Lectura del Evangelio 16 Julio 2016.Obra Fotográfica de cotallononocot

Sábado 16 Julio 2016

Evangelio según San Mateo 12,14-21.

En seguida los fariseos salieron y se confabularon para buscar la forma de acabar con él.
Al enterarse de esto, Jesús se alejó de allí. Muchos lo siguieron, y los curó a todos.
Pero él les ordenó severamente que no lo dieran a conocer,
para que se cumpliera lo anunciado por el profeta Isaías:
Este es mi servidor, a quien elegí, mi muy querido, en quien tengo puesta mi predilección. Derramaré mi Espíritu sobre él y anunciará la justicia a las naciones.
No discutirá ni gritará, y nadie oirá su voz en las plazas.
No quebrará la caña doblada y no apagará la mecha humeante, hasta que haga triunfar la justicia;
y las naciones pondrán la esperanza en su Nombre.


José Antonio Cotallo López


«Los curó a todos»


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El Evangelio del día de hoy explicado:

«Los curó a todos»

Hoy encontramos un doble mensaje. Por un lado, Jesús nos llama con una bella invitación a seguirlo: «Le siguieron muchos y los curó a todos» (Mt 12,15). Si le seguimos encontraremos remedio a las dificultades del camino, como se nos recordaba hace poco: «Venid a mí todos los que estáis fatigados y sobrecargados, y yo os daré descanso» (Mt 11,28). Por otro lado, se nos muestra el valor del amor manso: «No disputará ni gritará» (Mt 12,19).

Él sabe que estamos agobiados y cansados por el peso de nuestras debilidades físicas y de carácter… y por esta cruz inesperada que nos ha visitado con toda su crudeza, por las desavenencias, los desengaños, las tristezas. De hecho, «se confabularon contra Él para ver cómo eliminarle» (Mt 12,14). y… nosotros que sabemos que el discípulo no es más que el maestro (cf. Mt 10,24), hemos de ser conscientes de que también tendremos que sufrir incomprensión y persecución.

Todo ello constituye un fajo que pesa encima de nosotros, un fardo que nos doblega. Y sentimos como si Jesús nos dijera: «Deja tu fardo a mis pies, yo me ocuparé de él; dame este peso que te agobia, yo te lo llevaré; descárgate de tus preocupaciones y dámelas a mí…».

Es curioso: Jesús nos invita a dejar nuestro peso, pero nos ofrece otro: su yugo, con la promesa, eso sí, de que es suave y ligero. Nos quiere enseñar que no podemos ir por el mundo sin ningún peso. Una carga u otra la hemos de llevar. Pero que no sea nuestro fardo lleno de materialidad; que sea su peso que no agobia.

En África, las madres y hermanas mayores llevan a los pequeños en la espalda. Una vez, un misionero vio a una niña que llevaba a su hermanito… Le dice: «¿No crees que es un peso demasiado grande para ti?». Ella respondió sin pensárselo: «No es un peso, es mi hermanito y le amo». El amor, el yugo de Jesús, no sólo no es pesado, sino que nos libera de todo aquello que nos agobia.

Fray Josep Mª MASSANA i Mola OFM
(Barcelona, España


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*Santo(s) del día,

*Virgen Del Carmen,
*Santa Maria Magdalena,
*San Antíoco de Anastasiópolis,
*San Atenógenes de Sebaste,
*San Helerio de Jersey,
*Santos Monulfo y Gondulfo,
*Santos Reinildis/Grimoaldo y Gondulfo,
*San Sisenando de Córdoba,
*Beata Irmengardis de Frauenwörth,
*Beato Simón da Costa,
*Beato Bartolomé de los Mártires Fernandes,
*Beatos Juan Sugar y Roberto Grissold,
*Beato Andrés de Soveral,
*Beatos Nicolás Savouret ,
*Beatas Aimée de Jesús,
*Santa María Magdalena Postel,
*San Lang Yangzhi ,
*Santa Teresa Zhang Hezhi,
*San Fausto (+250),
*San Atenógenes
*San Eustaquio Antioquía,
*San Hilarino ,
*San Valentín Tréveris,
*Santa Reineldis,
*San Domnión Italia,
*San Vitaliano Capua,

*Tertuliano “Mirad a mi siervo… no protestará – ni gritará”,


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Virgen del Carmen.

