la mano de mis enemigos y de mis perseguidores.
31:16 Haz resplandecer tu rostro sobre tu siervo;
Sálvame por tu misericordia.
31:17 No sea yo avergonzado, oh Jehová, ya que te he invocado;
Sean avergonzados los impíos, estén mudos en el Seol.
31:18 Enmudezcan los labios mentirosos,
Que hablan contra el justo cosas duras
Con soberbia y menosprecio.
31:19 ¡Cuán grande es tu bondad, que has guardado para los que te temen,
Que has mostrado a los que esperan en ti, delante de los hijos de los hombres!
31:20 En lo secreto de tu presencia los esconderás de la conspiración del hombre;
Los pondrás en un tabernáculo a cubierto de contención de lenguas.
31:21 Bendito sea Jehová,
Porque ha hecho maravillosa su misericordia para conmigo en ciudad fortificada.
31:22 Decía yo en mi premura: Cortado soy de delante de tus ojos;
Pero tú oíste la voz de mis ruegos cuando a ti clamaba.
31:23 Amad a Jehová, todos vosotros sus santos;
A los fieles guarda Jehová,
Y paga abundantemente al que procede con soberbia.
31:24 Esforzaos todos vosotros los que esperáis en Jehová,
Y tome aliento vuestro corazón.

Capítulo 32
La dicha del perdón
Salmo de David. Masquil.
é
32:1 Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada, y cubierto su pecado.
32:2 Bienaventurado el hombre a quien Jehová no culpa de iniquidad,Romanos 4. 7-8
Y en cuyo espíritu no hay engaño.
32:3 Mientras callé, se envejecieron mis huesos
En mi gemir todo el día.
32:4 Porque de día y de noche se agravó sobre mí tu mano;
Se volvió mi verdor en sequedades de verano. Selah
32:5 Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad.
Dije: Confesaré mis transgresiones a Jehová;
Y tú perdonaste la maldad de mi pecado.2 Samuel 12. 13Selah
32:6 Por esto orará a ti todo santo en el tiempo en que puedas ser hallado;
Ciertamente en la inundación de muchas aguas no llegarán éstas a él.
32:7 Tú eres mi refugio; me guardarás de la angustia;
Con cánticos de liberación me rodearás. Selah
32:8 Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar;
Sobre ti fijaré mis ojos.
32:9 No seáis como el caballo, o como el mulo, sin entendimiento,
Que han de ser sujetados con cabestro y con freno,
Porque si no, no se acercan a ti.
32:10 Muchos dolores habrá para el impío;
Mas al que espera en Jehová, le rodea la misericordia.
32:11 Alegraos en Jehová y gozaos, justos;
Y cantad con júbilo todos vosotros los rectos de corazón.

Capítulo 33
Alabanzas al Creador y Preservador
é
33:1 Alegraos, oh justos, en Jehová;
En los íntegros es hermosa la alabanza.
33:2 Aclamad a Jehová con arpa;
Cantadle con salterio y decacordio.
33:3 Cantadle cántico nuevo;
Hacedlo bien, tañendo con júbilo.
33:4 Porque recta es la palabra de Jehová,
Y toda su obra es hecha con fidelidad.
33:5 El ama justicia y juicio;
De la misericordia de Jehová está llena la tierra.
33:6 Por la palabra de Jehová fueron hechos los cielos,
Y todo el ejército de ellos por el aliento de su boca.
33:7 El junta como montón las aguas del mar;
El pone en depósitos los abismos.
33:8 Tema a Jehová toda la tierra;
Teman delante de él todos los habitantes del mundo.
33:9 Porque él dijo, y fue hecho;
El mandó, y existió.
33:10 Jehová hace nulo el consejo de las naciones,
Y frustra las maquinaciones de los pueblos.
33:11 El consejo de Jehová permanecerá para siempre;
Los pensamientos de su corazón por todas las generaciones.
33:12 Bienaventurada la nación cuyo Dios es Jehová,
El pueblo que él escogió como heredad para sí.
33:13 Desde los cielos miró Jehová;
Vio a todos los hijos de los hombres;
33:14 Desde el lugar de su morada miró
Sobre todos los moradores de la tierra.
33:15 El formó el corazón de todos ellos;
Atento está a todas sus obras.
33:16 El rey no se salva por la multitud del ejército,
Ni escapa el valiente por la mucha fuerza.
33:17 Vano para salvarse es el caballo;
La grandeza de su fuerza a nadie podrá librar.
33:18 He aquí el ojo de Jehová sobre los que le temen,
Sobre los que esperan en su misericordia,
33:19 Para librar sus almas de la muerte,
Y para darles vida en tiempo de hambre.
33:20 Nuestra alma espera a Jehová;
Nuestra ayuda y nuestro escudo es él.
33:21 Por tanto, en él se alegrará nuestro corazón,
Porque en su santo nombre hemos confiado.
33:22 Sea tu misericordia, oh Jehová, sobre nosotros,
Según esperamos en ti.

Capítulo 34
La protección divina
Salmo de David, cuando mudó su semblante delante de Abimelec,1 Samuel 21. 13-15 y él lo echó, y se fue.
é
34:1 Bendeciré a Jehová en todo tiempo;
Su alabanza estará de continuo en mi boca.
34:2 En Jehová se gloriará mi alma;
Lo oirán los mansos, y se alegrarán.
34:3 Engrandeced a Jehová conmigo,
Y exaltemos a una su nombre.
34:4 Busqué a Jehová, y él me oyó,
Y me libró de todos mis temores.
34:5 Los que miraron a él fueron alumbrados,
Y sus rostros no fueron avergonzados.
34:6 Este pobre clamó, y le oyó Jehová,
Y lo libró de todas sus angustias.
34:7 El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen,
Y los defiende.
34:8 Gustad, y ved que es bueno Jehová;1 Pedro 2. 3
Dichoso el hombre que confía en él.
34:9 Temed a Jehová, vosotros sus santos,
Pues nada falta a los que le temen.
34:10 Los leoncillos necesitan, y tienen hambre;
Pero los que buscan a Jehová no tendrán falta de ningún bien.
34:11 Venid, hijos, oídme;
El temor de Jehová os enseñaré.
34:12 ¿Quién es el hombre que desea vida,
Que desea muchos días para ver el bien?
34:13 Guarda tu lengua del mal,
Y tus labios de hablar engaño.
34:14 Apártate del mal, y haz el bien;
Busca la paz, y síguela.
34:15 Los ojos de Jehová están sobre los justos,
Y atentos sus oídos al clamor de ellos.
34:16 La ira de Jehová contra los que hacen mal,1 Pedro 3. 10-12
Para cortar de la tierra la memoria de ellos.
34:17 Claman los justos, y Jehová oye,
Y los libra de todas sus angustias.
34:18 Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón;
Y salva a los contritos de espíritu.
34:19 Muchas son las aflicciones del justo,
Pero de todas ellas le librará Jehová.
34:20 El guarda todos sus huesos;
Ni uno de ellos será quebrantado.Exodo 12. 46Numeros 9. 12Juan 19. 36
34:21 Matará al malo la maldad,
Y los que aborrecen al justo serán condenados.
34:22 Jehová redime el alma de sus siervos,
Y no serán condenados cuantos en él confían.

Capítulo 35
Plegaria pidiendo ser librado de los enemigos
Salmo de David.
é
35:1 Disputa, oh Jehová, con los que contra mí contienden;
Pelea contra los que me combaten.
35:2 Echa mano al escudo y al pavés,
Y levántate en mi ayuda.
35:3 Saca la lanza, cierra contra mis perseguidores;
Di a mi alma: Yo soy tu salvación.
35:4 Sean avergonzados y confundidos los que buscan mi vida;
Sean vueltos atrás y avergonzados los que mi mal intentan.
35:5 Sean como el tamo delante del viento,
Y el ángel de Jehová los acose.
35:6 Sea su camino tenebroso y resbaladizo,
Y el ángel de Jehová los persiga.
35:7 Porque sin causa escondieron para mí su red en un hoyo;
Sin causa cavaron hoyo para mi alma.
35:8 Véngale el quebrantamiento sin que lo sepa,
Y la red que él escondió lo prenda;
Con quebrantamiento caiga en ella.
35:9 Entonces mi alma se alegrará en Jehová;
Se regocijará en su salvación.
35:10 Todos mis huesos dirán: Jehová, ¿quién como tú,
Que libras al afligido del más fuerte que él,
Y al pobre y menesteroso del que le despoja?
35:11 Se levantan testigos malvados;
De lo que no sé me preguntan;
35:12 Me devuelven mal por bien,
Para afligir a mi alma.
35:13 Pero yo, cuando ellos enfermaron, me vestí de cilicio;
Afligí con ayuno mi alma,
Y mi oración se volvía a mi seno.
35:14 Como por mi compañero, como por mi hermano andaba;
Como el que trae luto por madre, enlutado me humillaba.
35:15 Pero ellos se alegraron en mi adversidad, y se juntaron;
Se juntaron contra mí gentes despreciables, y yo no lo entendía;
Me despedazaban sin descanso;
35:16 Como lisonjeros, escarnecedores y truhanes,
Crujieron contra mí sus dientes.
35:17 Señor, ¿hasta cuándo verás esto?
Rescata mi alma de sus destrucciones, mi vida de los leones.
35:18 Te confesaré en grande congregación;
Te alabaré entre numeroso pueblo.
35:19 No se alegren de mí los que sin causa son mis enemigos,
Ni los que me aborrecen sin causaSalmos 69. 4Juan 15. 25 guiñen el ojo.
35:20 Porque no hablan paz;
Y contra los mansos de la tierra piensan palabras engañosas.
35:21 Ensancharon contra mí su boca;
Dijeron: ¡Ea, ea, nuestros ojos lo han visto!
35:22 Tú lo has visto, oh Jehová; no calles;
Señor, no te alejes de mí.
35:23 Muévete y despierta para hacerme justicia,
Dios mío y Señor mío, para defender mi causa.
35:24 Júzgame conforme a tu justicia, Jehová Dios mío,
Y no se alegren de mí.
35:25 No digan en su corazón: ¡Ea, alma nuestra!
No digan: ¡Le hemos devorado!
35:26 Sean avergonzados y confundidos a una los que de mi mal se alegran;
Vístanse de vergüenza y de confusión los que se engrandecen contra mí.
35:27 Canten y alégrense los que están a favor de mi justa causa,
Y digan siempre: Sea exaltado Jehová,
Que ama la paz de su siervo.
35:28 Y mi lengua hablará de tu justicia
Y de tu alabanza todo el día.

Capítulo 36
La misericordia de Dios
Al músico principal. Salmo de David, siervo de Jehová.
é
36:1 La iniquidad del impío me dice al corazón:
No hay temor de Dios delante de sus ojos.Romanos 3. 18
36:2 Se lisonjea, por tanto, en sus propios ojos,
De que su iniquidad no será hallada y aborrecida.
36:3 Las palabras de su boca son iniquidad y fraude;
Ha dejado de ser cuerdo y de hacer el bien.
36:4 Medita maldad sobre su cama;
Está en camino no bueno,
El mal no aborrece.
36:5 Jehová, hasta los cielos llega tu misericordia,
Y tu fidelidad alcanza hasta las nubes.
36:6 Tu justicia es como los montes de Dios,
Tus juicios, abismo grande.
Oh Jehová, al hombre y al animal conservas.
36:7 ¡Cuán preciosa, oh Dios, es tu misericordia!
Por eso los hijos de los hombres se amparan bajo la sombra de tus alas.
36:8 Serán completamente saciados de la grosura de tu casa,
Y tú los abrevarás del torrente de tus delicias.
36:9 Porque contigo está el manantial de la vida;
En tu luz veremos la luz.
36:10 Extiende tu misericordia a los que te conocen,
Y tu justicia a los rectos de corazón.
36:11 No venga pie de soberbia contra mí,
Y mano de impíos no me mueva.
36:12 Allí cayeron los hacedores de iniquidad;
Fueron derribados, y no podrán levantarse.

Capítulo 37
El camino de los malos
Salmo de David.
é
37:1 No te impacientes a causa de los malignos,
Ni tengas envidia de los que hacen iniquidad.
37:2 Porque como hierba serán pronto cortados,
Y como la hierba verde se secarán.
37:3 Confía en Jehová, y haz el bien;
Y habitarás en la tierra, y te apacentarás de la verdad.
37:4 Deléitate asimismo en Jehová,
Y él te concederá las peticiones de tu corazón.
37:5 Encomienda a Jehová tu camino,
Y confía en él; y él hará.
37:6 Exhibirá tu justicia como la luz,
Y tu derecho como el mediodía.
37:7 Guarda silencio ante Jehová, y espera en él.
No te alteres con motivo del que prospera en su camino,
Por el hombre que hace maldades.
37:8 Deja la ira, y desecha el enojo;
No te excites en manera alguna a hacer lo malo.
37:9 Porque los malignos serán destruidos,
Pero los que esperan en Jehová, ellos heredarán la tierra.
37:10 Pues de aquí a poco no existirá el malo;
Observarás su lugar, y no estará allí.
37:11 Pero los mansos heredarán la tierra,Mateo 5. 5
Y se recrearán con abundancia de paz.
37:12 Maquina el impío contra el justo,
Y cruje contra él sus dientes;
37:13 El Señor se reirá de él;
Porque ve que viene su día.
37:14 Los impíos desenvainan espada y entesan su arco,
Para derribar al pobre y al menesteroso,
Para matar a los de recto proceder.
37:15 Su espada entrará en su mismo corazón,
Y su arco será quebrado.
37:16 Mejor es lo poco del justo,
Que las riquezas de muchos pecadores.
37:17 Porque los brazos de los impíos serán quebrados;
Mas el que sostiene a los justos es Jehová.
37:18 Conoce Jehová los días de los perfectos,
Y la heredad de ellos será para siempre.
37:19 No serán avergonzados en el mal tiempo,
Y en los días de hambre serán saciados.
37:20 Mas los impíos perecerán,
Y los enemigos de Jehová como la grasa de los carneros
Serán consumidos; se disiparán como el humo.
37:21 El impío toma prestado, y no paga;
Mas el justo tiene misericordia, y da.
37:22 Porque los benditos de él heredarán la tierra;
Y los malditos de él serán destruidos.
37:23 Por Jehová son ordenados los pasos del hombre,
Y él aprueba su camino.
37:24 Cuando el hombre cayere, no quedará postrado,
Porque Jehová sostiene su mano.
37:25 Joven fui, y he envejecido,
Y no he visto justo desamparado,
Ni su descendencia que mendigue pan.
37:26 En todo tiempo tiene misericordia, y presta;
Y su descendencia es para bendición.
37:27 Apártate del mal, y haz el bien,
Y vivirás para siempre.
37:28 Porque Jehová ama la rectitud,
Y no desampara a sus santos.
Para siempre serán guardados;
Mas la descendencia de los impíos será destruida.
37:29 Los justos heredarán la tierra,
Y vivirán para siempre sobre ella.
37:30 La boca del justo habla sabiduría,
Y su lengua habla justicia.
37:31 La ley de su Dios está en su corazón;
Por tanto, sus pies no resbalarán.
37:32 Acecha el impío al justo,
Y procura matarlo.
37:33 Jehová no lo dejará en sus manos,
Ni lo condenará cuando le juzgaren.
37:34 Espera en Jehová, y guarda su camino,
Y él te exaltará para heredar la tierra;
Cuando sean destruidos los pecadores, lo verás.
37:35 Vi yo al impío sumamente enaltecido,
Y que se extendía como laurel verde.
37:36 Pero él pasó, y he aquí ya no estaba;
Lo busqué, y no fue hallado.
37:37 Considera al íntegro, y mira al justo;
Porque hay un final dichoso para el hombre de paz.
37:38 Mas los transgresores serán todos a una destruidos;
La posteridad de los impíos será extinguida.
37:39 Pero la salvación de los justos es de Jehová,
Y él es su fortaleza en el tiempo de la angustia.
37:40 Jehová los ayudará y los librará;
Los libertará de los impíos, y los salvará,
Por cuanto en él esperaron.

Capítulo 38
Oración de un penitente
Salmo de David, para recordar.
é
38:1 Jehová, no me reprendas en tu furor,
Ni me castigues en tu ira.
38:2 Porque tus saetas cayeron sobre mí,
Y sobre mí ha descendido tu mano.
38:3 Nada hay sano en mi carne, a causa de tu ira;
Ni hay paz en mis huesos, a causa de mi pecado.
38:4 Porque mis iniquidades se han agravado sobre mi cabeza;
Como carga pesada se han agravado sobre mí.
38:5 Hieden y supuran mis llagas,
A causa de mi locura.
38:6 Estoy encorvado, estoy humillado en gran manera,
Ando enlutado todo el día.
38:7 Porque mis lomos están llenos de ardor,
Y nada hay sano en mi carne.
38:8 Estoy debilitado y molido en gran manera;
Gimo a causa de la conmoción de mi corazón.
38:9 Señor, delante de ti están todos mis deseos,
Y mi suspiro no te es oculto.
38:10 Mi corazón está acongojado, me ha dejado mi vigor,
Y aun la luz de mis ojos me falta ya.
38:11 Mis amigos y mis compañeros se mantienen lejos de mi plaga,
Y mis cercanos se han alejado.
38:12 Los que buscan mi vida arman lazos,
Y los que procuran mi mal hablan iniquidades,
Y meditan fraudes todo el día.
38:13 Mas yo, como si fuera sordo, no oigo;
Y soy como mudo que no abre la boca.
38:14 Soy, pues, como un hombre que no oye,
Y en cuya boca no hay reprensiones.
38:15 Porque en ti, oh Jehová, he esperado;
Tú responderás, Jehová Dios mío.
38:16 Dije: No se alegren de mí;
Cuando mi pie resbale, no se engrandezcan sobre mí.
38:17 Pero yo estoy a punto de caer,
Y mi dolor está delante de mí continuamente.
38:18 Por tanto, confesaré mi maldad,
Y me contristaré por mi pecado.
38:19 Porque mis enemigos están vivos y fuertes,
Y se han aumentado los que me aborrecen sin causa.
38:20 Los que pagan mal por bien
Me son contrarios, por seguir yo lo bueno.
38:21 No me desampares, oh Jehová;
Dios mío, no te alejes de mí.
38:22 Apresúrate a ayudarme,
Oh Señor, mi salvación.

Capítulo 39
El carácter transitorio de la vida
Al músico principal; a Jedutún. Salmo de David.
é
39:1 Yo dije: Atenderé a mis caminos,
Para no pecar con mi lengua;
Guardaré mi boca con freno,
En tanto que el impío esté delante de mí.
39:2 Enmudecí con silencio, me callé aun respecto de lo bueno;
Y se agravó mi dolor.
39:3 Se enardeció mi corazón dentro de mí;
En mi meditación se encendió fuego,
Y así proferí con mi lengua:
39:4 Hazme saber, Jehová, mi fin,
Y cuánta sea la medida de mis días;
Sepa yo cuán frágil soy.
39:5 He aquí, diste a mis días término corto,
Y mi edad es como nada delante de ti;
Ciertamente es completa vanidad todo hombre que vive. Selah
39:6 Ciertamente como una sombra es el hombre;
Ciertamente en vano se afana;
Amontona riquezas, y no sabe quién las recogerá.
39:7 Y ahora, Señor, ¿qué esperaré?
Mi esperanza está en ti.
39:8 Líbrame de todas mis transgresiones;
No me pongas por escarnio del insensato.
39:9 Enmudecí, no abrí mi boca,
Porque tú lo hiciste.
39:10 Quita de sobre mí tu plaga;
Estoy consumido bajo los golpes de tu mano.
39:11 Con castigos por el pecado corriges al hombre,
Y deshaces como polilla lo más estimado de él;
Ciertamente vanidad es todo hombre. Selah
39:12 Oye mi oración, oh Jehová, y escucha mi clamor.
No calles ante mis lágrimas;
Porque forastero soy para ti,
Y advenedizo, como todos mis padres.
39:13 Déjame, y tomaré fuerzas,
Antes que vaya y perezca.

Capítulo 40
Alabanza por la liberación divina
(Sal. 70. 1-5)
Al músico principal. Salmo de David.
é
40:1 Pacientemente esperé a Jehová,
Y se inclinó a mí, y oyó mi clamor.
40:2 Y me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso;
Puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos.
40:3 Puso luego en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios.
Verán esto muchos, y temerán,
Y confiarán en Jehová.
40:4 Bienaventurado el hombre que puso en Jehová su confianza,
Y no mira a los soberbios, ni a los que se desvían tras la mentira.
40:5 Has aumentado, oh Jehová Dios mío, tus maravillas;
Y tus pensamientos para con nosotros,
No es posible contarlos ante ti.
Si yo anunciare y hablare de ellos,
No pueden ser enumerados.
40:6 Sacrificio y ofrenda no te agrada;
Has abierto mis oídos;
Holocausto y expiación no has demandado.
40:7 Entonces dije: He aquí, vengo;
En el rollo del libro está escrito de mí;
40:8 El hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado,
Y tu ley está en medio de mi corazón.Hebreos 10. 5-7
40:9 He anunciado justicia en grande congregación;
He aquí, no refrené mis labios,
Jehová, tú lo sabes.
40:10 No encubrí tu justicia dentro de mi corazón;
He publicado tu fidelidad y tu salvación;
No oculté tu misericordia y tu verdad en grande asamblea.
40:11 Jehová, no retengas de mí tus misericordias;
Tu misericordia y tu verdad me guarden siempre.
40:12 Porque me han rodeado males sin número;
Me han alcanzado mis maldades, y no puedo levantar la vista.
Se han aumentado más que los cabellos de mi cabeza, y mi corazón me falla.
40:13 Quieras, oh Jehová, librarme;
Jehová, apresúrate a socorrerme.
40:14 Sean avergonzados y confundidos a una
Los que buscan mi vida para destruirla.
Vuelvan atrás y avergüéncense
Los que mi mal desean;
40:15 Sean asolados en pago de su afrenta
Los que me dicen: ¡Ea, ea!
40:16 Gócense y alégrense en ti todos los que te buscan,
Y digan siempre los que aman tu salvación:
Jehová sea enaltecido.
40:17 Aunque afligido yo y necesitado,
Jehová pensará en mí.
Mi ayuda y mi libertador eres tú;
Dios mío, no te tardes.

Capítulo 41
Oración pidiendo salud
Al músico principal. Salmo de David.
é
41:1 Bienaventurado el que piensa en el pobre;
En el día malo lo librará Jehová.
41:2 Jehová lo guardará, y le dará vida;
Será bienaventurado en la tierra,
Y no lo entregarás a la voluntad de sus enemigos.
41:3 Jehová lo sustentará sobre el lecho del dolor;
Mullirás toda su cama en su enfermedad.
41:4 Yo dije: Jehová, ten misericordia de mí;
Sana mi alma, porque contra ti he pecado.
41:5 Mis enemigos dicen mal de mí, preguntando:
¿Cuándo morirá, y perecerá su nombre?
41:6 Y si vienen a verme, hablan mentira;
Su corazón recoge para sí iniquidad,
Y al salir fuera la divulgan.
41:7 Reunidos murmuran contra mí todos los que me aborrecen;
Contra mí piensan mal, diciendo de mí:
41:8 Cosa pestilencial se ha apoderado de él;
Y el que cayó en cama no volverá a levantarse.
41:9 Aun el hombre de mi paz, en quien yo confiaba, el que de mi pan comía,
Alzó contra mí el calcañar.Mateo 26. 24Marcos 14. 21Lucas 22. 22Juan 13. 18Juan 17. 12
41:10 Mas tú, Jehová, ten misericordia de mí, y hazme levantar,
Y les daré el pago.
41:11 En esto conoceré que te he agradado,
Que mi enemigo no se huelgue de mí.
41:12 En cuanto a mí, en mi integridad me has sustentado,
Y me has hecho estar delante de ti para siempre.
41:13 Bendito sea Jehová, el Dios de Israel,
Por los siglos de los siglos.Salmos 106. 48
Amén y Amén.





D.José Luis Cotallo Sanchez.


DATOS BIOGRAFICOS

José Luis Cotallo Sánchez
Nació en Cáceres,EL 2-VI-1922. Hijo de Eugenio
y María, joven inteligente,bachiller, empleado de
Correos, militante de la J.M.,A.C., Vicepresidente
del Consejo Diocesano y, años después,Consiliario
del mismo.
A los 18 años ingresó en el Seminario de Coria.
Pasó luego a la Universidad Pontificia de Salamanca.
Ordenado sacerdote el 21-VII-46, cantó misa el 25 en
la Parroquia de Santiago el Mayor de Cáceres.
En cargos de responsabilidad derramó el fuego
apostólico que ardia en su espiritu,con dinamismo
y simpatía.
De verbo elocuente y evangélico, con unción y
sencillez. Conceptos claros y fluidez persuasiva
Gran personalidad en todos los campos ministeriales.
Original y ameno, con apasionado amor a Cristo.
Pulcro, oportuno y espiritual. Su vasta cultura
hizo fecunda su pluma ágil. Dejó una docena de
obras y muchos articulos publicados.
Su labor misionera llegó a casi toda España.
En Cáceres,Salamanca y Brasil consumió la mayor
parte de su tiempo apostólico.
Ferviente pregonero de la devoción a la Virgen.
Promotor del culto e imitación del extremeño San
Pedro de Alcantara y de San Juan de Avila.
Alma y fuerza de movimientos católicos seglares.
Vida comprometida de entrega y servicio a Cristo y
los hermanos.
JOSE LUIS tuvo conciencia de que su fin estaba
proximo. Y, herido de muerte, siguió en la brecha
predicando, escibiendo, orando e inmolando al Padre,
su ya precaria salud, por la salvación de las almas.
El Señor lo llamó el domingo, 20-IX-70 a los 48 años..
Perdimos un celoso capitán del sacerdocio de Cristo.
Rumor de llanto y plegaria en toda su ciudad natal.
Dolor y orfandad en muchas almas. Concierto emotivo de
elogios y testimonios admirables. catálogo de vivencias,
sacrificios y herotismo de caridades.
JOSE LUIS COTALLO, sacerdote, misionero y apóstol,
sembró sus despojos en la tierra, pero, su espiritu, desde
el cielo, sigue rogando al Padre e intercendiendo por nosotros.
Estudió bachiller en el Instituto Nacional de Enseñanza Media de Cáceres.
Dos cursos de Filosofía.
Uno de Teología en el Seminario de Coria.
Cuatro cursos de Teología en la Universidad Pontificia de Salamanca (1943-47).
Premio Extraordinario en Teología Dogmática Fundamental y en Instituciones de Derecho Canónico.
Ordenado sacerdote el 21 de julio de 1946.
Licenciado en Teología en la Universidad Pontificia de Salamanca en el año 1947.
Consiliario de Acción Católica, más de 7 años.
Consiliario de Hombres, 3 años de la HOAC.
Profesor de Religión de varios centros 7 años.
Asesor religioso de PROA.
Coadjutor de las parroquias de San Juan, de Santiago.
Rector y profesor del Seminario de Cáceres 5 años.
Delegado Diocesano de la OCSHA, de la Unión Misional del Clero y pro “Clero Indígena” más de 6 años.
Capellán de Emigrantes Españoles y de la Colonia Española en Sao Paulo, en Brasil. Del 30 de julio de 1957 al 1 de julio de 1959
Director de los Servicios Culturales de la Diputación Provincial de Cáceres más de 5 años.
Delegado Episcopal Patronato Provincial de Archivos, Bibliotecas y Museos, más de 4 años.
El día 1 de Noviembre de 1965 fue nombrado Director del Colegio Diocesano.
Fundador del Colegio José Luis Cotallo


Oración para el Padre Cotallo.

ORACION PARA USO PRIVADO

Señor Jesús. Redentor de los
hombres, que llamaste a tu sirvo
JOSE LUIS al honor del saderdocio
para que lo ejerciese en beneficio
de los pobres,afligidos y necesitados.
Por su entrega total a la misión
evangelizadora y su fidelidad integra
a tu doctrina y voluntad santisíma,
rogamos que, por su intercesión,
antiendas nuestras súplicas para
gloria y amor divinos y beneficioso
de las almas. Amén.
(Padrenuestro,Avemaría y Gloria).




Padre Cotallo de joven.



Virgen de la Montaña, patrona de Caceres, Extremadura y Nuestra Señora del Sagrado Corazón de Jesús.




San Pedro de Alcántara

La fe es la primera raíz, la esperanza es el báculo, y la caridad el fin del camino de toda perfección cristiana.


San Juan De Ávila.

Su virtud principal fue la caridad. Tenía un amor entrañable a la humanidad de Cristo: “el Verbo encarnado fue el libro y juntamente maestro”.


Fundó un complejo con las secciones siguientes:


— Asesoría general e información social y humanística.


— Oficina de inscripción con registro de nombres,señas,de cada emigrante.


— Oficina de colocación laboral y orientación para que los emigrantes no
cayecen víctima de explotadores.


— Sección asistencial para brindar los primeros auxilios al llegar al pais,
como esperar en los puertos,darles alojamientos,ect.


— Centro cultural con biblióteca, periodicos, conferencias, y esparcimientos.

— Departamento de ayuda religiosa y moral: Misas en idioma patrio, celebración
de bodas, bautizos y otros sacramentos según contrumes en los pueblos de origen.

— Cooperación e intercambio con centros similares existentes.

 



Frases del Padre Cotallo.

*<< Quien trata en su vida de hurtar toda clase de sacrificios y
conciba la existencia para el goce y el disfrute, anda muy
lejos de ser un cristiano de verdad.>>*


*<< Caridad no es dar lo que sobra, sino darse: que no es entregar
la cartera, sino el corazón>>*


*<< Y cuando ya nada tengas, regala sonrisas que alivian y arropan,
y plegarias que consuelan y mueven a Dios>>*


*<< El amor y la fe en las obras se ve>>*




Diseño: Jose Antonio Cotallo López

Autor Arte Digital: cotallo-nonocot


Capítulo 1
El justo y los pecadores
1:1 Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos,
Ni estuvo en camino de pecadores,
Ni en silla de escarnecedores se ha sentado;
1:2 Sino que en la ley de Jehová está su delicia,
Y en su ley medita de día y de noche.
1:3 Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas,Jeremias 17. 8
Que da su fruto en su tiempo,
Y su hoja no cae;
Y todo lo que hace, prosperará.
1:4 No así los malos,
Que son como el tamo que arrebata el viento.
1:5 Por tanto, no se levantarán los malos en el juicio,
Ni los pecadores en la congregación de los justos.
1:6 Porque Jehová conoce el camino de los justos;
Mas la senda de los malos perecerá.Capítulo 2
El reino del ungido de Jehová
é
2:1 ¿Por qué se amotinan las gentes,
Y los pueblos piensan cosas vanas?
2:2 Se levantarán los reyes de la tierra,
Y príncipes consultarán unidos
Contra Jehová y contra su ungido,Hechos 4. 25-26 diciendo:
2:3 Rompamos sus ligaduras,
Y echemos de nosotros sus cuerdas.
2:4 El que mora en los cielos se reirá;
El Señor se burlará de ellos.
2:5 Luego hablará a ellos en su furor,
Y los turbará con su ira.
2:6 Pero yo he puesto mi rey
Sobre Sion, mi santo monte.
2:7 Yo publicaré el decreto;
Jehová me ha dicho: Mi hijo eres tú;
Yo te engendré hoy.Hechos 13. 33Hebreos 1. 5Hebreos 5. 5
2:8 Pídeme, y te daré por herencia las naciones,
Y como posesión tuya los confines de la tierra.
2:9 Los quebrantarás con vara de hierro;Apocalipsis 2. 26-27Apocalipsis 12. 5Apocalipsis 19. 15
Como vasija de alfarero los desmenuzarás.
2:10 Ahora, pues, oh reyes, sed prudentes;
Admitid amonestación, jueces de la tierra.
2:11 Servid a Jehová con temor,
Y alegraos con temblor.
2:12 Honrad al Hijo, para que no se enoje, y perezcáis en el camino;
Pues se inflama de pronto su ira.
Bienaventurados todos los que en él confían.

Capítulo 3
Oración matutina de confianza en Dios
Salmo de David, cuando huía de delante de Absalón su hijo.2 Samuel 15. 13–17. 22
é
3:1 ¡Oh Jehová, cuánto se han multiplicado mis adversarios!
Muchos son los que se levantan contra mí.
3:2 Muchos son los que dicen de mí:
No hay para él salvación en Dios. Selah
3:3 Mas tú, Jehová, eres escudo alrededor de mí;
Mi gloria, y el que levanta mi cabeza.
3:4 Con mi voz clamé a Jehová,
Y él me respondió desde su monte santo. Selah
3:5 Yo me acosté y dormí,
Y desperté, porque Jehová me sustentaba.
3:6 No temeré a diez millares de gente,
Que pusieren sitio contra mí.
3:7 Levántate, Jehová; sálvame, Dios mío;
Porque tú heriste a todos mis enemigos en la mejilla;
Los dientes de los perversos quebrantaste.
3:8 La salvación es de Jehová;
Sobre tu pueblo sea tu bendición. Selah

Capítulo 4
Oración vespertina de confianza en Dios
Al músico principal; sobre Neginot. Salmo de David.
é
4:1 Respóndeme cuando clamo, oh Dios de mi justicia.
Cuando estaba en angustia, tú me hiciste ensanchar;
Ten misericordia de mí, y oye mi oración.
4:2 Hijos de los hombres, ¿hasta cuándo volveréis mi honra en infamia,
Amaréis la vanidad, y buscaréis la mentira? Selah
4:3 Sabed, pues, que Jehová ha escogido al piadoso para sí;
Jehová oirá cuando yo a él clamare.
4:4 Temblad, y no pequéis;Efesios 4. 26
Meditad en vuestro corazón estando en vuestra cama, y callad. Selah
4:5 Ofreced sacrificios de justicia,
Y confiad en Jehová.
4:6 Muchos son los que dicen: ¿Quién nos mostrará el bien?
Alza sobre nosotros, oh Jehová, la luz de tu rostro.
4:7 Tú diste alegría a mi corazón
Mayor que la de ellos cuando abundaba su grano y su mosto.
4:8 En paz me acostaré, y asimismo dormiré;
Porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado.

Capítulo 5
Plegaria pidiendo protección
Al músico principal; sobre Nehilot. Salmo de David.
é
5:1 Escucha, oh Jehová, mis palabras;
Considera mi gemir.
5:2 Está atento a la voz de mi clamor, Rey mío y Dios mío,
Porque a ti oraré.
5:3 Oh Jehová, de mañana oirás mi voz;
De mañana me presentaré delante de ti, y esperaré.
5:4 Porque tú no eres un Dios que se complace en la maldad;
El malo no habitará junto a ti.
5:5 Los insensatos no estarán delante de tus ojos;
Aborreces a todos los que hacen iniquidad.
5:6 Destruirás a los que hablan mentira;
Al hombre sanguinario y engañador abominará Jehová.
5:7 Mas yo por la abundancia de tu misericordia entraré en tu casa;
Adoraré hacia tu santo templo en tu temor.
5:8 Guíame, Jehová, en tu justicia, a causa de mis enemigos;
Endereza delante de mí tu camino.
5:9 Porque en la boca de ellos no hay sinceridad;
Sus entrañas son maldad,
Sepulcro abierto es su garganta,
Con su lengua hablan lisonjas.Romanos 3. 13
5:10 Castígalos, oh Dios;
Caigan por sus mismos consejos;
Por la multitud de sus transgresiones échalos fuera,
Porque se rebelaron contra ti.
5:11 Pero alégrense todos los que en ti confían;
Den voces de júbilo para siempre, porque tú los defiendes;
En ti se regocijen los que aman tu nombre.
5:12 Porque tú, oh Jehová, bendecirás al justo;
Como con un escudo lo rodearás de tu favor.

Capítulo 6
Oración pidiendo misericordia en tiempo de prueba
Al músico principal; en Neginot, sobre Seminit. Salmo de David.
é
6:1 Jehová, no me reprendas en tu enojo,
Ni me castigues con tu ira.Salmos 38. 1
6:2 Ten misericordia de mí, oh Jehová, porque estoy enfermo;
Sáname, oh Jehová, porque mis huesos se estremecen.
6:3 Mi alma también está muy turbada;
Y tú, Jehová, ¿hasta cuándo?
6:4 Vuélvete, oh Jehová, libra mi alma;
Sálvame por tu misericordia.
6:5 Porque en la muerte no hay memoria de ti;
En el Seol, ¿quién te alabará?
6:6 Me he consumido a fuerza de gemir;
Todas las noches inundo de llanto mi lecho,
Riego mi cama con mis lágrimas.
6:7 Mis ojos están gastados de sufrir;
Se han envejecido a causa de todos mis angustiadores.
6:8 Apartaos de mí, todos los hacedores de iniquidad;Mateo 7. 23Lucas 13. 27
Porque Jehová ha oído la voz de mi lloro.
6:9 Jehová ha oído mi ruego;
Ha recibido Jehová mi oración.
6:10 Se avergonzarán y se turbarán mucho todos mis enemigos;
Se volverán y serán avergonzados de repente.

Capítulo 7
Plegaria pidiendo vindicación
Sigaión de David, que cantó a Jehová acerca de las palabras de Cus hijo de Benjamín.
é
7:1 Jehová Dios mío, en ti he confiado;
Sálvame de todos los que me persiguen, y líbrame,
7:2 No sea que desgarren mi alma cual león,
Y me destrocen sin que haya quien me libre.
7:3 Jehová Dios mío, si yo he hecho esto,
Si hay en mis manos iniquidad;
7:4 Si he dado mal pago al que estaba en paz conmigo
(Antes he libertado al que sin causa era mi enemigo),
7:5 Persiga el enemigo mi alma, y alcáncela;
Huelle en tierra mi vida,
Y mi honra ponga en el polvo. Selah
7:6 Levántate, oh Jehová, en tu ira;
Alzate en contra de la furia de mis angustiadores,
Y despierta en favor mío el juicio que mandaste.
7:7 Te rodeará congregación de pueblos,
Y sobre ella vuélvete a sentar en alto.
7:8 Jehová juzgará a los pueblos;
Júzgame, oh Jehová, conforme a mi justicia,
Y conforme a mi integridad.
7:9 Fenezca ahora la maldad de los inicuos, mas establece tú al justo;
Porque el Dios justo prueba la mente y el corazón.Apocalipsis 2. 23
7:10 Mi escudo está en Dios,
Que salva a los rectos de corazón.
7:11 Dios es juez justo,
Y Dios está airado contra el impío todos los días.
7:12 Si no se arrepiente, él afilará su espada;
Armado tiene ya su arco, y lo ha preparado.
7:13 Asimismo ha preparado armas de muerte,
Y ha labrado saetas ardientes.
7:14 He aquí, el impío concibió maldad,
Se preñó de iniquidad,
Y dio a luz engaño.
7:15 Pozo ha cavado, y lo ha ahondado;
Y en el hoyo que hizo caerá.
7:16 Su iniquidad volverá sobre su cabeza,
Y su agravio caerá sobre su propia coronilla.
7:17 Alabaré a Jehová conforme a su justicia,
Y cantaré al nombre de Jehová el Altísimo.

Capítulo 8
La gloria de Dios y la honra del hombre
Al músico principal; sobre Gitit. Salmo de David.
é
8:1 ¡Oh Jehová, Señor nuestro,
Cuán glorioso es tu nombre en toda la tierra!
Has puesto tu gloria sobre los cielos;
8:2 De la boca de los niños y de los que maman,Mateo 21. 16 fundaste la fortaleza,
A causa de tus enemigos,
Para hacer callar al enemigo y al vengativo.
8:3 Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos,
La luna y las estrellas que tú formaste,
8:4 Digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria,
Y el hijo del hombre, para que lo visites?Job 7. 17-18Salmos 144. 3Hebreos 2. 6-8
8:5 Le has hecho poco menor que los ángeles,
Y lo coronaste de gloria y de honra.
8:6 Le hiciste señorear sobre las obras de tus manos;
Todo lo pusiste debajo de sus pies:1 Corintios 15. 27Efesios 1. 22Hebreos 2. 8
8:7 Ovejas y bueyes, todo ello,
Y asimismo las bestias del campo,
8:8 Las aves de los cielos y los peces del mar;
Todo cuanto pasa por los senderos del mar.
8:9 ¡Oh Jehová, Señor nuestro,
Cuán grande es tu nombre en toda la tierra!

Capítulo 9
Acción de gracias por la justicia de Dios
Al músico principal; sobre Mut-labén. Salmo de David.
é
9:1 Te alabaré, oh Jehová, con todo mi corazón;
Contaré todas tus maravillas.
9:2 Me alegraré y me regocijaré en ti;
Cantaré a tu nombre, oh Altísimo.
9:3 Mis enemigos volvieron atrás;
Cayeron y perecieron delante de ti.
9:4 Porque has mantenido mi derecho y mi causa;
Te has sentado en el trono juzgando con justicia.
9:5 Reprendiste a las naciones, destruiste al malo,
Borraste el nombre de ellos eternamente y para siempre.
9:6 Los enemigos han perecido; han quedado desolados para siempre;
Y las ciudades que derribaste,
Su memoria pereció con ellas.
9:7 Pero Jehová permanecerá para siempre;
Ha dispuesto su trono para juicio.
9:8 El juzgará al mundo con justicia,
Y a los pueblos con rectitud.
9:9 Jehová será refugio del pobre,
Refugio para el tiempo de angustia.
9:10 En ti confiarán los que conocen tu nombre,
Por cuanto tú, oh Jehová, no desamparaste a los que te buscaron.
9:11 Cantad a Jehová, que habita en Sion;
Publicad entre los pueblos sus obras.
9:12 Porque el que demanda la sangre se acordó de ellos;
No se olvidó del clamor de los afligidos.
9:13 Ten misericordia de mí, Jehová;
Mira mi aflicción que padezco a causa de los que me aborrecen,
Tú que me levantas de las puertas de la muerte,
9:14 Para que cuente yo todas tus alabanzas
En las puertas de la hija de Sion,
Y me goce en tu salvación.
9:15 Se hundieron las naciones en el hoyo que hicieron;
En la red que escondieron fue tomado su pie.
9:16 Jehová se ha hecho conocer en el juicio que ejecutó;
En la obra de sus manos fue enlazado el malo. Higaion. Selah
9:17 Los malos serán trasladados al Seol,
Todas las gentes que se olvidan de Dios.
9:18 Porque no para siempre será olvidado el menesteroso,
Ni la esperanza de los pobres perecerá perpetuamente.
9:19 Levántate, oh Jehová; no se fortalezca el hombre;
Sean juzgadas las naciones delante de ti.
9:20 Pon, oh Jehová, temor en ellos;
Conozcan las naciones que no son sino hombres. Selah

Capítulo 10
Plegaria pidiendo la destrucción de los malvados
é
10:1 ¿Por qué estás lejos, oh Jehová,
Y te escondes en el tiempo de la tribulación?
10:2 Con arrogancia el malo persigue al pobre;
Será atrapado en los artificios que ha ideado.
10:3 Porque el malo se jacta del deseo de su alma,
Bendice al codicioso, y desprecia a Jehová.
10:4 El malo, por la altivez de su rostro, no busca a Dios;
No hay Dios en ninguno de sus pensamientos.
10:5 Sus caminos son torcidos en todo tiempo;
Tus juicios los tiene muy lejos de su vista;
A todos sus adversarios desprecia.
10:6 Dice en su corazón: No seré movido jamás;
Nunca me alcanzará el infortunio.
10:7 Llena está su boca de maldición, y de engaños y fraude;Romanos 3. 14
Debajo de su lengua hay vejación y maldad.
10:8 Se sienta en acecho cerca de las aldeas;
En escondrijos mata al inocente.
Sus ojos están acechando al desvalido;
10:9 Acecha en oculto, como el león desde su cueva;
Acecha para arrebatar al pobre;
Arrebata al pobre trayéndolo a su red.
10:10 Se encoge, se agacha,
Y caen en sus fuertes garras muchos desdichados.
10:11 Dice en su corazón: Dios ha olvidado;
Ha encubierto su rostro; nunca lo verá.
10:12 Levántate, oh Jehová Dios, alza tu mano;
No te olvides de los pobres.
10:13 ¿Por qué desprecia el malo a Dios?
En su corazón ha dicho: Tú no lo inquirirás.
10:14 Tú lo has visto; porque miras el trabajo y la vejación, para dar la recompensa con tu mano;
A ti se acoge el desvalido;
Tú eres el amparo del huérfano.
10:15 Quebranta tú el brazo del inicuo,
Y persigue la maldad del malo hasta que no halles ninguna.
10:16 Jehová es Rey eternamente y para siempre;
De su tierra han perecido las naciones.
10:17 El deseo de los humildes oíste, oh Jehová;
Tú dispones su corazón, y haces atento tu oído,
10:18 Para juzgar al huérfano y al oprimido,
A fin de que no vuelva más a hacer violencia el hombre de la tierra.

Capítulo 11
El refugio del justo
Al músico principal. Salmo de David.
é
11:1 En Jehová he confiado;
¿Cómo decís a mi alma,
Que escape al monte cual ave?
11:2 Porque he aquí, los malos tienden el arco,
Disponen sus saetas sobre la cuerda,
Para asaetear en oculto a los rectos de corazón.
11:3 Si fueren destruidos los fundamentos,
¿Qué ha de hacer el justo?
11:4 Jehová está en su santo templo;
Jehová tiene en el cielo su trono;
Sus ojos ven, sus párpados examinan a los hijos de los hombres.
11:5 Jehová prueba al justo;
Pero al malo y al que ama la violencia, su alma los aborrece.
11:6 Sobre los malos hará llover calamidades;
Fuego, azufre y viento abrasador será la porción del cáliz de ellos.
11:7 Porque Jehová es justo, y ama la justicia;
El hombre recto mirará su rostro.

Capítulo 12
Oración pidiendo ayuda contra los malos
Al músico principal; sobre Seminit. Salmo de David.
é
12:1 Salva, oh Jehová, porque se acabaron los piadosos;
Porque han desaparecido los fieles de entre los hijos de los hombres.
12:2 Habla mentira cada uno con su prójimo;
Hablan con labios lisonjeros, y con doblez de corazón.
12:3 Jehová destruirá todos los labios lisonjeros,
Y la lengua que habla jactanciosamente;
12:4 A los que han dicho: Por nuestra lengua prevaleceremos;
Nuestros labios son nuestros; ¿quién es señor de nosotros?
12:5 Por la opresión de los pobres, por el gemido de los menesterosos,
Ahora me levantaré, dice Jehová;
Pondré en salvo al que por ello suspira.
12:6 Las palabras de Jehová son palabras limpias,
Como plata refinada en horno de tierra,
Purificada siete veces.
12:7 Tú, Jehová, los guardarás;
De esta generación los preservarás para siempre.
12:8 Cercando andan los malos,
Cuando la vileza es exaltada entre los hijos de los hombres.

Capítulo 13
Plegaria pidiendo ayuda en la aflicción
Al músico principal. Salmo de David.
é
13:1 ¿Hasta cuándo, Jehová? ¿Me olvidarás para siempre?
¿Hasta cuándo esconderás tu rostro de mí?
13:2 ¿Hasta cuándo pondré consejos en mi alma,
Con tristezas en mi corazón cada día?
¿Hasta cuándo será enaltecido mi enemigo sobre mí?
13:3 Mira, respóndeme, oh Jehová Dios mío;
Alumbra mis ojos, para que no duerma de muerte;
13:4 Para que no diga mi enemigo: Lo vencí.
Mis enemigos se alegrarían, si yo resbalara.
13:5 Mas yo en tu misericordia he confiado;
Mi corazón se alegrará en tu salvación.
13:6 Cantaré a Jehová,
Porque me ha hecho bien.

Capítulo 14
Necedad y corrupción del hombre
(Sal. 53. 1-6)
Al músico principal. Salmo de David.
é
14:1 Dice el necio en su corazón:
No hay Dios.
Se han corrompido, hacen obras abominables;
No hay quien haga el bien.
14:2 Jehová miró desde los cielos sobre los hijos de los hombres,
Para ver si había algún entendido,
Que buscara a Dios.
14:3 Todos se desviaron, a una se han corrompido;
No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.Romanos 3. 10-12
14:4 ¿No tienen discernimiento todos los que hacen iniquidad,
Que devoran a mi pueblo como si comiesen pan,
Y a Jehová no invocan?
14:5 Ellos temblaron de espanto;
Porque Dios está con la generación de los justos.
14:6 Del consejo del pobre se han burlado,
Pero Jehová es su esperanza.
14:7 ¡Oh, que de Sion saliera la salvación de Israel!
Cuando Jehová hiciere volver a los cautivos de su pueblo,
Se gozará Jacob, y se alegrará Israel.

Capítulo 15
Los que habitarán en el monte santo de Dios
Salmo de David.
é
15:1 Jehová, ¿quién habitará en tu tabernáculo?
¿Quién morará en tu monte santo?
15:2 El que anda en integridad y hace justicia,
Y habla verdad en su corazón.
15:3 El que no calumnia con su lengua,
Ni hace mal a su prójimo,
Ni admite reproche alguno contra su vecino.
15:4 Aquel a cuyos ojos el vil es menospreciado,
Pero honra a los que temen a Jehová.
El que aun jurando en daño suyo, no por eso cambia;
15:5 Quien su dinero no dio a usura,
Ni contra el inocente admitió cohecho.
El que hace estas cosas, no resbalará jamás.

Capítulo 16
Una herencia escogida
Mictam de David.
é
16:1 Guárdame, oh Dios, porque en ti he confiado.
16:2 Oh alma mía, dijiste a Jehová:
Tú eres mi Señor;
No hay para mí bien fuera de ti.
16:3 Para los santos que están en la tierra,
Y para los íntegros, es toda mi complacencia.
16:4 Se multiplicarán los dolores de aquellos que sirven diligentes a otro dios.
No ofreceré yo sus libaciones de sangre,
Ni en mis labios tomaré sus nombres.
16:5 Jehová es la porción de mi herencia y de mi copa;
Tú sustentas mi suerte.
16:6 Las cuerdas me cayeron en lugares deleitosos,
Y es hermosa la heredad que me ha tocado.
16:7 Bendeciré a Jehová que me aconseja;
Aun en las noches me enseña mi conciencia.
16:8 A Jehová he puesto siempre delante de mí;
Porque está a mi diestra, no seré conmovido.
16:9 Se alegró por tanto mi corazón, y se gozó mi alma;
Mi carne también reposará confiadamente;
16:10 Porque no dejarás mi alma en el Seol,1 Corintios 15. 4
Ni permitirás que tu santo vea corrupción.Hechos 13. 35
16:11 Me mostrarás la senda de la vida;
En tu presencia hay plenitud de gozo;
Delicias a tu diestra para siempre.Hechos 2. 25-28

Capítulo 17
Plegaria pidiendo protección contra los opresores
Oración de David.
é
17:1 Oye, oh Jehová, una causa justa; está atento a mi clamor.
Escucha mi oración hecha de labios sin engaño.
17:2 De tu presencia proceda mi vindicación;
Vean tus ojos la rectitud.
17:3 Tú has probado mi corazón, me has visitado de noche;
Me has puesto a prueba, y nada inicuo hallaste;
He resuelto que mi boca no haga transgresión.
17:4 En cuanto a las obras humanas, por la palabra de tus labios
Yo me he guardado de las sendas de los violentos.
17:5 Sustenta mis pasos en tus caminos,
Para que mis pies no resbalen.
17:6 Yo te he invocado, por cuanto tú me oirás, oh Dios;
Inclina a mí tu oído, escucha mi palabra.
17:7 Muestra tus maravillosas misericordias, tú que salvas a los que se refugian a tu diestra,
De los que se levantan contra ellos.
17:8 Guárdame como a la niña de tus ojos;
Escóndeme bajo la sombra de tus alas,
17:9 De la vista de los malos que me oprimen,
De mis enemigos que buscan mi vida.
17:10 Envueltos están con su grosura;
Con su boca hablan arrogantemente.
17:11 Han cercado ahora nuestros pasos;
Tienen puestos sus ojos para echarnos por tierra.
17:12 Son como león que desea hacer presa,
Y como leoncillo que está en su escondite.
17:13 Levántate, oh Jehová;
Sal a su encuentro, póstrales;
Libra mi alma de los malos con tu espada,
17:14 De los hombres con tu mano, oh Jehová,
De los hombres mundanos, cuya porción la tienen en esta vida,
Y cuyo vientre está lleno de tu tesoro.
Sacian a sus hijos,
Y aun sobra para sus pequeñuelos.
17:15 En cuanto a mí, veré tu rostro en justicia;
Estaré satisfecho cuando despierte a tu semejanza.

Capítulo 18
Acción de gracias por la victoria
(2 S. 22. 1-51)
Al músico principal. Salmo de David, siervo de Jehová, el cual dirigió a Jehová las palabras de este cántico el día que le libró Jehová de mano de todos sus enemigos, y de mano de Saúl. Entonces dijo:
é
18:1 Te amo, oh Jehová, fortaleza mía.
18:2 Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador;
Dios mío, fortaleza mía, en él confiaré;
Mi escudo, y la fuerza de mi salvación, mi alto refugio.
18:3 Invocaré a Jehová, quien es digno de ser alabado,
Y seré salvo de mis enemigos.
18:4 Me rodearon ligaduras de muerte,
Y torrentes de perversidad me atemorizaron.
18:5 Ligaduras del Seol me rodearon,
Me tendieron lazos de muerte.
18:6 En mi angustia invoqué a Jehová,
Y clamé a mi Dios.
El oyó mi voz desde su templo,
Y mi clamor llegó delante de él, a sus oídos.
18:7 La tierra fue conmovida y tembló;
Se conmovieron los cimientos de los montes,
Y se estremecieron, porque se indignó él.
18:8 Humo subió de su nariz,
Y de su boca fuego consumidor;
Carbones fueron por él encendidos.
18:9 Inclinó los cielos, y descendió;
Y había densas tinieblas debajo de sus pies.
18:10 Cabalgó sobre un querubín, y voló;
Voló sobre las alas del viento.
18:11 Puso tinieblas por su escondedero, por cortina suya alrededor de sí;
Oscuridad de aguas, nubes de los cielos.
18:12 Por el resplandor de su presencia, sus nubes pasaron;
Granizo y carbones ardientes.
18:13 Tronó en los cielos Jehová,
Y el Altísimo dio su voz;
Granizo y carbones de fuego.
18:14 Envió sus saetas, y los dispersó;
Lanzó relámpagos, y los destruyó.
18:15 Entonces aparecieron los abismos de las aguas,
Y quedaron al descubierto los cimientos del mundo,
A tu reprensión, oh Jehová,
Por el soplo del aliento de tu nariz.
18:16 Envió desde lo alto; me tomó,
Me sacó de las muchas aguas.
18:17 Me libró de mi poderoso enemigo,
Y de los que me aborrecían; pues eran más fuertes que yo.
18:18 Me asaltaron en el día de mi quebranto,
Mas Jehová fue mi apoyo.
18:19 Me sacó a lugar espacioso;
Me libró, porque se agradó de mí.
18:20 Jehová me ha premiado conforme a mi justicia;
Conforme a la limpieza de mis manos me ha recompensado.
18:21 Porque yo he guardado los caminos de Jehová,
Y no me aparté impíamente de mi Dios.
18:22 Pues todos sus juicios estuvieron delante de mí,
Y no me he apartado de sus estatutos.
18:23 Fui recto para con él, y me he guardado de mi maldad,
18:24 Por lo cual me ha recompensado Jehová conforme a mi justicia;
Conforme a la limpieza de mis manos delante de su vista.
18:25 Con el misericordioso te mostrarás misericordioso,
Y recto para con el hombre íntegro.
18:26 Limpio te mostrarás para con el limpio,
Y severo serás para con el perverso.
18:27 Porque tú salvarás al pueblo afligido,
Y humillarás los ojos altivos.
18:28 Tú encenderás mi lámpara;
Jehová mi Dios alumbrará mis tinieblas.
18:29 Contigo desbarataré ejércitos,
Y con mi Dios asaltaré muros.
18:30 En cuanto a Dios, perfecto es su camino,
Y acrisolada la palabra de Jehová;
Escudo es a todos los que en él esperan.
18:31 Porque ¿quién es Dios sino sólo Jehová?
¿Y qué roca hay fuera de nuestro Dios?
18:32 Dios es el que me ciñe de poder,
Y quien hace perfecto mi camino;
18:33 Quien hace mis pies como de ciervas,Habacuc 3. 19
Y me hace estar firme sobre mis alturas;
18:34 Quien adiestra mis manos para la batalla,
Para entesar con mis brazos el arco de bronce.
18:35 Me diste asimismo el escudo de tu salvación;
Tu diestra me sustentó,
Y tu benignidad me ha engrandecido.
18:36 Ensanchaste mis pasos debajo de mí,
Y mis pies no han resbalado.
18:37 Perseguí a mis enemigos, y los alcancé,
Y no volví hasta acabarlos.
18:38 Los herí de modo que no se levantasen;
Cayeron debajo de mis pies.
18:39 Pues me ceñiste de fuerzas para la pelea;
Has humillado a mis enemigos debajo de mí.
18:40 Has hecho que mis enemigos me vuelvan las espaldas,
Para que yo destruya a los que me aborrecen.
18:41 Clamaron, y no hubo quien salvase;
Aun a Jehová, pero no los oyó.
18:42 Y los molí como polvo delante del viento;
Los eché fuera como lodo de las calles.
18:43 Me has librado de las contiendas del pueblo;
Me has hecho cabeza de las naciones;
Pueblo que yo no conocía me sirvió.
18:44 Al oír de mí me obedecieron;
Los hijos de extraños se sometieron a mí.
18:45 Los extraños se debilitaron
Y salieron temblando de sus encierros.
18:46 Viva Jehová, y bendita sea mi roca,
Y enaltecido sea el Dios de mi salvación;
18:47 El Dios que venga mis agravios,
Y somete pueblos debajo de mí;
18:48 El que me libra de mis enemigos,
Y aun me eleva sobre los que se levantan contra mí;
Me libraste de varón violento.
18:49 Por tanto yo te confesaré entre las naciones, oh Jehová,
Y cantaré a tu nombre.Romanos 15. 9
18:50 Grandes triunfos da a su rey,
Y hace misericordia a su ungido,
A David y a su descendencia, para siempre.

Capítulo 19
Las obras y la palabra de Dios
Al músico principal. Salmo de David.
é
19:1 Los cielos cuentan la gloria de Dios,
Y el firmamento anuncia la obra de sus manos.
19:2 Un día emite palabra a otro día,
Y una noche a otra noche declara sabiduría.
19:3 No hay lenguaje, ni palabras,
Ni es oída su voz.
19:4 Por toda la tierra salió su voz,
Y hasta el extremo del mundo sus palabras.Romanos 10. 18
En ellos puso tabernáculo para el sol;
19:5 Y éste, como esposo que sale de su tálamo,
Se alegra cual gigante para correr el camino.
19:6 De un extremo de los cielos es su salida,
Y su curso hasta el término de ellos;
Y nada hay que se esconda de su calor.
19:7 La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma;
El testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo.
19:8 Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón;
El precepto de Jehová es puro, que alumbra los ojos.
19:9 El temor de Jehová es limpio, que permanece para siempre;
Los juicios de Jehová son verdad, todos justos.
19:10 Deseables son más que el oro, y más que mucho oro afinado;
Y dulces más que miel, y que la que destila del panal.
19:11 Tu siervo es además amonestado con ellos;
En guardarlos hay grande galardón.
19:12 ¿Quién podrá entender sus propios errores?
Líbrame de los que me son ocultos.
19:13 Preserva también a tu siervo de las soberbias;
Que no se enseñoreen de mí;
Entonces seré íntegro, y estaré limpio de gran rebelión.
19:14 Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti,
Oh Jehová, roca mía, y redentor mío.

Capítulo 20
Oración pidiendo la victoria
Al músico principal. Salmo de David.
é
20:1 Jehová te oiga en el día de conflicto;
El nombre del Dios de Jacob te defienda.
20:2 Te envíe ayuda desde el santuario,
Y desde Sion te sostenga.
20:3 Haga memoria de todas tus ofrendas,
Y acepte tu holocausto. Selah
20:4 Te dé conforme al deseo de tu corazón,
Y cumpla todo tu consejo.
20:5 Nosotros nos alegraremos en tu salvación,
Y alzaremos pendón en el nombre de nuestro Dios;
Conceda Jehová todas tus peticiones.
20:6 Ahora conozco que Jehová salva a su ungido;
Lo oirá desde sus santos cielos
Con la potencia salvadora de su diestra.
20:7 Estos confían en carros, y aquéllos en caballos;
Mas nosotros del nombre de Jehová nuestro Dios tendremos memoria.
20:8 Ellos flaquean y caen,
Mas nosotros nos levantamos, y estamos en pie.
20:9 Salva, Jehová;
Que el Rey nos oiga en el día que lo invoquemos.

Capítulo 21
Alabanza por haber sido librado del enemigo
Al músico principal. Salmo de David.
é
21:1 El rey se alegra en tu poder, oh Jehová;
Y en tu salvación, ¡cómo se goza!
21:2 Le has concedido el deseo de su corazón,
Y no le negaste la petición de sus labios. Selah
21:3 Porque le has salido al encuentro con bendiciones de bien;
Corona de oro fino has puesto sobre su cabeza.
21:4 Vida te demandó, y se la diste;
Largura de días eternamente y para siempre.
21:5 Grande es su gloria en tu salvación;
Honra y majestad has puesto sobre él.
21:6 Porque lo has bendecido para siempre;
Lo llenaste de alegría con tu presencia.
21:7 Por cuanto el rey confía en Jehová,
Y en la misericordia del Altísimo, no será conmovido.
21:8 Alcanzará tu mano a todos tus enemigos;
Tu diestra alcanzará a los que te aborrecen.
21:9 Los pondrás como horno de fuego en el tiempo de tu ira;
Jehová los deshará en su ira,
Y fuego los consumirá.
21:10 Su fruto destruirás de la tierra,
Y su descendencia de entre los hijos de los hombres.
21:11 Porque intentaron el mal contra ti;
Fraguaron maquinaciones, mas no prevalecerán,
21:12 Pues tú los pondrás en fuga;
En tus cuerdas dispondrás saetas contra sus rostros.
21:13 Engrandécete, oh Jehová, en tu poder;
Cantaremos y alabaremos tu poderío.

Capítulo 22
Un grito de angustia y un canto de alabanza
Al músico principal; sobre Ajelet-sahar. Salmo de David.
é
22:1 Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?Mateo 27. 46Marcos 15. 34
¿Por qué estás tan lejos de mi salvación, y de las palabras de mi clamor?
22:2 Dios mío, clamo de día, y no respondes;
Y de noche, y no hay para mí reposo.
22:3 Pero tú eres santo,
Tú que habitas entre las alabanzas de Israel.
22:4 En ti esperaron nuestros padres;
Esperaron, y tú los libraste.
22:5 Clamaron a ti, y fueron librados;
Confiaron en ti, y no fueron avergonzados.
22:6 Mas yo soy gusano, y no hombre;
Oprobio de los hombres, y despreciado del pueblo.
22:7 Todos los que me ven me escarnecen;
Estiran la boca, menean la cabeza,Mateo 27. 39Marcos 15. 29Lucas 23. 35 diciendo:
22:8 Se encomendó a Jehová; líbrele él;
Sálvele, puesto que en él se complacía.Mateo 27. 43
22:9 Pero tú eres el que me sacó del vientre;
El que me hizo estar confiado desde que estaba a los pechos de mi madre.
22:10 Sobre ti fui echado desde antes de nacer;
Desde el vientre de mi madre, tú eres mi Dios.
22:11 No te alejes de mí, porque la angustia está cerca;
Porque no hay quien ayude.
22:12 Me han rodeado muchos toros;
Fuertes toros de Basán me han cercado.
22:13 Abrieron sobre mí su boca
Como león rapaz y rugiente.
22:14 He sido derramado como aguas,
Y todos mis huesos se descoyuntaron;
Mi corazón fue como cera,
Derritiéndose en medio de mis entrañas.
22:15 Como un tiesto se secó mi vigor,
Y mi lengua se pegó a mi paladar,
Y me has puesto en el polvo de la muerte.
22:16 Porque perros me han rodeado;
Me ha cercado cuadrilla de malignos;
Horadaron mis manos y mis pies.
22:17 Contar puedo todos mis huesos;
Entre tanto, ellos me miran y me observan.
22:18 Repartieron entre sí mis vestidos,
Y sobre mi ropa echaron suertes.Mateo 27. 35Marcos 15. 24Lucas 23. 34Juan 19. 24
22:19 Mas tú, Jehová, no te alejes;
Fortaleza mía, apresúrate a socorrerme.
22:20 Libra de la espada mi alma,
Del poder del perro mi vida.
22:21 Sálvame de la boca del león,
Y líbrame de los cuernos de los búfalos.
22:22 Anunciaré tu nombre a mis hermanos;
En medio de la congregación te alabaré.Hebreos 2. 12
22:23 Los que teméis a Jehová, alabadle;
Glorificadle, descendencia toda de Jacob,
Y temedle vosotros, descendencia toda de Israel.
22:24 Porque no menospreció ni abominó la aflicción del afligido,
Ni de él escondió su rostro;
Sino que cuando clamó a él, le oyó.
22:25 De ti será mi alabanza en la gran congregación;
Mis votos pagaré delante de los que le temen.
22:26 Comerán los humildes, y serán saciados;
Alabarán a Jehová los que le buscan;
Vivirá vuestro corazón para siempre.
22:27 Se acordarán, y se volverán a Jehová todos los confines de la tierra,
Y todas las familias de las naciones adorarán delante de ti.
22:28 Porque de Jehová es el reino,
Y él regirá las naciones.
22:29 Comerán y adorarán todos los poderosos de la tierra;
Se postrarán delante de él todos los que descienden al polvo,
Aun el que no puede conservar la vida a su propia alma.
22:30 La posteridad le servirá;
Esto será contado de Jehová hasta la postrera generación.
22:31 Vendrán, y anunciarán su justicia;
A pueblo no nacido aún, anunciarán que él hizo esto.

Capítulo 23
Jehová es mi pastor
Salmo de David.
é
23:1 Jehová es mi pastor; nada me faltará.
23:2 En lugares de delicados pastos me hará descansar;
Junto a aguas de reposo me pastoreará.Apocalipsis 7. 17
23:3 Confortará mi alma;
Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre.
23:4 Aunque ande en valle de sombra de muerte,
No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo;
Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.
23:5 Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores;
Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.
23:6 Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida,
Y en la casa de Jehová moraré por largos días.

Capítulo 24
El rey de gloria
Salmo de David.
é
24:1 De Jehová es la tierra y su plenitud;1 Corintios 10. 26
El mundo, y los que en él habitan.
24:2 Porque él la fundó sobre los mares,
Y la afirmó sobre los ríos.
24:3 ¿Quién subirá al monte de Jehová?
¿Y quién estará en su lugar santo?
24:4 El limpio de manos y puro de corazón;Mateo 5. 8
El que no ha elevado su alma a cosas vanas,
Ni jurado con engaño.
24:5 El recibirá bendición de Jehová,
Y justicia del Dios de salvación.
24:6 Tal es la generación de los que le buscan,
De los que buscan tu rostro, oh Dios de Jacob. Selah
24:7 Alzad, oh puertas, vuestras cabezas,
Y alzaos vosotras, puertas eternas,
Y entrará el Rey de gloria.
24:8 ¿Quién es este Rey de gloria?
Jehová el fuerte y valiente,
Jehová el poderoso en batalla.
24:9 Alzad, oh puertas, vuestras cabezas,
Y alzaos vosotras, puertas eternas,
Y entrará el Rey de gloria.
24:10 ¿Quién es este Rey de gloria?
Jehová de los ejércitos,
El es el Rey de la gloria. Selah

Capítulo 25
David implora dirección, perdón y protección
Salmo de David.
é
25:1 A ti, oh Jehová, levantaré mi alma.
25:2 Dios mío, en ti confío;
No sea yo avergonzado,
No se alegren de mí mis enemigos.
25:3 Ciertamente ninguno de cuantos esperan en ti será confundido;
Serán avergonzados los que se rebelan sin causa.
25:4 Muéstrame, oh Jehová, tus caminos;
Enséñame tus sendas.
25:5 Encamíname en tu verdad, y enséñame,
Porque tú eres el Dios de mi salvación;
En ti he esperado todo el día.
25:6 Acuérdate, oh Jehová, de tus piedades y de tus misericordias,
Que son perpetuas.
25:7 De los pecados de mi juventud, y de mis rebeliones, no te acuerdes;
Conforme a tu misericordia acuérdate de mí,
Por tu bondad, oh Jehová.
25:8 Bueno y recto es Jehová;
Por tanto, él enseñará a los pecadores el camino.
25:9 Encaminará a los humildes por el juicio,
Y enseñará a los mansos su carrera.
25:10 Todas las sendas de Jehová son misericordia y verdad,
Para los que guardan su pacto y sus testimonios.
25:11 Por amor de tu nombre, oh Jehová,
Perdonarás también mi pecado, que es grande.
25:12 ¿Quién es el hombre que teme a Jehová?
El le enseñará el camino que ha de escoger.
25:13 Gozará él de bienestar,
Y su descendencia heredará la tierra.
25:14 La comunión íntima de Jehová es con los que le temen,
Y a ellos hará conocer su pacto.
25:15 Mis ojos están siempre hacia Jehová,
Porque él sacará mis pies de la red.
25:16 Mírame, y ten misericordia de mí,
Porque estoy solo y afligido.
25:17 Las angustias de mi corazón se han aumentado;
Sácame de mis congojas.
25:18 Mira mi aflicción y mi trabajo,
Y perdona todos mis pecados.
25:19 Mira mis enemigos, cómo se han multiplicado,
Y con odio violento me aborrecen.
25:20 Guarda mi alma, y líbrame;
No sea yo avergonzado, porque en ti confié.
25:21 Integridad y rectitud me guarden,
Porque en ti he esperado.
25:22 Redime, oh Dios, a Israel
De todas sus angustias.

Capítulo 26
Declaración de integridad
Salmo de David.
é
26:1 Júzgame, oh Jehová, porque yo en mi integridad he andado;
He confiado asimismo en Jehová sin titubear.
26:2 Escudríñame, oh Jehová, y pruébame;
Examina mis íntimos pensamientos y mi corazón.
26:3 Porque tu misericordia está delante de mis ojos,
Y ando en tu verdad.
26:4 No me he sentado con hombres hipócritas,
Ni entré con los que andan simuladamente.
26:5 Aborrecí la reunión de los malignos,
Y con los impíos nunca me senté.
26:6 Lavaré en inocencia mis manos,
Y así andaré alrededor de tu altar, oh Jehová,
26:7 Para exclamar con voz de acción de gracias,
Y para contar todas tus maravillas.
26:8 Jehová, la habitación de tu casa he amado,
Y el lugar de la morada de tu gloria.
26:9 No arrebates con los pecadores mi alma,
Ni mi vida con hombres sanguinarios,
26:10 En cuyas manos está el mal,
Y su diestra está llena de sobornos.
26:11 Mas yo andaré en mi integridad;
Redímeme, y ten misericordia de mí.
26:12 Mi pie ha estado en rectitud;
En las congregaciones bendeciré a Jehová.

Capítulo 27
Jehová es mi luz y mi salvación
Salmo de David.
é
27:1 Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré?
Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme?
27:2 Cuando se juntaron contra mí los malignos, mis angustiadores y mis enemigos,
Para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron.
27:3 Aunque un ejército acampe contra mí,
No temerá mi corazón;
Aunque contra mí se levante guerra,
Yo estaré confiado.
27:4 Una cosa he demandado a Jehová, ésta buscaré;
Que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida,
Para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo.
27:5 Porque él me esconderá en su tabernáculo en el día del mal;
Me ocultará en lo reservado de su morada;
Sobre una roca me pondrá en alto.
27:6 Luego levantará mi cabeza sobre mis enemigos que me rodean,
Y yo sacrificaré en su tabernáculo sacrificios de júbilo;
Cantaré y entonaré alabanzas a Jehová.
27:7 Oye, oh Jehová, mi voz con que a ti clamo;
Ten misericordia de mí, y respóndeme.
27:8 Mi corazón ha dicho de ti: Buscad mi rostro.
Tu rostro buscaré, oh Jehová;
27:9 No escondas tu rostro de mí.
No apartes con ira a tu siervo;
Mi ayuda has sido.
No me dejes ni me desampares, Dios de mi salvación.
27:10 Aunque mi padre y mi madre me dejaran,
Con todo, Jehová me recogerá.
27:11 Enséñame, oh Jehová, tu camino,
Y guíame por senda de rectitud
A causa de mis enemigos.
27:12 No me entregues a la voluntad de mis enemigos;
Porque se han levantado contra mí testigos falsos, y los que respiran crueldad.
27:13 Hubiera yo desmayado, si no creyese que veré la bondad de Jehová
En la tierra de los vivientes.
27:14 Aguarda a Jehová;
Esfuérzate, y aliéntese tu corazón;
Sí, espera a Jehová.

Capítulo 28
Plegaria pidiendo ayuda, y alabanza por la respuesta
Salmo de David.
é
28:1 A ti clamaré, oh Jehová.
Roca mía, no te desentiendas de mí,
Para que no sea yo, dejándome tú,
Semejante a los que descienden al sepulcro.
28:2 Oye la voz de mis ruegos cuando clamo a ti,
Cuando alzo mis manos hacia tu santo templo.
28:3 No me arrebates juntamente con los malos,
Y con los que hacen iniquidad,
Los cuales hablan paz con sus prójimos,
Pero la maldad está en su corazón.
28:4 Dales conforme a su obra,Apocalipsis 22. 12 y conforme a la perversidad de sus hechos;
Dales su merecido conforme a la obra de sus manos.
28:5 Por cuanto no atendieron a los hechos de Jehová,
Ni a la obra de sus manos,
El los derribará, y no los edificará.
28:6 Bendito sea Jehová,
Que oyó la voz de mis ruegos.
28:7 Jehová es mi fortaleza y mi escudo;
En él confió mi corazón, y fui ayudado,
Por lo que se gozó mi corazón,
Y con mi cántico le alabaré.
28:8 Jehová es la fortaleza de su pueblo,
Y el refugio salvador de su ungido.
28:9 Salva a tu pueblo, y bendice a tu heredad;
Y pastoréales y susténtales para siempre.

Capítulo 29
Poder y gloria de Jehová
Salmo de David.
é
29:1 Tributad a Jehová, oh hijos de los poderosos,
Dad a Jehová la gloria y el poder.
29:2 Dad a Jehová la gloria debida a su nombre;
Adorad a Jehová en la hermosura de la santidad.Salmos 96. 7-9
29:3 Voz de Jehová sobre las aguas;
Truena el Dios de gloria,
Jehová sobre las muchas aguas.
29:4 Voz de Jehová con potencia;
Voz de Jehová con gloria.
29:5 Voz de Jehová que quebranta los cedros;
Quebrantó Jehová los cedros del Líbano.
29:6 Los hizo saltar como becerros;
Al Líbano y al Sirión como hijos de búfalos.
29:7 Voz de Jehová que derrama llamas de fuego;
29:8 Voz de Jehová que hace temblar el desierto;
Hace temblar Jehová el desierto de Cades.
29:9 Voz de Jehová que desgaja las encinas,
Y desnuda los bosques;
En su templo todo proclama su gloria.
29:10 Jehová preside en el diluvio,
Y se sienta Jehová como rey para siempre.
29:11 Jehová dará poder a su pueblo;
Jehová bendecirá a su pueblo con paz.

Capítulo 30
Acción de gracias por haber sido librado de la muerte
Salmo cantado en la dedicación de la Casa.
Salmo de David.
é
30:1 Te glorificaré, oh Jehová, porque me has exaltado,
Y no permitiste que mis enemigos se alegraran de mí.
30:2 Jehová Dios mío,
A ti clamé, y me sanaste.
30:3 Oh Jehová, hiciste subir mi alma del Seol;
Me diste vida, para que no descendiese a la sepultura.
30:4 Cantad a Jehová, vosotros sus santos,
Y celebrad la memoria de su santidad.
30:5 Porque un momento será su ira,
Pero su favor dura toda la vida.
Por la noche durará el lloro,
Y a la mañana vendrá la alegría.
30:6 En mi prosperidad dije yo:
No seré jamás conmovido,
30:7 Porque tú, Jehová, con tu favor me afirmaste como monte fuerte.
Escondiste tu rostro, fui turbado.
30:8 A ti, oh Jehová, clamaré,
Y al Señor suplicaré.
30:9 ¿Qué provecho hay en mi muerte cuando descienda a la sepultura?
¿Te alabará el polvo? ¿Anunciará tu verdad?
30:10 Oye, oh Jehová, y ten misericordia de mí;
Jehová, sé tú mi ayudador.
30:11 Has cambiado mi lamento en baile;
Desataste mi cilicio, y me ceñiste de alegría.
30:12 Por tanto, a ti cantaré, gloria mía, y no estaré callado.
Jehová Dios mío, te alabaré para siempre.

Capítulo 31
Declaración de confianza
Al músico principal. Salmo de David.
é
31:1 En ti, oh Jehová, he confiado; no sea yo confundido jamás;
Líbrame en tu justicia.
31:2 Inclina a mí tu oído, líbrame pronto;
Sé tú mi roca fuerte, y fortaleza para salvarme.
31:3 Porque tú eres mi roca y mi castillo;
Por tu nombre me guiarás y me encaminarás.
31:4 Sácame de la red que han escondido para mí,
Pues tú eres mi refugio.
31:5 En tu mano encomiendo mi espíritu;Lucas 23. 46
Tú me has redimido, oh Jehová, Dios de verdad.
31:6 Aborrezco a los que esperan en vanidades ilusorias;
Mas yo en Jehová he esperado.
31:7 Me gozaré y alegraré en tu misericordia,
Porque has visto mi aflicción;
Has conocido mi alma en las angustias.
31:8 No me entregaste en mano del enemigo;
Pusiste mis pies en lugar espacioso.
31:9 Ten misericordia de mí, oh Jehová, porque estoy en angustia;
Se han consumido de tristeza mis ojos, mi alma también y mi cuerpo.
31:10 Porque mi vida se va gastando de dolor, y mis años de suspirar;
Se agotan mis fuerzas a causa de mi iniquidad, y mis huesos se han consumido.
31:11 De todos mis enemigos soy objeto de oprobio,
Y de mis vecinos mucho más, y el horror de mis conocidos;
Los que me ven fuera huyen de mí.
31:12 He sido olvidado de su corazón como un muerto;
He venido a ser como un vaso quebrado.
31:13 Porque oigo la calumnia de muchos;
El miedo me asalta por todas partes,
Mientras consultan juntos contra mí
E idean quitarme la vida.
31:14 Mas yo en ti confío, oh Jehová;
Digo: Tú eres mi Dios.
31:15 En tu mano están mis tiempos;
Líbrame de la mano de mis enemigos y de mis perseguidores.
31:16 Haz resplandecer tu rostro sobre tu siervo;
Sálvame por tu misericordia.
31:17 No sea yo avergonzado, oh Jehová, ya que te he invocado;
Sean avergonzados los impíos, estén mudos en el Seol.
31:18 Enmudezcan los labios mentirosos,
Que hablan contra el justo cosas duras
Con soberbia y menosprecio.
31:19 ¡Cuán grande es tu bondad, que has guardado para los que te temen,
Que has mostrado a los que esperan en ti, delante de los hijos de los hombres!
31:20 En lo secreto de tu presencia los esconderás de la conspiración del hombre;
Los pondrás en un tabernáculo a cubierto de contención de lenguas.
31:21 Bendito sea Jehová,
Porque ha hecho maravillosa su misericordia para conmigo en ciudad fortificada.
31:22 Decía yo en mi premura: Cortado soy de delante de tus ojos;
Pero tú oíste la voz de mis ruegos cuando a ti clamaba.
31:23 Amad a Jehová, todos vosotros sus santos;
A los fieles guarda Jehová,
Y paga abundantemente al que procede con soberbia.
31:24 Esforzaos todos vosotros los que esperáis en Jehová,
Y tome aliento vuestro corazón.

Capítulo 32
La dicha del perdón
Salmo de David. Masquil.
é
32:1 Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada, y cubierto su pecado.
32:2 Bienaventurado el hombre a quien Jehová no culpa de iniquidad,Romanos 4. 7-8
Y en cuyo espíritu no hay engaño.
32:3 Mientras callé, se envejecieron mis huesos
En mi gemir todo el día.
32:4 Porque de día y de noche se agravó sobre mí tu mano;
Se volvió mi verdor en sequedades de verano. Selah
32:5 Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad.
Dije: Confesaré mis transgresiones a Jehová;
Y tú perdonaste la maldad de mi pecado.2 Samuel 12. 13Selah
32:6 Por esto orará a ti todo santo en el tiempo en que puedas ser hallado;
Ciertamente en la inundación de muchas aguas no llegarán éstas a él.
32:7 Tú eres mi refugio; me guardarás de la angustia;
Con cánticos de liberación me rodearás. Selah
32:8 Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar;
Sobre ti fijaré mis ojos.
32:9 No seáis como el caballo, o como el mulo, sin entendimiento,
Que han de ser sujetados con cabestro y con freno,
Porque si no, no se acercan a ti.
32:10 Muchos dolores habrá para el impío;
Mas al que espera en Jehová, le rodea la misericordia.
32:11 Alegraos en Jehová y gozaos, justos;
Y cantad con júbilo todos vosotros los rectos de corazón.

Capítulo 33
Alabanzas al Creador y Preservador
é
33:1 Alegraos, oh justos, en Jehová;
En los íntegros es hermosa la alabanza.
33:2 Aclamad a Jehová con arpa;
Cantadle con salterio y decacordio.
33:3 Cantadle cántico nuevo;
Hacedlo bien, tañendo con júbilo.
33:4 Porque recta es la palabra de Jehová,
Y toda su obra es hecha con fidelidad.
33:5 El ama justicia y juicio;
De la misericordia de Jehová está llena la tierra.
33:6 Por la palabra de Jehová fueron hechos los cielos,
Y todo el ejército de ellos por el aliento de su boca.
33:7 El junta como montón las aguas del mar;
El pone en depósitos los abismos.
33:8 Tema a Jehová toda la tierra;
Teman delante de él todos los habitantes del mundo.
33:9 Porque él dijo, y fue hecho;
El mandó, y existió.
33:10 Jehová hace nulo el consejo de las naciones,
Y frustra las maquinaciones de los pueblos.
33:11 El consejo de Jehová permanecerá para siempre;
Los pensamientos de su corazón por todas las generaciones.
33:12 Bienaventurada la nación cuyo Dios es Jehová,
El pueblo que él escogió como heredad para sí.
33:13 Desde los cielos miró Jehová;
Vio a todos los hijos de los hombres;
33:14 Desde el lugar de su morada miró
Sobre todos los moradores de la tierra.
33:15 El formó el corazón de todos ellos;
Atento está a todas sus obras.
33:16 El rey no se salva por la multitud del ejército,
Ni escapa el valiente por la mucha fuerza.
33:17 Vano para salvarse es el caballo;
La grandeza de su fuerza a nadie podrá librar.
33:18 He aquí el ojo de Jehová sobre los que le temen,
Sobre los que esperan en su misericordia,
33:19 Para librar sus almas de la muerte,
Y para darles vida en tiempo de hambre.
33:20 Nuestra alma espera a Jehová;
Nuestra ayuda y nuestro escudo es él.
33:21 Por tanto, en él se alegrará nuestro corazón,
Porque en su santo nombre hemos confiado.
33:22 Sea tu misericordia, oh Jehová, sobre nosotros,
Según esperamos en ti.