16 de julio marcas de una fiesta mariana muy importante en la tradición de la Iglesia: Nuestra Señora del Carmen, una de las devociones más antiguas y más populares por el cristianismo, ligada a la historia y los valores espirituales de la Orden de los Hermanos de la Bienaventurada Virgen María del Monte Carmelo ( Carmelitas). La fiesta fue instituida para conmemorar la aparición de 16 de julio, 1251 San Simón Stock, entonces prior general de la orden carmelita, durante el cual la Virgen le dio un escapulario (de la escápula América, hombro) en el tejido, revelando sustancial privilegios relacionados con su culto. en el primer libro del Antiguo Testamento rey se le dice que el profeta Elías, que recogió una comunidad de sus propios hombres en el monte Carmelo (en el «jardín» en arameo), trabajó en defensa de la pureza de la fe en Dios, ganar un desafío contra los sacerdotes del dios Baal. Aquí, más adelante, se establecieron las comunidades monásticas cristianas. Los cruzados, en el siglo XI, que se encuentra en este lugar de religiosa, probablemente de rito maronita, que se decían herederos de los discípulos del profeta Elías y siguió la regla de San Basilio. En 1154 se retiró a la montaña alrededor de la noble Bertoldo francés, llegó a Palestina con su primo Aimerio Limoges, patriarca de Antioquía, y se decidió reunir a los ermitaños a la vida cenobítica. Religiosa construyó una iglesia en medio de sus células, dedicándolo a la Virgen y tomó el nombre de Hermanos de Santa María del Monte Carmelo. Carmel adquirió, por lo tanto, sus dos características principales:. La referencia a Elías y el enlace de Santa María El Monte Carmelo, donde la tradición dice que aquí la Santa Familia detuvo su regreso de Egipto, es una cadena montañosa, la cual se encuentra en la Alta Galilea, una región del estado de Israel y que se desarrolla en dirección noroeste-sureste de Haifa a Jenin. Entre 1207 y 1209, el patriarca latino de Jerusalén (que se basa entonces en Acre), Alberto de Vercelli, elaboró ??los estatutos de los primeros eremitas del Monte Carmelo (la denominada regla primitiva o fórmula vitae). Los carmelitas nunca han reconocido a cualquier persona el título de fundador, permaneciendo fiel al modelo que vio en el profeta Elías, uno de los padres de la vida monástica. La norma, que prescrito noche vigilias, el ayuno, la abstinencia rigurosa, la práctica de la pobreza y el silencio, que fue aprobada el 30 de enero de, 1226 por el Papa Honorio III con el toro Ut vivendi normam. Debido a las incursiones, en torno a 1235, los hermanos tuvieron que abandonar el Este para establecerse en Europa y su primer convento encontraron residencia en Messina, en la zona de la carrera. Las noticias sobre la vida de San Simón Stock (Aylesford, 1165 alrededor – Burdeos, 16 de Mayo, 1265) son escasos. Después de una peregrinación a Tierra Santa, llegó a la decisión de entrar entre los carmelitas y completó sus estudios en Roma, fue ordenado sacerdote. Alrededor de 1247, cuando tenía ya 82 años, fue elegido como el sexto prior general de la Orden. Se esforzó por reformar el Estado de las Carmelitas, haciendo una orden mendicante: Papa Inocencio IV, en 1251, aprobó la nueva regla y concedió la Orden también la protección especial por parte de la Santa Sede. Sólo a San Simón Stock, que propagó la devoción de Nuestra Señora del Carmen y compuesto para usted un hermoso himno, el Flos Carmeli, Nuestra Señora aseguró que aquellos que fueron apagadas por el escapulario se liberaría de las penas del Purgatorio, diciendo: «Este es el privilegio para ti y los tuyos: cualquier persona que muere que lo lleva, será salvo «. Consagración a la Virgen a través del Escapulario, se traduce por primera vez en un esfuerzo por imitar, al menos en su intención, para que todo sea como lo habría hecho.
La devoción espontánea a la Virgen María, sigue estando muy extendida en la cristiandad desde los tiempos apostólicos primeros, fue gradualmente a lo largo de los siglos, por ejemplo bajo oficial de muchos títulos, atado a sus virtudes (véase la Letanía de Loreto), a los lugares donde santuarios e iglesias que surgieron ahora son innumerables, en las mismas apariciones en varios lugares a lo largo de los siglos, el culto establecido y difundido por las órdenes religiosas y hermandades, hasta los dogmas promulgados por la Iglesia.