Capítulo 34
La protección divina
Salmo de David, cuando mudó su semblante delante de Abimelec,1 Samuel 21. 13-15 y él lo echó, y se fue.
é
34:1 Bendeciré a Jehová en todo tiempo;
Su alabanza estará de continuo en mi boca.
34:2 En Jehová se gloriará mi alma;
Lo oirán los mansos, y se alegrarán.
34:3 Engrandeced a Jehová conmigo,
Y exaltemos a una su nombre.
34:4 Busqué a Jehová, y él me oyó,
Y me libró de todos mis temores.
34:5 Los que miraron a él fueron alumbrados,
Y sus rostros no fueron avergonzados.
34:6 Este pobre clamó, y le oyó Jehová,
Y lo libró de todas sus angustias.
34:7 El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen,
Y los defiende.
34:8 Gustad, y ved que es bueno Jehová;1 Pedro 2. 3
Dichoso el hombre que confía en él.
34:9 Temed a Jehová, vosotros sus santos,
Pues nada falta a los que le temen.
34:10 Los leoncillos necesitan, y tienen hambre;
Pero los que buscan a Jehová no tendrán falta de ningún bien.
34:11 Venid, hijos, oídme;
El temor de Jehová os enseñaré.
34:12 ¿Quién es el hombre que desea vida,
Que desea muchos días para ver el bien?
34:13 Guarda tu lengua del mal,
Y tus labios de hablar engaño.
34:14 Apártate del mal, y haz el bien;
Busca la paz, y síguela.
34:15 Los ojos de Jehová están sobre los justos,
Y atentos sus oídos al clamor de ellos.
34:16 La ira de Jehová contra los que hacen mal,1 Pedro 3. 10-12
Para cortar de la tierra la memoria de ellos.
34:17 Claman los justos, y Jehová oye,
Y los libra de todas sus angustias.
34:18 Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón;
Y salva a los contritos de espíritu.
34:19 Muchas son las aflicciones del justo,
Pero de todas ellas le librará Jehová.
34:20 El guarda todos sus huesos;
Ni uno de ellos será quebrantado.Exodo 12. 46Numeros 9. 12Juan 19. 36
34:21 Matará al malo la maldad,
Y los que aborrecen al justo serán condenados.
34:22 Jehová redime el alma de sus siervos,
Y no serán condenados cuantos en él confían.

Capítulo 35
Plegaria pidiendo ser librado de los enemigos
Salmo de David.
é
35:1 Disputa, oh Jehová, con los que contra mí contienden;
Pelea contra los que me combaten.
35:2 Echa mano al escudo y al pavés,
Y levántate en mi ayuda.
35:3 Saca la lanza, cierra contra mis perseguidores;
Di a mi alma: Yo soy tu salvación.
35:4 Sean avergonzados y confundidos los que buscan mi vida;
Sean vueltos atrás y avergonzados los que mi mal intentan.
35:5 Sean como el tamo delante del viento,
Y el ángel de Jehová los acose.
35:6 Sea su camino tenebroso y resbaladizo,
Y el ángel de Jehová los persiga.
35:7 Porque sin causa escondieron para mí su red en un hoyo;
Sin causa cavaron hoyo para mi alma.
35:8 Véngale el quebrantamiento sin que lo sepa,
Y la red que él escondió lo prenda;
Con quebrantamiento caiga en ella.
35:9 Entonces mi alma se alegrará en Jehová;
Se regocijará en su salvación.
35:10 Todos mis huesos dirán: Jehová, ¿quién como tú,
Que libras al afligido del más fuerte que él,
Y al pobre y menesteroso del que le despoja?
35:11 Se levantan testigos malvados;
De lo que no sé me preguntan;
35:12 Me devuelven mal por bien,
Para afligir a mi alma.
35:13 Pero yo, cuando ellos enfermaron, me vestí de cilicio;
Afligí con ayuno mi alma,
Y mi oración se volvía a mi seno.
35:14 Como por mi compañero, como por mi hermano andaba;
Como el que trae luto por madre, enlutado me humillaba.
35:15 Pero ellos se alegraron en mi adversidad, y se juntaron;
Se juntaron contra mí gentes despreciables, y yo no lo entendía;
Me despedazaban sin descanso;
35:16 Como lisonjeros, escarnecedores y truhanes,
Crujieron contra mí sus dientes.
35:17 Señor, ¿hasta cuándo verás esto?
Rescata mi alma de sus destrucciones, mi vida de los leones.
35:18 Te confesaré en grande congregación;
Te alabaré entre numeroso pueblo.
35:19 No se alegren de mí los que sin causa son mis enemigos,
Ni los que me aborrecen sin causaSalmos 69. 4Juan 15. 25 guiñen el ojo.
35:20 Porque no hablan paz;
Y contra los mansos de la tierra piensan palabras engañosas.
35:21 Ensancharon contra mí su boca;
Dijeron: ¡Ea, ea, nuestros ojos lo han visto!
35:22 Tú lo has visto, oh Jehová; no calles;
Señor, no te alejes de mí.
35:23 Muévete y despierta para hacerme justicia,
Dios mío y Señor mío, para defender mi causa.
35:24 Júzgame conforme a tu justicia, Jehová Dios mío,
Y no se alegren de mí.
35:25 No digan en su corazón: ¡Ea, alma nuestra!
No digan: ¡Le hemos devorado!
35:26 Sean avergonzados y confundidos a una los que de mi mal se alegran;
Vístanse de vergüenza y de confusión los que se engrandecen contra mí.
35:27 Canten y alégrense los que están a favor de mi justa causa,
Y digan siempre: Sea exaltado Jehová,
Que ama la paz de su siervo.
35:28 Y mi lengua hablará de tu justicia
Y de tu alabanza todo el día.

Capítulo 36
La misericordia de Dios
Al músico principal. Salmo de David, siervo de Jehová.
é
36:1 La iniquidad del impío me dice al corazón:
No hay temor de Dios delante de sus ojos.Romanos 3. 18
36:2 Se lisonjea, por tanto, en sus propios ojos,
De que su iniquidad no será hallada y aborrecida.
36:3 Las palabras de su boca son iniquidad y fraude;
Ha dejado de ser cuerdo y de hacer el bien.
36:4 Medita maldad sobre su cama;
Está en camino no bueno,
El mal no aborrece.
36:5 Jehová, hasta los cielos llega tu misericordia,
Y tu fidelidad alcanza hasta las nubes.
36:6 Tu justicia es como los montes de Dios,
Tus juicios, abismo grande.
Oh Jehová, al hombre y al animal conservas.
36:7 ¡Cuán preciosa, oh Dios, es tu misericordia!
Por eso los hijos de los hombres se amparan bajo la sombra de tus alas.
36:8 Serán completamente saciados de la grosura de tu casa,
Y tú los abrevarás del torrente de tus delicias.
36:9 Porque contigo está el manantial de la vida;
En tu luz veremos la luz.
36:10 Extiende tu misericordia a los que te conocen,
Y tu justicia a los rectos de corazón.
36:11 No venga pie de soberbia contra mí,
Y mano de impíos no me mueva.
36:12 Allí cayeron los hacedores de iniquidad;
Fueron derribados, y no podrán levantarse.

Capítulo 37
El camino de los malos
Salmo de David.
é
37:1 No te impacientes a causa de los malignos,
Ni tengas envidia de los que hacen iniquidad.
37:2 Porque como hierba serán pronto cortados,
Y como la hierba verde se secarán.
37:3 Confía en Jehová, y haz el bien;
Y habitarás en la tierra, y te apacentarás de la verdad.
37:4 Deléitate asimismo en Jehová,
Y él te concederá las peticiones de tu corazón.
37:5 Encomienda a Jehová tu camino,
Y confía en él; y él hará.
37:6 Exhibirá tu justicia como la luz,
Y tu derecho como el mediodía.
37:7 Guarda silencio ante Jehová, y espera en él.
No te alteres con motivo del que prospera en su camino,
Por el hombre que hace maldades.
37:8 Deja la ira, y desecha el enojo;
No te excites en manera alguna a hacer lo malo.
37:9 Porque los malignos serán destruidos,
Pero los que esperan en Jehová, ellos heredarán la tierra.
37:10 Pues de aquí a poco no existirá el malo;
Observarás su lugar, y no estará allí.
37:11 Pero los mansos heredarán la tierra,Mateo 5. 5
Y se recrearán con abundancia de paz.
37:12 Maquina el impío contra el justo,
Y cruje contra él sus dientes;
37:13 El Señor se reirá de él;
Porque ve que viene su día.
37:14 Los impíos desenvainan espada y entesan su arco,
Para derribar al pobre y al menesteroso,
Para matar a los de recto proceder.
37:15 Su espada entrará en su mismo corazón,
Y su arco será quebrado.
37:16 Mejor es lo poco del justo,
Que las riquezas de muchos pecadores.
37:17 Porque los brazos de los impíos serán quebrados;
Mas el que sostiene a los justos es Jehová.
37:18 Conoce Jehová los días de los perfectos,
Y la heredad de ellos será para siempre.
37:19 No serán avergonzados en el mal tiempo,
Y en los días de hambre serán saciados.
37:20 Mas los impíos perecerán,
Y los enemigos de Jehová como la grasa de los carneros
Serán consumidos; se disiparán como el humo.
37:21 El impío toma prestado, y no paga;
Mas el justo tiene misericordia, y da.
37:22 Porque los benditos de él heredarán la tierra;
Y los malditos de él serán destruidos.
37:23 Por Jehová son ordenados los pasos del hombre,
Y él aprueba su camino.
37:24 Cuando el hombre cayere, no quedará postrado,
Porque Jehová sostiene su mano.
37:25 Joven fui, y he envejecido,
Y no he visto justo desamparado,
Ni su descendencia que mendigue pan.
37:26 En todo tiempo tiene misericordia, y presta;
Y su descendencia es para bendición.
37:27 Apártate del mal, y haz el bien,
Y vivirás para siempre.
37:28 Porque Jehová ama la rectitud,
Y no desampara a sus santos.
Para siempre serán guardados;
Mas la descendencia de los impíos será destruida.
37:29 Los justos heredarán la tierra,
Y vivirán para siempre sobre ella.
37:30 La boca del justo habla sabiduría,
Y su lengua habla justicia.
37:31 La ley de su Dios está en su corazón;
Por tanto, sus pies no resbalarán.
37:32 Acecha el impío al justo,
Y procura matarlo.
37:33 Jehová no lo dejará en sus manos,
Ni lo condenará cuando le juzgaren.
37:34 Espera en Jehová, y guarda su camino,
Y él te exaltará para heredar la tierra;
Cuando sean destruidos los pecadores, lo verás.
37:35 Vi yo al impío sumamente enaltecido,
Y que se extendía como laurel verde.
37:36 Pero él pasó, y he aquí ya no estaba;
Lo busqué, y no fue hallado.
37:37 Considera al íntegro, y mira al justo;
Porque hay un final dichoso para el hombre de paz.
37:38 Mas los transgresores serán todos a una destruidos;
La posteridad de los impíos será extinguida.
37:39 Pero la salvación de los justos es de Jehová,
Y él es su fortaleza en el tiempo de la angustia.
37:40 Jehová los ayudará y los librará;
Los libertará de los impíos, y los salvará,
Por cuanto en él esperaron.

Capítulo 38
Oración de un penitente
Salmo de David, para recordar.
é
38:1 Jehová, no me reprendas en tu furor,
Ni me castigues en tu ira.
38:2 Porque tus saetas cayeron sobre mí,
Y sobre mí ha descendido tu mano.
38:3 Nada hay sano en mi carne, a causa de tu ira;
Ni hay paz en mis huesos, a causa de mi pecado.
38:4 Porque mis iniquidades se han agravado sobre mi cabeza;
Como carga pesada se han agravado sobre mí.
38:5 Hieden y supuran mis llagas,
A causa de mi locura.
38:6 Estoy encorvado, estoy humillado en gran manera,
Ando enlutado todo el día.
38:7 Porque mis lomos están llenos de ardor,
Y nada hay sano en mi carne.
38:8 Estoy debilitado y molido en gran manera;
Gimo a causa de la conmoción de mi corazón.
38:9 Señor, delante de ti están todos mis deseos,
Y mi suspiro no te es oculto.
38:10 Mi corazón está acongojado, me ha dejado mi vigor,
Y aun la luz de mis ojos me falta ya.
38:11 Mis amigos y mis compañeros se mantienen lejos de mi plaga,
Y mis cercanos se han alejado.
38:12 Los que buscan mi vida arman lazos,
Y los que procuran mi mal hablan iniquidades,
Y meditan fraudes todo el día.
38:13 Mas yo, como si fuera sordo, no oigo;
Y soy como mudo que no abre la boca.
38:14 Soy, pues, como un hombre que no oye,
Y en cuya boca no hay reprensiones.
38:15 Porque en ti, oh Jehová, he esperado;
Tú responderás, Jehová Dios mío.
38:16 Dije: No se alegren de mí;
Cuando mi pie resbale, no se engrandezcan sobre mí.
38:17 Pero yo estoy a punto de caer,
Y mi dolor está delante de mí continuamente.
38:18 Por tanto, confesaré mi maldad,
Y me contristaré por mi pecado.
38:19 Porque mis enemigos están vivos y fuertes,
Y se han aumentado los que me aborrecen sin causa.
38:20 Los que pagan mal por bien
Me son contrarios, por seguir yo lo bueno.
38:21 No me desampares, oh Jehová;
Dios mío, no te alejes de mí.
38:22 Apresúrate a ayudarme,
Oh Señor, mi salvación.

Capítulo 39
El carácter transitorio de la vida
Al músico principal; a Jedutún. Salmo de David.
é
39:1 Yo dije: Atenderé a mis caminos,
Para no pecar con mi lengua;
Guardaré mi boca con freno,
En tanto que el impío esté delante de mí.
39:2 Enmudecí con silencio, me callé aun respecto de lo bueno;
Y se agravó mi dolor.
39:3 Se enardeció mi corazón dentro de mí;
En mi meditación se encendió fuego,
Y así proferí con mi lengua:
39:4 Hazme saber, Jehová, mi fin,
Y cuánta sea la medida de mis días;
Sepa yo cuán frágil soy.
39:5 He aquí, diste a mis días término corto,
Y mi edad es como nada delante de ti;
Ciertamente es completa vanidad todo hombre que vive. Selah
39:6 Ciertamente como una sombra es el hombre;
Ciertamente en vano se afana;
Amontona riquezas, y no sabe quién las recogerá.
39:7 Y ahora, Señor, ¿qué esperaré?
Mi esperanza está en ti.
39:8 Líbrame de todas mis transgresiones;
No me pongas por escarnio del insensato.
39:9 Enmudecí, no abrí mi boca,
Porque tú lo hiciste.
39:10 Quita de sobre mí tu plaga;
Estoy consumido bajo los golpes de tu mano.
39:11 Con castigos por el pecado corriges al hombre,
Y deshaces como polilla lo más estimado de él;
Ciertamente vanidad es todo hombre. Selah
39:12 Oye mi oración, oh Jehová, y escucha mi clamor.
No calles ante mis lágrimas;
Porque forastero soy para ti,
Y advenedizo, como todos mis padres.
39:13 Déjame, y tomaré fuerzas,
Antes que vaya y perezca.

Capítulo 40
Alabanza por la liberación divina
(Sal. 70. 1-5)
Al músico principal. Salmo de David.
é
40:1 Pacientemente esperé a Jehová,
Y se inclinó a mí, y oyó mi clamor.
40:2 Y me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso;
Puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos.
40:3 Puso luego en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios.
Verán esto muchos, y temerán,
Y confiarán en Jehová.
40:4 Bienaventurado el hombre que puso en Jehová su confianza,
Y no mira a los soberbios, ni a los que se desvían tras la mentira.
40:5 Has aumentado, oh Jehová Dios mío, tus maravillas;
Y tus pensamientos para con nosotros,
No es posible contarlos ante ti.
Si yo anunciare y hablare de ellos,
No pueden ser enumerados.
40:6 Sacrificio y ofrenda no te agrada;
Has abierto mis oídos;
Holocausto y expiación no has demandado.
40:7 Entonces dije: He aquí, vengo;
En el rollo del libro está escrito de mí;
40:8 El hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado,
Y tu ley está en medio de mi corazón.Hebreos 10. 5-7
40:9 He anunciado justicia en grande congregación;
He aquí, no refrené mis labios,
Jehová, tú lo sabes.
40:10 No encubrí tu justicia dentro de mi corazón;
He publicado tu fidelidad y tu salvación;
No oculté tu misericordia y tu verdad en grande asamblea.
40:11 Jehová, no retengas de mí tus misericordias;
Tu misericordia y tu verdad me guarden siempre.
40:12 Porque me han rodeado males sin número;
Me han alcanzado mis maldades, y no puedo levantar la vista.
Se han aumentado más que los cabellos de mi cabeza, y mi corazón me falla.
40:13 Quieras, oh Jehová, librarme;
Jehová, apresúrate a socorrerme.
40:14 Sean avergonzados y confundidos a una
Los que buscan mi vida para destruirla.
Vuelvan atrás y avergüéncense
Los que mi mal desean;
40:15 Sean asolados en pago de su afrenta
Los que me dicen: ¡Ea, ea!
40:16 Gócense y alégrense en ti todos los que te buscan,
Y digan siempre los que aman tu salvación:
Jehová sea enaltecido.
40:17 Aunque afligido yo y necesitado,
Jehová pensará en mí.
Mi ayuda y mi libertador eres tú;
Dios mío, no te tardes.

Capítulo 41
Oración pidiendo salud
Al músico principal. Salmo de David.
é
41:1 Bienaventurado el que piensa en el pobre;
En el día malo lo librará Jehová.
41:2 Jehová lo guardará, y le dará vida;
Será bienaventurado en la tierra,
Y no lo entregarás a la voluntad de sus enemigos.
41:3 Jehová lo sustentará sobre el lecho del dolor;
Mullirás toda su cama en su enfermedad.
41:4 Yo dije: Jehová, ten misericordia de mí;
Sana mi alma, porque contra ti he pecado.
41:5 Mis enemigos dicen mal de mí, preguntando:
¿Cuándo morirá, y perecerá su nombre?
41:6 Y si vienen a verme, hablan mentira;
Su corazón recoge para sí iniquidad,
Y al salir fuera la divulgan.
41:7 Reunidos murmuran contra mí todos los que me aborrecen;
Contra mí piensan mal, diciendo de mí:
41:8 Cosa pestilencial se ha apoderado de él;
Y el que cayó en cama no volverá a levantarse.
41:9 Aun el hombre de mi paz, en quien yo confiaba, el que de mi pan comía,
Alzó contra mí el calcañar.Mateo 26. 24Marcos 14. 21Lucas 22. 22Juan 13. 18Juan 17. 12
41:10 Mas tú, Jehová, ten misericordia de mí, y hazme levantar,
Y les daré el pago.
41:11 En esto conoceré que te he agradado,
Que mi enemigo no se huelgue de mí.
41:12 En cuanto a mí, en mi integridad me has sustentado,
Y me has hecho estar delante de ti para siempre.
41:13 Bendito sea Jehová, el Dios de Israel,
Por los siglos de los siglos.Salmos 106. 48
Amén y Amén.

JOB.Obra Fotográfica de cotallononocot

Capítulo 1
Las calamidades de Job 1:1 Hubo en tierra de Uz un varón llamado Job; y era este hombre perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal.
1:2 Y le nacieron siete hijos y tres hijas.
1:3 Su hacienda era siete mil ovejas, tres mil camellos, quinientas yuntas de bueyes, quinientas asnas, y muchísimos criados; y era aquel varón más grande que todos los orientales.
1:4 E iban sus hijos y hacían banquetes en sus casas, cada uno en su día; y enviaban a llamar a sus tres hermanas para que comiesen y bebiesen con ellos.
1:5 Y acontecía que habiendo pasado en turno los días del convite, Job enviaba y los santificaba, y se levantaba de mañana y ofrecía holocaustos conforme al número de todos ellos. Porque decía Job: Quizá habrán pecado mis hijos, y habrán blasfemado contra Dios en sus corazones. De esta manera hacía todos los días.
1:6 Un día vinieron a presentarse delante de Jehová los hijos de Dios, entre los cuales vino también Satanás.
1:7 Y dijo Jehová a Satanás: ¿De dónde vienes? Respondiendo Satanás a Jehová, dijo: De rodear la tierra y de andar por ella.
1:8 Y Jehová dijo a Satanás: ¿No has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal?
1:9 Respondiendo Satanás a Jehová, dijo: ¿Acaso teme Job a Dios de balde?
1:10 ¿No le has cercado alrededor a él y a su casa y a todo lo que tiene? Al trabajo de sus manos has dado bendición; por tanto, sus bienes han aumentado sobre la tierra.
1:11 Pero extiende ahora tu mano y toca todo lo que tiene, y verás si no blasfema contra ti en tu misma presencia.Apocalipsis 12. 10
1:12 Dijo Jehová a Satanás: He aquí, todo lo que tiene está en tu mano; solamente no pongas tu mano sobre él. Y salió Satanás de delante de Jehová.
1:13 Y un día aconteció que sus hijos e hijas comían y bebían vino en casa de su hermano el primogénito,
1:14 y vino un mensajero a Job, y le dijo: Estaban arando los bueyes, y las asnas paciendo cerca de ellos,
1:15 y acometieron los sabeos y los tomaron, y mataron a los criados a filo de espada; solamente escapé yo para darte la noticia.
1:16 Aún estaba éste hablando, cuando vino otro que dijo: Fuego de Dios cayó del cielo, que quemó las ovejas y a los pastores, y los consumió; solamente escapé yo para darte la noticia.
1:17 Todavía estaba éste hablando, y vino otro que dijo: Los caldeos hicieron tres escuadrones, y arremetieron contra los camellos y se los llevaron, y mataron a los criados a filo de espada; y solamente escapé yo para darte la noticia.
1:18 Entre tanto que éste hablaba, vino otro que dijo: Tus hijos y tus hijas estaban comiendo y bebiendo vino en casa de su hermano el primogénito;
1:19 y un gran viento vino del lado del desierto y azotó las cuatro esquinas de la casa, la cual cayó sobre los jóvenes, y murieron; y solamente escapé yo para darte la noticia.
1:20 Entonces Job se levantó, y rasgó su manto, y rasuró su cabeza, y se postró en tierra y adoró,
1:21 y dijo: Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá. Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito.
1:22 En todo esto no pecó Job, ni atribuyó a Dios despropósito alguno.

Capítulo 2

é
2:1 Aconteció que otro día vinieron los hijos de Dios para presentarse delante de Jehová, y Satanás vino también entre ellos presentándose delante de Jehová.
2:2 Y dijo Jehová a Satanás: ¿De dónde vienes? Respondió Satanás a Jehová, y dijo: De rodear la tierra, y de andar por ella.
2:3 Y Jehová dijo a Satanás: ¿No has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal, y que todavía retiene su integridad, aun cuando tú me incitaste contra él para que lo arruinara sin causa?
2:4 Respondiendo Satanás, dijo a Jehová: Piel por piel, todo lo que el hombre tiene dará por su vida.
2:5 Pero extiende ahora tu mano, y toca su hueso y su carne, y verás si no blasfema contra ti en tu misma presencia.
2:6 Y Jehová dijo a Satanás: He aquí, él está en tu mano; mas guarda su vida.
2:7 Entonces salió Satanás de la presencia de Jehová, e hirió a Job con una sarna maligna desde la planta del pie hasta la coronilla de la cabeza.
2:8 Y tomaba Job un tiesto para rascarse con él, y estaba sentado en medio de ceniza.
2:9 Entonces le dijo su mujer: ¿Aún retienes tu integridad? Maldice a Dios, y muérete.
2:10 Y él le dijo: Como suele hablar cualquiera de las mujeres fatuas, has hablado. ¿Qué? ¿Recibiremos de Dios el bien, y el mal no lo recibiremos? En todo esto no pecó Job con sus labios.
2:11 Y tres amigos de Job, Elifaz temanita, Bildad suhita, y Zofar naamatita, luego que oyeron todo este mal que le había sobrevenido, vinieron cada uno de su lugar; porque habían convenido en venir juntos para condolerse de él y para consolarle.
2:12 Los cuales, alzando los ojos desde lejos, no lo conocieron, y lloraron a gritos; y cada uno de ellos rasgó su manto, y los tres esparcieron polvo sobre sus cabezas hacia el cielo.
2:13 Así se sentaron con él en tierra por siete días y siete noches, y ninguno le hablaba palabra, porque veían que su dolor era muy grande.

Capítulo 3
Job maldice el día en que nació
é
3:1 Después de esto abrió Job su boca, y maldijo su día.Jeremias 20. 14-18
3:2 Y exclamó Job, y dijo:
3:3 Perezca el día en que yo nací,
Y la noche en que se dijo: Varón es concebido.
3:4 Sea aquel día sombrío,
Y no cuide de él Dios desde arriba,
Ni claridad sobre él resplandezca.
3:5 Aféenlo tinieblas y sombra de muerte;
Repose sobre él nublado
Que lo haga horrible como día caliginoso.
3:6 Ocupe aquella noche la oscuridad;
No sea contada entre los días del año,
Ni venga en el número de los meses.
3:7 ¡Oh, que fuera aquella noche solitaria,
Que no viniera canción alguna en ella!
3:8 Maldíganla los que maldicen el día,
Los que se aprestan para despertar a Leviatán.
3:9 Oscurézcanse las estrellas de su alba;
Espere la luz, y no venga,
Ni vea los párpados de la mañana;
3:10 Por cuanto no cerró las puertas del vientre donde yo estaba,
Ni escondió de mis ojos la miseria.
3:11 ¿Por qué no morí yo en la matriz,
O expiré al salir del vientre?
3:12 ¿Por qué me recibieron las rodillas?
¿Y a qué los pechos para que mamase?
3:13 Pues ahora estaría yo muerto, y reposaría;
Dormiría, y entonces tendría descanso,
3:14 Con los reyes y con los consejeros de la tierra,
Que reedifican para sí ruinas;
3:15 O con los príncipes que poseían el oro,
Que llenaban de plata sus casas.
3:16 ¿Por qué no fui escondido como abortivo,
Como los pequeñitos que nunca vieron la luz?
3:17 Allí los impíos dejan de perturbar,
Y allí descansan los de agotadas fuerzas.
3:18 Allí también reposan los cautivos;
No oyen la voz del capataz.
3:19 Allí están el chico y el grande,
Y el siervo libre de su señor.Jeremias 20. 14-18
3:20 ¿Por qué se da luz al trabajado,
Y vida a los de ánimo amargado,
3:21 Que esperan la muerte, y ella no llega,Apocalipsis 9. 6
Aunque la buscan más que tesoros;
3:22 Que se alegran sobremanera,
Y se gozan cuando hallan el sepulcro?
3:23 ¿Por qué se da vida al hombre que no sabe por donde ha de ir,
Y a quien Dios ha encerrado?
3:24 Pues antes que mi pan viene mi suspiro,
Y mis gemidos corren como aguas.
3:25 Porque el temor que me espantaba me ha venido,
Y me ha acontecido lo que yo temía.
3:26 No he tenido paz, no me aseguré, ni estuve reposado;
No obstante, me vino turbación.

Capítulo 4
Elifaz reprende a Job
é
4:1 Entonces respondió Elifaz temanita, y dijo:
4:2 Si probáremos a hablarte, te será molesto;
Pero ¿quién podrá detener las palabras?
4:3 He aquí, tú enseñabas a muchos,
Y fortalecías las manos débiles;
4:4 Al que tropezaba enderezaban tus palabras,
Y esforzabas las rodillas que decaían.
4:5 Mas ahora que el mal ha venido sobre ti, te desalientas;
Y cuando ha llegado hasta ti, te turbas.
4:6 ¿No es tu temor a Dios tu confianza?
¿No es tu esperanza la integridad de tus caminos?
4:7 Recapacita ahora; ¿qué inocente se ha perdido?
Y ¿en dónde han sido destruidos los rectos?
4:8 Como yo he visto, los que aran iniquidad
Y siembran injuria, la siegan.
4:9 Perecen por el aliento de Dios,
Y por el soplo de su ira son consumidos.
4:10 Los rugidos del león, y los bramidos del rugiente,
Y los dientes de los leoncillos son quebrantados.
4:11 El león viejo perece por falta de presa,
Y los hijos de la leona se dispersan.
4:12 El asunto también me era a mí oculto;
Mas mi oído ha percibido algo de ello.
4:13 En imaginaciones de visiones nocturnas,
Cuando el sueño cae sobre los hombres,
4:14 Me sobrevino un espanto y un temblor,
Que estremeció todos mis huesos;
4:15 Y al pasar un espíritu por delante de mí,
Hizo que se erizara el pelo de mi cuerpo.
4:16 Paróse delante de mis ojos un fantasma,
Cuyo rostro yo no conocí,
Y quedo, oí que decía:
4:17 ¿Será el hombre más justo que Dios?
¿Será el varón más limpio que el que lo hizo?
4:18 He aquí, en sus siervos no confía,
Y notó necedad en sus ángeles;
4:19 ¡Cuánto más en los que habitan en casas de barro,
Cuyos cimientos están en el polvo,
Y que serán quebrantados por la polilla!
4:20 De la mañana a la tarde son destruidos,
Y se pierden para siempre, sin haber quien repare en ello.
4:21 Su hermosura, ¿no se pierde con ellos mismos?
Y mueren sin haber adquirido sabiduría.

Capítulo 5

é
5:1 Ahora, pues, da voces; ¿habrá quien te responda?
¿Y a cuál de los santos te volverás?
5:2 Es cierto que al necio lo mata la ira,
Y al codicioso lo consume la envidia.
5:3 Yo he visto al necio que echaba raíces,
Y en la misma hora maldije su habitación.
5:4 Sus hijos estarán lejos de la seguridad;
En la puerta serán quebrantados,
Y no habrá quien los libre.
5:5 Su mies comerán los hambrientos,
Y la sacarán de entre los espinos,
Y los sedientos beberán su hacienda.
5:6 Porque la aflicción no sale del polvo,
Ni la molestia brota de la tierra.
5:7 Pero como las chispas se levantan para volar por el aire,
Así el hombre nace para la aflicción.
5:8 Ciertamente yo buscaría a Dios,
Y encomendaría a él mi causa;
5:9 El cual hace cosas grandes e inescrutables,
Y maravillas sin número;
5:10 Que da la lluvia sobre la faz de la tierra,
Y envía las aguas sobre los campos;
5:11 Que pone a los humildes en altura,
Y a los enlutados levanta a seguridad;
5:12 Que frustra los pensamientos de los astutos,
Para que sus manos no hagan nada;
5:13 Que prende a los sabios en la astucia de ellos,1 Corintios 3. 19
Y frustra los designios de los perversos.
5:14 De día tropiezan con tinieblas,
Y a mediodía andan a tientas como de noche.
5:15 Así libra de la espada al pobre, de la boca de los impíos,
Y de la mano violenta;
5:16 Pues es esperanza al menesteroso,
Y la iniquidad cerrará su boca.
5:17 He aquí, bienaventurado es el hombre a quien Dios castiga;
Por tanto, no menosprecies la corrección del Todopoderoso.Proverbios 3. 11-12Hebreos 12. 5-6
5:18 Porque él es quien hace la llaga, y él la vendará;
El hiere, y sus manos curan.
5:19 En seis tribulaciones te librará,
Y en la séptima no te tocará el mal.
5:20 En el hambre te salvará de la muerte,
Y del poder de la espada en la guerra.
5:21 Del azote de la lengua serás encubierto;
No temerás la destrucción cuando viniere.
5:22 De la destrucción y del hambre te reirás,
Y no temerás de las fieras del campo;
5:23 Pues aun con las piedras del campo tendrás tu pacto,
Y las fieras del campo estarán en paz contigo.
5:24 Sabrás que hay paz en tu tienda;
Visitarás tu morada, y nada te faltará.
5:25 Asimismo echarás de ver que tu descendencia es mucha,
Y tu prole como la hierba de la tierra.
5:26 Vendrás en la vejez a la sepultura,
Como la gavilla de trigo que se recoge a su tiempo.
5:27 He aquí lo que hemos inquirido, lo cual es así;
Oyelo, y conócelo tú para tu provecho.

Capítulo 6
Job reprocha la actitud de sus amigos
é
6:1 Respondió entonces Job, y dijo:
6:2 ¡Oh, que pesasen justamente mi queja y mi tormento,
Y se alzasen igualmente en balanza!
6:3 Porque pesarían ahora más que la arena del mar;
Por eso mis palabras han sido precipitadas.
6:4 Porque las saetas del Todopoderoso están en mí,
Cuyo veneno bebe mi espíritu;
Y terrores de Dios me combaten.
6:5 ¿Acaso gime el asno montés junto a la hierba?
¿Muge el buey junto a su pasto?
6:6 ¿Se comerá lo desabrido sin sal?
¿Habrá gusto en la clara del huevo?
6:7 Las cosas que mi alma no quería tocar,
Son ahora mi alimento.
6:8 ¡Quién me diera que viniese mi petición,
Y que me otorgase Dios lo que anhelo,
6:9 Y que agradara a Dios quebrantarme;
Que soltara su mano, y acabara conmigo!
6:10 Sería aún mi consuelo,
Si me asaltase con dolor sin dar más tregua,
Que yo no he escondido las palabras del Santo.
6:11 ¿Cuál es mi fuerza para esperar aún?
¿Y cuál mi fin para que tenga aún paciencia?
6:12 ¿Es mi fuerza la de las piedras,
O es mi carne de bronce?
6:13 ¿No es así que ni aun a mí mismo me puedo valer,
Y que todo auxilio me ha faltado?
6:14 El atribulado es consolado por su compañero;
Aun aquel que abandona el temor del Omnipotente.
6:15 Pero mis hermanos me traicionaron como un torrente;
Pasan como corrientes impetuosas
6:16 Que están escondidas por la helada,
Y encubiertas por la nieve;
6:17 Que al tiempo del calor son deshechas,
Y al calentarse, desaparecen de su lugar;
6:18 Se apartan de la senda de su rumbo,
Van menguando, y se pierden.
6:19 Miraron los caminantes de Temán,
Los caminantes de Sabá esperaron en ellas;
6:20 Pero fueron avergonzados por su esperanza;
Porque vinieron hasta ellas, y se hallaron confusos.
6:21 Ahora ciertamente como ellas sois vosotros;
Pues habéis visto el tormento, y teméis.
6:22 ¿Os he dicho yo: Traedme,
Y pagad por mí de vuestra hacienda;
6:23 Libradme de la mano del opresor,
Y redimidme del poder de los violentos?
6:24 Enseñadme, y yo callaré;
Hacedme entender en qué he errado.
6:25 ¡Cuán eficaces son las palabras rectas!
Pero ¿qué reprende la censura vuestra?
6:26 ¿Pensáis censurar palabras,
Y los discursos de un desesperado, que son como el viento?
6:27 También os arrojáis sobre el huérfano,
Y caváis un hoyo para vuestro amigo.
6:28 Ahora, pues, si queréis, miradme,
Y ved si digo mentira delante de vosotros.
6:29 Volved ahora, y no haya iniquidad;
Volved aún a considerar mi justicia en esto.
6:30 ¿Hay iniquidad en mi lengua?
¿Acaso no puede mi paladar discernir las cosas inicuas?

Capítulo 7
Job argumenta contra Dios
é
7:1 ¿No es acaso brega la vida del hombre sobre la tierra,
Y sus días como los días del jornalero?
7:2 Como el siervo suspira por la sombra,
Y como el jornalero espera el reposo de su trabajo,
7:3 Así he recibido meses de calamidad,
Y noches de trabajo me dieron por cuenta.
7:4 Cuando estoy acostado, digo: ¿Cuándo me levantaré?
Mas la noche es larga, y estoy lleno de inquietudes hasta el alba.
7:5 Mi carne está vestida de gusanos, y de costras de polvo;
Mi piel hendida y abominable.
7:6 Y mis días fueron más veloces que la lanzadera del tejedor,
Y fenecieron sin esperanza.
7:7 Acuérdate que mi vida es un soplo,
Y que mis ojos no volverán a ver el bien.
7:8 Los ojos de los que me ven, no me verán más;
Fijarás en mí tus ojos, y dejaré de ser.
7:9 Como la nube se desvanece y se va,
Así el que desciende al Seol no subirá;
7:10 No volverá más a su casa,
Ni su lugar le conocerá más.
7:11 Por tanto, no refrenaré mi boca;
Hablaré en la angustia de mi espíritu,
Y me quejaré con la amargura de mi alma.
7:12 ¿Soy yo el mar, o un monstruo marino,
Para que me pongas guarda?
7:13 Cuando digo: Me consolará mi lecho,
Mi cama atenuará mis quejas;
7:14 Entonces me asustas con sueños,
Y me aterras con visiones.
7:15 Y así mi alma tuvo por mejor la estrangulación,
Y quiso la muerte más que mis huesos.
7:16 Abomino de mi vida; no he de vivir para siempre;
Déjame, pues, porque mis días son vanidad.
7:17 ¿Qué es el hombre, para que lo engrandezcas,
Y para que pongas sobre él tu corazón,Salmos 8. 4Salmos 144. 3
7:18 Y lo visites todas las mañanas,
Y todos los momentos lo pruebes?
7:19 ¿Hasta cuándo no apartarás de mí tu mirada,
Y no me soltarás siquiera hasta que trague mi saliva?
7:20 Si he pecado, ¿qué puedo hacerte a ti, oh Guarda de los hombres?
¿Por qué me pones por blanco tuyo,
Hasta convertirme en una carga para mí mismo?
7:21 ¿Y por qué no quitas mi rebelión, y perdonas mi iniquidad?
Porque ahora dormiré en el polvo,
Y si me buscares de mañana, ya no existiré.

Capítulo 8
Bildad proclama la justicia de Dios
é
8:1 Respondió Bildad suhita, y dijo:
8:2 ¿Hasta cuándo hablarás tales cosas,
Y las palabras de tu boca serán como viento impetuoso?
8:3 ¿Acaso torcerá Dios el derecho,
O pervertirá el Todopoderoso la justicia?
8:4 Si tus hijos pecaron contra él,
El los echó en el lugar de su pecado.
8:5 Si tú de mañana buscares a Dios,
Y rogares al Todopoderoso;
8:6 Si fueres limpio y recto,
Ciertamente luego se despertará por ti,
Y hará próspera la morada de tu justicia.
8:7 Y aunque tu principio haya sido pequeño,
Tu postrer estado será muy grande.
8:8 Porque pregunta ahora a las generaciones pasadas,
Y disponte para inquirir a los padres de ellas;
8:9 Pues nosotros somos de ayer, y nada sabemos,
Siendo nuestros días sobre la tierra como sombra.
8:10 ¿No te enseñarán ellos, te hablarán,
Y de su corazón sacarán palabras?
8:11 ¿Crece el junco sin lodo?
¿Crece el prado sin agua?
8:12 Aun en su verdor, y sin haber sido cortado,
Con todo, se seca primero que toda hierba.
8:13 Tales son los caminos de todos los que olvidan a Dios;
Y la esperanza del impío perecerá;
8:14 Porque su esperanza será cortada,
Y su confianza es tela de araña.
8:15 Se apoyará él en su casa, mas no permanecerá ella en pie;
Se asirá de ella, mas no resistirá.
8:16 A manera de un árbol está verde delante del sol,
Y sus renuevos salen sobre su huerto;
8:17 Se van entretejiendo sus raíces junto a una fuente,
Y enlazándose hasta un lugar pedregoso.
8:18 Si le arrancaren de su lugar,
Este le negará entonces, diciendo: Nunca te vi.
8:19 Ciertamente este será el gozo de su camino;
Y del polvo mismo nacerán otros.
8:20 He aquí, Dios no aborrece al perfecto,
Ni apoya la mano de los malignos.
8:21 Aún llenará tu boca de risa,
Y tus labios de júbilo.
8:22 Los que te aborrecen serán vestidos de confusión;
Y la habitación de los impíos perecerá.

Capítulo 9
Incapacidad de Job para responder a Dios
é
9:1 Respondió Job, y dijo:
9:2 Ciertamente yo sé que es así;
¿Y cómo se justificará el hombre con Dios?
9:3 Si quisiere contender con él,
No le podrá responder a una cosa entre mil.
9:4 El es sabio de corazón, y poderoso en fuerzas;
¿Quién se endureció contra él, y le fue bien?
9:5 El arranca los montes con su furor,
Y no saben quién los trastornó;
9:6 El remueve la tierra de su lugar,
Y hace temblar sus columnas;
9:7 El manda al sol, y no sale;
Y sella las estrellas;
9:8 El solo extendió los cielos,
Y anda sobre las olas del mar;
9:9 El hizo la Osa, el Orión y las Pléyades,Job 38. 31Amos 5. 8
Y los lugares secretos del sur;
9:10 El hace cosas grandes e incomprensibles,
Y maravillosas, sin número.
9:11 He aquí que él pasará delante de mí, y yo no lo veré;
Pasará, y no lo entenderé.
9:12 He aquí, arrebatará; ¿quién le hará restituir?
¿Quién le dirá: ¿Qué haces?
9:13 Dios no volverá atrás su ira,
Y debajo de él se abaten los que ayudan a los soberbios.
9:14 ¿Cuánto menos le responderé yo,
Y hablaré con él palabras escogidas?
9:15 Aunque fuese yo justo, no respondería;
Antes habría de rogar a mi juez.
9:16 Si yo le invocara, y él me respondiese,
Aún no creeré que haya escuchado mi voz.
9:17 Porque me ha quebrantado con tempestad,
Y ha aumentado mis heridas sin causa.
9:18 No me ha concedido que tome aliento,
Sino que me ha llenado de amarguras.
9:19 Si habláremos de su potencia, por cierto es fuerte;
Si de juicio, ¿quién me emplazará?
9:20 Si yo me justificare, me condenaría mi boca;
Si me dijere perfecto, esto me haría inicuo.
9:21 Si fuese íntegro, no haría caso de mí mismo;
Despreciaría mi vida.
9:22 Una cosa resta que yo diga:
Al perfecto y al impío él los consume.
9:23 Si azote mata de repente,
Se ríe del sufrimiento de los inocentes.
9:24 La tierra es entregada en manos de los impíos,
Y él cubre el rostro de sus jueces.
Si no es él, ¿quién es? ¿Dónde está?
9:25 Mis días han sido más ligeros que un correo;
Huyeron, y no vieron el bien.
9:26 Pasaron cual naves veloces;
Como el águila que se arroja sobre la presa.
9:27 Si yo dijere: Olvidaré mi queja,
Dejaré mi triste semblante, y me esforzaré,
9:28 Me turban todos mis dolores;
Sé que no me tendrás por inocente.
9:29 Yo soy impío;
¿Para qué trabajaré en vano?
9:30 Aunque me lave con aguas de nieve,
Y limpie mis manos con la limpieza misma,
9:31 Aún me hundirás en el hoyo,
Y mis propios vestidos me abominarán.
9:32 Porque no es hombre como yo, para que yo le responda,
Y vengamos juntamente a juicio.
9:33 No hay entre nosotros árbitro
Que ponga su mano sobre nosotros dos.
9:34 Quite de sobre mí su vara,
Y su terror no me espante.
9:35 Entonces hablaré, y no le temeré;
Porque en este estado no estoy en mí.

Capítulo 10
Job lamenta su condición
é
10:1 Está mi alma hastiada de mi vida;
Daré libre curso a mi queja,
Hablaré con amargura de mi alma.
10:2 Diré a Dios: No me condenes;
Hazme entender por qué contiendes conmigo.
10:3 ¿Te parece bien que oprimas,
Que deseches la obra de tus manos,
Y que favorezcas los designios de los impíos?
10:4 ¿Tienes tú acaso ojos de carne?
¿Ves tú como ve el hombre?
10:5 ¿Son tus días como los días del hombre,
O tus años como los tiempos humanos,
10:6 Para que inquieras mi iniquidad,
Y busques mi pecado,
10:7 Aunque tú sabes que no soy impío,
Y que no hay quien de tu mano me libre?
10:8 Tus manos me hicieron y me formaron;
¿Y luego te vuelves y me deshaces?
10:9 Acuérdate que como a barro me diste forma;
¿Y en polvo me has de volver?
10:10 ¿No me vaciaste como leche,
Y como queso me cuajaste?
10:11 Me vestiste de piel y carne,
Y me tejiste con huesos y nervios.
10:12 Vida y misericordia me concediste,
Y tu cuidado guardó mi espíritu.
10:13 Estas cosas tienes guardadas en tu corazón;
Yo sé que están cerca de ti.
10:14 Si pequé, tú me has observado,
Y no me tendrás por limpio de mi iniquidad.
10:15 Si fuere malo, ¡ay de mí!
Y si fuere justo, no levantaré mi cabeza,
Estando hastiado de deshonra, y de verme afligido.
10:16 Si mi cabeza se alzare, cual león tú me cazas;
Y vuelves a hacer en mí maravillas.
10:17 Renuevas contra mí tus pruebas,
Y aumentas conmigo tu furor como tropas de relevo.
10:18 ¿Por qué me sacaste de la matriz?
Hubiera yo expirado, y ningún ojo me habría visto.
10:19 Fuera como si nunca hubiera existido,
Llevado del vientre a la sepultura.
10:20 ¿No son pocos mis días?
Cesa, pues, y déjame, para que me consuele un poco,
10:21 Antes que vaya para no volver,
A la tierra de tinieblas y de sombra de muerte;
10:22 Tierra de oscuridad, lóbrega,
Como sombra de muerte y sin orden,
Y cuya luz es como densas tinieblas.

Capítulo 11
Zofar acusa de maldad a Job
é
11:1 Respondió Zofar naamatita, y dijo:
11:2 ¿Las muchas palabras no han de tener respuesta?
¿Y el hombre que habla mucho será justificado?
11:3 ¿Harán tus falacias callar a los hombres?
¿Harás escarnio y no habrá quien te avergüence?
11:4 Tú dices: Mi doctrina es pura,
Y yo soy limpio delante de tus ojos.
11:5 Mas ¡oh, quién diera que Dios hablara,
Y abriera sus labios contigo,
11:6 Y te declarara los secretos de la sabiduría,
Que son de doble valor que las riquezas!
Conocerías entonces que Dios te ha castigado menos de lo que tu iniquidad merece.
11:7 ¿Descubrirás tú los secretos de Dios?
¿Llegarás tú a la perfección del Todopoderoso?
11:8 Es más alta que los cielos; ¿qué harás?
Es más profunda que el Seol; ¿cómo la conocerás?
11:9 Su dimensión es más extensa que la tierra,
Y más ancha que el mar.
11:10 Si él pasa, y aprisiona, y llama a juicio,
¿Quién podrá contrarrestarle?
11:11 Porque él conoce a los hombres vanos;
Ve asimismo la iniquidad, ¿y no hará caso?
11:12 El hombre vano se hará entendido,
Cuando un pollino de asno montés nazca hombre.
11:13 Si tú dispusieres tu corazón,
Y extendieres a él tus manos;
11:14 Si alguna iniquidad hubiere en tu mano, y la echares de ti,
Y no consintieres que more en tu casa la injusticia,
11:15 Entonces levantarás tu rostro limpio de mancha,
Y serás fuerte, y nada temerás;
11:16 Y olvidarás tu miseria,
O te acordarás de ella como de aguas que pasaron.
11:17 La vida te será más clara que el mediodía;
Aunque oscureciere, será como la mañana.
11:18 Tendrás confianza, porque hay esperanza;
Mirarás alrededor, y dormirás seguro.
11:19 Te acostarás, y no habrá quien te espante;
Y muchos suplicarán tu favor.
11:20 Pero los ojos de los malos se consumirán,
Y no tendrán refugio;
Y su esperanza será dar su último suspiro.

Capítulo 12
Job proclama el poder y la sabiduría de Dios
é
12:1 Respondió entonces Job, diciendo:
12:2 Ciertamente vosotros sois el pueblo,
Y con vosotros morirá la sabiduría.
12:3 También tengo yo entendimiento como vosotros;
No soy yo menos que vosotros;
¿Y quién habrá que no pueda decir otro tanto?
12:4 Yo soy uno de quien su amigo se mofa,
Que invoca a Dios, y él le responde;
Con todo, el justo y perfecto es escarnecido.
12:5 Aquel cuyos pies van a resbalar
Es como una lámpara despreciada de aquel que está a sus anchas.
12:6 Prosperan las tiendas de los ladrones,
Y los que provocan a Dios viven seguros,
En cuyas manos él ha puesto cuanto tienen.
12:7 Y en efecto, pregunta ahora a las bestias, y ellas te enseñarán;
A las aves de los cielos, y ellas te lo mostrarán;
12:8 O habla a la tierra, y ella te enseñará;
Los peces del mar te lo declararán también.
12:9 ¿Qué cosa de todas estas no entiende
Que la mano de Jehová la hizo?
12:10 En su mano está el alma de todo viviente,
Y el hálito de todo el género humano.
12:11 Ciertamente el oído distingue las palabras,
Y el paladar gusta las viandas.
12:12 En los ancianos está la ciencia,
Y en la larga edad la inteligencia.
12:13 Con Dios está la sabiduría y el poder;
Suyo es el consejo y la inteligencia.
12:14 Si él derriba, no hay quien edifique;
Encerrará al hombre, y no habrá quien le abra.
12:15 Si él detiene las aguas, todo se seca;
Si las envía, destruyen la tierra.
12:16 Con él está el poder y la sabiduría;
Suyo es el que yerra, y el que hace errar.
12:17 El hace andar despojados de consejo a los consejeros,
Y entontece a los jueces.
12:18 El rompe las cadenas de los tiranos,
Y les ata una soga a sus lomos.
12:19 El lleva despojados a los príncipes,
Y trastorna a los poderosos.
12:20 Priva del habla a los que dicen verdad,
Y quita a los ancianos el consejo.
12:21 El derrama menosprecio sobre los príncipes,
Y desata el cinto de los fuertes.
12:22 El descubre las profundidades de las tinieblas,
Y saca a luz la sombra de muerte.
12:23 El multiplica las naciones, y él las destruye;
Esparce a las naciones, y las vuelve a reunir.
12:24 El quita el entendimiento a los jefes del pueblo de la tierra,
Y los hace vagar como por un yermo sin camino.
12:25 Van a tientas, como en tinieblas y sin luz,
Y los hace errar como borrachos.

Capítulo 13
Job defiende su integridad
é
13:1 He aquí que todas estas cosas han visto mis ojos,
Y oído y entendido mis oídos.
13:2 Como vosotros lo sabéis, lo sé yo;
No soy menos que vosotros.
13:3 Mas yo hablaría con el Todopoderoso,
Y querría razonar con Dios.
13:4 Porque ciertamente vosotros sois fraguadores de mentira;
Sois todos vosotros médicos nulos.
13:5 Ojalá callarais por completo,
Porque esto os fuera sabiduría.
13:6 Oíd ahora mi razonamiento,
Y estad atentos a los argumentos de mis labios.
13:7 ¿Hablaréis iniquidad por Dios?
¿Hablaréis por él engaño?
13:8 ¿Haréis acepción de personas a su favor?
¿Contenderéis vosotros por Dios?
13:9 ¿Sería bueno que él os escudriñase?
¿Os burlaréis de él como quien se burla de algún hombre?
13:10 El os reprochará de seguro,
Si solapadamente hacéis acepción de personas.
13:11 De cierto su alteza os habría de espantar,
Y su pavor habría de caer sobre vosotros.
13:12 Vuestras máximas son refranes de ceniza,
Y vuestros baluartes son baluartes de lodo.
13:13 Escuchadme, y hablaré yo,
Y que me venga después lo que viniere.
13:14 ¿Por qué quitaré yo mi carne con mis dientes,
Y tomaré mi vida en mi mano?
13:15 He aquí, aunque él me matare, en él esperaré;
No obstante, defenderé delante de él mis caminos,
13:16 Y él mismo será mi salvación,
Porque no entrará en su presencia el impío.
13:17 Oíd con atención mi razonamiento,
Y mi declaración entre en vuestros oídos.
13:18 He aquí ahora, si yo expusiere mi causa,
Sé que seré justificado.
13:19 ¿Quién es el que contenderá conmigo?
Porque si ahora yo callara, moriría.
13:20 A lo menos dos cosas no hagas conmigo;
Entonces no me esconderé de tu rostro:
13:21 Aparta de mí tu mano,
Y no me asombre tu terror.
13:22 Llama luego, y yo responderé;
O yo hablaré, y respóndeme tú.
13:23 ¿Cuántas iniquidades y pecados tengo yo?
Hazme entender mi transgresión y mi pecado.
13:24 ¿Por qué escondes tu rostro,
Y me cuentas por tu enemigo?
13:25 ¿A la hoja arrebatada has de quebrantar,
Y a una paja seca has de perseguir?
13:26 ¿Por qué escribes contra mí amarguras,
Y me haces cargo de los pecados de mi juventud?
13:27 Pones además mis pies en el cepo, y observas todos mis caminos,
Trazando un límite para las plantas de mis pies.
13:28 Y mi cuerpo se va gastando como de carcoma,
Como vestido que roe la polilla.

Capítulo 14
Job discurre sobre la brevedad de la vida
é
14:1 El hombre nacido de mujer,
Corto de días, y hastiado de sinsabores,
14:2 Sale como una flor y es cortado,
Y huye como la sombra y no permanece.
14:3 ¿Sobre éste abres tus ojos,
Y me traes a juicio contigo?
14:4 ¿Quién hará limpio a lo inmundo?
Nadie.
14:5 Ciertamente sus días están determinados,
Y el número de sus meses está cerca de ti;
Le pusiste límites, de los cuales no pasará.
14:6 Si tú lo abandonares, él dejará de ser;
Entre tanto deseará, como el jornalero, su día.
14:7 Porque si el árbol fuere cortado, aún queda de él esperanza;
Retoñará aún, y sus renuevos no faltarán.
14:8 Si se envejeciere en la tierra su raíz,
Y su tronco fuere muerto en el polvo,
14:9 Al percibir el agua reverdecerá,
Y hará copa como planta nueva.
14:10 Mas el hombre morirá, y será cortado;
Perecerá el hombre, ¿y dónde estará él?
14:11 Como las aguas se van del mar,
Y el río se agota y se seca,
14:12 Así el hombre yace y no vuelve a levantarse;
Hasta que no haya cielo, no despertarán,
Ni se levantarán de su sueño.
14:13 ¡Oh, quién me diera que me escondieses en el Seol,
Que me encubrieses hasta apaciguarse tu ira,
Que me pusieses plazo, y de mí te acordaras!
14:14 Si el hombre muriere, ¿volverá a vivir?
Todos los días de mi edad esperaré,
Hasta que venga mi liberación.
14:15 Entonces llamarás, y yo te responderé;
Tendrás afecto a la hechura de tus manos.
14:16 Pero ahora me cuentas los pasos,
Y no das tregua a mi pecado;
14:17 Tienes sellada en saco mi prevaricación,
Y tienes cosida mi iniquidad.
14:18 Ciertamente el monte que cae se deshace,
Y las peñas son removidas de su lugar;
14:19 Las piedras se desgastan con el agua impetuosa, que se lleva el polvo de la tierra;
De igual manera haces tú perecer la esperanza del hombre.
14:20 Para siempre serás más fuerte que él, y él se va;
Demudarás su rostro, y le despedirás.
14:21 Sus hijos tendrán honores, pero él no lo sabrá;
O serán humillados, y no entenderá de ello.
14:22 Mas su carne sobre él se dolerá,
Y se entristecerá en él su alma.

Capítulo 15
Elifaz reprende a Job
é
15:1 Respondió Elifaz temanita, y dijo:
15:2 ¿Proferirá el sabio vana sabiduría,
Y llenará su vientre de viento solano?
15:3 ¿Disputará con palabras inútiles,
Y con razones sin provecho?
15:4 Tú también disipas el temor,
Y menoscabas la oración delante de Dios.
15:5 Porque tu boca declaró tu iniquidad,
Pues has escogido el hablar de los astutos.
15:6 Tu boca te condenará, y no yo;
Y tus labios testificarán contra ti.
15:7 ¿Naciste tú primero que Adán?
¿O fuiste formado antes que los collados?
15:8 ¿Oíste tú el secreto de Dios,
Y está limitada a ti la sabiduría?
15:9 ¿Qué sabes tú que no sepamos?
¿Qué entiendes tú que no se halle en nosotros?
15:10 Cabezas canas y hombres muy ancianos hay entre nosotros,
Mucho más avanzados en días que tu padre.
15:11 ¿En tan poco tienes las consolaciones de Dios,
Y las palabras que con dulzura se te dicen?
15:12 ¿Por qué tu corazón te aleja,
Y por qué guiñan tus ojos,
15:13 Para que contra Dios vuelvas tu espíritu,
Y saques tales palabras de tu boca?
15:14 ¿Qué cosa es el hombre para que sea limpio,
Y para que se justifique el nacido de mujer?
15:15 He aquí, en sus santos no confía,
Y ni aun los cielos son limpios delante de sus ojos;
15:16 ¿Cuánto menos el hombre abominable y vil,
Que bebe la iniquidad como agua?
15:17 Escúchame; yo te mostraré,
Y te contaré lo que he visto;
15:18 Lo que los sabios nos contaron
De sus padres, y no lo encubrieron;
15:19 A quienes únicamente fue dada la tierra,
Y no pasó extraño por en medio de ellos.
15:20 Todos sus días, el impío es atormentado de dolor,
Y el número de sus años está escondido para el violento.
15:21 Estruendos espantosos hay en sus oídos;
En la prosperidad el asolador vendrá sobre él.
15:22 El no cree que volverá de las tinieblas,
Y descubierto está para la espada.
15:23 Vaga alrededor tras el pan, diciendo: ¿En dónde está?
Sabe que le está preparado día de tinieblas.
15:24 Tribulación y angustia le turbarán,
Y se esforzarán contra él como un rey dispuesto para la batalla,
15:25 Por cuanto él extendió su mano contra Dios,
Y se portó con soberbia contra el Todopoderoso.
15:26 Corrió contra él con cuello erguido,
Con la espesa barrera de sus escudos.
15:27 Porque la gordura cubrió su rostro,
E hizo pliegues sobre sus ijares;
15:28 Y habitó las ciudades asoladas,
Las casas inhabitadas,
Que estaban en ruinas.
15:29 No prosperará, ni durarán sus riquezas,
Ni extenderá por la tierra su hermosura.
15:30 No escapará de las tinieblas;
La llama secará sus ramas,
Y con el aliento de su boca perecerá.
15:31 No confíe el iluso en la vanidad,
Porque ella será su recompensa.
15:32 El será cortado antes de su tiempo,
Y sus renuevos no reverdecerán.
15:33 Perderá su agraz como la vid,
Y derramará su flor como el olivo.
15:34 Porque la congregación de los impíos será asolada,
Y fuego consumirá las tiendas de soborno.
15:35 Concibieron dolor, dieron a luz iniquidad,
Y en sus entrañas traman engaño.

Capítulo 16
Job se queja contra Dios
é
16:1 Respondió Job, y dijo:
16:2 Muchas veces he oído cosas como estas;
Consoladores molestos sois todos vosotros.
16:3 ¿Tendrán fin las palabras vacías?
¿O qué te anima a responder?
16:4 También yo podría hablar como vosotros,
Si vuestra alma estuviera en lugar de la mía;
Yo podría hilvanar contra vosotros palabras,
Y sobre vosotros mover mi cabeza.
16:5 Pero yo os alentaría con mis palabras,
Y la consolación de mis labios apaciguaría vuestro dolor.
16:6 Si hablo, mi dolor no cesa;
Y si dejo de hablar, no se aparta de mí.
16:7 Pero ahora tú me has fatigado;
Has asolado toda mi compañía.
16:8 Tú me has llenado de arrugas; testigo es mi flacura,
Que se levanta contra mí para testificar en mi rostro.
16:9 Su furor me despedazó, y me ha sido contrario;
Crujió sus dientes contra mí;
Contra mí aguzó sus ojos mi enemigo.
16:10 Abrieron contra mí su boca;
Hirieron mis mejillas con afrenta;
Contra mí se juntaron todos.
16:11 Me ha entregado Dios al mentiroso,
Y en las manos de los impíos me hizo caer.
16:12 Próspero estaba, y me desmenuzó;
Me arrebató por la cerviz y me despedazó,
Y me puso por blanco suyo.
16:13 Me rodearon sus flecheros,
Partió mis riñones, y no perdonó;
Mi hiel derramó por tierra.
16:14 Me quebrantó de quebranto en quebranto;
Corrió contra mí como un gigante.
16:15 Cosí cilicio sobre mi piel,
Y puse mi cabeza en el polvo.
16:16 Mi rostro está inflamado con el lloro,
Y mis párpados entenebrecidos,
16:17 A pesar de no haber iniquidad en mis manos,
Y de haber sido mi oración pura.
16:18 ¡Oh tierra! no cubras mi sangre,
Y no haya lugar para mi clamor.
16:19 Mas he aquí que en los cielos está mi testigo,
Y mi testimonio en las alturas.
16:20 Disputadores son mis amigos;
Mas ante Dios derramaré mis lágrimas.
16:21 ¡Ojalá pudiese disputar el hombre con Dios,
Como con su prójimo!
16:22 Mas los años contados vendrán,
Y yo iré por el camino de donde no volveré.

Capítulo 17

é
17:1 Mi aliento se agota, se acortan mis días,
Y me está preparado el sepulcro.
17:2 No hay conmigo sino escarnecedores,
En cuya amargura se detienen mis ojos.
17:3 Dame fianza, oh Dios; sea mi protección cerca de ti.
Porque ¿quién querría responder por mí?
17:4 Porque a éstos has escondido de su corazón la inteligencia;
Por tanto, no los exaltarás.
17:5 Al que denuncia a sus amigos como presa,
Los ojos de sus hijos desfallecerán.
17:6 El me ha puesto por refrán de pueblos,
Y delante de ellos he sido como tamboril.
17:7 Mis ojos se oscurecieron por el dolor,
Y mis pensamientos todos son como sombra.
17:8 Los rectos se maravillarán de esto,
Y el inocente se levantará contra el impío.
17:9 No obstante, proseguirá el justo su camino,
Y el limpio de manos aumentará la fuerza.
17:10 Pero volved todos vosotros, y venid ahora,
Y no hallaré entre vosotros sabio.
17:11 Pasaron mis días, fueron arrancados mis pensamientos,
Los designios de mi corazón.
17:12 Pusieron la noche por día,
Y la luz se acorta delante de las tinieblas.
17:13 Si yo espero, el Seol es mi casa;
Haré mi cama en las tinieblas.
17:14 A la corrupción he dicho: Mi padre eres tú;
A los gusanos: Mi madre y mi hermana.
17:15 ¿Dónde, pues, estará ahora mi esperanza?
Y mi esperanza, ¿quién la verá?
17:16 A la profundidad del Seol descenderán,
Y juntamente descansarán en el polvo.

Capítulo 18
Bildad describe la suerte de los malos
é
18:1 Respondió Bildad suhita, y dijo:
18:2 ¿Cuándo pondréis fin a las palabras?
Entended, y después hablemos.
18:3 ¿Por qué somos tenidos por bestias,
Y a vuestros ojos somos viles?
18:4 Oh tú, que te despedazas en tu furor,
¿Será abandonada la tierra por tu causa,
Y serán removidas de su lugar las peñas?
18:5 Ciertamente la luz de los impíos será apagada,
Y no resplandecerá la centella de su fuego.
18:6 La luz se oscurecerá en su tienda,
Y se apagará sobre él su lámpara.
18:7 Sus pasos vigorosos serán acortados,
Y su mismo consejo lo precipitará.
18:8 Porque red será echada a sus pies,
Y sobre mallas andará.
18:9 Lazo prenderá su calcañar;
Se afirmará la trampa contra él.
18:10 Su cuerda está escondida en la tierra,
Y una trampa le aguarda en la senda.
18:11 De todas partes lo asombrarán temores,
Y le harán huir desconcertado.
18:12 Serán gastadas de hambre sus fuerzas,
Y a su lado estará preparado quebrantamiento.
18:13 La enfermedad roerá su piel,
Y a sus miembros devorará el primogénito de la muerte.
18:14 Su confianza será arrancada de su tienda,
Y al rey de los espantos será conducido.
18:15 En su tienda morará como si no fuese suya;
Piedra de azufre será esparcida sobre su morada.
18:16 Abajo se secarán sus raíces,
Y arriba serán cortadas sus ramas.
18:17 Su memoria perecerá de la tierra,
Y no tendrá nombre por las calles.
18:18 De la luz será lanzado a las tinieblas,
Y echado fuera del mundo.
18:19 No tendrá hijo ni nieto en su pueblo,
Ni quien le suceda en sus moradas.
18:20 Sobre su día se espantarán los de occidente,
Y pavor caerá sobre los de oriente.
18:21 Ciertamente tales son las moradas del impío,
Y este será el lugar del que no conoció a Dios.

Capítulo 19
Job confía en que Dios lo justificará
é
19:1 Respondió entonces Job, y dijo:
19:2 ¿Hasta cuándo angustiaréis mi alma,
Y me moleréis con palabras?
19:3 Ya me habéis vituperado diez veces;
¿No os avergonzáis de injuriarme?
19:4 Aun siendo verdad que yo haya errado,
Sobre mí recaería mi error.
19:5 Pero si vosotros os engrandecéis contra mí,
Y contra mí alegáis mi oprobio,
19:6 Sabed ahora que Dios me ha derribado,
Y me ha envuelto en su red.
19:7 He aquí, yo clamaré agravio, y no seré oído;
Daré voces, y no habrá juicio.
19:8 Cercó de vallado mi camino, y no pasaré;
Y sobre mis veredas puso tinieblas.
19:9 Me ha despojado de mi gloria,
Y quitado la corona de mi cabeza.
19:10 Me arruinó por todos lados, y perezco;
Y ha hecho pasar mi esperanza como árbol arrancado.
19:11 Hizo arder contra mí su furor,
Y me contó para sí entre sus enemigos.
19:12 Vinieron sus ejércitos a una, y se atrincheraron en mí,
Y acamparon en derredor de mi tienda.
19:13 Hizo alejar de mí a mis hermanos,
Y mis conocidos como extraños se apartaron de mí.
19:14 Mis parientes se detuvieron,
Y mis conocidos se olvidaron de mí.
19:15 Los moradores de mi casa y mis criadas me tuvieron por extraño;
Forastero fui yo a sus ojos.
19:16 Llamé a mi siervo, y no respondió;
De mi propia boca le suplicaba.
19:17 Mi aliento vino a ser extraño a mi mujer,
Aunque por los hijos de mis entrañas le rogaba.
19:18 Aun los muchachos me menospreciaron;
Al levantarme, hablaban contra mí.
19:19 Todos mis íntimos amigos me aborrecieron,
Y los que yo amaba se volvieron contra mí.
19:20 Mi piel y mi carne se pegaron a mis huesos,
Y he escapado con sólo la piel de mis dientes.
19:21 ¡Oh, vosotros mis amigos, tened compasión de mí, tened compasión de mí!
Porque la mano de Dios me ha tocado.
19:22 ¿Por qué me perseguís como Dios,
Y ni aun de mi carne os saciáis?
19:23 ¡Quién diese ahora que mis palabras fuesen escritas!
¡Quién diese que se escribiesen en un libro;
19:24 Que con cincel de hierro y con plomo
Fuesen esculpidas en piedra para siempre!
19:25 Yo sé que mi Redentor vive,
Y al fin se levantará sobre el polvo;
19:26 Y después de deshecha esta mi piel,
En mi carne he de ver a Dios;
19:27 Al cual veré por mí mismo,
Y mis ojos lo verán, y no otro,
Aunque mi corazón desfallece dentro de mí.
19:28 Mas debierais decir: ¿Por qué le perseguimos?
Ya que la raíz del asunto se halla en mí.
19:29 Temed vosotros delante de la espada;
Porque sobreviene el furor de la espada a causa de las injusticias,
Para que sepáis que hay un juicio.

Capítulo 20
Zofar describe las calamidades de los malos
é
20:1 Respondió Zofar naamatita, y dijo:
20:2 Por cierto mis pensamientos me hacen responder,
Y por tanto me apresuro.
20:3 La reprensión de mi censura he oído,
Y me hace responder el espíritu de mi inteligencia.
20:4 ¿No sabes esto, que así fue siempre,
Desde el tiempo que fue puesto el hombre sobre la tierra,
20:5 Que la alegría de los malos es breve,
Y el gozo del impío por un momento?
20:6 Aunque subiere su altivez hasta el cielo,
Y su cabeza tocare en las nubes,
20:7 Como su estiércol, perecerá para siempre;
Los que le hubieren visto dirán: ¿Qué hay de él?
20:8 Como sueño volará, y no será hallado,
Y se disipará como visión nocturna.
20:9 El ojo que le veía, nunca más le verá,
Ni su lugar le conocerá más.
20:10 Sus hijos solicitarán el favor de los pobres,
Y sus manos devolverán lo que él robó.
20:11 Sus huesos están llenos de su juventud,
Mas con él en el polvo yacerán.
20:12 Si el mal se endulzó en su boca,
Si lo ocultaba debajo de su lengua,
20:13 Si le parecía bien, y no lo dejaba,
Sino que lo detenía en su paladar;
20:14 Su comida se mudará en sus entrañas;
Hiel de áspides será dentro de él.
20:15 Devoró riquezas, pero las vomitará;
De su vientre las sacará Dios.
20:16 Veneno de áspides chupará;
Lo matará lengua de víbora.
20:17 No verá los arroyos, los ríos,
Los torrentes de miel y de leche.
20:18 Restituirá el trabajo conforme a los bienes que tomó,
Y no los tragará ni gozará.
20:19 Por cuanto quebrantó y desamparó a los pobres,
Robó casas, y no las edificó;
20:20 Por tanto, no tendrá sosiego en su vientre,
Ni salvará nada de lo que codiciaba.
20:21 No quedó nada que no comiese;
Por tanto, su bienestar no será duradero.
20:22 En el colmo de su abundancia padecerá estrechez;
La mano de todos los malvados vendrá sobre él.
20:23 Cuando se pusiere a llenar su vientre,
Dios enviará sobre él el ardor de su ira,
Y la hará llover sobre él y sobre su comida.
20:24 Huirá de las armas de hierro,
Y el arco de bronce le atravesará.
20:25 La saeta le traspasará y saldrá de su cuerpo,
Y la punta relumbrante saldrá por su hiel;
Sobre él vendrán terrores.
20:26 Todas las tinieblas están reservadas para sus tesoros;
Fuego no atizado los consumirá;
Devorará lo que quede en su tienda.
20:27 Los cielos descubrirán su iniquidad,
Y la tierra se levantará contra él.
20:28 Los renuevos de su casa serán transportados;
Serán esparcidos en el día de su furor.
20:29 Esta es la porción que Dios prepara al hombre impío,
Y la heredad que Dios le señala por su palabra.

Capítulo 21
Job afirma que los malos prosperan
é
21:1 Entonces respondió Job, y dijo:
21:2 Oíd atentamente mi palabra,
Y sea esto el consuelo que me deis.
21:3 Toleradme, y yo hablaré;
Y después que haya hablado, escarneced.
21:4 ¿Acaso me quejo yo de algún hombre?
¿Y por qué no se ha de angustiar mi espíritu?
21:5 Miradme, y espantaos,
Y poned la mano sobre la boca.
21:6 Aun yo mismo, cuando me acuerdo, me asombro,
Y el temblor estremece mi carne.
21:7 ¿Por qué viven los impíos,
Y se envejecen, y aun crecen en riquezas?
21:8 Su descendencia se robustece a su vista,
Y sus renuevos están delante de sus ojos.
21:9 Sus casas están a salvo de temor,
Ni viene azote de Dios sobre ellos.
21:10 Sus toros engendran, y no fallan;
Paren sus vacas, y no malogran su cría.
21:11 Salen sus pequeñuelos como manada,
Y sus hijos andan saltando.
21:12 Al son de tamboril y de cítara saltan,
Y se regocijan al son de la flauta.
21:13 Pasan sus días en prosperidad,
Y en paz descienden al Seol.
21:14 Dicen, pues, a Dios: Apártate de nosotros,
Porque no queremos el conocimiento de tus caminos.
21:15 ¿Quién es el Todopoderoso, para que le sirvamos?
¿Y de qué nos aprovechará que oremos a él?
21:16 He aquí que su bien no está en mano de ellos;
El consejo de los impíos lejos esté de mí.
21:17 ¡Oh, cuántas veces la lámpara de los impíos es apagada,
Y viene sobre ellos su quebranto,
Y Dios en su ira les reparte dolores!
21:18 Serán como la paja delante del viento,
Y como el tamo que arrebata el torbellino.
21:19 Dios guardará para los hijos de ellos su violencia;
Le dará su pago, para que conozca.
21:20 Verán sus ojos su quebranto,
Y beberá de la ira del Todopoderoso.
21:21 Porque ¿qué deleite tendrá él de su casa después de sí,
Siendo cortado el número de sus meses?
21:22 ¿Enseñará alguien a Dios sabiduría,
Juzgando él a los que están elevados?
21:23 Este morirá en el vigor de su hermosura, todo quieto y pacífico;
21:24 Sus vasijas estarán llenas de leche,
Y sus huesos serán regados de tuétano.
21:25 Y este otro morirá en amargura de ánimo,
Y sin haber comido jamás con gusto.
21:26 Igualmente yacerán ellos en el polvo,
Y gusanos los cubrirán.
21:27 He aquí, yo conozco vuestros pensamientos,
Y las imaginaciones que contra mí forjáis.
21:28 Porque decís: ¿Qué hay de la casa del príncipe,
Y qué de la tienda de las moradas de los impíos?
21:29 ¿No habéis preguntado a los que pasan por los caminos,
Y no habéis conocido su respuesta,
21:30 Que el malo es preservado en el día de la destrucción?
Guardado será en el día de la ira.
21:31 ¿Quién le denunciará en su cara su camino?
Y de lo que él hizo, ¿quién le dará el pago?
21:32 Porque llevado será a los sepulcros,
Y sobre su túmulo estarán velando.
21:33 Los terrones del valle le serán dulces;
Tras de él será llevado todo hombre,
Y antes de él han ido innumerables.
21:34 ¿Cómo, pues, me consoláis en vano,
Viniendo a parar vuestras respuestas en falacia?

Capítulo 22
Elifaz acusa a Job de gran maldad
é
22:1 Respondió Elifaz temanita, y dijo:
22:2 ¿Traerá el hombre provecho a Dios?
Al contrario, para sí mismo es provechoso el hombre sabio.
22:3 ¿Tiene contentamiento el Omnipotente en que tú seas justificado,
O provecho de que tú hagas perfectos tus caminos?Job 35. 6-8
22:4 ¿Acaso te castiga,
O viene a juicio contigo, a causa de tu piedad?
22:5 Por cierto tu malicia es grande,
Y tus maldades no tienen fin.
22:6 Porque sacaste prenda a tus hermanos sin causa,
Y despojaste de sus ropas a los desnudos.
22:7 No diste de beber agua al cansado,
Y detuviste el pan al hambriento.
22:8 Pero el hombre pudiente tuvo la tierra,
Y habitó en ella el distinguido.
22:9 A las viudas enviaste vacías,
Y los brazos de los huérfanos fueron quebrados.
22:10 Por tanto, hay lazos alrededor de ti,
Y te turba espanto repentino;
22:11 O tinieblas, para que no veas,
Y abundancia de agua te cubre.
22:12 ¿No está Dios en la altura de los cielos?
Mira lo encumbrado de las estrellas, cuán elevadas están.
22:13 ¿Y dirás tú: ¿Qué sabe Dios?
¿Cómo juzgará a través de la oscuridad?
22:14 Las nubes le rodearon, y no ve;
Y por el circuito del cielo se pasea.
22:15 ¿Quieres tú seguir la senda antigua
Que pisaron los hombres perversos,
22:16 Los cuales fueron cortados antes de tiempo,
Cuyo fundamento fue como un río derramado?
22:17 Decían a Dios: Apártate de nosotros.
¿Y qué les había hecho el Omnipotente?
22:18 Les había colmado de bienes sus casas.
Pero sea el consejo de ellos lejos de mí.
22:19 Verán los justos y se gozarán;
Y el inocente los escarnecerá, diciendo:
22:20 Fueron destruidos nuestros adversarios,
Y el fuego consumió lo que de ellos quedó.
22:21 Vuelve ahora en amistad con él, y tendrás paz;
Y por ello te vendrá bien.
22:22 Toma ahora la ley de su boca,
Y pon sus palabras en tu corazón.
22:23 Si te volvieres al Omnipotente, serás edificado;
Alejarás de tu tienda la aflicción;
22:24 Tendrás más oro que tierra,
Y como piedras de arroyos oro de Ofir;
22:25 El Todopoderoso será tu defensa,
Y tendrás plata en abundancia.
22:26 Porque entonces te deleitarás en el Omnipotente,
Y alzarás a Dios tu rostro.
22:27 Orarás a él, y él te oirá;
Y tú pagarás tus votos.
22:28 Determinarás asimismo una cosa, y te será firme,
Y sobre tus caminos resplandecerá luz.
22:29 Cuando fueren abatidos, dirás tú: Enaltecimiento habrá;
Y Dios salvará al humilde de ojos.
22:30 El libertará al inocente,
Y por la limpieza de tus manos éste será librado.

Capítulo 23
Job desea abogar su causa delante de Dios
é
23:1 Respondió Job, y dijo:
23:2 Hoy también hablaré con amargura;
Porque es más grave mi llaga que mi gemido.
23:3 ¡Quién me diera el saber dónde hallar a Dios!
Yo iría hasta su silla.
23:4 Expondría mi causa delante de él,
Y llenaría mi boca de argumentos.
23:5 Yo sabría lo que él me respondiese,
Y entendería lo que me dijera.
23:6 ¿Contendería conmigo con grandeza de fuerza?
No; antes él me atendería.
23:7 Allí el justo razonaría con él;
Y yo escaparía para siempre de mi juez.
23:8 He aquí yo iré al oriente, y no lo hallaré;
Y al occidente, y no lo percibiré;
23:9 Si muestra su poder al norte, yo no lo veré;
Al sur se esconderá, y no lo veré.
23:10 Mas él conoce mi camino;
Me probará, y saldré como oro.
23:11 Mis pies han seguido sus pisadas;
Guardé su camino, y no me aparté.
23:12 Del mandamiento de sus labios nunca me separé;
Guardé las palabras de su boca más que mi comida.
23:13 Pero si él determina una cosa, ¿quién lo hará cambiar?
Su alma deseó, e hizo.
23:14 El, pues, acabará lo que ha determinado de mí;
Y muchas cosas como estas hay en él.
23:15 Por lo cual yo me espanto en su presencia;
Cuando lo considero, tiemblo a causa de él.
23:16 Dios ha enervado mi corazón,
Y me ha turbado el Omnipotente.
23:17 ¿Por qué no fui yo cortado delante de las tinieblas,
Ni fue cubierto con oscuridad mi rostro?

Capítulo 24
Job se queja de que Dios es indiferente ante la maldad
é
24:1 Puesto que no son ocultos los tiempos al Todopoderoso,
¿Por qué los que le conocen no ven sus días?
24:2 Traspasan los linderos,
Roban los ganados, y los apacientan.
24:3 Se llevan el asno de los huérfanos,
Y toman en prenda el buey de la viuda.
24:4 Hacen apartar del camino a los menesterosos,
Y todos los pobres de la tierra se esconden.
24:5 He aquí, como asnos monteses en el desierto,
Salen a su obra madrugando para robar;
El desierto es mantenimiento de sus hijos.
24:6 En el campo siegan su pasto,
Y los impíos vendimian la viña ajena.
24:7 Al desnudo hacen dormir sin ropa,
Sin tener cobertura contra el frío.
24:8 Con las lluvias de los montes se mojan,
Y abrazan las peñas por falta de abrigo.
24:9 Quitan el pecho a los huérfanos,
Y de sobre el pobre toman la prenda.
24:10 Al desnudo hacen andar sin vestido,
Y a los hambrientos quitan las gavillas.
24:11 Dentro de sus paredes exprimen el aceite,
Pisan los lagares, y mueren de sed.
24:12 Desde la ciudad gimen los moribundos,
Y claman las almas de los heridos de muerte,
Pero Dios no atiende su oración.
24:13 Ellos son los que, rebeldes a la luz,
Nunca conocieron sus caminos,
Ni estuvieron en sus veredas.
24:14 A la luz se levanta el matador; mata al pobre y al necesitado,
Y de noche es como ladrón.
24:15 El ojo del adúltero está aguardando la noche,
Diciendo: No me verá nadie;
Y esconde su rostro.
24:16 En las tinieblas minan las casas
Que de día para sí señalaron;
No conocen la luz.
24:17 Porque la mañana es para todos ellos como sombra de muerte;
Si son conocidos, terrores de sombra de muerte los toman.
24:18 Huyen ligeros como corriente de aguas;
Su porción es maldita en la tierra;
No andarán por el camino de las viñas.
24:19 La sequía y el calor arrebatan las aguas de la nieve;
Así también el Seol a los pecadores.
24:20 Los olvidará el seno materno; de ellos sentirán los gusanos dulzura;
Nunca más habrá de ellos memoria,
Y como un árbol los impíos serán quebrantados.
24:21 A la mujer estéril, que no concebía, afligió,
Y a la viuda nunca hizo bien.
24:22 Pero a los fuertes adelantó con su poder;
Una vez que se levante, ninguno está seguro de la vida.
24:23 El les da seguridad y confianza;
Sus ojos están sobre los caminos de ellos.
24:24 Fueron exaltados un poco, mas desaparecen,
Y son abatidos como todos los demás;
Serán encerrados, y cortados como cabezas de espigas.
24:25 Y si no, ¿quién me desmentirá ahora,
O reducirá a nada mis palabras?

Capítulo 25
Bildad niega que el hombre pueda ser justificado delante de Dios
é
25:1 Respondió Bildad suhita, y dijo:
25:2 El señorío y el temor están con él;
El hace paz en sus alturas.
25:3 ¿Tienen sus ejércitos número?
¿Sobre quién no está su luz?
25:4 ¿Cómo, pues, se justificará el hombre para con Dios?
¿Y cómo será limpio el que nace de mujer?
25:5 He aquí que ni aun la misma luna será resplandeciente,
Ni las estrellas son limpias delante de sus ojos;
25:6 ¿Cuánto menos el hombre, que es un gusano,
Y el hijo de hombre, también gusano?

Capítulo 26
Job proclama la soberanía de Dios
é
26:1 Respondió Job, y dijo:
26:2 ¿En qué ayudaste al que no tiene poder?
¿Cómo has amparado al brazo sin fuerza?
26:3 ¿En qué aconsejaste al que no tiene ciencia,
Y qué plenitud de inteligencia has dado a conocer?
26:4 ¿A quién has anunciado palabras,
Y de quién es el espíritu que de ti procede?
26:5 Las sombras tiemblan en lo profundo,
Los mares y cuanto en ellos mora.
26:6 El Seol está descubierto delante de él, y el Abadón no tiene cobertura.
26:7 El extiende el norte sobre vacío,
Cuelga la tierra sobre nada.
26:8 Ata las aguas en sus nubes,
Y las nubes no se rompen debajo de ellas.
26:9 El encubre la faz de su trono,
Y sobre él extiende su nube.
26:10 Puso límite a la superficie de las aguas,
Hasta el fin de la luz y las tinieblas.
26:11 Las columnas del cielo tiemblan,
Y se espantan a su reprensión.
26:12 El agita el mar con su poder,
Y con su entendimiento hiere la arrogancia suya.
26:13 Su espíritu adornó los cielos;
Su mano creó la serpiente tortuosa.
26:14 He aquí, estas cosas son sólo los bordes de sus caminos;
¡Y cuán leve es el susurro que hemos oído de él!
Pero el trueno de su poder, ¿quién lo puede comprender?

Capítulo 27
Job describe el castigo de los malos
é
27:1 Reasumió Job su discurso, y dijo:
27:2 Vive Dios, que ha quitado mi derecho,
Y el Omnipotente, que amargó el alma mía,
27:3 Que todo el tiempo que mi alma esté en mí,
Y haya hálito de Dios en mis narices,
27:4 Mis labios no hablarán iniquidad,
Ni mi lengua pronunciará engaño.
27:5 Nunca tal acontezca que yo os justifique;
Hasta que muera, no quitaré de mí mi integridad.
27:6 Mi justicia tengo asida, y no la cederé;
No me reprochará mi corazón en todos mis días.
27:7 Sea como el impío mi enemigo,
Y como el inicuo mi adversario.
27:8 Porque ¿cuál es la esperanza del impío, por mucho que hubiere robado,
Cuando Dios le quitare la vida?
27:9 ¿Oirá Dios su clamor
Cuando la tribulación viniere sobre él?
27:10 ¿Se deleitará en el Omnipotente?
¿Invocará a Dios en todo tiempo?
27:11 Yo os enseñaré en cuanto a la mano de Dios;
No esconderé lo que hay para con el Omnipotente.
27:12 He aquí que todos vosotros lo habéis visto;
¿Por qué, pues, os habéis hecho tan enteramente vanos?
27:13 Esta es para con Dios la porción del hombre impío,
Y la herencia que los violentos han de recibir del Omnipotente:
27:14 Si sus hijos fueren multiplicados, serán para la espada;
Y sus pequeños no se saciarán de pan.
27:15 Los que de él quedaren, en muerte serán sepultados,
Y no los llorarán sus viudas.
27:16 Aunque amontone plata como polvo,
Y prepare ropa como lodo;
27:17 La habrá preparado él, mas el justo se vestirá,
Y el inocente repartirá la plata.
27:18 Edificó su casa como la polilla,
Y como enramada que hizo el guarda.
27:19 Rico se acuesta, pero por última vez;
Abrirá sus ojos, y nada tendrá.
27:20 Se apoderarán de él terrores como aguas;
Torbellino lo arrebatará de noche.
27:21 Le eleva el solano, y se va;
Y tempestad lo arrebatará de su lugar.
27:22 Dios, pues, descargará sobre él, y no perdonará;
Hará él por huir de su mano.
27:23 Batirán las manos sobre él,
Y desde su lugar le silbarán.

Capítulo 28
El hombre en busca de la sabiduría
é
28:1 Ciertamente la plata tiene sus veneros,
Y el oro lugar donde se refina.
28:2 El hierro se saca del polvo,
Y de la piedra se funde el cobre.
28:3 A las tinieblas ponen término,
Y examinan todo a la perfección,
Las piedras que hay en oscuridad y en sombra de muerte.
28:4 Abren minas lejos de lo habitado,
En lugares olvidados, donde el pie no pasa.
Son suspendidos y balanceados, lejos de los demás hombres.
28:5 De la tierra nace el pan,
Y debajo de ella está como convertida en fuego.
28:6 Lugar hay cuyas piedras son zafiro,
Y sus polvos de oro.
28:7 Senda que nunca la conoció ave,
Ni ojo de buitre la vio;
28:8 Nunca la pisaron animales fieros,
Ni león pasó por ella.
28:9 En el pedernal puso su mano,
Y trastornó de raíz los montes.
28:10 De los peñascos cortó ríos,
Y sus ojos vieron todo lo preciado.
28:11 Detuvo los ríos en su nacimiento,
E hizo salir a luz lo escondido.
28:12 Mas ¿dónde se hallará la sabiduría?
¿Dónde está el lugar de la inteligencia?
28:13 No conoce su valor el hombre,
Ni se halla en la tierra de los vivientes.
28:14 El abismo dice: No está en mí;
Y el mar dijo: Ni conmigo.
28:15 No se dará por oro,
Ni su precio será a peso de plata.
28:16 No puede ser apreciada con oro de Ofir,
Ni con ónice precioso, ni con zafiro.
28:17 El oro no se le igualará, ni el diamante,
Ni se cambiará por alhajas de oro fino.
28:18 No se hará mención de coral ni de perlas;
La sabiduría es mejor que las piedras preciosas.
28:19 No se igualará con ella topacio de Etiopía;
No se podrá apreciar con oro fino.
28:20 ¿De dónde, pues, vendrá la sabiduría?
¿Y dónde está el lugar de la inteligencia?
28:21 Porque encubierta está a los ojos de todo viviente,
Y a toda ave del cielo es oculta.
28:22 El Abadón y la muerte dijeron:
Su fama hemos oído con nuestros oídos.
28:23 Dios entiende el camino de ella,
Y conoce su lugar.
28:24 Porque él mira hasta los fines de la tierra,
Y ve cuanto hay bajo los cielos.
28:25 Al dar peso al viento,
Y poner las aguas por medida;
28:26 Cuando él dio ley a la lluvia,
Y camino al relámpago de los truenos,
28:27 Entonces la veía él, y la manifestaba;
La preparó y la descubrió también.
28:28 Y dijo al hombre:
He aquí que el temor del Señor es la sabiduría,Salmos 111. 10Proverbios 1. 7Proverbios 9. 10
Y el apartarse del mal, la inteligencia.

Capítulo 29
Job recuerda su felicidad anterior
é
29:1 Volvió Job a reanudar su discurso, y dijo:
29:2 ¡Quién me volviese como en los meses pasados,
Como en los días en que Dios me guardaba,
29:3 Cuando hacía resplandecer sobre mi cabeza su lámpara,
A cuya luz yo caminaba en la oscuridad;
29:4 Como fui en los días de mi juventud,
Cuando el favor de Dios velaba sobre mi tienda;
29:5 Cuando aún estaba conmigo el Omnipotente,
Y mis hijos alrededor de mí;
29:6 Cuando lavaba yo mis pasos con leche,
Y la piedra me derramaba ríos de aceite!
29:7 Cuando yo salía a la puerta a juicio,
Y en la plaza hacía preparar mi asiento,
29:8 Los jóvenes me veían, y se escondían;
Y los ancianos se levantaban, y estaban de pie.
29:9 Los príncipes detenían sus palabras;
Ponían la mano sobre su boca.
29:10 La voz de los principales se apagaba,
Y su lengua se pegaba a su paladar.
29:11 Los oídos que me oían me llamaban bienaventurado,
Y los ojos que me veían me daban testimonio,
29:12 Porque yo libraba al pobre que clamaba,
Y al huérfano que carecía de ayudador.
29:13 La bendición del que se iba a perder venía sobre mí,
Y al corazón de la viuda yo daba alegría.
29:14 Me vestía de justicia, y ella me cubría;
Como manto y diadema era mi rectitud.
29:15 Yo era ojos al ciego,
Y pies al cojo.
29:16 A los menesterosos era padre,
Y de la causa que no entendía, me informaba con diligencia;
29:17 Y quebrantaba los colmillos del inicuo,
Y de sus dientes hacía soltar la presa.
29:18 Decía yo: En mi nido moriré,
Y como arena multiplicaré mis días.
29:19 Mi raíz estaba abierta junto a las aguas,
Y en mis ramas permanecía el rocío.
29:20 Mi honra se renovaba en mí,
Y mi arco se fortalecía en mi mano.
29:21 Me oían, y esperaban,
Y callaban a mi consejo.
29:22 Tras mi palabra no replicaban,
Y mi razón destilaba sobre ellos.
29:23 Me esperaban como a la lluvia,
Y abrían su boca como a la lluvia tardía.
29:24 Si me reía con ellos, no lo creían;
Y no abatían la luz de mi rostro.
29:25 Calificaba yo el camino de ellos, y me sentaba entre ellos como el jefe;
Y moraba como rey en el ejército,
Como el que consuela a los que lloran.

Capítulo 30
Job lamenta su desdicha actual
é
30:1 Pero ahora se ríen de mí los más jóvenes que yo,
A cuyos padres yo desdeñara poner con los perros de mi ganado.
30:2 ¿Y de qué me serviría ni aun la fuerza de sus manos?
No tienen fuerza alguna.
30:3 Por causa de la pobreza y del hambre andaban solos;
Huían a la soledad, a lugar tenebroso, asolado y desierto.
30:4 Recogían malvas entre los arbustos,
Y raíces de enebro para calentarse.
30:5 Eran arrojados de entre las gentes,
Y todos les daban grita como tras el ladrón.
30:6 Habitaban en las barrancas de los arroyos,
En las cavernas de la tierra, y en las rocas.
30:7 Bramaban entre las matas,
Y se reunían debajo de los espinos.
30:8 Hijos de viles, y hombres sin nombre,
Más bajos que la misma tierra.
30:9 Y ahora yo soy objeto de su burla,
Y les sirvo de refrán.
30:10 Me abominan, se alejan de mí,
Y aun de mi rostro no detuvieron su saliva.
30:11 Porque Dios desató su cuerda, y me afligió,
Por eso se desenfrenaron delante de mi rostro.
30:12 A la mano derecha se levantó el populacho;
Empujaron mis pies,
Y prepararon contra mí caminos de perdición.
30:13 Mi senda desbarataron,
Se aprovecharon de mi quebrantamiento,
Y contra ellos no hubo ayudador.
30:14 Vinieron como por portillo ancho,
Se revolvieron sobre mi calamidad.
30:15 Se han revuelto turbaciones sobre mí;
Combatieron como viento mi honor,
Y mi prosperidad pasó como nube.
30:16 Y ahora mi alma está derramada en mí;
Días de aflicción se apoderan de mí.
30:17 La noche taladra mis huesos,
Y los dolores que me roen no reposan.
30:18 La violencia deforma mi vestidura; me ciñe como el cuello de mi túnica.
30:19 El me derribó en el lodo,
Y soy semejante al polvo y a la ceniza.
30:20 Clamo a ti, y no me oyes;
Me presento, y no me atiendes.
30:21 Te has vuelto cruel para mí;
Con el poder de tu mano me persigues.
30:22 Me alzaste sobre el viento, me hiciste cabalgar en él,
Y disolviste mi sustancia.
30:23 Porque yo sé que me conduces a la muerte,
Y a la casa determinada a todo viviente.
30:24 Mas él no extenderá la mano contra el sepulcro;
¿Clamarán los sepultados cuando él los quebrantare?
30:25 ¿No lloré yo al afligido?
Y mi alma, ¿no se entristeció sobre el menesteroso?
30:26 Cuando esperaba yo el bien, entonces vino el mal;
Y cuando esperaba luz, vino la oscuridad.
30:27 Mis entrañas se agitan, y no reposan;
Días de aflicción me han sobrecogido.
30:28 Ando ennegrecido, y no por el sol;
Me he levantado en la congregación, y clamado.
30:29 He venido a ser hermano de chacales,
Y compañero de avestruces.
30:30 Mi piel se ha ennegrecido y se me cae,
Y mis huesos arden de calor.
30:31 Se ha cambiado mi arpa en luto,
Y mi flauta en voz de lamentadores.

Capítulo 31
Job afirma su integridad
é
31:1 Hice pacto con mis ojos;
¿Cómo, pues, había yo de mirar a una virgen?
31:2 Porque ¿qué galardón me daría de arriba Dios,
Y qué heredad el Omnipotente desde las alturas?
31:3 ¿No hay quebrantamiento para el impío,
Y extrañamiento para los que hacen iniquidad?
31:4 ¿No ve él mis caminos,
Y cuenta todos mis pasos?
31:5 Si anduve con mentira,
Y si mi pie se apresuró a engaño,
31:6 Péseme Dios en balanzas de justicia,
Y conocerá mi integridad.
31:7 Si mis pasos se apartaron del camino,
Si mi corazón se fue tras mis ojos,
Y si algo se pegó a mis manos,
31:8 Siembre yo, y otro coma,
Y sea arrancada mi siembra.
31:9 Si fue mi corazón engañado acerca de mujer,
Y si estuve acechando a la puerta de mi prójimo,
31:10 Muela para otro mi mujer,
Y sobre ella otros se encorven.
31:11 Porque es maldad e iniquidad
Que han de castigar los jueces.
31:12 Porque es fuego que devoraría hasta el Abadón,
Y consumiría toda mi hacienda.
31:13 Si hubiera tenido en poco el derecho de mi siervo y de mi sierva,
Cuando ellos contendían conmigo,
31:14 ¿Qué haría yo cuando Dios se levantase?
Y cuando él preguntara, ¿qué le respondería yo?
31:15 El que en el vientre me hizo a mí, ¿no lo hizo a él?
¿Y no nos dispuso uno mismo en la matriz?
31:16 Si estorbé el contento de los pobres,
E hice desfallecer los ojos de la viuda;
31:17 Si comí mi bocado solo,
Y no comió de él el huérfano
31:18 (Porque desde mi juventud creció conmigo como con un padre,
Y desde el vientre de mi madre fui guía de la viuda);
31:19 Si he visto que pereciera alguno sin vestido,
Y al menesteroso sin abrigo;
31:20 Si no me bendijeron sus lomos,
Y del vellón de mis ovejas se calentaron;
31:21 Si alcé contra el huérfano mi mano,
Aunque viese que me ayudaran en la puerta;
31:22 Mi espalda se caiga de mi hombro,
Y el hueso de mi brazo sea quebrado.
31:23 Porque temí el castigo de Dios,
Contra cuya majestad yo no tendría poder.
31:24 Si puse en el oro mi esperanza,
Y dije al oro: Mi confianza eres tú;
31:25 Si me alegré de que mis riquezas se multiplicasen,
Y de que mi mano hallase mucho;
31:26 Si he mirado al sol cuando resplandecía,
O a la luna cuando iba hermosa,
31:27 Y mi corazón se engañó en secreto,
Y mi boca besó mi mano;
31:28 Esto también sería maldad juzgada;
Porque habría negado al Dios soberano.
31:29 Si me alegré en el quebrantamiento del que me aborrecía,
Y me regocijé cuando le halló el mal
31:30 (Ni aun entregué al pecado mi lengua,
Pidiendo maldición para su alma);
31:31 Si mis siervos no decían:
¿Quién no se ha saciado de su carne?
31:32 (El forastero no pasaba fuera la noche;
Mis puertas abría al caminante);
31:33 Si encubrí como hombre mis transgresiones,
Escondiendo en mi seno mi iniquidad,
31:34 Porque tuve temor de la gran multitud,
Y el menosprecio de las familias me atemorizó,
Y callé, y no salí de mi puerta;
31:35 ¡Quién me diera quien me oyese!
He aquí mi confianza es que el Omnipotente testificará por mí,
Aunque mi adversario me forme proceso.
31:36 Ciertamente yo lo llevaría sobre mi hombro,
Y me lo ceñiría como una corona.
31:37 Yo le contaría el número de mis pasos,
Y como príncipe me presentaría ante él.
31:38 Si mi tierra clama contra mí,
Y lloran todos sus surcos;
31:39 Si comí su sustancia sin dinero,
O afligí el alma de sus dueños,
31:40 En lugar de trigo me nazcan abrojos,
Y espinos en lugar de cebada.
Aquí terminan las palabras de Job.

Capítulo 32
Eliú justifica su derecho de contestar a Job
é
32:1 Cesaron estos tres varones de responder a Job, por cuanto él era justo a sus propios ojos.
32:2 Entonces Eliú hijo de Baraquel buzita, de la familia de Ram, se encendió en ira contra Job; se encendió en ira, por cuanto se justificaba a sí mismo más que a Dios.
32:3 Asimismo se encendió en ira contra sus tres amigos, porque no hallaban qué responder, aunque habían condenado a Job.
32:4 Y Eliú había esperado a Job en la disputa, porque los otros eran más viejos que él.
32:5 Pero viendo Eliú que no había respuesta en la boca de aquellos tres varones, se encendió en ira.
32:6 Y respondió Eliú hijo de Baraquel buzita, y dijo:
Yo soy joven, y vosotros ancianos;
Por tanto, he tenido miedo, y he temido declararos mi opinión.
32:7 Yo decía: Los días hablarán,
Y la muchedumbre de años declarará sabiduría.
32:8 Ciertamente espíritu hay en el hombre,
Y el soplo del Omnipotente le hace que entienda.
32:9 No son los sabios los de mucha edad,
Ni los ancianos entienden el derecho.
32:10 Por tanto, yo dije: Escuchadme;
Declararé yo también mi sabiduría.
32:11 He aquí yo he esperado a vuestras razones,
He escuchado vuestros argumentos,
En tanto que buscabais palabras.
32:12 Os he prestado atención,
Y he aquí que no hay de vosotros quien redarguya a Job,
Y responda a sus razones.
32:13 Para que no digáis: Nosotros hemos hallado sabiduría;
Lo vence Dios, no el hombre.
32:14 Ahora bien, Job no dirigió contra mí sus palabras,
Ni yo le responderé con vuestras razones.
32:15 Se espantaron, no respondieron más;
Se les fueron los razonamientos.
32:16 Yo, pues, he esperado, pero no hablaban;
Más bien callaron y no respondieron más.
32:17 Por eso yo también responderé mi parte;
También yo declararé mi juicio.
32:18 Porque lleno estoy de palabras,
Y me apremia el espíritu dentro de mí.
32:19 De cierto mi corazón está como el vino que no tiene respiradero,
Y se rompe como odres nuevos.
32:20 Hablaré, pues, y respiraré;
Abriré mis labios, y responderé.
32:21 No haré ahora acepción de personas,
Ni usaré con nadie de títulos lisonjeros.
32:22 Porque no sé hablar lisonjas;
De otra manera, en breve mi Hacedor me consumiría.

Capítulo 33
Eliú censura a Job
é
33:1 Por tanto, Job, oye ahora mis razones,
Y escucha todas mis palabras.
33:2 He aquí yo abriré ahora mi boca,
Y mi lengua hablará en mi garganta.
33:3 Mis razones declararán la rectitud de mi corazón,
Y lo que saben mis labios, lo hablarán con sinceridad.
33:4 El espíritu de Dios me hizo,
Y el soplo del Omnipotente me dio vida.
33:5 Respóndeme si puedes;
Ordena tus palabras, ponte en pie.
33:6 Heme aquí a mí en lugar de Dios, conforme a tu dicho;
De barro fui yo también formado.
33:7 He aquí, mi terror no te espantará,
Ni mi mano se agravará sobre ti.
33:8 De cierto tú dijiste a oídos míos,
Y yo oí la voz de tus palabras que decían:
33:9 Yo soy limpio y sin defecto;
Soy inocente, y no hay maldad en mí.
33:10 He aquí que él buscó reproches contra mí,
Y me tiene por su enemigo;
33:11 Puso mis pies en el cepo,
Y vigiló todas mis sendas.
33:12 He aquí, en esto no has hablado justamente;
Yo te responderé que mayor es Dios que el hombre.
33:13 ¿Por qué contiendes contra él?
Porque él no da cuenta de ninguna de sus razones.
33:14 Sin embargo, en una o en dos maneras habla Dios;
Pero el hombre no entiende.
33:15 Por sueño, en visión nocturna,
Cuando el sueño cae sobre los hombres,
Cuando se adormecen sobre el lecho,
33:16 Entonces revela al oído de los hombres,
Y les señala su consejo,
33:17 Para quitar al hombre de su obra,
Y apartar del varón la soberbia.
33:18 Detendrá su alma del sepulcro,
Y su vida de que perezca a espada.
33:19 También sobre su cama es castigado
Con dolor fuerte en todos sus huesos,
33:20 Que le hace que su vida aborrezca el pan,
Y su alma la comida suave.
33:21 Su carne desfallece, de manera que no se ve,
Y sus huesos, que antes no se veían, aparecen.
33:22 Su alma se acerca al sepulcro,
Y su vida a los que causan la muerte.
33:23 Si tuviese cerca de él
Algún elocuente mediador muy escogido,
Que anuncie al hombre su deber;
33:24 Que le diga que Dios tuvo de él misericordia,
Que lo libró de descender al sepulcro,
Que halló redención;
33:25 Su carne será más tierna que la del niño,
Volverá a los días de su juventud.
33:26 Orará a Dios, y éste le amará,
Y verá su faz con júbilo;
Y restaurará al hombre su justicia.
33:27 El mira sobre los hombres; y al que dijere:
Pequé, y pervertí lo recto,
Y no me ha aprovechado,
33:28 Dios redimirá su alma para que no pase al sepulcro,
Y su vida se verá en luz.
33:29 He aquí, todas estas cosas hace Dios
Dos y tres veces con el hombre,
33:30 Para apartar su alma del sepulcro,
Y para iluminarlo con la luz de los vivientes.
33:31 Escucha, Job, y óyeme;
Calla, y yo hablaré.
33:32 Si tienes razones, respóndeme;
Habla, porque yo te quiero justificar.
33:33 Y si no, óyeme tú a mí;
Calla, y te enseñaré sabiduría.

Capítulo 34
Eliú justifica a Dios
é
34:1 Además Eliú dijo:
34:2 Oíd, sabios, mis palabras;
Y vosotros, doctos, estadme atentos.
34:3 Porque el oído prueba las palabras,
Como el paladar gusta lo que uno come.
34:4 Escojamos para nosotros el juicio,
Conozcamos entre nosotros cuál sea lo bueno.
34:5 Porque Job ha dicho: Yo soy justo,
Y Dios me ha quitado mi derecho.
34:6 ¿He de mentir yo contra mi razón?
Dolorosa es mi herida sin haber hecho yo transgresión.
34:7 ¿Qué hombre hay como Job,
Que bebe el escarnio como agua,
34:8 Y va en compañía con los que hacen iniquidad,
Y anda con los hombres malos?
34:9 Porque ha dicho: De nada servirá al hombre
El conformar su voluntad a Dios.
34:10 Por tanto, varones de inteligencia, oídme:
Lejos esté de Dios la impiedad,
Y del Omnipotente la iniquidad.
34:11 Porque él pagará al hombre según su obra,
Y le retribuirá conforme a su camino.Salmos 62. 12
34:12 Sí, por cierto, Dios no hará injusticia,
Y el Omnipotente no pervertirá el derecho.
34:13 ¿Quién visitó por él la tierra?
¿Y quién puso en orden todo el mundo?
34:14 Si él pusiese sobre el hombre su corazón,
Y recogiese así su espíritu y su aliento,
34:15 Toda carne perecería juntamente,
Y el hombre volvería al polvo.
34:16 Si, pues, hay en ti entendimiento, oye esto;
Escucha la voz de mis palabras.
34:17 ¿Gobernará el que aborrece juicio?
¿Y condenarás tú al que es tan justo?
34:18 ¿Se dirá al rey: Perverso;
Y a los príncipes: Impíos?
34:19 ¿Cuánto menos a aquel que no hace acepción de personas de príncipes.
Ni respeta más al rico que al pobre,
Porque todos son obra de sus manos?
34:20 En un momento morirán,
Y a medianoche se alborotarán los pueblos, y pasarán,
Y sin mano será quitado el poderoso.
34:21 Porque sus ojos están sobre los caminos del hombre,
Y ve todos sus pasos.
34:22 No hay tinieblas ni sombra de muerte
Donde se escondan los que hacen maldad.
34:23 No carga, pues, él al hombre más de lo justo,
Para que vaya con Dios a juicio.
34:24 El quebrantará a los fuertes sin indagación,
Y hará estar a otros en su lugar.
34:25 Por tanto, él hará notorias las obras de ellos,
Cuando los trastorne en la noche, y sean quebrantados.
34:26 Como a malos los herirá
En lugar donde sean vistos;
34:27 Por cuanto así se apartaron de él,
Y no consideraron ninguno de sus caminos,
34:28 Haciendo venir delante de él el clamor del pobre,
Y que oiga el clamor de los necesitados.
34:29 Si él diere reposo, ¿quién inquietará?
Si escondiere el rostro, ¿quién lo mirará?
Esto sobre una nación, y lo mismo sobre un hombre;
34:30 Haciendo que no reine el hombre impío
Para vejaciones del pueblo.
34:31 De seguro conviene que se diga a Dios:
He llevado ya castigo, no ofenderé ya más;
34:32 Enséñame tú lo que yo no veo;
Si hice mal, no lo haré más.
34:33 ¿Ha de ser eso según tu parecer?
El te retribuirá, ora rehúses, ora aceptes, y no yo;
Di, si no, lo que tú sabes.
34:34 Los hombres inteligentes dirán conmigo,
Y el hombre sabio que me oiga:
34:35 Que Job no habla con sabiduría,
Y que sus palabras no son con entendimiento.
34:36 Deseo yo que Job sea probado ampliamente,
A causa de sus respuestas semejantes a las de los hombres inicuos.
34:37 Porque a su pecado añadió rebeldía;
Bate palmas contra nosotros,
Y contra Dios multiplica sus palabras.

Capítulo 35

é
35:1 Prosiguió Eliú en su razonamiento, y dijo:
35:2 ¿Piensas que es cosa recta lo que has dicho:
Más justo soy yo que Dios?
35:3 Porque dijiste: ¿Qué ventaja sacaré de ello?
¿O qué provecho tendré de no haber pecado?
35:4 Yo te responderé razones,
Y a tus compañeros contigo.
35:5 Mira a los cielos, y ve,
Y considera que las nubes son más altas que tú.
35:6 Si pecares, ¿qué habrás logrado contra él?
Y si tus rebeliones se multiplicaren, ¿qué le harás tú?
35:7 Si fueres justo, ¿qué le darás a él?
¿O qué recibirá de tu mano?
35:8 Al hombre como tú dañará tu impiedad,
Y al hijo de hombre aprovechará tu justicia.Job 22. 2-3
35:9 A causa de la multitud de las violencias claman,
Y se lamentan por el poderío de los grandes.
35:10 Y ninguno dice: ¿Dónde está Dios mi Hacedor,
Que da cánticos en la noche,
35:11 Que nos enseña más que a las bestias de la tierra,
Y nos hace sabios más que a las aves del cielo?
35:12 Allí clamarán, y él no oirá,
Por la soberbia de los malos.
35:13 Ciertamente Dios no oirá la vanidad,
Ni la mirará el Omnipotente.
35:14 ¿Cuánto menos cuando dices que no haces caso de él?
La causa está delante de él; por tanto, aguárdale.
35:15 Mas ahora, porque en su ira no castiga,
Ni inquiere con rigor,
35:16 Por eso Job abre su boca vanamente,
Y multiplica palabras sin sabiduría.

Capítulo 36
Eliú exalta la grandeza de Dios
é
36:1 Añadió Eliú y dijo:
36:2 Espérame un poco, y te enseñaré;
Porque todavía tengo razones en defensa de Dios.
36:3 Tomaré mi saber desde lejos,
Y atribuiré justicia a mi Hacedor.
36:4 Porque de cierto no son mentira mis palabras;
Contigo está el que es íntegro en sus conceptos.
36:5 He aquí que Dios es grande, pero no desestima a nadie;
Es poderoso en fuerza de sabiduría.
36:6 No otorgará vida al impío,
Pero a los afligidos dará su derecho.
36:7 No apartará de los justos sus ojos;
Antes bien con los reyes los pondrá en trono para siempre,
Y serán exaltados.
36:8 Y si estuvieren prendidos en grillos,
Y aprisionados en las cuerdas de aflicción,
36:9 El les dará a conocer la obra de ellos,
Y que prevalecieron sus rebeliones.
36:10 Despierta además el oído de ellos para la corrección,
Y les dice que se conviertan de la iniquidad.
36:11 Si oyeren, y le sirvieren,
Acabarán sus días en bienestar,
Y sus años en dicha.
36:12 Pero si no oyeren, serán pasados a espada,
Y perecerán sin sabiduría.
36:13 Mas los hipócritas de corazón atesoran para sí la ira,
Y no clamarán cuando él los atare.
36:14 Fallecerá el alma de ellos en su juventud,
Y su vida entre los sodomitas.
36:15 Al pobre librará de su pobreza,
Y en la aflicción despertará su oído.
36:16 Asimismo te apartará de la boca de la angustia
A lugar espacioso, libre de todo apuro,
Y te preparará mesa llena de grosura.
36:17 Mas tú has llenado el juicio del impío,
En vez de sustentar el juicio y la justicia.
36:18 Por lo cual teme, no sea que en su ira te quite con golpe,
El cual no puedas apartar de ti con gran rescate.
36:19 ¿Hará él estima de tus riquezas, del oro,
O de todas las fuerzas del poder?
36:20 No anheles la noche,
En que los pueblos desaparecen de su lugar.
36:21 Guárdate, no te vuelvas a la iniquidad;
Pues ésta escogiste más bien que la aflicción.
36:22 He aquí que Dios es excelso en su poder;
¿Qué enseñador semejante a él?
36:23 ¿Quién le ha prescrito su camino?
¿Y quién le dirá: Has hecho mal?
36:24 Acuérdate de engrandecer su obra,
La cual contemplan los hombres.
36:25 Los hombres todos la ven;
La mira el hombre de lejos.
36:26 He aquí, Dios es grande, y nosotros no le conocemos,
Ni se puede seguir la huella de sus años.
36:27 El atrae las gotas de las aguas,
Al transformarse el vapor en lluvia,
36:28 La cual destilan las nubes,
Goteando en abundancia sobre los hombres.
36:29 ¿Quién podrá comprender la extensión de las nubes,
Y el sonido estrepitoso de su morada?
36:30 He aquí que sobre él extiende su luz,
Y cobija con ella las profundidades del mar.
36:31 Bien que por esos medios castiga a los pueblos,
A la multitud él da sustento.
36:32 Con las nubes encubre la luz,
Y le manda no brillar, interponiendo aquéllas.
36:33 El trueno declara su indignación,
Y la tempestad proclama su ira contra la iniquidad.

Capítulo 37

é
37:1 Por eso también se estremece mi corazón,
Y salta de su lugar.
37:2 Oíd atentamente el estrépito de su voz,
Y el sonido que sale de su boca.
37:3 Debajo de todos los cielos lo dirige,
Y su luz hasta los fines de la tierra.
37:4 Después de ella brama el sonido,
Truena él con voz majestuosa;
Y aunque sea oída su voz, no los detiene.
37:5 Truena Dios maravillosamente con su voz;
El hace grandes cosas, que nosotros no entendemos.
37:6 Porque a la nieve dice: Desciende a la tierra;
También a la llovizna, y a los aguaceros torrenciales.
37:7 Así hace retirarse a todo hombre,
Para que los hombres todos reconozcan su obra.
37:8 Las bestias entran en su escondrijo,
Y se están en sus moradas.
37:9 Del sur viene el torbellino,
Y el frío de los vientos del norte.
37:10 Por el soplo de Dios se da el hielo,
Y las anchas aguas se congelan.
37:11 Regando también llega a disipar la densa nube,
Y con su luz esparce la niebla.
37:12 Asimismo por sus designios se revuelven las nubes en derredor,
Para hacer sobre la faz del mundo,
En la tierra, lo que él les mande.
37:13 Unas veces por azote, otras por causa de su tierra,
Otras por misericordia las hará venir.
37:14 Escucha esto, Job;
Detente, y considera las maravillas de Dios.
37:15 ¿Sabes tú cómo Dios las pone en concierto,
Y hace resplandecer la luz de su nube?
37:16 ¿Has conocido tú las diferencias de las nubes,
Las maravillas del Perfecto en sabiduría?
37:17 ¿Por qué están calientes tus vestidos
Cuando él sosiega la tierra con el viento del sur?
37:18 ¿Extendiste tú con él los cielos,
Firmes como un espejo fundido?
37:19 Muéstranos qué le hemos de decir;
Porque nosotros no podemos ordenar las ideas a causa de las tinieblas.
37:20 ¿Será preciso contarle cuando yo hablare?
Por más que el hombre razone, quedará como abismado.
37:21 Mas ahora ya no se puede mirar la luz esplendente en los cielos,
Luego que pasa el viento y los limpia,
37:22 Viniendo de la parte del norte la dorada claridad.
En Dios hay una majestad terrible.
37:23 El es Todopoderoso, al cual no alcanzamos, grande en poder;
Y en juicio y en multitud de justicia no afligirá.
37:24 Lo temerán por tanto los hombres;
El no estima a ninguno que cree en su propio corazón ser sabio.

Capítulo 38
Jehová convence a Job de su ignorancia
é
38:1 Entonces respondió Jehová a Job desde un torbellino, y dijo:
38:2 ¿Quién es ése que oscurece el consejo
Con palabras sin sabiduría?
38:3 Ahora ciñe como varón tus lomos;
Yo te preguntaré, y tú me contestarás.
38:4 ¿Dónde estabas tú cuando yo fundaba la tierra?
Házmelo saber, si tienes inteligencia.
38:5 ¿Quién ordenó sus medidas, si lo sabes?
¿O quién extendió sobre ella cordel?
38:6 ¿Sobre qué están fundadas sus bases?
¿O quién puso su piedra angular,
38:7 Cuando alababan todas las estrellas del alba,
Y se regocijaban todos los hijos de Dios?
38:8 ¿Quién encerró con puertas el mar,
Cuando se derramaba saliéndose de su seno,
38:9 Cuando puse yo nubes por vestidura suya,
Y por su faja oscuridad,
38:10 Y establecí sobre él mi decreto,
Le puse puertas y cerrojo,
38:11 Y dije: Hasta aquí llegarás, y no pasarás adelante,
Y ahí parará el orgullo de tus olas? Jeremias 5. 22
38:12 ¿Has mandado tú a la mañana en tus días?
¿Has mostrado al alba su lugar,
38:13 Para que ocupe los fines de la tierra,
Y para que sean sacudidos de ella los impíos?
38:14 Ella muda luego de aspecto como barro bajo el sello,
Y viene a estar como con vestidura;
38:15 Mas la luz de los impíos es quitada de ellos,
Y el brazo enaltecido es quebrantado.
38:16 ¿Has entrado tú hasta las fuentes del mar,
Y has andado escudriñando el abismo?
38:17 ¿Te han sido descubiertas las puertas de la muerte,
Y has visto las puertas de la sombra de muerte?
38:18 ¿Has considerado tú hasta las anchuras de la tierra?
Declara si sabes todo esto.
38:19 ¿Por dónde va el camino a la habitación de la luz,
Y dónde está el lugar de las tinieblas,
38:20 Para que las lleves a sus límites,
Y entiendas las sendas de su casa?
38:21 ¡Tú lo sabes! Pues entonces ya habías nacido,
Y es grande el número de tus días.
38:22 ¿Has entrado tú en los tesoros de la nieve,
O has visto los tesoros del granizo,
38:23 Que tengo reservados para el tiempo de angustia,
Para el día de la guerra y de la batalla?
38:24 ¿Por qué camino se reparte la luz,
Y se esparce el viento solano sobre la tierra?
38:25 ¿Quién repartió conducto al turbión,
Y camino a los relámpagos y truenos,
38:26 Haciendo llover sobre la tierra deshabitada,
Sobre el desierto, donde no hay hombre,
38:27 Para saciar la tierra desierta e inculta,
Y para hacer brotar la tierna hierba?
38:28 ¿Tiene la lluvia padre?
¿O quién engendró las gotas del rocío?
38:29 ¿De qué vientre salió el hielo?
Y la escarcha del cielo, ¿quién la engendró?
38:30 Las aguas se endurecen a manera de piedra,
Y se congela la faz del abismo.
38:31 ¿Podrás tú atar los lazos de las Pléyades,
O desatarás las ligaduras de Orión?Job 9. 9Amos 5. 8
38:32 ¿Sacarás tú a su tiempo las constelaciones de los cielos,
O guiarás a la Osa Mayor con sus hijos?
38:33 ¿Supiste tú las ordenanzas de los cielos?
¿Dispondrás tú de su potestad en la tierra?
38:34 ¿Alzarás tú a las nubes tu voz,
Para que te cubra muchedumbre de aguas?
38:35 ¿Enviarás tú los relámpagos, para que ellos vayan?
¿Y te dirán ellos: Henos aquí?
38:36 ¿Quién puso la sabiduría en el corazón?
¿O quién dio al espíritu inteligencia?
38:37 ¿Quién puso por cuenta los cielos con sabiduría?
Y los odres de los cielos, ¿quién los hace inclinar,
38:38 Cuando el polvo se ha convertido en dureza,
Y los terrones se han pegado unos con otros?
38:39 ¿Cazarás tú la presa para el león?
¿Saciarás el hambre de los leoncillos,
38:40 Cuando están echados en las cuevas,
O se están en sus guaridas para acechar?
38:41 ¿Quién prepara al cuervo su alimento,
Cuando sus polluelos claman a Dios,
Y andan errantes por falta de comida?

Capítulo 39

é
39:1 ¿Sabes tú el tiempo en que paren las cabras monteses?
¿O miraste tú las ciervas cuando están pariendo?
39:2 ¿Contaste tú los meses de su preñez,
Y sabes el tiempo cuando han de parir?
39:3 Se encorvan, hacen salir sus hijos,
Pasan sus dolores.
39:4 Sus hijos se fortalecen, crecen con el pasto;
Salen, y no vuelven a ellas.
39:5 ¿Quién echó libre al asno montés,
Y quién soltó sus ataduras?
39:6 Al cual yo puse casa en la soledad,
Y sus moradas en lugares estériles.
39:7 Se burla de la multitud de la ciudad;
No oye las voces del arriero.
39:8 Lo oculto de los montes es su pasto,
Y anda buscando toda cosa verde.
39:9 ¿Querrá el búfalo servirte a ti,
O quedar en tu pesebre?
39:10 ¿Atarás tú al búfalo con coyunda para el surco?
¿Labrará los valles en pos de ti?
39:11 ¿Confiarás tú en él, por ser grande su fuerza,
Y le fiarás tu labor?
39:12 ¿Fiarás de él para que recoja tu semilla,
Y la junte en tu era?
39:13 ¿Diste tú hermosas alas al pavo real,
o alas y plumas al avestruz?
39:14 El cual desampara en la tierra sus huevos,
Y sobre el polvo los calienta,
39:15 Y olvida que el pie los puede pisar,
Y que puede quebrarlos la bestia del campo.
39:16 Se endurece para con sus hijos, como si no fuesen suyos,
No temiendo que su trabajo haya sido en vano;
39:17 Porque le privó Dios de sabiduría,
Y no le dio inteligencia.
39:18 Luego que se levanta en alto,
Se burla del caballo y de su jinete.
39:19 ¿Diste tú al caballo la fuerza?
¿Vestiste tú su cuello de crines ondulantes?
39:20 ¿Le intimidarás tú como a langosta?
El resoplido de su nariz es formidable.
39:21 Escarba la tierra, se alegra en su fuerza,
Sale al encuentro de las armas;
39:22 Hace burla del espanto, y no teme,
Ni vuelve el rostro delante de la espada.
39:23 Contra él suenan la aljaba,
El hierro de la lanza y de la jabalina;
39:24 Y él con ímpetu y furor escarba la tierra,
Sin importarle el sonido de la trompeta;
39:25 Antes como que dice entre los clarines: ¡Ea!
Y desde lejos huele la batalla,
El grito de los capitanes, y el vocerío.
39:26 ¿Vuela el gavilán por tu sabiduría,
Y extiende hacia el sur sus alas?
39:27 ¿Se remonta el águila por tu mandamiento,
Y pone en alto su nido?
39:28 Ella habita y mora en la peña,
En la cumbre del peñasco y de la roca.
39:29 Desde allí acecha la presa;
Sus ojos observan de muy lejos.
39:30 Sus polluelos chupan la sangre;
Y donde hubiere cadáveres, allí está ella.

Capítulo 40

é
40:1 Además respondió Jehová a Job, y dijo:
40:2 ¿Es sabiduría contender con el Omnipotente?
El que disputa con Dios, responda a esto.
40:3 Entonces respondió Job a Jehová, y dijo:
40:4 He aquí que yo soy vil; ¿qué te responderé?
Mi mano pongo sobre mi boca.
40:5 Una vez hablé, mas no responderé; Aun dos veces, mas no volveré a hablar.
Manifestaciones del poder de Dios

40:6 Respondió Jehová a Job desde el torbellino, y dijo:
40:7 Cíñete ahora como varón tus lomos;
Yo te preguntaré, y tú me responderás.
40:8 ¿Invalidarás tú también mi juicio?
¿Me condenarás a mí, para justificarte tú?
40:9 ¿Tienes tú un brazo como el de Dios?
¿Y truenas con voz como la suya?
40:10 Adórnate ahora de majestad y de alteza,
Y vístete de honra y de hermosura.
40:11 Derrama el ardor de tu ira;
Mira a todo altivo, y abátelo.
40:12 Mira a todo soberbio, y humíllalo,
Y quebranta a los impíos en su sitio.
40:13 Encúbrelos a todos en el polvo,
Encierra sus rostros en la oscuridad;
40:14 Y yo también te confesaré
Que podrá salvarte tu diestra.
40:15 He aquí ahora behemot, el cual hice como a ti;
Hierba come como buey.
40:16 He aquí ahora que su fuerza está en sus lomos,
Y su vigor en los músculos de su vientre.
40:17 Su cola mueve como un cedro,
Y los nervios de sus muslos están entretejidos.
40:18 Sus huesos son fuertes como bronce,
Y sus miembros como barras de hierro.
40:19 El es el principio de los caminos de Dios;
El que lo hizo, puede hacer que su espada a él se acerque.
40:20 Ciertamente los montes producen hierba para él;
Y toda bestia del campo retoza allá.
40:21 Se echará debajo de las sombras,
En lo oculto de las cañas y de los lugares húmedos.
40:22 Los árboles sombríos lo cubren con su sombra;
Los sauces del arroyo lo rodean.
40:23 He aquí, sale de madre el río, pero él no se inmuta;
Tranquilo está, aunque todo un Jordán se estrelle contra su boca.
40:24 ¿Lo tomará alguno cuando está vigilante,
Y horadará su nariz?

Capítulo 41

é
41:1 ¿Sacarás tú al leviatánSalmos 74. 14Salmos 104. 26Isaias 27. 1con anzuelo,
O con cuerda que le eches en su lengua?
41:2 ¿Pondrás tú soga en sus narices,
Y horadarás con garfio su quijada?
41:3 ¿Multiplicará él ruegos para contigo?
¿Te hablará él lisonjas?
41:4 ¿Hará pacto contigo
Para que lo tomes por siervo perpetuo?
41:5 ¿Jugarás con él como con pájaro,
O lo atarás para tus niñas?
41:6 ¿Harán de él banquete los compañeros?
¿Lo repartirán entre los mercaderes?
41:7 ¿Cortarás tú con cuchillo su piel,
O con arpón de pescadores su cabeza?
41:8 Pon tu mano sobre él;
Te acordarás de la batalla, y nunca más volverás.
41:9 He aquí que la esperanza acerca de él será burlada,
Porque aun a su sola vista se desmayarán.
41:10 Nadie hay tan osado que lo despierte;
¿Quién, pues, podrá estar delante de mí?
41:11 ¿Quién me ha dado a mí primero, para que yo restituya?Romanos 11. 35
Todo lo que hay debajo del cielo es mío.
41:12 No guardaré silencio sobre sus miembros,
Ni sobre sus fuerzas y la gracia de su disposición.
41:13 ¿Quién descubrirá la delantera de su vestidura?
¿Quién se acercará a él con su freno doble?
41:14 ¿Quién abrirá las puertas de su rostro?
Las hileras de sus dientes espantan.
41:15 La gloria de su vestido son escudos fuertes,
Cerrados entre sí estrechamente.
41:16 El uno se junta con el otro,
Que viento no entra entre ellos.
41:17 Pegado está el uno con el otro;
Están trabados entre sí, que no se pueden apartar.
41:18 Con sus estornudos enciende lumbre,
Y sus ojos son como los párpados del alba.
41:19 De su boca salen hachones de fuego;
Centellas de fuego proceden.
41:20 De sus narices sale humo,
Como de una olla o caldero que hierve.
41:21 Su aliento enciende los carbones,
Y de su boca sale llama.
41:22 En su cerviz está la fuerza,
Y delante de él se esparce el desaliento.
41:23 Las partes más flojas de su carne están endurecidas;
Están en él firmes, y no se mueven.
41:24 Su corazón es firme como una piedra,
Y fuerte como la muela de abajo.
41:25 De su grandeza tienen temor los fuertes,
Y a causa de su desfallecimiento hacen por purificarse.
41:26 Cuando alguno lo alcanzare,
Ni espada, ni lanza, ni dardo, ni coselete durará.
41:27 Estima como paja el hierro,
Y el bronce como leño podrido.
41:28 Saeta no le hace huir;
Las piedras de honda le son como paja.
41:29 Tiene toda arma por hojarasca,
Y del blandir de la jabalina se burla.
41:30 Por debajo tiene agudas conchas;
Imprime su agudez en el suelo.
41:31 Hace hervir como una olla el mar profundo,
Y lo vuelve como una olla de ungüento.
41:32 En pos de sí hace resplandecer la senda,
Que parece que el abismo es cano.
41:33 No hay sobre la tierra quien se le parezca;
Animal hecho exento de temor.
41:34 Menosprecia toda cosa alta;
Es rey sobre todos los soberbios.

Capítulo 42
Confesión y justificación de Job
é
42:1 Respondió Job a Jehová, y dijo:
42:2 Yo conozco que todo lo puedes,
Y que no hay pensamiento que se esconda de ti.
42:3 ¿Quién es el que oscurece el consejo sin entendimiento? Job 38. 2
Por tanto, yo hablaba lo que no entendía;
Cosas demasiado maravillosas para mí, que yo no comprendía.
42:4 Oye, te ruego, y hablaré;
Te preguntaré, y tú me enseñarás.Job 38. 3
42:5 De oídas te había oído;
Mas ahora mis ojos te ven.
42:6 Por tanto me aborrezco,
Y me arrepiento en polvo y ceniza.
42:7 Y aconteció que después que habló Jehová estas palabras a Job, Jehová dijo a Elifaz temanita: Mi ira se encendió contra ti y tus dos compañeros; porque no habéis hablado de mí lo recto, como mi siervo Job.
42:8 Ahora, pues, tomaos siete becerros y siete carneros, e id a mi siervo Job, y ofreced holocausto por vosotros, y mi siervo Job orará por vosotros; porque de cierto a él atenderé para no trataros afrentosamente, por cuanto no habéis hablado de mí con rectitud, como mi siervo Job.
42:9 Fueron, pues, Elifaz temanita, Bildad suhita y Zofar naamatita, e hicieron como Jehová les dijo; y Jehová aceptó la oración de Job.
Restauración de la prosperidad de Job

42:10 Y quitó Jehová la aflicción de Job, cuando él hubo orado por sus amigos; y aumentó al doble todas las cosas que habían sido de Job.Job 1. 1-3
42:11 Y vinieron a él todos sus hermanos y todas sus hermanas, y todos los que antes le habían conocido, y comieron con él pan en su casa, y se condolieron de él, y le consolaron de todo aquel mal que Jehová había traído sobre él; y cada uno de ellos le dio una pieza de dinero y un anillo de oro.
42:12 Y bendijo Jehová el postrer estado de Job más que el primero; porque tuvo catorce mil ovejas, seis mil camellos, mil yuntas de bueyes y mil asnas,
42:13 y tuvo siete hijos y tres hijas.
42:14 Llamó el nombre de la primera, Jemima, el de la segunda, Cesia, y el de la tercera, Keren-hapuc.
42:15 Y no había mujeres tan hermosas como las hijas de Job en toda la tierra; y les dio su padre herencia entre sus hermanos.
42:16 Después de esto vivió Job ciento cuarenta años, y vio a sus hijos, y a los hijos de sus hijos, hasta la cuarta generación.
42:17 Y murió Job viejo y lleno de días.





D.José Luis Cotallo Sanchez.


DATOS BIOGRAFICOS

José Luis Cotallo Sánchez
Nació en Cáceres,EL 2-VI-1922. Hijo de Eugenio
y María, joven inteligente,bachiller, empleado de
Correos, militante de la J.M.,A.C., Vicepresidente
del Consejo Diocesano y, años después,Consiliario
del mismo.
A los 18 años ingresó en el Seminario de Coria.
Pasó luego a la Universidad Pontificia de Salamanca.
Ordenado sacerdote el 21-VII-46, cantó misa el 25 en
la Parroquia de Santiago el Mayor de Cáceres.
En cargos de responsabilidad derramó el fuego
apostólico que ardia en su espiritu,con dinamismo
y simpatía.
De verbo elocuente y evangélico, con unción y
sencillez. Conceptos claros y fluidez persuasiva
Gran personalidad en todos los campos ministeriales.
Original y ameno, con apasionado amor a Cristo.
Pulcro, oportuno y espiritual. Su vasta cultura
hizo fecunda su pluma ágil. Dejó una docena de
obras y muchos articulos publicados.
Su labor misionera llegó a casi toda España.
En Cáceres,Salamanca y Brasil consumió la mayor
parte de su tiempo apostólico.
Ferviente pregonero de la devoción a la Virgen.
Promotor del culto e imitación del extremeño San
Pedro de Alcantara y de San Juan de Avila.
Alma y fuerza de movimientos católicos seglares.
Vida comprometida de entrega y servicio a Cristo y
los hermanos.
JOSE LUIS tuvo conciencia de que su fin estaba
proximo. Y, herido de muerte, siguió en la brecha
predicando, escibiendo, orando e inmolando al Padre,
su ya precaria salud, por la salvación de las almas.
El Señor lo llamó el domingo, 20-IX-70 a los 48 años..
Perdimos un celoso capitán del sacerdocio de Cristo.
Rumor de llanto y plegaria en toda su ciudad natal.
Dolor y orfandad en muchas almas. Concierto emotivo de
elogios y testimonios admirables. catálogo de vivencias,
sacrificios y herotismo de caridades.
JOSE LUIS COTALLO, sacerdote, misionero y apóstol,
sembró sus despojos en la tierra, pero, su espiritu, desde
el cielo, sigue rogando al Padre e intercendiendo por nosotros.
Estudió bachiller en el Instituto Nacional de Enseñanza Media de Cáceres.
Dos cursos de Filosofía.
Uno de Teología en el Seminario de Coria.
Cuatro cursos de Teología en la Universidad Pontificia de Salamanca (1943-47).
Premio Extraordinario en Teología Dogmática Fundamental y en Instituciones de Derecho Canónico.
Ordenado sacerdote el 21 de julio de 1946.
Licenciado en Teología en la Universidad Pontificia de Salamanca en el año 1947.
Consiliario de Acción Católica, más de 7 años.
Consiliario de Hombres, 3 años de la HOAC.
Profesor de Religión de varios centros 7 años.
Asesor religioso de PROA.
Coadjutor de las parroquias de San Juan, de Santiago.
Rector y profesor del Seminario de Cáceres 5 años.
Delegado Diocesano de la OCSHA, de la Unión Misional del Clero y pro “Clero Indígena” más de 6 años.
Capellán de Emigrantes Españoles y de la Colonia Española en Sao Paulo, en Brasil. Del 30 de julio de 1957 al 1 de julio de 1959
Director de los Servicios Culturales de la Diputación Provincial de Cáceres más de 5 años.
Delegado Episcopal Patronato Provincial de Archivos, Bibliotecas y Museos, más de 4 años.
El día 1 de Noviembre de 1965 fue nombrado Director del Colegio Diocesano.
Fundador del Colegio José Luis Cotallo


Oración para el Padre Cotallo.

ORACION PARA USO PRIVADO

Señor Jesús. Redentor de los
hombres, que llamaste a tu sirvo
JOSE LUIS al honor del saderdocio
para que lo ejerciese en beneficio
de los pobres,afligidos y necesitados.
Por su entrega total a la misión
evangelizadora y su fidelidad integra
a tu doctrina y voluntad santisíma,
rogamos que, por su intercesión,
antiendas nuestras súplicas para
gloria y amor divinos y beneficioso
de las almas. Amén.
(Padrenuestro,Avemaría y Gloria).




Padre Cotallo de joven.



Virgen de la Montaña, patrona de Caceres, Extremadura y Nuestra Señora del Sagrado Corazón de Jesús.




San Pedro de Alcántara

La fe es la primera raíz, la esperanza es el báculo, y la caridad el fin del camino de toda perfección cristiana.


San Juan De Ávila.

Su virtud principal fue la caridad. Tenía un amor entrañable a la humanidad de Cristo: “el Verbo encarnado fue el libro y juntamente maestro”.


Fundó un complejo con las secciones siguientes:


— Asesoría general e información social y humanística.


— Oficina de inscripción con registro de nombres,señas,de cada emigrante.


— Oficina de colocación laboral y orientación para que los emigrantes no
cayecen víctima de explotadores.


— Sección asistencial para brindar los primeros auxilios al llegar al pais,
como esperar en los puertos,darles alojamientos,ect.


— Centro cultural con biblióteca, periodicos, conferencias, y esparcimientos.

— Departamento de ayuda religiosa y moral: Misas en idioma patrio, celebración
de bodas, bautizos y otros sacramentos según contrumes en los pueblos de origen.

— Cooperación e intercambio con centros similares existentes.

 



Frases del Padre Cotallo.

*<< Quien trata en su vida de hurtar toda clase de sacrificios y
conciba la existencia para el goce y el disfrute, anda muy
lejos de ser un cristiano de verdad.>>*


*<< Caridad no es dar lo que sobra, sino darse: que no es entregar
la cartera, sino el corazón>>*


*<< Y cuando ya nada tengas, regala sonrisas que alivian y arropan,
y plegarias que consuelan y mueven a Dios>>*


*<< El amor y la fe en las obras se ve>>*




Diseño: Jose Antonio Cotallo López

Autor Arte Digital: cotallo-nonocot


Capítulo 1
Las calamidades de Job 1:1 Hubo en tierra de Uz un varón llamado Job; y era este hombre perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal.
1:2 Y le nacieron siete hijos y tres hijas.
1:3 Su hacienda era siete mil ovejas, tres mil camellos, quinientas yuntas de bueyes, quinientas asnas, y muchísimos criados; y era aquel varón más grande que todos los orientales.
1:4 E iban sus hijos y hacían banquetes en sus casas, cada uno en su día; y enviaban a llamar a sus tres hermanas para que comiesen y bebiesen con ellos.
1:5 Y acontecía que habiendo pasado en turno los días del convite, Job enviaba y los santificaba, y se levantaba de mañana y ofrecía holocaustos conforme al número de todos ellos. Porque decía Job: Quizá habrán pecado mis hijos, y habrán blasfemado contra Dios en sus corazones. De esta manera hacía todos los días.
1:6 Un día vinieron a presentarse delante de Jehová los hijos de Dios, entre los cuales vino también Satanás.
1:7 Y dijo Jehová a Satanás: ¿De dónde vienes? Respondiendo Satanás a Jehová, dijo: De rodear la tierra y de andar por ella.
1:8 Y Jehová dijo a Satanás: ¿No has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal?
1:9 Respondiendo Satanás a Jehová, dijo: ¿Acaso teme Job a Dios de balde?
1:10 ¿No le has cercado alrededor a él y a su casa y a todo lo que tiene? Al trabajo de sus manos has dado bendición; por tanto, sus bienes han aumentado sobre la tierra.
1:11 Pero extiende ahora tu mano y toca todo lo que tiene, y verás si no blasfema contra ti en tu misma presencia.Apocalipsis 12. 10
1:12 Dijo Jehová a Satanás: He aquí, todo lo que tiene está en tu mano; solamente no pongas tu mano sobre él. Y salió Satanás de delante de Jehová.
1:13 Y un día aconteció que sus hijos e hijas comían y bebían vino en casa de su hermano el primogénito,
1:14 y vino un mensajero a Job, y le dijo: Estaban arando los bueyes, y las asnas paciendo cerca de ellos,
1:15 y acometieron los sabeos y los tomaron, y mataron a los criados a filo de espada; solamente escapé yo para darte la noticia.
1:16 Aún estaba éste hablando, cuando vino otro que dijo: Fuego de Dios cayó del cielo, que quemó las ovejas y a los pastores, y los consumió; solamente escapé yo para darte la noticia.
1:17 Todavía estaba éste hablando, y vino otro que dijo: Los caldeos hicieron tres escuadrones, y arremetieron contra los camellos y se los llevaron, y mataron a los criados a filo de espada; y solamente escapé yo para darte la noticia.
1:18 Entre tanto que éste hablaba, vino otro que dijo: Tus hijos y tus hijas estaban comiendo y bebiendo vino en casa de su hermano el primogénito;
1:19 y un gran viento vino del lado del desierto y azotó las cuatro esquinas de la casa, la cual cayó sobre los jóvenes, y murieron; y solamente escapé yo para darte la noticia.
1:20 Entonces Job se levantó, y rasgó su manto, y rasuró su cabeza, y se postró en tierra y adoró,
1:21 y dijo: Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá. Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito.
1:22 En todo esto no pecó Job, ni atribuyó a Dios despropósito alguno.Capítulo 2

é
2:1 Aconteció que otro día vinieron los hijos de Dios para presentarse delante de Jehová, y Satanás vino también entre ellos presentándose delante de Jehová.
2:2 Y dijo Jehová a Satanás: ¿De dónde vienes? Respondió Satanás a Jehová, y dijo: De rodear la tierra, y de andar por ella.
2:3 Y Jehová dijo a Satanás: ¿No has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal, y que todavía retiene su integridad, aun cuando tú me incitaste contra él para que lo arruinara sin causa?
2:4 Respondiendo Satanás, dijo a Jehová: Piel por piel, todo lo que el hombre tiene dará por su vida.
2:5 Pero extiende ahora tu mano, y toca su hueso y su carne, y verás si no blasfema contra ti en tu misma presencia.
2:6 Y Jehová dijo a Satanás: He aquí, él está en tu mano; mas guarda su vida.
2:7 Entonces salió Satanás de la presencia de Jehová, e hirió a Job con una sarna maligna desde la planta del pie hasta la coronilla de la cabeza.
2:8 Y tomaba Job un tiesto para rascarse con él, y estaba sentado en medio de ceniza.
2:9 Entonces le dijo su mujer: ¿Aún retienes tu integridad? Maldice a Dios, y muérete.
2:10 Y él le dijo: Como suele hablar cualquiera de las mujeres fatuas, has hablado. ¿Qué? ¿Recibiremos de Dios el bien, y el mal no lo recibiremos? En todo esto no pecó Job con sus labios.
2:11 Y tres amigos de Job, Elifaz temanita, Bildad suhita, y Zofar naamatita, luego que oyeron todo este mal que le había sobrevenido, vinieron cada uno de su lugar; porque habían convenido en venir juntos para condolerse de él y para consolarle.
2:12 Los cuales, alzando los ojos desde lejos, no lo conocieron, y lloraron a gritos; y cada uno de ellos rasgó su manto, y los tres esparcieron polvo sobre sus cabezas hacia el cielo.
2:13 Así se sentaron con él en tierra por siete días y siete noches, y ninguno le hablaba palabra, porque veían que su dolor era muy grande.

Capítulo 3
Job maldice el día en que nació
é
3:1 Después de esto abrió Job su boca, y maldijo su día.Jeremias 20. 14-18
3:2 Y exclamó Job, y dijo:
3:3 Perezca el día en que yo nací,
Y la noche en que se dijo: Varón es concebido.
3:4 Sea aquel día sombrío,
Y no cuide de él Dios desde arriba,
Ni claridad sobre él resplandezca.
3:5 Aféenlo tinieblas y sombra de muerte;
Repose sobre él nublado
Que lo haga horrible como día caliginoso.
3:6 Ocupe aquella noche la oscuridad;
No sea contada entre los días del año,
Ni venga en el número de los meses.
3:7 ¡Oh, que fuera aquella noche solitaria,
Que no viniera canción alguna en ella!
3:8 Maldíganla los que maldicen el día,
Los que se aprestan para despertar a Leviatán.
3:9 Oscurézcanse las estrellas de su alba;
Espere la luz, y no venga,
Ni vea los párpados de la mañana;
3:10 Por cuanto no cerró las puertas del vientre donde yo estaba,
Ni escondió de mis ojos la miseria.
3:11 ¿Por qué no morí yo en la matriz,
O expiré al salir del vientre?
3:12 ¿Por qué me recibieron las rodillas?
¿Y a qué los pechos para que mamase?
3:13 Pues ahora estaría yo muerto, y reposaría;
Dormiría, y entonces tendría descanso,
3:14 Con los reyes y con los consejeros de la tierra,
Que reedifican para sí ruinas;
3:15 O con los príncipes que poseían el oro,
Que llenaban de plata sus casas.
3:16 ¿Por qué no fui escondido como abortivo,
Como los pequeñitos que nunca vieron la luz?
3:17 Allí los impíos dejan de perturbar,
Y allí descansan los de agotadas fuerzas.
3:18 Allí también reposan los cautivos;
No oyen la voz del capataz.
3:19 Allí están el chico y el grande,
Y el siervo libre de su señor.Jeremias 20. 14-18
3:20 ¿Por qué se da luz al trabajado,
Y vida a los de ánimo amargado,
3:21 Que esperan la muerte, y ella no llega,Apocalipsis 9. 6
Aunque la buscan más que tesoros;
3:22 Que se alegran sobremanera,
Y se gozan cuando hallan el sepulcro?
3:23 ¿Por qué se da vida al hombre que no sabe por donde ha de ir,
Y a quien Dios ha encerrado?
3:24 Pues antes que mi pan viene mi suspiro,
Y mis gemidos corren como aguas.
3:25 Porque el temor que me espantaba me ha venido,
Y me ha acontecido lo que yo temía.
3:26 No he tenido paz, no me aseguré, ni estuve reposado;
No obstante, me vino turbación.

Capítulo 4
Elifaz reprende a Job
é
4:1 Entonces respondió Elifaz temanita, y dijo:
4:2 Si probáremos a hablarte, te será molesto;
Pero ¿quién podrá detener las palabras?
4:3 He aquí, tú enseñabas a muchos,
Y fortalecías las manos débiles;
4:4 Al que tropezaba enderezaban tus palabras,
Y esforzabas las rodillas que decaían.
4:5 Mas ahora que el mal ha venido sobre ti, te desalientas;
Y cuando ha llegado hasta ti, te turbas.
4:6 ¿No es tu temor a Dios tu confianza?
¿No es tu esperanza la integridad de tus caminos?
4:7 Recapacita ahora; ¿qué inocente se ha perdido?
Y ¿en dónde han sido destruidos los rectos?
4:8 Como yo he visto, los que aran iniquidad
Y siembran injuria, la siegan.
4:9 Perecen por el aliento de Dios,
Y por el soplo de su ira son consumidos.
4:10 Los rugidos del león, y los bramidos del rugiente,
Y los dientes de los leoncillos son quebrantados.
4:11 El león viejo perece por falta de presa,
Y los hijos de la leona se dispersan.
4:12 El asunto también me era a mí oculto;
Mas mi oído ha percibido algo de ello.
4:13 En imaginaciones de visiones nocturnas,
Cuando el sueño cae sobre los hombres,
4:14 Me sobrevino un espanto y un temblor,
Que estremeció todos mis huesos;
4:15 Y al pasar un espíritu por delante de mí,
Hizo que se erizara el pelo de mi cuerpo.
4:16 Paróse delante de mis ojos un fantasma,
Cuyo rostro yo no conocí,
Y quedo, oí que decía:
4:17 ¿Será el hombre más justo que Dios?
¿Será el varón más limpio que el que lo hizo?
4:18 He aquí, en sus siervos no confía,
Y notó necedad en sus ángeles;
4:19 ¡Cuánto más en los que habitan en casas de barro,
Cuyos cimientos están en el polvo,
Y que serán quebrantados por la polilla!
4:20 De la mañana a la tarde son destruidos,
Y se pierden para siempre, sin haber quien repare en ello.
4:21 Su hermosura, ¿no se pierde con ellos mismos?
Y mueren sin haber adquirido sabiduría.

Capítulo 5

é
5:1 Ahora, pues, da voces; ¿habrá quien te responda?
¿Y a cuál de los santos te volverás?
5:2 Es cierto que al necio lo mata la ira,
Y al codicioso lo consume la envidia.
5:3 Yo he visto al necio que echaba raíces,
Y en la misma hora maldije su habitación.
5:4 Sus hijos estarán lejos de la seguridad;
En la puerta serán quebrantados,
Y no habrá quien los libre.
5:5 Su mies comerán los hambrientos,
Y la sacarán de entre los espinos,
Y los sedientos beberán su hacienda.
5:6 Porque la aflicción no sale del polvo,
Ni la molestia brota de la tierra.
5:7 Pero como las chispas se levantan para volar por el aire,
Así el hombre nace para la aflicción.
5:8 Ciertamente yo buscaría a Dios,
Y encomendaría a él mi causa;
5:9 El cual hace cosas grandes e inescrutables,
Y maravillas sin número;
5:10 Que da la lluvia sobre la faz de la tierra,
Y envía las aguas sobre los campos;
5:11 Que pone a los humildes en altura,
Y a los enlutados levanta a seguridad;
5:12 Que frustra los pensamientos de los astutos,
Para que sus manos no hagan nada;
5:13 Que prende a los sabios en la astucia de ellos,1 Corintios 3. 19
Y frustra los designios de los perversos.
5:14 De día tropiezan con tinieblas,
Y a mediodía andan a tientas como de noche.
5:15 Así libra de la espada al pobre, de la boca de los impíos,
Y de la mano violenta;
5:16 Pues es esperanza al menesteroso,
Y la iniquidad cerrará su boca.
5:17 He aquí, bienaventurado es el hombre a quien Dios castiga;
Por tanto, no menosprecies la corrección del Todopoderoso.Proverbios 3. 11-12Hebreos 12. 5-6
5:18 Porque él es quien hace la llaga, y él la vendará;
El hiere, y sus manos curan.
5:19 En seis tribulaciones te librará,
Y en la séptima no te tocará el mal.
5:20 En el hambre te salvará de la muerte,
Y del poder de la espada en la guerra.
5:21 Del azote de la lengua serás encubierto;
No temerás la destrucción cuando viniere.
5:22 De la destrucción y del hambre te reirás,
Y no temerás de las fieras del campo;
5:23 Pues aun con las piedras del campo tendrás tu pacto,
Y las fieras del campo estarán en paz contigo.
5:24 Sabrás que hay paz en tu tienda;
Visitarás tu morada, y nada te faltará.
5:25 Asimismo echarás de ver que tu descendencia es mucha,
Y tu prole como la hierba de la tierra.
5:26 Vendrás en la vejez a la sepultura,
Como la gavilla de trigo que se recoge a su tiempo.
5:27 He aquí lo que hemos inquirido, lo cual es así;
Oyelo, y conócelo tú para tu provecho.

Capítulo 6
Job reprocha la actitud de sus amigos
é
6:1 Respondió entonces Job, y dijo:
6:2 ¡Oh, que pesasen justamente mi queja y mi tormento,
Y se alzasen igualmente en balanza!
6:3 Porque pesarían ahora más que la arena del mar;
Por eso mis palabras han sido precipitadas.
6:4 Porque las saetas del Todopoderoso están en mí,
Cuyo veneno bebe mi espíritu;
Y terrores de Dios me combaten.
6:5 ¿Acaso gime el asno montés junto a la hierba?
¿Muge el buey junto a su pasto?
6:6 ¿Se comerá lo desabrido sin sal?
¿Habrá gusto en la clara del huevo?
6:7 Las cosas que mi alma no quería tocar,
Son ahora mi alimento.
6:8 ¡Quién me diera que viniese mi petición,
Y que me otorgase Dios lo que anhelo,
6:9 Y que agradara a Dios quebrantarme;
Que soltara su mano, y acabara conmigo!
6:10 Sería aún mi consuelo,
Si me asaltase con dolor sin dar más tregua,
Que yo no he escondido las palabras del Santo.
6:11 ¿Cuál es mi fuerza para esperar aún?
¿Y cuál mi fin para que tenga aún paciencia?
6:12 ¿Es mi fuerza la de las piedras,
O es mi carne de bronce?
6:13 ¿No es así que ni aun a mí mismo me puedo valer,
Y que todo auxilio me ha faltado?
6:14 El atribulado es consolado por su compañero;
Aun aquel que abandona el temor del Omnipotente.
6:15 Pero mis hermanos me traicionaron como un torrente;
Pasan como corrientes impetuosas
6:16 Que están escondidas por la helada,
Y encubiertas por la nieve;
6:17 Que al tiempo del calor son deshechas,
Y al calentarse, desaparecen de su lugar;
6:18 Se apartan de la senda de su rumbo,
Van menguando, y se pierden.
6:19 Miraron los caminantes de Temán,
Los caminantes de Sabá esperaron en ellas;
6:20 Pero fueron avergonzados por su esperanza;
Porque vinieron hasta ellas, y se hallaron confusos.
6:21 Ahora ciertamente como ellas sois vosotros;
Pues habéis visto el tormento, y teméis.
6:22 ¿Os he dicho yo: Traedme,
Y pagad por mí de vuestra hacienda;
6:23 Libradme de la mano del opresor,
Y redimidme del poder de los violentos?
6:24 Enseñadme, y yo callaré;
Hacedme entender en qué he errado.
6:25 ¡Cuán eficaces son las palabras rectas!
Pero ¿qué reprende la censura vuestra?
6:26 ¿Pensáis censurar palabras,
Y los discursos de un desesperado, que son como el viento?
6:27 También os arrojáis sobre el huérfano,
Y caváis un hoyo para vuestro amigo.
6:28 Ahora, pues, si queréis, miradme,
Y ved si digo mentira delante de vosotros.
6:29 Volved ahora, y no haya iniquidad;
Volved aún a considerar mi justicia en esto.
6:30 ¿Hay iniquidad en mi lengua?
¿Acaso no puede mi paladar discernir las cosas inicuas?

Capítulo 7
Job argumenta contra Dios
é
7:1 ¿No es acaso brega la vida del hombre sobre la tierra,
Y sus días como los días del jornalero?
7:2 Como el siervo suspira por la sombra,
Y como el jornalero espera el reposo de su trabajo,
7:3 Así he recibido meses de calamidad,
Y noches de trabajo me dieron por cuenta.
7:4 Cuando estoy acostado, digo: ¿Cuándo me levantaré?
Mas la noche es larga, y estoy lleno de inquietudes hasta el alba.
7:5 Mi carne está vestida de gusanos, y de costras de polvo;
Mi piel hendida y abominable.
7:6 Y mis días fueron más veloces que la lanzadera del tejedor,
Y fenecieron sin esperanza.
7:7 Acuérdate que mi vida es un soplo,
Y que mis ojos no volverán a ver el bien.
7:8 Los ojos de los que me ven, no me verán más;
Fijarás en mí tus ojos, y dejaré de ser.
7:9 Como la nube se desvanece y se va,
Así el que desciende al Seol no subirá;
7:10 No volverá más a su casa,
Ni su lugar le conocerá más.
7:11 Por tanto, no refrenaré mi boca;
Hablaré en la angustia de mi espíritu,
Y me quejaré con la amargura de mi alma.
7:12 ¿Soy yo el mar, o un monstruo marino,
Para que me pongas guarda?
7:13 Cuando digo: Me consolará mi lecho,
Mi cama atenuará mis quejas;
7:14 Entonces me asustas con sueños,
Y me aterras con visiones.
7:15 Y así mi alma tuvo por mejor la estrangulación,
Y quiso la muerte más que mis huesos.
7:16 Abomino de mi vida; no he de vivir para siempre;
Déjame, pues, porque mis días son vanidad.
7:17 ¿Qué es el hombre, para que lo engrandezcas,
Y para que pongas sobre él tu corazón,Salmos 8. 4Salmos 144. 3
7:18 Y lo visites todas las mañanas,
Y todos los momentos lo pruebes?
7:19 ¿Hasta cuándo no apartarás de mí tu mirada,
Y no me soltarás siquiera hasta que trague mi saliva?
7:20 Si he pecado, ¿qué puedo hacerte a ti, oh Guarda de los hombres?
¿Por qué me pones por blanco tuyo,
Hasta convertirme en una carga para mí mismo?
7:21 ¿Y por qué no quitas mi rebelión, y perdonas mi iniquidad?
Porque ahora dormiré en el polvo,
Y si me buscares de mañana, ya no existiré.

Capítulo 8
Bildad proclama la justicia de Dios
é
8:1 Respondió Bildad suhita, y dijo:
8:2 ¿Hasta cuándo hablarás tales cosas,
Y las palabras de tu boca serán como viento impetuoso?
8:3 ¿Acaso torcerá Dios el derecho,
O pervertirá el Todopoderoso la justicia?
8:4 Si tus hijos pecaron contra él,
El los echó en el lugar de su pecado.
8:5 Si tú de mañana buscares a Dios,
Y rogares al Todopoderoso;
8:6 Si fueres limpio y recto,
Ciertamente luego se despertará por ti,
Y hará próspera la morada de tu justicia.
8:7 Y aunque tu principio haya sido pequeño,
Tu postrer estado será muy grande.
8:8 Porque pregunta ahora a las generaciones pasadas,
Y disponte para inquirir a los padres de ellas;
8:9 Pues nosotros somos de ayer, y nada sabemos,
Siendo nuestros días sobre la tierra como sombra.
8:10 ¿No te enseñarán ellos, te hablarán,
Y de su corazón sacarán palabras?
8:11 ¿Crece el junco sin lodo?
¿Crece el prado sin agua?
8:12 Aun en su verdor, y sin haber sido cortado,
Con todo, se seca primero que toda hierba.
8:13 Tales son los caminos de todos los que olvidan a Dios;
Y la esperanza del impío perecerá;
8:14 Porque su esperanza será cortada,
Y su confianza es tela de araña.
8:15 Se apoyará él en su casa, mas no permanecerá ella en pie;
Se asirá de ella, mas no resistirá.
8:16 A manera de un árbol está verde delante del sol,
Y sus renuevos salen sobre su huerto;
8:17 Se van entretejiendo sus raíces junto a una fuente,
Y enlazándose hasta un lugar pedregoso.
8:18 Si le arrancaren de su lugar,
Este le negará entonces, diciendo: Nunca te vi.
8:19 Ciertamente este será el gozo de su camino;
Y del polvo mismo nacerán otros.
8:20 He aquí, Dios no aborrece al perfecto,
Ni apoya la mano de los malignos.
8:21 Aún llenará tu boca de risa,
Y tus labios de júbilo.
8:22 Los que te aborrecen serán vestidos de confusión;
Y la habitación de los impíos perecerá.

Capítulo 9
Incapacidad de Job para responder a Dios
é
9:1 Respondió Job, y dijo:
9:2 Ciertamente yo sé que es así;
¿Y cómo se justificará el hombre con Dios?
9:3 Si quisiere contender con él,
No le podrá responder a una cosa entre mil.
9:4 El es sabio de corazón, y poderoso en fuerzas;
¿Quién se endureció contra él, y le fue bien?
9:5 El arranca los montes con su furor,
Y no saben quién los trastornó;
9:6 El remueve la tierra de su lugar,
Y hace temblar sus columnas;
9:7 El manda al sol, y no sale;
Y sella las estrellas;
9:8 El solo extendió los cielos,
Y anda sobre las olas del mar;
9:9 El hizo la Osa, el Orión y las Pléyades,Job 38. 31Amos 5. 8
Y los lugares secretos del sur;
9:10 El hace cosas grandes e incomprensibles,
Y maravillosas, sin número.
9:11 He aquí que él pasará delante de mí, y yo no lo veré;
Pasará, y no lo entenderé.
9:12 He aquí, arrebatará; ¿quién le hará restituir?
¿Quién le dirá: ¿Qué haces?
9:13 Dios no volverá atrás su ira,
Y debajo de él se abaten los que ayudan a los soberbios.
9:14 ¿Cuánto menos le responderé yo,
Y hablaré con él palabras escogidas?
9:15 Aunque fuese yo justo, no respondería;
Antes habría de rogar a mi juez.
9:16 Si yo le invocara, y él me respondiese,
Aún no creeré que haya escuchado mi voz.
9:17 Porque me ha quebrantado con tempestad,
Y ha aumentado mis heridas sin causa.
9:18 No me ha concedido que tome aliento,
Sino que me ha llenado de amarguras.
9:19 Si habláremos de su potencia, por cierto es fuerte;
Si de juicio, ¿quién me emplazará?
9:20 Si yo me justificare, me condenaría mi boca;
Si me dijere perfecto, esto me haría inicuo.
9:21 Si fuese íntegro, no haría caso de mí mismo;
Despreciaría mi vida.
9:22 Una cosa resta que yo diga:
Al perfecto y al impío él los consume.
9:23 Si azote mata de repente,
Se ríe del sufrimiento de los inocentes.
9:24 La tierra es entregada en manos de los impíos,
Y él cubre el rostro de sus jueces.
Si no es él, ¿quién es? ¿Dónde está?
9:25 Mis días han sido más ligeros que un correo;
Huyeron, y no vieron el bien.
9:26 Pasaron cual naves veloces;
Como el águila que se arroja sobre la presa.
9:27 Si yo dijere: Olvidaré mi queja,
Dejaré mi triste semblante, y me esforzaré,
9:28 Me turban todos mis dolores;
Sé que no me tendrás por inocente.
9:29 Yo soy impío;
¿Para qué trabajaré en vano?
9:30 Aunque me lave con aguas de nieve,
Y limpie mis manos con la limpieza misma,
9:31 Aún me hundirás en el hoyo,
Y mis propios vestidos me abominarán.
9:32 Porque no es hombre como yo, para que yo le responda,
Y vengamos juntamente a juicio.
9:33 No hay entre nosotros árbitro
Que ponga su mano sobre nosotros dos.
9:34 Quite de sobre mí su vara,
Y su terror no me espante.
9:35 Entonces hablaré, y no le temeré;
Porque en este estado no estoy en mí.

Capítulo 10
Job lamenta su condición
é
10:1 Está mi alma hastiada de mi vida;
Daré libre curso a mi queja,
Hablaré con amargura de mi alma.
10:2 Diré a Dios: No me condenes;
Hazme entender por qué contiendes conmigo.
10:3 ¿Te parece bien que oprimas,
Que deseches la obra de tus manos,
Y que favorezcas los designios de los impíos?
10:4 ¿Tienes tú acaso ojos de carne?
¿Ves tú como ve el hombre?
10:5 ¿Son tus días como los días del hombre,
O tus años como los tiempos humanos,
10:6 Para que inquieras mi iniquidad,
Y busques mi pecado,
10:7 Aunque tú sabes que no soy impío,
Y que no hay quien de tu mano me libre?
10:8 Tus manos me hicieron y me formaron;
¿Y luego te vuelves y me deshaces?
10:9 Acuérdate que como a barro me diste forma;
¿Y en polvo me has de volver?
10:10 ¿No me vaciaste como leche,
Y como queso me cuajaste?
10:11 Me vestiste de piel y carne,
Y me tejiste con huesos y nervios.
10:12 Vida y misericordia me concediste,
Y tu cuidado guardó mi espíritu.
10:13 Estas cosas tienes guardadas en tu corazón;
Yo sé que están cerca de ti.
10:14 Si pequé, tú me has observado,
Y no me tendrás por limpio de mi iniquidad.
10:15 Si fuere malo, ¡ay de mí!
Y si fuere justo, no levantaré mi cabeza,
Estando hastiado de deshonra, y de verme afligido.
10:16 Si mi cabeza se alzare, cual león tú me cazas;
Y vuelves a hacer en mí maravillas.
10:17 Renuevas contra mí tus pruebas,
Y aumentas conmigo tu furor como tropas de relevo.
10:18 ¿Por qué me sacaste de la matriz?
Hubiera yo expirado, y ningún ojo me habría visto.
10:19 Fuera como si nunca hubiera existido,
Llevado del vientre a la sepultura.
10:20 ¿No son pocos mis días?
Cesa, pues, y déjame, para que me consuele un poco,
10:21 Antes que vaya para no volver,
A la tierra de tinieblas y de sombra de muerte;
10:22 Tierra de oscuridad, lóbrega,
Como sombra de muerte y sin orden,
Y cuya luz es como densas tinieblas.

Capítulo 11
Zofar acusa de maldad a Job
é
11:1 Respondió Zofar naamatita, y dijo:
11:2 ¿Las muchas palabras no han de tener respuesta?
¿Y el hombre que habla mucho será justificado?
11:3 ¿Harán tus falacias callar a los hombres?
¿Harás escarnio y no habrá quien te avergüence?
11:4 Tú dices: Mi doctrina es pura,
Y yo soy limpio delante de tus ojos.
11:5 Mas ¡oh, quién diera que Dios hablara,
Y abriera sus labios contigo,
11:6 Y te declarara los secretos de la sabiduría,
Que son de doble valor que las riquezas!
Conocerías entonces que Dios te ha castigado menos de lo que tu iniquidad merece.
11:7 ¿Descubrirás tú los secretos de Dios?
¿Llegarás tú a la perfección del Todopoderoso?
11:8 Es más alta que los cielos; ¿qué harás?
Es más profunda que el Seol; ¿cómo la conocerás?
11:9 Su dimensión es más extensa que la tierra,
Y más ancha que el mar.
11:10 Si él pasa, y aprisiona, y llama a juicio,
¿Quién podrá contrarrestarle?
11:11 Porque él conoce a los hombres vanos;
Ve asimismo la iniquidad, ¿y no hará caso?
11:12 El hombre vano se hará entendido,
Cuando un pollino de asno montés nazca hombre.
11:13 Si tú dispusieres tu corazón,
Y extendieres a él tus manos;
11:14 Si alguna iniquidad hubiere en tu mano, y la echares de ti,
Y no consintieres que more en tu casa la injusticia,
11:15 Entonces levantarás tu rostro limpio de mancha,
Y serás fuerte, y nada temerás;
11:16 Y olvidarás tu miseria,
O te acordarás de ella como de aguas que pasaron.
11:17 La vida te será más clara que el mediodía;
Aunque oscureciere, será como la mañana.
11:18 Tendrás confianza, porque hay esperanza;
Mirarás alrededor, y dormirás seguro.
11:19 Te acostarás, y no habrá quien te espante;
Y muchos suplicarán tu favor.
11:20 Pero los ojos de los malos se consumirán,
Y no tendrán refugio;
Y su esperanza será dar su último suspiro.

Capítulo 12
Job proclama el poder y la sabiduría de Dios
é
12:1 Respondió entonces Job, diciendo:
12:2 Ciertamente vosotros sois el pueblo,
Y con vosotros morirá la sabiduría.
12:3 También tengo yo entendimiento como vosotros;
No soy yo menos que vosotros;
¿Y quién habrá que no pueda decir otro tanto?
12:4 Yo soy uno de quien su amigo se mofa,
Que invoca a Dios, y él le responde;
Con todo, el justo y perfecto es escarnecido.
12:5 Aquel cuyos pies van a resbalar
Es como una lámpara despreciada de aquel que está a sus anchas.
12:6 Prosperan las tiendas de los ladrones,
Y los que provocan a Dios viven seguros,
En cuyas manos él ha puesto cuanto tienen.
12:7 Y en efecto, pregunta ahora a las bestias, y ellas te enseñarán;
A las aves de los cielos, y ellas te lo mostrarán;
12:8 O habla a la tierra, y ella te enseñará;
Los peces del mar te lo declararán también.
12:9 ¿Qué cosa de todas estas no entiende
Que la mano de Jehová la hizo?
12:10 En su mano está el alma de todo viviente,
Y el hálito de todo el género humano.
12:11 Ciertamente el oído distingue las palabras,
Y el paladar gusta las viandas.
12:12 En los ancianos está la ciencia,
Y en la larga edad la inteligencia.
12:13 Con Dios está la sabiduría y el poder;
Suyo es el consejo y la inteligencia.
12:14 Si él derriba, no hay quien edifique;
Encerrará al hombre, y no habrá quien le abra.
12:15 Si él detiene las aguas, todo se seca;
Si las envía, destruyen la tierra.
12:16 Con él está el poder y la sabiduría;
Suyo es el que yerra, y el que hace errar.
12:17 El hace andar despojados de consejo a los consejeros,
Y entontece a los jueces.
12:18 El rompe las cadenas de los tiranos,
Y les ata una soga a sus lomos.
12:19 El lleva despojados a los príncipes,
Y trastorna a los poderosos.
12:20 Priva del habla a los que dicen verdad,
Y quita a los ancianos el consejo.
12:21 El derrama menosprecio sobre los príncipes,
Y desata el cinto de los fuertes.
12:22 El descubre las profundidades de las tinieblas,
Y saca a luz la sombra de muerte.
12:23 El multiplica las naciones, y él las destruye;
Esparce a las naciones, y las vuelve a reunir.
12:24 El quita el entendimiento a los jefes del pueblo de la tierra,
Y los hace vagar como por un yermo sin camino.
12:25 Van a tientas, como en tinieblas y sin luz,
Y los hace errar como borrachos.

Capítulo 13
Job defiende su integridad
é
13:1 He aquí que todas estas cosas han visto mis ojos,
Y oído y entendido mis oídos.
13:2 Como vosotros lo sabéis, lo sé yo;
No soy menos que vosotros.
13:3 Mas yo hablaría con el Todopoderoso,
Y querría razonar con Dios.
13:4 Porque ciertamente vosotros sois fraguadores de mentira;
Sois todos vosotros médicos nulos.
13:5 Ojalá callarais por completo,
Porque esto os fuera sabiduría.
13:6 Oíd ahora mi razonamiento,
Y estad atentos a los argumentos de mis labios.
13:7 ¿Hablaréis iniquidad por Dios?
¿Hablaréis por él engaño?
13:8 ¿Haréis acepción de personas a su favor?
¿Contenderéis vosotros por Dios?
13:9 ¿Sería bueno que él os escudriñase?
¿Os burlaréis de él como quien se burla de algún hombre?
13:10 El os reprochará de seguro,
Si solapadamente hacéis acepción de personas.
13:11 De cierto su alteza os habría de espantar,
Y su pavor habría de caer sobre vosotros.
13:12 Vuestras máximas son refranes de ceniza,
Y vuestros baluartes son baluartes de lodo.
13:13 Escuchadme, y hablaré yo,
Y que me venga después lo que viniere.
13:14 ¿Por qué quitaré yo mi carne con mis dientes,
Y tomaré mi vida en mi mano?
13:15 He aquí, aunque él me matare, en él esperaré;
No obstante, defenderé delante de él mis caminos,
13:16 Y él mismo será mi salvación,
Porque no entrará en su presencia el impío.
13:17 Oíd con atención mi razonamiento,
Y mi declaración entre en vuestros oídos.
13:18 He aquí ahora, si yo expusiere mi causa,
Sé que seré justificado.
13:19 ¿Quién es el que contenderá conmigo?
Porque si ahora yo callara, moriría.
13:20 A lo menos dos cosas no hagas conmigo;
Entonces no me esconderé de tu rostro:
13:21 Aparta de mí tu mano,
Y no me asombre tu terror.
13:22 Llama luego, y yo responderé;
O yo hablaré, y respóndeme tú.
13:23 ¿Cuántas iniquidades y pecados tengo yo?
Hazme entender mi transgresión y mi pecado.
13:24 ¿Por qué escondes tu rostro,
Y me cuentas por tu enemigo?
13:25 ¿A la hoja arrebatada has de quebrantar,
Y a una paja seca has de perseguir?
13:26 ¿Por qué escribes contra mí amarguras,
Y me haces cargo de los pecados de mi juventud?
13:27 Pones además mis pies en el cepo, y observas todos mis caminos,
Trazando un límite para las plantas de mis pies.
13:28 Y mi cuerpo se va gastando como de carcoma,
Como vestido que roe la polilla.

Capítulo 14
Job discurre sobre la brevedad de la vida
é
14:1 El hombre nacido de mujer,
Corto de días, y hastiado de sinsabores,
14:2 Sale como una flor y es cortado,
Y huye como la sombra y no permanece.
14:3 ¿Sobre éste abres tus ojos,
Y me traes a juicio contigo?
14:4 ¿Quién hará limpio a lo inmundo?
Nadie.
14:5 Ciertamente sus días están determinados,
Y el número de sus meses está cerca de ti;
Le pusiste límites, de los cuales no pasará.
14:6 Si tú lo abandonares, él dejará de ser;
Entre tanto deseará, como el jornalero, su día.
14:7 Porque si el árbol fuere cortado, aún queda de él esperanza;
Retoñará aún, y sus renuevos no faltarán.
14:8 Si se envejeciere en la tierra su raíz,
Y su tronco fuere muerto en el polvo,
14:9 Al percibir el agua reverdecerá,
Y hará copa como planta nueva.
14:10 Mas el hombre morirá, y será cortado;
Perecerá el hombre, ¿y dónde estará él?
14:11 Como las aguas se van del mar,
Y el río se agota y se seca,
14:12 Así el hombre yace y no vuelve a levantarse;
Hasta que no haya cielo, no despertarán,
Ni se levantarán de su sueño.
14:13 ¡Oh, quién me diera que me escondieses en el Seol,
Que me encubrieses hasta apaciguarse tu ira,
Que me pusieses plazo, y de mí te acordaras!
14:14 Si el hombre muriere, ¿volverá a vivir?
Todos los días de mi edad esperaré,
Hasta que venga mi liberación.
14:15 Entonces llamarás, y yo te responderé;
Tendrás afecto a la hechura de tus manos.
14:16 Pero ahora me cuentas los pasos,
Y no das tregua a mi pecado;
14:17 Tienes sellada en saco mi prevaricación,
Y tienes cosida mi iniquidad.
14:18 Ciertamente el monte que cae se deshace,
Y las peñas son removidas de su lugar;
14:19 Las piedras se desgastan con el agua impetuosa, que se lleva el polvo de la tierra;
De igual manera haces tú perecer la esperanza del hombre.
14:20 Para siempre serás más fuerte que él, y él se va;
Demudarás su rostro, y le despedirás.
14:21 Sus hijos tendrán honores, pero él no lo sabrá;
O serán humillados, y no entenderá de ello.
14:22 Mas su carne sobre él se dolerá,
Y se entristecerá en él su alma.

Capítulo 15
Elifaz reprende a Job
é
15:1 Respondió Elifaz temanita, y dijo:
15:2 ¿Proferirá el sabio vana sabiduría,
Y llenará su vientre de viento solano?
15:3 ¿Disputará con palabras inútiles,
Y con razones sin provecho?
15:4 Tú también disipas el temor,
Y menoscabas la oración delante de Dios.
15:5 Porque tu boca declaró tu iniquidad,
Pues has escogido el hablar de los astutos.
15:6 Tu boca te condenará, y no yo;
Y tus labios testificarán contra ti.
15:7 ¿Naciste tú primero que Adán?
¿O fuiste formado antes que los collados?
15:8 ¿Oíste tú el secreto de Dios,
Y está limitada a ti la sabiduría?
15:9 ¿Qué sabes tú que no sepamos?
¿Qué entiendes tú que no se halle en nosotros?
15:10 Cabezas canas y hombres muy ancianos hay entre nosotros,
Mucho más avanzados en días que tu padre.
15:11 ¿En tan poco tienes las consolaciones de Dios,
Y las palabras que con dulzura se te dicen?
15:12 ¿Por qué tu corazón te aleja,
Y por qué guiñan tus ojos,
15:13 Para que contra Dios vuelvas tu espíritu,
Y saques tales palabras de tu boca?
15:14 ¿Qué cosa es el hombre para que sea limpio,
Y para que se justifique el nacido de mujer?
15:15 He aquí, en sus santos no confía,
Y ni aun los cielos son limpios delante de sus ojos;
15:16 ¿Cuánto menos el hombre abominable y vil,
Que bebe la iniquidad como agua?
15:17 Escúchame; yo te mostraré,
Y te contaré lo que he visto;
15:18 Lo que los sabios nos contaron
De sus padres, y no lo encubrieron;
15:19 A quienes únicamente fue dada la tierra,
Y no pasó extraño por en medio de ellos.
15:20 Todos sus días, el impío es atormentado de dolor,
Y el número de sus años está escondido para el violento.
15:21 Estruendos espantosos hay en sus oídos;
En la prosperidad el asolador vendrá sobre él.
15:22 El no cree que volverá de las tinieblas,
Y descubierto está para la espada.
15:23 Vaga alrededor tras el pan, diciendo: ¿En dónde está?
Sabe que le está preparado día de tinieblas.
15:24 Tribulación y angustia le turbarán,
Y se esforzarán contra él como un rey dispuesto para la batalla,
15:25 Por cuanto él extendió su mano contra Dios,
Y se portó con soberbia contra el Todopoderoso.
15:26 Corrió contra él con cuello erguido,
Con la espesa barrera de sus escudos.
15:27 Porque la gordura cubrió su rostro,
E hizo pliegues sobre sus ijares;
15:28 Y habitó las ciudades asoladas,
Las casas inhabitadas,
Que estaban en ruinas.
15:29 No prosperará, ni durarán sus riquezas,
Ni extenderá por la tierra su hermosura.
15:30 No escapará de las tinieblas;
La llama secará sus ramas,
Y con el aliento de su boca perecerá.
15:31 No confíe el iluso en la vanidad,
Porque ella será su recompensa.
15:32 El será cortado antes de su tiempo,
Y sus renuevos no reverdecerán.
15:33 Perderá su agraz como la vid,
Y derramará su flor como el olivo.
15:34 Porque la congregación de los impíos será asolada,
Y fuego consumirá las tiendas de soborno.
15:35 Concibieron dolor, dieron a luz iniquidad,
Y en sus entrañas traman engaño.

Capítulo 16
Job se queja contra Dios
é
16:1 Respondió Job, y dijo:
16:2 Muchas veces he oído cosas como estas;
Consoladores molestos sois todos vosotros.
16:3 ¿Tendrán fin las palabras vacías?
¿O qué te anima a responder?
16:4 También yo podría hablar como vosotros,
Si vuestra alma estuviera en lugar de la mía;
Yo podría hilvanar contra vosotros palabras,
Y sobre vosotros mover mi cabeza.
16:5 Pero yo os alentaría con mis palabras,
Y la consolación de mis labios apaciguaría vuestro dolor.
16:6 Si hablo, mi dolor no cesa;
Y si dejo de hablar, no se aparta de mí.
16:7 Pero ahora tú me has fatigado;
Has asolado toda mi compañía.
16:8 Tú me has llenado de arrugas; testigo es mi flacura,
Que se levanta contra mí para testificar en mi rostro.
16:9 Su furor me despedazó, y me ha sido contrario;
Crujió sus dientes contra mí;
Contra mí aguzó sus ojos mi enemigo.
16:10 Abrieron contra mí su boca;
Hirieron mis mejillas con afrenta;
Contra mí se juntaron todos.
16:11 Me ha entregado Dios al mentiroso,
Y en las manos de los impíos me hizo caer.
16:12 Próspero estaba, y me desmenuzó;
Me arrebató por la cerviz y me despedazó,
Y me puso por blanco suyo.
16:13 Me rodearon sus flecheros,
Partió mis riñones, y no perdonó;
Mi hiel derramó por tierra.
16:14 Me quebrantó de quebranto en quebranto;
Corrió contra mí como un gigante.
16:15 Cosí cilicio sobre mi piel,
Y puse mi cabeza en el polvo.
16:16 Mi rostro está inflamado con el lloro,
Y mis párpados entenebrecidos,
16:17 A pesar de no haber iniquidad en mis manos,
Y de haber sido mi oración pura.
16:18 ¡Oh tierra! no cubras mi sangre,
Y no haya lugar para mi clamor.
16:19 Mas he aquí que en los cielos está mi testigo,
Y mi testimonio en las alturas.
16:20 Disputadores son mis amigos;
Mas ante Dios derramaré mis lágrimas.
16:21 ¡Ojalá pudiese disputar el hombre con Dios,
Como con su prójimo!
16:22 Mas los años contados vendrán,
Y yo iré por el camino de donde no volveré.

Capítulo 17

é
17:1 Mi aliento se agota, se acortan mis días,
Y me está preparado el sepulcro.
17:2 No hay conmigo sino escarnecedores,
En cuya amargura se detienen mis ojos.
17:3 Dame fianza, oh Dios; sea mi protección cerca de ti.
Porque ¿quién querría responder por mí?
17:4 Porque a éstos has escondido de su corazón la inteligencia;
Por tanto, no los exaltarás.
17:5 Al que denuncia a sus amigos como presa,
Los ojos de sus hijos desfallecerán.
17:6 El me ha puesto por refrán de pueblos,
Y delante de ellos he sido como tamboril.
17:7 Mis ojos se oscurecieron por el dolor,
Y mis pensamientos todos son como sombra.
17:8 Los rectos se maravillarán de esto,
Y el inocente se levantará contra el impío.
17:9 No obstante, proseguirá el justo su camino,
Y el limpio de manos aumentará la fuerza.
17:10 Pero volved todos vosotros, y venid ahora,
Y no hallaré entre vosotros sabio.
17:11 Pasaron mis días, fueron arrancados mis pensamientos,
Los designios de mi corazón.
17:12 Pusieron la noche por día,
Y la luz se acorta delante de las tinieblas.
17:13 Si yo espero, el Seol es mi casa;
Haré mi cama en las tinieblas.
17:14 A la corrupción he dicho: Mi padre eres tú;
A los gusanos: Mi madre y mi hermana.
17:15 ¿Dónde, pues, estará ahora mi esperanza?
Y mi esperanza, ¿quién la verá?
17:16 A la profundidad del Seol descenderán,
Y juntamente descansarán en el polvo.

Capítulo 18
Bildad describe la suerte de los malos
é
18:1 Respondió Bildad suhita, y dijo:
18:2 ¿Cuándo pondréis fin a las palabras?
Entended, y después hablemos.
18:3 ¿Por qué somos tenidos por bestias,
Y a vuestros ojos somos viles?
18:4 Oh tú, que te despedazas en tu furor,
¿Será abandonada la tierra por tu causa,
Y serán removidas de su lugar las peñas?
18:5 Ciertamente la luz de los impíos será apagada,
Y no resplandecerá la centella de su fuego.
18:6 La luz se oscurecerá en su tienda,
Y se apagará sobre él su lámpara.
18:7 Sus pasos vigorosos serán acortados,
Y su mismo consejo lo precipitará.
18:8 Porque red será echada a sus pies,
Y sobre mallas andará.
18:9 Lazo prenderá su calcañar;
Se afirmará la trampa contra él.
18:10 Su cuerda está escondida en la tierra,
Y una trampa le aguarda en la senda.
18:11 De todas partes lo asombrarán temores,
Y le harán huir desconcertado.
18:12 Serán gastadas de hambre sus fuerzas,
Y a su lado estará preparado quebrantamiento.
18:13 La enfermedad roerá su piel,
Y a sus miembros devorará el primogénito de la muerte.
18:14 Su confianza será arrancada de su tienda,
Y al rey de los espantos será conducido.
18:15 En su tienda morará como si no fuese suya;
Piedra de azufre será esparcida sobre su morada.
18:16 Abajo se secarán sus raíces,
Y arriba serán cortadas sus ramas.
18:17 Su memoria perecerá de la tierra,
Y no tendrá nombre por las calles.
18:18 De la luz será lanzado a las tinieblas,
Y echado fuera del mundo.
18:19 No tendrá hijo ni nieto en su pueblo,
Ni quien le suceda en sus moradas.
18:20 Sobre su día se espantarán los de occidente,
Y pavor caerá sobre los de oriente.
18:21 Ciertamente tales son las moradas del impío,
Y este será el lugar del que no conoció a Dios.

Capítulo 19
Job confía en que Dios lo justificará
é
19:1 Respondió entonces Job, y dijo:
19:2 ¿Hasta cuándo angustiaréis mi alma,
Y me moleréis con palabras?
19:3 Ya me habéis vituperado diez veces;
¿No os avergonzáis de injuriarme?
19:4 Aun siendo verdad que yo haya errado,
Sobre mí recaería mi error.
19:5 Pero si vosotros os engrandecéis contra mí,
Y contra mí alegáis mi oprobio,
19:6 Sabed ahora que Dios me ha derribado,
Y me ha envuelto en su red.
19:7 He aquí, yo clamaré agravio, y no seré oído;
Daré voces, y no habrá juicio.
19:8 Cercó de vallado mi camino, y no pasaré;
Y sobre mis veredas puso tinieblas.
19:9 Me ha despojado de mi gloria,
Y quitado la corona de mi cabeza.
19:10 Me arruinó por todos lados, y perezco;
Y ha hecho pasar mi esperanza como árbol arrancado.
19:11 Hizo arder contra mí su furor,
Y me contó para sí entre sus enemigos.
19:12 Vinieron sus ejércitos a una, y se atrincheraron en mí,
Y acamparon en derredor de mi tienda.
19:13 Hizo alejar de mí a mis hermanos,
Y mis conocidos como extraños se apartaron de mí.
19:14 Mis parientes se detuvieron,
Y mis conocidos se olvidaron de mí.
19:15 Los moradores de mi casa y mis criadas me tuvieron por extraño;
Forastero fui yo a sus ojos.
19:16 Llamé a mi siervo, y no respondió;
De mi propia boca le suplicaba.
19:17 Mi aliento vino a ser extraño a mi mujer,
Aunque por los hijos de mis entrañas le rogaba.
19:18 Aun los muchachos me menospreciaron;
Al levantarme, hablaban contra mí.
19:19 Todos mis íntimos amigos me aborrecieron,
Y los que yo amaba se volvieron contra mí.
19:20 Mi piel y mi carne se pegaron a mis huesos,
Y he escapado con sólo la piel de mis dientes.
19:21 ¡Oh, vosotros mis amigos, tened compasión de mí, tened compasión de mí!
Porque la mano de Dios me ha tocado.
19:22 ¿Por qué me perseguís como Dios,
Y ni aun de mi carne os saciáis?
19:23 ¡Quién diese ahora que mis palabras fuesen escritas!
¡Quién diese que se escribiesen en un libro;
19:24 Que con cincel de hierro y con plomo
Fuesen esculpidas en piedra para siempre!
19:25 Yo sé que mi Redentor vive,
Y al fin se levantará sobre el polvo;
19:26 Y después de deshecha esta mi piel,
En mi carne he de ver a Dios;
19:27 Al cual veré por mí mismo,
Y mis ojos lo verán, y no otro,
Aunque mi corazón desfallece dentro de mí.
19:28 Mas debierais decir: ¿Por qué le perseguimos?
Ya que la raíz del asunto se halla en mí.
19:29 Temed vosotros delante de la espada;
Porque sobreviene el furor de la espada a causa de las injusticias,
Para que sepáis que hay un juicio.

Capítulo 20
Zofar describe las calamidades de los malos
é
20:1 Respondió Zofar naamatita, y dijo:
20:2 Por cierto mis pensamientos me hacen responder,
Y por tanto me apresuro.
20:3 La reprensión de mi censura he oído,
Y me hace responder el espíritu de mi inteligencia.
20:4 ¿No sabes esto, que así fue siempre,
Desde el tiempo que fue puesto el hombre sobre la tierra,
20:5 Que la alegría de los malos es breve,
Y el gozo del impío por un momento?
20:6 Aunque subiere su altivez hasta el cielo,
Y su cabeza tocare en las nubes,
20:7 Como su estiércol, perecerá para siempre;
Los que le hubieren visto dirán: ¿Qué hay de él?
20:8 Como sueño volará, y no será hallado,
Y se disipará como visión nocturna.
20:9 El ojo que le veía, nunca más le verá,
Ni su lugar le conocerá más.
20:10 Sus hijos solicitarán el favor de los pobres,
Y sus manos devolverán lo que él robó.
20:11 Sus huesos están llenos de su juventud,
Mas con él en el polvo yacerán.
20:12 Si el mal se endulzó en su boca,
Si lo ocultaba debajo de su lengua,
20:13 Si le parecía bien, y no lo dejaba,
Sino que lo detenía en su paladar;
20:14 Su comida se mudará en sus entrañas;
Hiel de áspides será dentro de él.
20:15 Devoró riquezas, pero las vomitará;
De su vientre las sacará Dios.
20:16 Veneno de áspides chupará;
Lo matará lengua de víbora.
20:17 No verá los arroyos, los ríos,
Los torrentes de miel y de leche.
20:18 Restituirá el trabajo conforme a los bienes que tomó,
Y no los tragará ni gozará.
20:19 Por cuanto quebrantó y desamparó a los pobres,
Robó casas, y no las edificó;
20:20 Por tanto, no tendrá sosiego en su vientre,
Ni salvará nada de lo que codiciaba.
20:21 No quedó nada que no comiese;
Por tanto, su bienestar no será duradero.
20:22 En el colmo de su abundancia padecerá estrechez;
La mano de todos los malvados vendrá sobre él.
20:23 Cuando se pusiere a llenar su vientre,
Dios enviará sobre él el ardor de su ira,
Y la hará llover sobre él y sobre su comida.
20:24 Huirá de las armas de hierro,
Y el arco de bronce le atravesará.
20:25 La saeta le traspasará y saldrá de su cuerpo,
Y la punta relumbrante saldrá por su hiel;
Sobre él vendrán terrores.
20:26 Todas las tinieblas están reservadas para sus tesoros;
Fuego no atizado los consumirá;
Devorará lo que quede en su tienda.
20:27 Los cielos descubrirán su iniquidad,
Y la tierra se levantará contra él.
20:28 Los renuevos de su casa serán transportados;
Serán esparcidos en el día de su furor.
20:29 Esta es la porción que Dios prepara al hombre impío,
Y la heredad que Dios le señala por su palabra.

Capítulo 21
Job afirma que los malos prosperan
é
21:1 Entonces respondió Job, y dijo:
21:2 Oíd atentamente mi palabra,
Y sea esto el consuelo que me deis.
21:3 Toleradme, y yo hablaré;
Y después que haya hablado, escarneced.
21:4 ¿Acaso me quejo yo de algún hombre?
¿Y por qué no se ha de angustiar mi espíritu?
21:5 Miradme, y espantaos,
Y poned la mano sobre la boca.
21:6 Aun yo mismo, cuando me acuerdo, me asombro,
Y el temblor estremece mi carne.
21:7 ¿Por qué viven los impíos,
Y se envejecen, y aun crecen en riquezas?
21:8 Su descendencia se robustece a su vista,
Y sus renuevos están delante de sus ojos.
21:9 Sus casas están a salvo de temor,
Ni viene azote de Dios sobre ellos.
21:10 Sus toros engendran, y no fallan;
Paren sus vacas, y no malogran su cría.
21:11 Salen sus pequeñuelos como manada,
Y sus hijos andan saltando.
21:12 Al son de tamboril y de cítara saltan,
Y se regocijan al son de la flauta.
21:13 Pasan sus días en prosperidad,
Y en paz descienden al Seol.
21:14 Dicen, pues, a Dios: Apártate de nosotros,
Porque no queremos el conocimiento de tus caminos.
21:15 ¿Quién es el Todopoderoso, para que le sirvamos?
¿Y de qué nos aprovechará que oremos a él?
21:16 He aquí que su bien no está en mano de ellos;
El consejo de los impíos lejos esté de mí.
21:17 ¡Oh, cuántas veces la lámpara de los impíos es apagada,
Y viene sobre ellos su quebranto,
Y Dios en su ira les reparte dolores!
21:18 Serán como la paja delante del viento,
Y como el tamo que arrebata el torbellino.
21:19 Dios guardará para los hijos de ellos su violencia;
Le dará su pago, para que conozca.
21:20 Verán sus ojos su quebranto,
Y beberá de la ira del Todopoderoso.
21:21 Porque ¿qué deleite tendrá él de su casa después de sí,
Siendo cortado el número de sus meses?
21:22 ¿Enseñará alguien a Dios sabiduría,
Juzgando él a los que están elevados?
21:23 Este morirá en el vigor de su hermosura, todo quieto y pacífico;
21:24 Sus vasijas estarán llenas de leche,
Y sus huesos serán regados de tuétano.
21:25 Y este otro morirá en amargura de ánimo,
Y sin haber comido jamás con gusto.
21:26 Igualmente yacerán ellos en el polvo,
Y gusanos los cubrirán.
21:27 He aquí, yo conozco vuestros pensamientos,
Y las imaginaciones que contra mí forjáis.
21:28 Porque decís: ¿Qué hay de la casa del príncipe,
Y qué de la tienda de las moradas de los impíos?
21:29 ¿No habéis preguntado a los que pasan por los caminos,
Y no habéis conocido su respuesta,
21:30 Que el malo es preservado en el día de la destrucción?
Guardado será en el día de la ira.
21:31 ¿Quién le denunciará en su cara su camino?
Y de lo que él hizo, ¿quién le dará el pago?
21:32 Porque llevado será a los sepulcros,
Y sobre su túmulo estarán velando.
21:33 Los terrones del valle le serán dulces;
Tras de él será llevado todo hombre,
Y antes de él han ido innumerables.
21:34 ¿Cómo, pues, me consoláis en vano,
Viniendo a parar vuestras respuestas en falacia?

Capítulo 22
Elifaz acusa a Job de gran maldad
é
22:1 Respondió Elifaz temanita, y dijo:
22:2 ¿Traerá el hombre provecho a Dios?
Al contrario, para sí mismo es provechoso el hombre sabio.
22:3 ¿Tiene contentamiento el Omnipotente en que tú seas justificado,
O provecho de que tú hagas perfectos tus caminos?Job 35. 6-8
22:4 ¿Acaso te castiga,
O viene a juicio contigo, a causa de tu piedad?
22:5 Por cierto tu malicia es grande,
Y tus maldades no tienen fin.
22:6 Porque sacaste prenda a tus hermanos sin causa,
Y despojaste de sus ropas a los desnudos.
22:7 No diste de beber agua al cansado,
Y detuviste el pan al hambriento.
22:8 Pero el hombre pudiente tuvo la tierra,
Y habitó en ella el distinguido.
22:9 A las viudas enviaste vacías,
Y los brazos de los huérfanos fueron quebrados.
22:10 Por tanto, hay lazos alrededor de ti,
Y te turba espanto repentino;
22:11 O tinieblas, para que no veas,
Y abundancia de agua te cubre.
22:12 ¿No está Dios en la altura de los cielos?
Mira lo encumbrado de las estrellas, cuán elevadas están.
22:13 ¿Y dirás tú: ¿Qué sabe Dios?
¿Cómo juzgará a través de la oscuridad?
22:14 Las nubes le rodearon, y no ve;
Y por el circuito del cielo se pasea.
22:15 ¿Quieres tú seguir la senda antigua
Que pisaron los hombres perversos,
22:16 Los cuales fueron cortados antes de tiempo,
Cuyo fundamento fue como un río derramado?
22:17 Decían a Dios: Apártate de nosotros.
¿Y qué les había hecho el Omnipotente?
22:18 Les había colmado de bienes sus casas.
Pero sea el consejo de ellos lejos de mí.
22:19 Verán los justos y se gozarán;
Y el inocente los escarnecerá, diciendo:
22:20 Fueron destruidos nuestros adversarios,
Y el fuego consumió lo que de ellos quedó.
22:21 Vuelve ahora en amistad con él, y tendrás paz;
Y por ello te vendrá bien.
22:22 Toma ahora la ley de su boca,
Y pon sus palabras en tu corazón.
22:23 Si te volvieres al Omnipotente, serás edificado;
Alejarás de tu tienda la aflicción;
22:24 Tendrás más oro que tierra,
Y como piedras de arroyos oro de Ofir;
22:25 El Todopoderoso será tu defensa,
Y tendrás plata en abundancia.
22:26 Porque entonces te deleitarás en el Omnipotente,
Y alzarás a Dios tu rostro.
22:27 Orarás a él, y él te oirá;
Y tú pagarás tus votos.
22:28 Determinarás asimismo una cosa, y te será firme,
Y sobre tus caminos resplandecerá luz.
22:29 Cuando fueren abatidos, dirás tú: Enaltecimiento habrá;
Y Dios salvará al humilde de ojos.
22:30 El libertará al inocente,
Y por la limpieza de tus manos éste será librado.

Capítulo 23
Job desea abogar su causa delante de Dios
é
23:1 Respondió Job, y dijo:
23:2 Hoy también hablaré con amargura;
Porque es más grave mi llaga que mi gemido.
23:3 ¡Quién me diera el saber dónde hallar a Dios!
Yo iría hasta su silla.
23:4 Expondría mi causa delante de él,
Y llenaría mi boca de argumentos.
23:5 Yo sabría lo que él me respondiese,
Y entendería lo que me dijera.
23:6 ¿Contendería conmigo con grandeza de fuerza?
No; antes él me atendería.
23:7 Allí el justo razonaría con él;
Y yo escaparía para siempre de mi juez.
23:8 He aquí yo iré al oriente, y no lo hallaré;
Y al occidente, y no lo percibiré;
23:9 Si muestra su poder al norte, yo no lo veré;
Al sur se esconderá, y no lo veré.
23:10 Mas él conoce mi camino;
Me probará, y saldré como oro.
23:11 Mis pies han seguido sus pisadas;
Guardé su camino, y no me aparté.
23:12 Del mandamiento de sus labios nunca me separé;
Guardé las palabras de su boca más que mi comida.
23:13 Pero si él determina una cosa, ¿quién lo hará cambiar?
Su alma deseó, e hizo.
23:14 El, pues, acabará lo que ha determinado de mí;
Y muchas cosas como estas hay en él.
23:15 Por lo cual yo me espanto en su presencia;
Cuando lo considero, tiemblo a causa de él.
23:16 Dios ha enervado mi corazón,
Y me ha turbado el Omnipotente.
23:17 ¿Por qué no fui yo cortado delante de las tinieblas,
Ni fue cubierto con oscuridad mi rostro?

Capítulo 24
Job se queja de que Dios es indiferente ante la maldad
é
24:1 Puesto que no son ocultos los tiempos al Todopoderoso,
¿Por qué los que le conocen no ven sus días?
24:2 Traspasan los linderos,
Roban los ganados, y los apacientan.
24:3 Se llevan el asno de los huérfanos,
Y toman en prenda el buey de la viuda.
24:4 Hacen apartar del camino a los menesterosos,
Y todos los pobres de la tierra se esconden.
24:5 He aquí, como asnos monteses en el desierto,
Salen a su obra madrugando para robar;
El desierto es mantenimiento de sus hijos.
24:6 En el campo siegan su pasto,
Y los impíos vendimian la viña ajena.
24:7 Al desnudo hacen dormir sin ropa,
Sin tener cobertura contra el frío.
24:8 Con las lluvias de los montes se mojan,
Y abrazan las peñas por falta de abrigo.
24:9 Quitan el pecho a los huérfanos,
Y de sobre el pobre toman la prenda.
24:10 Al desnudo hacen andar sin vestido,
Y a los hambrientos quitan las gavillas.
24:11 Dentro de sus paredes exprimen el aceite,
Pisan los lagares, y mueren de sed.
24:12 Desde la ciudad gimen los moribundos,
Y claman las almas de los heridos de muerte,
Pero Dios no atiende su oración.
24:13 Ellos son los que, rebeldes a la luz,
Nunca conocieron sus caminos,
Ni estuvieron en sus veredas.
24:14 A la luz se levanta el matador; mata al pobre y al necesitado,
Y de noche es como ladrón.
24:15 El ojo del adúltero está aguardando la noche,
Diciendo: No me verá nadie;
Y esconde su rostro.
24:16 En las tinieblas minan las casas
Que de día para sí señalaron;
No conocen la luz.
24:17 Porque la mañana es para todos ellos como sombra de muerte;
Si son conocidos, terrores de sombra de muerte los toman.
24:18 Huyen ligeros como corriente de aguas;
Su porción es maldita en la tierra;
No andarán por el camino de las viñas.
24:19 La sequía y el calor arrebatan las aguas de la nieve;
Así también el Seol a los pecadores.
24:20 Los olvidará el seno materno; de ellos sentirán los gusanos dulzura;
Nunca más habrá de ellos memoria,
Y como un árbol los impíos serán quebrantados.
24:21 A la mujer estéril, que no concebía, afligió,
Y a la viuda nunca hizo bien.
24:22 Pero a los fuertes adelantó con su poder;
Una vez que se levante, ninguno está seguro de la vida.
24:23 El les da seguridad y confianza;
Sus ojos están sobre los caminos de ellos.
24:24 Fueron exaltados un poco, mas desaparecen,
Y son abatidos como todos los demás;
Serán encerrados, y cortados como cabezas de espigas.
24:25 Y si no, ¿quién me desmentirá ahora,
O reducirá a nada mis palabras?

Capítulo 25
Bildad niega que el hombre pueda ser justificado delante de Dios
é
25:1 Respondió Bildad suhita, y dijo:
25:2 El señorío y el temor están con él;
El hace paz en sus alturas.
25:3 ¿Tienen sus ejércitos número?
¿Sobre quién no está su luz?
25:4 ¿Cómo, pues, se justificará el hombre para con Dios?
¿Y cómo será limpio el que nace de mujer?
25:5 He aquí que ni aun la misma luna será resplandeciente,
Ni las estrellas son limpias delante de sus ojos;
25:6 ¿Cuánto menos el hombre, que es un gusano,
Y el hijo de hombre, también gusano?

Capítulo 26
Job proclama la soberanía de Dios
é
26:1 Respondió Job, y dijo:
26:2 ¿En qué ayudaste al que no tiene poder?
¿Cómo has amparado al brazo sin fuerza?
26:3 ¿En qué aconsejaste al que no tiene ciencia,
Y qué plenitud de inteligencia has dado a conocer?
26:4 ¿A quién has anunciado palabras,
Y de quién es el espíritu que de ti procede?
26:5 Las sombras tiemblan en lo profundo,
Los mares y cuanto en ellos mora.
26:6 El Seol está descubierto delante de él, y el Abadón no tiene cobertura.
26:7 El extiende el norte sobre vacío,
Cuelga la tierra sobre nada.
26:8 Ata las aguas en sus nubes,
Y las nubes no se rompen debajo de ellas.
26:9 El encubre la faz de su trono,
Y sobre él extiende su nube.
26:10 Puso límite a la superficie de las aguas,
Hasta el fin de la luz y las tinieblas.
26:11 Las columnas del cielo tiemblan,
Y se espantan a su reprensión.
26:12 El agita el mar con su poder,
Y con su entendimiento hiere la arrogancia suya.
26:13 Su espíritu adornó los cielos;
Su mano creó la serpiente tortuosa.
26:14 He aquí, estas cosas son sólo los bordes de sus caminos;
¡Y cuán leve es el susurro que hemos oído de él!
Pero el trueno de su poder, ¿quién lo puede comprender?

Capítulo 27
Job describe el castigo de los malos
é
27:1 Reasumió Job su discurso, y dijo:
27:2 Vive Dios, que ha quitado mi derecho,
Y el Omnipotente, que amargó el alma mía,
27:3 Que todo el tiempo que mi alma esté en mí,
Y haya hálito de Dios en mis narices,
27:4 Mis labios no hablarán iniquidad,
Ni mi lengua pronunciará engaño.
27:5 Nunca tal acontezca que yo os justifique;
Hasta que muera, no quitaré de mí mi integridad.
27:6 Mi justicia tengo asida, y no la cederé;
No me reprochará mi corazón en todos mis días.
27:7 Sea como el impío mi enemigo,
Y como el inicuo mi adversario.
27:8 Porque ¿cuál es la esperanza del impío, por mucho que hubiere robado,
Cuando Dios le quitare la vida?
27:9 ¿Oirá Dios su clamor
Cuando la tribulación viniere sobre él?
27:10 ¿Se deleitará en el Omnipotente?
¿Invocará a Dios en todo tiempo?
27:11 Yo os enseñaré en cuanto a la mano de Dios;
No esconderé lo que hay para con el Omnipotente.
27:12 He aquí que todos vosotros lo habéis visto;
¿Por qué, pues, os habéis hecho tan enteramente vanos?
27:13 Esta es para con Dios la porción del hombre impío,
Y la herencia que los violentos han de recibir del Omnipotente:
27:14 Si sus hijos fueren multiplicados, serán para la espada;
Y sus pequeños no se saciarán de pan.
27:15 Los que de él quedaren, en muerte serán sepultados,
Y no los llorarán sus viudas.
27:16 Aunque amontone plata como polvo,
Y prepare ropa como lodo;
27:17 La habrá preparado él, mas el justo se vestirá,
Y el inocente repartirá la plata.
27:18 Edificó su casa como la polilla,
Y como enramada que hizo el guarda.
27:19 Rico se acuesta, pero por última vez;
Abrirá sus ojos, y nada tendrá.
27:20 Se apoderarán de él terrores como aguas;
Torbellino lo arrebatará de noche.
27:21 Le eleva el solano, y se va;
Y tempestad lo arrebatará de su lugar.
27:22 Dios, pues, descargará sobre él, y no perdonará;
Hará él por huir de su mano.
27:23 Batirán las manos sobre él,
Y desde su lugar le silbarán.

Capítulo 28
El hombre en busca de la sabiduría
é
28:1 Ciertamente la plata tiene sus veneros,
Y el oro lugar donde se refina.
28:2 El hierro se saca del polvo,
Y de la piedra se funde el cobre.
28:3 A las tinieblas ponen término,
Y examinan todo a la perfección,
Las piedras que hay en oscuridad y en sombra de muerte.
28:4 Abren minas lejos de lo habitado,
En lugares olvidados, donde el pie no pasa.
Son suspendidos y balanceados, lejos de los demás hombres.
28:5 De la tierra nace el pan,
Y debajo de ella está como convertida en fuego.
28:6 Lugar hay cuyas piedras son zafiro,
Y sus polvos de oro.
28:7 Senda que nunca la conoció ave,
Ni ojo de buitre la vio;
28:8 Nunca la pisaron animales fieros,
Ni león pasó por ella.
28:9 En el pedernal puso su mano,
Y trastornó de raíz los montes.
28:10 De los peñascos cortó ríos,
Y sus ojos vieron todo lo preciado.
28:11 Detuvo los ríos en su nacimiento,
E hizo salir a luz lo escondido.
28:12 Mas ¿dónde se hallará la sabiduría?
¿Dónde está el lugar de la inteligencia?
28:13 No conoce su valor el hombre,
Ni se halla en la tierra de los vivientes.
28:14 El abismo dice: No está en mí;
Y el mar dijo: Ni conmigo.
28:15 No se dará por oro,
Ni su precio será a peso de plata.
28:16 No puede ser apreciada con oro de Ofir,
Ni con ónice precioso, ni con zafiro.
28:17 El oro no se le igualará, ni el diamante,
Ni se cambiará por alhajas de oro fino.
28:18 No se hará mención de coral ni de perlas;
La sabiduría es mejor que las piedras preciosas.
28:19 No se igualará con ella topacio de Etiopía;
No se podrá apreciar con oro fino.
28:20 ¿De dónde, pues, vendrá la sabiduría?
¿Y dónde está el lugar de la inteligencia?
28:21 Porque encubierta está a los ojos de todo viviente,
Y a toda ave del cielo es oculta.
28:22 El Abadón y la muerte dijeron:
Su fama hemos oído con nuestros oídos.
28:23 Dios entiende el camino de ella,
Y conoce su lugar.
28:24 Porque él mira hasta los fines de la tierra,
Y ve cuanto hay bajo los cielos.
28:25 Al dar peso al viento,
Y poner las aguas por medida;
28:26 Cuando él dio ley a la lluvia,
Y camino al relámpago de los truenos,
28:27 Entonces la veía él, y la manifestaba;
La preparó y la descubrió también.
28:28 Y dijo al hombre:
He aquí que el temor del Señor es la sabiduría,Salmos 111. 10Proverbios 1. 7Proverbios 9. 10
Y el apartarse del mal, la inteligencia.

Capítulo 29
Job recuerda su felicidad anterior
é
29:1 Volvió Job a reanudar su discurso, y dijo:
29:2 ¡Quién me volviese como en los meses pasados,
Como en los días en que Dios me guardaba,
29:3 Cuando hacía resplandecer sobre mi cabeza su lámpara,
A cuya luz yo caminaba en la oscuridad;
29:4 Como fui en los días de mi juventud,
Cuando el favor de Dios velaba sobre mi tienda;
29:5 Cuando aún estaba conmigo el Omnipotente,
Y mis hijos alrededor de mí;
29:6 Cuando lavaba yo mis pasos con leche,
Y la piedra me derramaba ríos de aceite!
29:7 Cuando yo salía a la puerta a juicio,
Y en la plaza hacía preparar mi asiento,
29:8 Los jóvenes me veían, y se escondían;
Y los ancianos se levantaban, y estaban de pie.
29:9 Los príncipes detenían sus palabras;
Ponían la mano sobre su boca.
29:10 La voz de los principales se apagaba,
Y su lengua se pegaba a su paladar.
29:11 Los oídos que me oían me llamaban bienaventurado,
Y los ojos que me veían me daban testimonio,
29:12 Porque yo libraba al pobre que clamaba,
Y al huérfano que carecía de ayudador.
29:13 La bendición del que se iba a perder venía sobre mí,
Y al corazón de la viuda yo daba alegría.
29:14 Me vestía de justicia, y ella me cubría;
Como manto y diadema era mi rectitud.
29:15 Yo era ojos al ciego,
Y pies al cojo.
29:16 A los menesterosos era padre,
Y de la causa que no entendía, me informaba con diligencia;
29:17 Y quebrantaba los colmillos del inicuo,
Y de sus dientes hacía soltar la presa.
29:18 Decía yo: En mi nido moriré,
Y como arena multiplicaré mis días.
29:19 Mi raíz estaba abierta junto a las aguas,
Y en mis ramas permanecía el rocío.
29:20 Mi honra se renovaba en mí,
Y mi arco se fortalecía en mi mano.
29:21 Me oían, y esperaban,
Y callaban a mi consejo.
29:22 Tras mi palabra no replicaban,
Y mi razón destilaba sobre ellos.
29:23 Me esperaban como a la lluvia,
Y abrían su boca como a la lluvia tardía.
29:24 Si me reía con ellos, no lo creían;
Y no abatían la luz de mi rostro.
29:25 Calificaba yo el camino de ellos, y me sentaba entre ellos como el jefe;
Y moraba como rey en el ejército,
Como el que consuela a los que lloran.

Capítulo 30
Job lamenta su desdicha actual
é
30:1 Pero ahora se ríen de mí los más jóvenes que yo,
A cuyos padres yo desdeñara poner con los perros de mi ganado.
30:2 ¿Y de qué me serviría ni aun la fuerza de sus manos?
No tienen fuerza alguna.
30:3 Por causa de la pobreza y del hambre andaban solos;
Huían a la soledad, a lugar tenebroso, asolado y desierto.
30:4 Recogían malvas entre los arbustos,
Y raíces de enebro para calentarse.
30:5 Eran arrojados de entre las gentes,
Y todos les daban grita como tras el ladrón.
30:6 Habitaban en las barrancas de los arroyos,
En las cavernas de la tierra, y en las rocas.
30:7 Bramaban entre las matas,
Y se reunían debajo de los espinos.
30:8 Hijos de viles, y hombres sin nombre,
Más bajos que la misma tierra.
30:9 Y ahora yo soy objeto de su burla,
Y les sirvo de refrán.
30:10 Me abominan, se alejan de mí,
Y aun de mi rostro no detuvieron su saliva.
30:11 Porque Dios desató su cuerda, y me afligió,
Por eso se desenfrenaron delante de mi rostro.
30:12 A la mano derecha se levantó el populacho;
Empujaron mis pies,
Y prepararon contra mí caminos de perdición.
30:13 Mi senda desbarataron,
Se aprovecharon de mi quebrantamiento,
Y contra ellos no hubo ayudador.
30:14 Vinieron como por portillo ancho,
Se revolvieron sobre mi calamidad.
30:15 Se han revuelto turbaciones sobre mí;
Combatieron como viento mi honor,
Y mi prosperidad pasó como nube.
30:16 Y ahora mi alma está derramada en mí;
Días de aflicción se apoderan de mí.
30:17 La noche taladra mis huesos,
Y los dolores que me roen no reposan.
30:18 La violencia deforma mi vestidura; me ciñe como el cuello de mi túnica.
30:19 El me derribó en el lodo,
Y soy semejante al polvo y a la ceniza.
30:20 Clamo a ti, y no me oyes;
Me presento, y no me atiendes.
30:21 Te has vuelto cruel para mí;
Con el poder de tu mano me persigues.
30:22 Me alzaste sobre el viento, me hiciste cabalgar en él,
Y disolviste mi sustancia.
30:23 Porque yo sé que me conduces a la muerte,
Y a la casa determinada a todo viviente.
30:24 Mas él no extenderá la mano contra el sepulcro;
¿Clamarán los sepultados cuando él los quebrantare?
30:25 ¿No lloré yo al afligido?
Y mi alma, ¿no se entristeció sobre el menesteroso?
30:26 Cuando esperaba yo el bien, entonces vino el mal;
Y cuando esperaba luz, vino la oscuridad.
30:27 Mis entrañas se agitan, y no reposan;
Días de aflicción me han sobrecogido.
30:28 Ando ennegrecido, y no por el sol;
Me he levantado en la congregación, y clamado.
30:29 He venido a ser hermano de chacales,
Y compañero de avestruces.
30:30 Mi piel se ha ennegrecido y se me cae,
Y mis huesos arden de calor.
30:31 Se ha cambiado mi arpa en luto,
Y mi flauta en voz de lamentadores.

Capítulo 31
Job afirma su integridad
é
31:1 Hice pacto con mis ojos;
¿Cómo, pues, había yo de mirar a una virgen?
31:2 Porque ¿qué galardón me daría de arriba Dios,
Y qué heredad el Omnipotente desde las alturas?
31:3 ¿No hay quebrantamiento para el impío,
Y extrañamiento para los que hacen iniquidad?
31:4 ¿No ve él mis caminos,
Y cuenta todos mis pasos?
31:5 Si anduve con mentira,
Y si mi pie se apresuró a engaño,
31:6 Péseme Dios en balanzas de justicia,
Y conocerá mi integridad.
31:7 Si mis pasos se apartaron del camino,
Si mi corazón se fue tras mis ojos,
Y si algo se pegó a mis manos,
31:8 Siembre yo, y otro coma,
Y sea arrancada mi siembra.
31:9 Si fue mi corazón engañado acerca de mujer,
Y si estuve acechando a la puerta de mi prójimo,
31:10 Muela para otro mi mujer,
Y sobre ella otros se encorven.
31:11 Porque es maldad e iniquidad
Que han de castigar los jueces.
31:12 Porque es fuego que devoraría hasta el Abadón,
Y consumiría toda mi hacienda.
31:13 Si hubiera tenido en poco el derecho de mi siervo y de mi sierva,
Cuando ellos contendían conmigo,
31:14 ¿Qué haría yo cuando Dios se levantase?
Y cuando él preguntara, ¿qué le respondería yo?
31:15 El que en el vientre me hizo a mí, ¿no lo hizo a él?
¿Y no nos dispuso uno mismo en la matriz?
31:16 Si estorbé el contento de los pobres,
E hice desfallecer los ojos de la viuda;
31:17 Si comí mi bocado solo,
Y no comió de él el huérfano
31:18 (Porque desde mi juventud creció conmigo como con un padre,
Y desde el vientre de mi madre fui guía de la viuda);
31:19 Si he visto que pereciera alguno sin vestido,
Y al menesteroso sin abrigo;
31:20 Si no me bendijeron sus lomos,
Y del vellón de mis ovejas se calentaron;
31:21 Si alcé contra el huérfano mi mano,
Aunque viese que me ayudaran en la puerta;
31:22 Mi espalda se caiga de mi hombro,
Y el hueso de mi brazo sea quebrado.
31:23 Porque temí el castigo de Dios,
Contra cuya majestad yo no tendría poder.
31:24 Si puse en el oro mi esperanza,
Y dije al oro: Mi confianza eres tú;
31:25 Si me alegré de que mis riquezas se multiplicasen,
Y de que mi mano hallase mucho;
31:26 Si he mirado al sol cuando resplandecía,
O a la luna cuando iba hermosa,
31:27 Y mi corazón se engañó en secreto,
Y mi boca besó mi mano;
31:28 Esto también sería maldad juzgada;
Porque habría negado al Dios soberano.
31:29 Si me alegré en el quebrantamiento del que me aborrecía,
Y me regocijé cuando le halló el mal
31:30 (Ni aun entregué al pecado mi lengua,
Pidiendo maldición para su alma);
31:31 Si mis siervos no decían:
¿Quién no se ha saciado de su carne?
31:32 (El forastero no pasaba fuera la noche;
Mis puertas abría al caminante);
31:33 Si encubrí como hombre mis transgresiones,
Escondiendo en mi seno mi iniquidad,
31:34 Porque tuve temor de la gran multitud,
Y el menosprecio de las familias me atemorizó,
Y callé, y no salí de mi puerta;
31:35 ¡Quién me diera quien me oyese!
He aquí mi confianza es que el Omnipotente testificará por mí,
Aunque mi adversario me forme proceso.
31:36 Ciertamente yo lo llevaría sobre mi hombro,
Y me lo ceñiría como una corona.
31:37 Yo le contaría el número de mis pasos,
Y como príncipe me presentaría ante él.
31:38 Si mi tierra clama contra mí,
Y lloran todos sus surcos;
31:39 Si comí su sustancia sin dinero,
O afligí el alma de sus dueños,
31:40 En lugar de trigo me nazcan abrojos,
Y espinos en lugar de cebada.
Aquí terminan las palabras de Job.

Capítulo 32
Eliú justifica su derecho de contestar a Job
é
32:1 Cesaron estos tres varones de responder a Job, por cuanto él era justo a sus propios ojos.
32:2 Entonces Eliú hijo de Baraquel buzita, de la familia de Ram, se encendió en ira contra Job; se encendió en ira, por cuanto se justificaba a sí mismo más que a Dios.
32:3 Asimismo se encendió en ira contra sus tres amigos, porque no hallaban qué responder, aunque habían condenado a Job.
32:4 Y Eliú había esperado a Job en la disputa, porque los otros eran más viejos que él.
32:5 Pero viendo Eliú que no había respuesta en la boca de aquellos tres varones, se encendió en ira.
32:6 Y respondió Eliú hijo de Baraquel buzita, y dijo:
Yo soy joven, y vosotros ancianos;
Por tanto, he tenido miedo, y he temido declararos mi opinión.
32:7 Yo decía: Los días hablarán,
Y la muchedumbre de años declarará sabiduría.
32:8 Ciertamente espíritu hay en el hombre,
Y el soplo del Omnipotente le hace que entienda.
32:9 No son los sabios los de mucha edad,
Ni los ancianos entienden el derecho.
32:10 Por tanto, yo dije: Escuchadme;
Declararé yo también mi sabiduría.
32:11 He aquí yo he esperado a vuestras razones,
He escuchado vuestros argumentos,
En tanto que buscabais palabras.
32:12 Os he prestado atención,
Y he aquí que no hay de vosotros quien redarguya a Job,
Y responda a sus razones.
32:13 Para que no digáis: Nosotros hemos hallado sabiduría;
Lo vence Dios, no el hombre.
32:14 Ahora bien, Job no dirigió contra mí sus palabras,
Ni yo le responderé con vuestras razones.
32:15 Se espantaron, no respondieron más;
Se les fueron los razonamientos.
32:16 Yo, pues, he esperado, pero no hablaban;
Más bien callaron y no respondieron más.
32:17 Por eso yo también responderé mi parte;
También yo declararé mi juicio.
32:18 Porque lleno estoy de palabras,
Y me apremia el espíritu dentro de mí.
32:19 De cierto mi corazón está como el vino que no tiene respiradero,
Y se rompe como odres nuevos.
32:20 Hablaré, pues, y respiraré;
Abriré mis labios, y responderé.
32:21 No haré ahora acepción de personas,
Ni usaré con nadie de títulos lisonjeros.
32:22 Porque no sé hablar lisonjas;
De otra manera, en breve mi Hacedor me consumiría.

Capítulo 33
Eliú censura a Job
é
33:1 Por tanto, Job, oye ahora mis razones,
Y escucha todas mis palabras.
33:2 He aquí yo abriré ahora mi boca,
Y mi lengua hablará en mi garganta.
33:3 Mis razones declararán la rectitud de mi corazón,
Y lo que saben mis labios, lo hablarán con sinceridad.
33:4 El espíritu de Dios me hizo,
Y el soplo del Omnipotente me dio vida.
33:5 Respóndeme si puedes;
Ordena tus palabras, ponte en pie.
33:6 Heme aquí a mí en lugar de Dios, conforme a tu dicho;
De barro fui yo también formado.
33:7 He aquí, mi terror no te espantará,
Ni mi mano se agravará sobre ti.
33:8 De cierto tú dijiste a oídos míos,
Y yo oí la voz de tus palabras que decían:
33:9 Yo soy limpio y sin defecto;
Soy inocente, y no hay maldad en mí.
33:10 He aquí que él buscó reproches contra mí,
Y me tiene por su enemigo;
33:11 Puso mis pies en el cepo,
Y vigiló todas mis sendas.
33:12 He aquí, en esto no has hablado justamente;
Yo te responderé que mayor es Dios que el hombre.
33:13 ¿Por qué contiendes contra él?
Porque él no da cuenta de ninguna de sus razones.
33:14 Sin embargo, en una o en dos maneras habla Dios;
Pero el hombre no entiende.
33:15 Por sueño, en visión nocturna,
Cuando el sueño cae sobre los hombres,
Cuando se adormecen sobre el lecho,
33:16 Entonces revela al oído de los hombres,
Y les señala su consejo,
33:17 Para quitar al hombre de su obra,
Y apartar del varón la soberbia.
33:18 Detendrá su alma del sepulcro,
Y su vida de que perezca a espada.
33:19 También sobre su cama es castigado
Con dolor fuerte en todos sus huesos,
33:20 Que le hace que su vida aborrezca el pan,
Y su alma la comida suave.
33:21 Su carne desfallece, de manera que no se ve,
Y sus huesos, que antes no se veían, aparecen.
33:22 Su alma se acerca al sepulcro,
Y su vida a los que causan la muerte.
33:23 Si tuviese cerca de él
Algún elocuente mediador muy escogido,
Que anuncie al hombre su deber;
33:24 Que le diga que Dios tuvo de él misericordia,
Que lo libró de descender al sepulcro,
Que halló redención;
33:25 Su carne será más tierna que la del niño,
Volverá a los días de su juventud.
33:26 Orará a Dios, y éste le amará,
Y verá su faz con júbilo;
Y restaurará al hombre su justicia.
33:27 El mira sobre los hombres; y al que dijere:
Pequé, y pervertí lo recto,
Y no me ha aprovechado,
33:28 Dios redimirá su alma para que no pase al sepulcro,
Y su vida se verá en luz.
33:29 He aquí, todas estas cosas hace Dios
Dos y tres veces con el hombre,
33:30 Para apartar su alma del sepulcro,
Y para iluminarlo con la luz de los vivientes.
33:31 Escucha, Job, y óyeme;
Calla, y yo hablaré.
33:32 Si tienes razones, respóndeme;
Habla, porque yo te quiero justificar.
33:33 Y si no, óyeme tú a mí;
Calla, y te enseñaré sabiduría.

Capítulo 34
Eliú justifica a Dios
é
34:1 Además Eliú dijo:
34:2 Oíd, sabios, mis palabras;
Y vosotros, doctos, estadme atentos.
34:3 Porque el oído prueba las palabras,
Como el paladar gusta lo que uno come.
34:4 Escojamos para nosotros el juicio,
Conozcamos entre nosotros cuál sea lo bueno.
34:5 Porque Job ha dicho: Yo soy justo,
Y Dios me ha quitado mi derecho.
34:6 ¿He de mentir yo contra mi razón?
Dolorosa es mi herida sin haber hecho yo transgresión.
34:7 ¿Qué hombre hay como Job,
Que bebe el escarnio como agua,
34:8 Y va en compañía con los que hacen iniquidad,
Y anda con los hombres malos?
34:9 Porque ha dicho: De nada servirá al hombre
El conformar su voluntad a Dios.
34:10 Por tanto, varones de inteligencia, oídme:
Lejos esté de Dios la impiedad,
Y del Omnipotente la iniquidad.
34:11 Porque él pagará al hombre según su obra,
Y le retribuirá conforme a su camino.Salmos 62. 12
34:12 Sí, por cierto, Dios no hará injusticia,
Y el Omnipotente no pervertirá el derecho.
34:13 ¿Quién visitó por él la tierra?
¿Y quién puso en orden todo el mundo?
34:14 Si él pusiese sobre el hombre su corazón,
Y recogiese así su espíritu y su aliento,
34:15 Toda carne perecería juntamente,
Y el hombre volvería al polvo.
34:16 Si, pues, hay en ti entendimiento, oye esto;
Escucha la voz de mis palabras.
34:17 ¿Gobernará el que aborrece juicio?
¿Y condenarás tú al que es tan justo?
34:18 ¿Se dirá al rey: Perverso;
Y a los príncipes: Impíos?
34:19 ¿Cuánto menos a aquel que no hace acepción de personas de príncipes.
Ni respeta más al rico que al pobre,
Porque todos son obra de sus manos?
34:20 En un momento morirán,
Y a medianoche se alborotarán los pueblos, y pasarán,
Y sin mano será quitado el poderoso.
34:21 Porque sus ojos están sobre los caminos del hombre,
Y ve todos sus pasos.
34:22 No hay tinieblas ni sombra de muerte
Donde se escondan los que hacen maldad.
34:23 No carga, pues, él al hombre más de lo justo,
Para que vaya con Dios a juicio.
34:24 El quebrantará a los fuertes sin indagación,
Y hará estar a otros en su lugar.
34:25 Por tanto, él hará notorias las obras de ellos,
Cuando los trastorne en la noche, y sean quebrantados.
34:26 Como a malos los herirá
En lugar donde sean vistos;
34:27 Por cuanto así se apartaron de él,
Y no consideraron ninguno de sus caminos,
34:28 Haciendo venir delante de él el clamor del pobre,
Y que oiga el clamor de los necesitados.
34:29 Si él diere reposo, ¿quién inquietará?
Si escondiere el rostro, ¿quién lo mirará?
Esto sobre una nación, y lo mismo sobre un hombre;
34:30 Haciendo que no reine el hombre impío
Para vejaciones del pueblo.
34:31 De seguro conviene que se diga a Dios:
He llevado ya castigo, no ofenderé ya más;
34:32 Enséñame tú lo que yo no veo;
Si hice mal, no lo haré más.
34:33 ¿Ha de ser eso según tu parecer?
El te retribuirá, ora rehúses, ora aceptes, y no yo;
Di, si no, lo que tú sabes.
34:34 Los hombres inteligentes dirán conmigo,
Y el hombre sabio que me oiga:
34:35 Que Job no habla con sabiduría,
Y que sus palabras no son con entendimiento.
34:36 Deseo yo que Job sea probado ampliamente,
A causa de sus respuestas semejantes a las de los hombres inicuos.
34:37 Porque a su pecado añadió rebeldía;
Bate palmas contra nosotros,
Y contra Dios multiplica sus palabras.

Capítulo 35

é
35:1 Prosiguió Eliú en su razonamiento, y dijo:
35:2 ¿Piensas que es cosa recta lo que has dicho:
Más justo soy yo que Dios?
35:3 Porque dijiste: ¿Qué ventaja sacaré de ello?
¿O qué provecho tendré de no haber pecado?
35:4 Yo te responderé razones,
Y a tus compañeros contigo.
35:5 Mira a los cielos, y ve,
Y considera que las nubes son más altas que tú.
35:6 Si pecares, ¿qué habrás logrado contra él?
Y si tus rebeliones se multiplicaren, ¿qué le harás tú?
35:7 Si fueres justo, ¿qué le darás a él?
¿O qué recibirá de tu mano?
35:8 Al hombre como tú dañará tu impiedad,
Y al hijo de hombre aprovechará tu justicia.Job 22. 2-3
35:9 A causa de la multitud de las violencias claman,
Y se lamentan por el poderío de los grandes.
35:10 Y ninguno dice: ¿Dónde está Dios mi Hacedor,
Que da cánticos en la noche,
35:11 Que nos enseña más que a las bestias de la tierra,
Y nos hace sabios más que a las aves del cielo?
35:12 Allí clamarán, y él no oirá,
Por la soberbia de los malos.
35:13 Ciertamente Dios no oirá la vanidad,
Ni la mirará el Omnipotente.
35:14 ¿Cuánto menos cuando dices que no haces caso de él?
La causa está delante de él; por tanto, aguárdale.
35:15 Mas ahora, porque en su ira no castiga,
Ni inquiere con rigor,
35:16 Por eso Job abre su boca vanamente,
Y multiplica palabras sin sabiduría.

Capítulo 36
Eliú exalta la grandeza de Dios
é
36:1 Añadió Eliú y dijo:
36:2 Espérame un poco, y te enseñaré;
Porque todavía tengo razones en defensa de Dios.
36:3 Tomaré mi saber desde lejos,
Y atribuiré justicia a mi Hacedor.
36:4 Porque de cierto no son mentira mis palabras;
Contigo está el que es íntegro en sus conceptos.
36:5 He aquí que Dios es grande, pero no desestima a nadie;
Es poderoso en fuerza de sabiduría.
36:6 No otorgará vida al impío,
Pero a los afligidos dará su derecho.
36:7 No apartará de los justos sus ojos;
Antes bien con los reyes los pondrá en trono para siempre,
Y serán exaltados.
36:8 Y si estuvieren prendidos en grillos,
Y aprisionados en las cuerdas de aflicción,
36:9 El les dará a conocer la obra de ellos,
Y que prevalecieron sus rebeliones.
36:10 Despierta además el oído de ellos para la corrección,
Y les dice que se conviertan de la iniquidad.
36:11 Si oyeren, y le sirvieren,
Acabarán sus días en bienestar,
Y sus años en dicha.
36:12 Pero si no oyeren, serán pasados a espada,
Y perecerán sin sabiduría.
36:13 Mas los hipócritas de corazón atesoran para sí la ira,
Y no clamarán cuando él los atare.
36:14 Fallecerá el alma de ellos en su juventud,
Y su vida entre los sodomitas.
36:15 Al pobre librará de su pobreza,
Y en la aflicción despertará su oído.
36:16 Asimismo te apartará de la boca de la angustia
A lugar espacioso, libre de todo apuro,
Y te preparará mesa llena de grosura.
36:17 Mas tú has llenado el juicio del impío,
En vez de sustentar el juicio y la justicia.
36:18 Por lo cual teme, no sea que en su ira te quite con golpe,
El cual no puedas apartar de ti con gran rescate.
36:19 ¿Hará él estima de tus riquezas, del oro,
O de todas las fuerzas del poder?
36:20 No anheles la noche,
En que los pueblos desaparecen de su lugar.
36:21 Guárdate, no te vuelvas a la iniquidad;
Pues ésta escogiste más bien que la aflicción.
36:22 He aquí que Dios es excelso en su poder;
¿Qué enseñador semejante a él?
36:23 ¿Quién le ha prescrito su camino?
¿Y quién le dirá: Has hecho mal?
36:24 Acuérdate de engrandecer su obra,
La cual contemplan los hombres.
36:25 Los hombres todos la ven;
La mira el hombre de lejos.
36:26 He aquí, Dios es grande, y nosotros no le conocemos,
Ni se puede seguir la huella de sus años.
36:27 El atrae las gotas de las aguas,
Al transformarse el vapor en lluvia,
36:28 La cual destilan las nubes,
Goteando en abundancia sobre los hombres.
36:29 ¿Quién podrá comprender la extensión de las nubes,
Y el sonido estrepitoso de su morada?
36:30 He aquí que sobre él extiende su luz,
Y cobija con ella las profundidades del mar.
36:31 Bien que por esos medios castiga a los pueblos,
A la multitud él da sustento.
36:32 Con las nubes encubre la luz,
Y le manda no brillar, interponiendo aquéllas.
36:33 El trueno declara su indignación,
Y la tempestad proclama su ira contra la iniquidad.

Capítulo 37

é
37:1 Por eso también se estremece mi corazón,
Y salta de su lugar.
37:2 Oíd atentamente el estrépito de su voz,
Y el sonido que sale de su boca.
37:3 Debajo de todos los cielos lo dirige,
Y su luz hasta los fines de la tierra.
37:4 Después de ella brama el sonido,
Truena él con voz majestuosa;
Y aunque sea oída su voz, no los detiene.
37:5 Truena Dios maravillosamente con su voz;
El hace grandes cosas, que nosotros no entendemos.
37:6 Porque a la nieve dice: Desciende a la tierra;
También a la llovizna, y a los aguaceros torrenciales.
37:7 Así hace retirarse a todo hombre,
Para que los hombres todos reconozcan su obra.
37:8 Las bestias entran en su escondrijo,
Y se están en sus moradas.
37:9 Del sur viene el torbellino,
Y el frío de los vientos del norte.
37:10 Por el soplo de Dios se da el hielo,
Y las anchas aguas se congelan.
37:11 Regando también llega a disipar la densa nube,
Y con su luz esparce la niebla.
37:12 Asimismo por sus designios se revuelven las nubes en derredor,
Para hacer sobre la faz del mundo,
En la tierra, lo que él les mande.
37:13 Unas veces por azote, otras por causa de su tierra,
Otras por misericordia las hará venir.
37:14 Escucha esto, Job;
Detente, y considera las maravillas de Dios.
37:15 ¿Sabes tú cómo Dios las pone en concierto,
Y hace resplandecer la luz de su nube?
37:16 ¿Has conocido tú las diferencias de las nubes,
Las maravillas del Perfecto en sabiduría?
37:17 ¿Por qué están calientes tus vestidos
Cuando él sosiega la tierra con el viento del sur?
37:18 ¿Extendiste tú con él los cielos,
Firmes como un espejo fundido?
37:19 Muéstranos qué le hemos de decir;
Porque nosotros no podemos ordenar las ideas a causa de las tinieblas.
37:20 ¿Será preciso contarle cuando yo hablare?
Por más que el hombre razone, quedará como abismado.
37:21 Mas ahora ya no se puede mirar la luz esplendente en los cielos,
Luego que pasa el viento y los limpia,
37:22 Viniendo de la parte del norte la dorada claridad.
En Dios hay una majestad terrible.
37:23 El es Todopoderoso, al cual no alcanzamos, grande en poder;
Y en juicio y en multitud de justicia no afligirá.
37:24 Lo temerán por tanto los hombres;
El no estima a ninguno que cree en su propio corazón ser sabio.

Capítulo 38
Jehová convence a Job de su ignorancia
é
38:1 Entonces respondió Jehová a Job desde un torbellino, y dijo:
38:2 ¿Quién es ése que oscurece el consejo
Con palabras sin sabiduría?
38:3 Ahora ciñe como varón tus lomos;
Yo te preguntaré, y tú me contestarás.
38:4 ¿Dónde estabas tú cuando yo fundaba la tierra?
Házmelo saber, si tienes inteligencia.
38:5 ¿Quién ordenó sus medidas, si lo sabes?
¿O quién extendió sobre ella cordel?
38:6 ¿Sobre qué están fundadas sus bases?
¿O quién puso su piedra angular,
38:7 Cuando alababan todas las estrellas del alba,
Y se regocijaban todos los hijos de Dios?
38:8 ¿Quién encerró con puertas el mar,
Cuando se derramaba saliéndose de su seno,
38:9 Cuando puse yo nubes por vestidura suya,
Y por su faja oscuridad,
38:10 Y establecí sobre él mi decreto,
Le puse puertas y cerrojo,
38:11 Y dije: Hasta aquí llegarás, y no pasarás adelante,
Y ahí parará el orgullo de tus olas? Jeremias 5. 22
38:12 ¿Has mandado tú a la mañana en tus días?
¿Has mostrado al alba su lugar,
38:13 Para que ocupe los fines de la tierra,
Y para que sean sacudidos de ella los impíos?
38:14 Ella muda luego de aspecto como barro bajo el sello,
Y viene a estar como con vestidura;
38:15 Mas la luz de los impíos es quitada de ellos,
Y el brazo enaltecido es quebrantado.
38:16 ¿Has entrado tú hasta las fuentes del mar,
Y has andado escudriñando el abismo?
38:17 ¿Te han sido descubiertas las puertas de la muerte,
Y has visto las puertas de la sombra de muerte?
38:18 ¿Has considerado tú hasta las anchuras de la tierra?
Declara si sabes todo esto.
38:19 ¿Por dónde va el camino a la habitación de la luz,
Y dónde está el lugar de las tinieblas,
38:20 Para que las lleves a sus límites,
Y entiendas las sendas de su casa?
38:21 ¡Tú lo sabes! Pues entonces ya habías nacido,
Y es grande el número de tus días.
38:22 ¿Has entrado tú en los tesoros de la nieve,
O has visto los tesoros del granizo,
38:23 Que tengo reservados para el tiempo de angustia,
Para el día de la guerra y de la batalla?
38:24 ¿Por qué camino se reparte la luz,
Y se esparce el viento solano sobre la tierra?
38:25 ¿Quién repartió conducto al turbión,
Y camino a los relámpagos y truenos,
38:26 Haciendo llover sobre la tierra deshabitada,
Sobre el desierto, donde no hay hombre,
38:27 Para saciar la tierra desierta e inculta,
Y para hacer brotar la tierna hierba?
38:28 ¿Tiene la lluvia padre?
¿O quién engendró las gotas del rocío?
38:29 ¿De qué vientre salió el hielo?
Y la escarcha del cielo, ¿quién la engendró?
38:30 Las aguas se endurecen a manera de piedra,
Y se congela la faz del abismo.
38:31 ¿Podrás tú atar los lazos de las Pléyades,
O desatarás las ligaduras de Orión?Job 9. 9Amos 5. 8
38:32 ¿Sacarás tú a su tiempo las constelaciones de los cielos,
O guiarás a la Osa Mayor con sus hijos?
38:33 ¿Supiste tú las ordenanzas de los cielos?
¿Dispondrás tú de su potestad en la tierra?
38:34 ¿Alzarás tú a las nubes tu voz,
Para que te cubra muchedumbre de aguas?
38:35 ¿Enviarás tú los relámpagos, para que ellos vayan?
¿Y te dirán ellos: Henos aquí?
38:36 ¿Quién puso la sabiduría en el corazón?
¿O quién dio al espíritu inteligencia?
38:37 ¿Quién puso por cuenta los cielos con sabiduría?
Y los odres de los cielos, ¿quién los hace inclinar,
38:38 Cuando el polvo se ha convertido en dureza,
Y los terrones se han pegado unos con otros?
38:39 ¿Cazarás tú la presa para el león?
¿Saciarás el hambre de los leoncillos,
38:40 Cuando están echados en las cuevas,
O se están en sus guaridas para acechar?
38:41 ¿Quién prepara al cuervo su alimento,
Cuando sus polluelos claman a Dios,
Y andan errantes por falta de comida?

Capítulo 39

é
39:1 ¿Sabes tú el tiempo en que paren las cabras monteses?
¿O miraste tú las ciervas cuando están pariendo?
39:2 ¿Contaste tú los meses de su preñez,
Y sabes el tiempo cuando han de parir?
39:3 Se encorvan, hacen salir sus hijos,
Pasan sus dolores.
39:4 Sus hijos se fortalecen, crecen con el pasto;
Salen, y no vuelven a ellas.
39:5 ¿Quién echó libre al asno montés,
Y quién soltó sus ataduras?
39:6 Al cual yo puse casa en la soledad,
Y sus moradas en lugares estériles.
39:7 Se burla de la multitud de la ciudad;
No oye las voces del arriero.
39:8 Lo oculto de los montes es su pasto,
Y anda buscando toda cosa verde.
39:9 ¿Querrá el búfalo servirte a ti,
O quedar en tu pesebre?
39:10 ¿Atarás tú al búfalo con coyunda para el surco?
¿Labrará los valles en pos de ti?
39:11 ¿Confiarás tú en él, por ser grande su fuerza,
Y le fiarás tu labor?
39:12 ¿Fiarás de él para que recoja tu semilla,
Y la junte en tu era?
39:13 ¿Diste tú hermosas alas al pavo real,
o alas y plumas al avestruz?
39:14 El cual desampara en la tierra sus huevos,
Y sobre el polvo los calienta,
39:15 Y olvida que el pie los puede pisar,
Y que puede quebrarlos la bestia del campo.
39:16 Se endurece para con sus hijos, como si no fuesen suyos,
No temiendo que su trabajo haya sido en vano;
39:17 Porque le privó Dios de sabiduría,
Y no le dio inteligencia.
39:18 Luego que se levanta en alto,
Se burla del caballo y de su jinete.
39:19 ¿Diste tú al caballo la fuerza?
¿Vestiste tú su cuello de crines ondulantes?
39:20 ¿Le intimidarás tú como a langosta?
El resoplido de su nariz es formidable.
39:21 Escarba la tierra, se alegra en su fuerza,
Sale al encuentro de las armas;
39:22 Hace burla del espanto, y no teme,
Ni vuelve el rostro delante de la espada.
39:23 Contra él suenan la aljaba,
El hierro de la lanza y de la jabalina;
39:24 Y él con ímpetu y furor escarba la tierra,
Sin importarle el sonido de la trompeta;
39:25 Antes como que dice entre los clarines: ¡Ea!
Y desde lejos huele la batalla,
El grito de los capitanes, y el vocerío.
39:26 ¿Vuela el gavilán por tu sabiduría,
Y extiende hacia el sur sus alas?
39:27 ¿Se remonta el águila por tu mandamiento,
Y pone en alto su nido?
39:28 Ella habita y mora en la peña,
En la cumbre del peñasco y de la roca.
39:29 Desde allí acecha la presa;
Sus ojos observan de muy lejos.
39:30 Sus polluelos chupan la sangre;
Y donde hubiere cadáveres, allí está ella.

Capítulo 40

é
40:1 Además respondió Jehová a Job, y dijo:
40:2 ¿Es sabiduría contender con el Omnipotente?
El que disputa con Dios, responda a esto.
40:3 Entonces respondió Job a Jehová, y dijo:
40:4 He aquí que yo soy vil; ¿qué te responderé?
Mi mano pongo sobre mi boca.
40:5 Una vez hablé, mas no responderé; Aun dos veces, mas no volveré a hablar.
Manifestaciones del poder de Dios

40:6 Respondió Jehová a Job desde el torbellino, y dijo:
40:7 Cíñete ahora como varón tus lomos;
Yo te preguntaré, y tú me responderás.
40:8 ¿Invalidarás tú también mi juicio?
¿Me condenarás a mí, para justificarte tú?
40:9 ¿Tienes tú un brazo como el de Dios?
¿Y truenas con voz como la suya?
40:10 Adórnate ahora de majestad y de alteza,
Y vístete de honra y de hermosura.
40:11 Derrama el ardor de tu ira;
Mira a todo altivo, y abátelo.
40:12 Mira a todo soberbio, y humíllalo,
Y quebranta a los impíos en su sitio.
40:13 Encúbrelos a todos en el polvo,
Encierra sus rostros en la oscuridad;
40:14 Y yo también te confesaré
Que podrá salvarte tu diestra.
40:15 He aquí ahora behemot, el cual hice como a ti;
Hierba come como buey.
40:16 He aquí ahora que su fuerza está en sus lomos,
Y su vigor en los músculos de su vientre.
40:17 Su cola mueve como un cedro,
Y los nervios de sus muslos están entretejidos.
40:18 Sus huesos son fuertes como bronce,
Y sus miembros como barras de hierro.
40:19 El es el principio de los caminos de Dios;
El que lo hizo, puede hacer que su espada a él se acerque.
40:20 Ciertamente los montes producen hierba para él;
Y toda bestia del campo retoza allá.
40:21 Se echará debajo de las sombras,
En lo oculto de las cañas y de los lugares húmedos.
40:22 Los árboles sombríos lo cubren con su sombra;
Los sauces del arroyo lo rodean.
40:23 He aquí, sale de madre el río, pero él no se inmuta;
Tranquilo está, aunque todo un Jordán se estrelle contra su boca.
40:24 ¿Lo tomará alguno cuando está vigilante,
Y horadará su nariz?

Capítulo 41

é
41:1 ¿Sacarás tú al leviatánSalmos 74. 14Salmos 104. 26Isaias 27. 1con anzuelo,
O con cuerda que le eches en su lengua?
41:2 ¿Pondrás tú soga en sus narices,
Y horadarás con garfio su quijada?
41:3 ¿Multiplicará él ruegos para contigo?
¿Te hablará él lisonjas?
41:4 ¿Hará pacto contigo
Para que lo tomes por siervo perpetuo?
41:5 ¿Jugarás con él como con pájaro,
O lo atarás para tus niñas?
41:6 ¿Harán de él banquete los compañeros?
¿Lo repartirán entre los mercaderes?
41:7 ¿Cortarás tú con cuchillo su piel,
O con arpón de pescadores su cabeza?
41:8 Pon tu mano sobre él;
Te acordarás de la batalla, y nunca más volverás.
41:9 He aquí que la esperanza acerca de él será burlada,
Porque aun a su sola vista se desmayarán.
41:10 Nadie hay tan osado que lo despierte;
¿Quién, pues, podrá estar delante de mí?
41:11 ¿Quién me ha dado a mí primero, para que yo restituya?Romanos 11. 35
Todo lo que hay debajo del cielo es mío.
41:12 No guardaré silencio sobre sus miembros,
Ni sobre sus fuerzas y la gracia de su disposición.
41:13 ¿Quién descubrirá la delantera de su vestidura?
¿Quién se acercará a él con su freno doble?
41:14 ¿Quién abrirá las puertas de su rostro?
Las hileras de sus dientes espantan.
41:15 La gloria de su vestido son escudos fuertes,
Cerrados entre sí estrechamente.
41:16 El uno se junta con el otro,
Que viento no entra entre ellos.
41:17 Pegado está el uno con el otro;
Están trabados entre sí, que no se pueden apartar.
41:18 Con sus estornudos enciende lumbre,
Y sus ojos son como los párpados del alba.
41:19 De su boca salen hachones de fuego;
Centellas de fuego proceden.
41:20 De sus narices sale humo,
Como de una olla o caldero que hierve.
41:21 Su aliento enciende los carbones,
Y de su boca sale llama.
41:22 En su cerviz está la fuerza,
Y delante de él se esparce el desaliento.
41:23 Las partes más flojas de su carne están endurecidas;
Están en él firmes, y no se mueven.
41:24 Su corazón es firme como una piedra,
Y fuerte como la muela de abajo.
41:25 De su grandeza tienen temor los fuertes,
Y a causa de su desfallecimiento hacen por purificarse.
41:26 Cuando alguno lo alcanzare,
Ni espada, ni lanza, ni dardo, ni coselete durará.
41:27 Estima como paja el hierro,
Y el bronce como leño podrido.
41:28 Saeta no le hace huir;
Las piedras de honda le son como paja.
41:29 Tiene toda arma por hojarasca,
Y del blandir de la jabalina se burla.
41:30 Por debajo tiene agudas conchas;
Imprime su agudez en el suelo.
41:31 Hace hervir como una olla el mar profundo,
Y lo vuelve como una olla de ungüento.
41:32 En pos de sí hace resplandecer la senda,
Que parece que el abismo es cano.
41:33 No hay sobre la tierra quien se le parezca;
Animal hecho exento de temor.
41:34 Menosprecia toda cosa alta;
Es rey sobre todos los soberbios.

Capítulo 42
Confesión y justificación de Job
é
42:1 Respondió Job a Jehová, y dijo:
42:2 Yo conozco que todo lo puedes,
Y que no hay pensamiento que se esconda de ti.
42:3 ¿Quién es el que oscurece el consejo sin entendimiento? Job 38. 2
Por tanto, yo hablaba lo que no entendía;
Cosas demasiado maravillosas para mí, que yo no comprendía.
42:4 Oye, te ruego, y hablaré;
Te preguntaré, y tú me enseñarás.Job 38. 3
42:5 De oídas te había oído;
Mas ahora mis ojos te ven.
42:6 Por tanto me aborrezco,
Y me arrepiento en polvo y ceniza.
42:7 Y aconteció que después que habló Jehová estas palabras a Job, Jehová dijo a Elifaz temanita: Mi ira se encendió contra ti y tus dos compañeros; porque no habéis hablado de mí lo recto, como mi siervo Job.
42:8 Ahora, pues, tomaos siete becerros y siete carneros, e id a mi siervo Job, y ofreced holocausto por vosotros, y mi siervo Job orará por vosotros; porque de cierto a él atenderé para no trataros afrentosamente, por cuanto no habéis hablado de mí con rectitud, como mi siervo Job.
42:9 Fueron, pues, Elifaz temanita, Bildad suhita y Zofar naamatita, e hicieron como Jehová les dijo; y Jehová aceptó la oración de Job.
Restauración de la prosperidad de Job

42:10 Y quitó Jehová la aflicción de Job, cuando él hubo orado por sus amigos; y aumentó al doble todas las cosas que habían sido de Job.Job 1. 1-3
42:11 Y vinieron a él todos sus hermanos y todas sus hermanas, y todos los que antes le habían conocido, y comieron con él pan en su casa, y se condolieron de él, y le consolaron de todo aquel mal que Jehová había traído sobre él; y cada uno de ellos le dio una pieza de dinero y un anillo de oro.
42:12 Y bendijo Jehová el postrer estado de Job más que el primero; porque tuvo catorce mil ovejas, seis mil camellos, mil yuntas de bueyes y mil asnas,
42:13 y tuvo siete hijos y tres hijas.
42:14 Llamó el nombre de la primera, Jemima, el de la segunda, Cesia, y el de la tercera, Keren-hapuc.
42:15 Y no había mujeres tan hermosas como las hijas de Job en toda la tierra; y les dio su padre herencia entre sus hermanos.
42:16 Después de esto vivió Job ciento cuarenta años, y vio a sus hijos, y a los hijos de sus hijos, hasta la cuarta generación.
42:17 Y murió Job viejo y lleno de días.