María encarna muchas de las virtudes y cualificaciones, en los siglos profundidad en las Iglesias de Oriente y Occidente con los Consejos famosos y estudios específicos, con el fin de dar lugar a una terminología y una ciencia «mariológica», y que además de los grandes cantantes de María en la Iglesia, inspirada alta incluso en la poesía secular, presupuesto de todos los cuales Dante, que en su «s oración. Bernard a la Virgen «en el canto XXXIII del paraíso de la ‘Divina Comedia’, expresa poéticamente los más altos conceptos de la existencia de María, concebida por Dios en el plan de salvación de la humanidad, desde el principio del mundo.
» Virgen Madre, hija de tu hijo, humilde y exaltado más que cualquier criatura,
término fijo del consejo eterno, tú «, a quien la naturaleza humana
nobleza sí, que» su creador no desdeñó de hacerse su …… »
Pero los sumideros de culto mariano sus raíces, único caso de la humanidad, en los siglos antes de su propio nacimiento; porque el primer profeta de Israel, Elías (IX aC.), que habita en el monte Carmelo, tuvo una visión de la venida de la Virgen, que se elevaba como una pequeña nube de la tierra a la montaña, con lo que una lluvia providencial, ahorrando así a Israel de una sequía devastadora.
en esa pequeña nube «como la mano de un hombre» todos los místicos y los comentaristas cristianos, siempre han visto una imagen profética de la Virgen María, que lleva en sí la Palabra divina, dio la vida y la fertilidad de mundo.
la tradición cuenta que, incluso antes del cristianismo, en el Monte Carmel (Carmel = jardín-paraíso de Dios) ermitaños jubilados, cerca de la fuente de Elías el profeta, a continuación, los ermitaños continuaron viviendo allí incluso después de la llegada del cristianismo y para 93 un grupo de ellos que entonces llamado «Hermanos de Nuestra Señora del Carmen», construyó una capilla dedicada a la Virgen, siempre cerca de la fuente de Elías.
de este modo comenzó una devoción a María, la más bella flor en el jardín de Dios, que se convirtió en el ‘estrella Polar, el Stella Maris’ del pueblo cristiano. Y en el Carmelo que es una cadena montañosa que se extiende desde el golfo de Haifa en el Mediterráneo, a la llanura de Esdrelón, llamado varias veces en las Sagradas Escrituras para su vegetación, la belleza y la fertilidad, que seguían viviendo ermitaños hasta la segunda mitad del sec. XII, llegaron unos peregrinos occidentales, probablemente el resultado del último siglo de las cruzadas; continuando el culto secular existente de María, unidos en una orden religiosa fundada en honor de la Virgen, a quien el anterior profeso está especialmente vinculado.
La Orden, por tanto, no era un verdadero fundador, aunque teniendo en cuenta el profeta Elías como su patriarca y el modelo; el patriarca de Jerusalén s. Alberto Avogadro (1206-1214), natural de Italia, dictó una «Regla de Vida ‘, aprobada en 1226 por el Papa Honorio III.
Obligado a abandonar Palestina debido a la invasión sarracena, los monjes carmelitas, como ahora se llama, huyeron hacia el oeste, donde fundaron varios monasterios: Messina y Marsella en 1238; Kent en Inglaterra en 1242; Pisa en 1249; París, en 1254, la difusión del culto de Aquel que «se le dio la gloria del Líbano, el esplendor del Carmelo y de Sarón» (Is 35,2).
El 16 de julio 1251 la Virgen rodeada de ángeles y el Niño en sus brazos, ella apareció en la primera Padre general de la Orden, el Beato Simón Stock, a quien le dio el «hombro» con el «privilegio sabatino ‘, que consiste en la promesa de la salvación del infierno, para aquellos que lo usan y la pronta liberación del castigo del purgatorio el sábado siguiente a su muerte.
la devoción simple «escapulario», también conocido como ‘vestido’ no es sino una forma simbólica de «recubrimiento», que recuerda el papel de los Carmelitas e incluso una dependencia de la Virgen, a vivir bajo su protección y, finalmente, es una alianza y una comunión entre María y los fieles.
Papa Pío XII declaró que «el usuario se asocia más o menos de cerca, a la orden carmelita», añadiendo «¿cuántas almas buenas han tenido, incluso en circunstancias humanamente desesperadas, su conversión suprema y su eterna salvación para el Escapulario que llevaban! Muchos de ellos también en peligros cuerpo y alma, que sentían, gracias a ella, la protección materna de María! La devoción al escapulario se derrama por todo el mundo, las corrientes de gracias espirituales y temporales. »
Otros papas lo han aprobado y recomendado el culto, el mismo Beato Juan XXIII lo llevaba, se compone de dos piezas de tela unidos por un vestido cadena, apoyado en los hombros y las dos piezas se encuentra la imagen de la Virgen.
en la época de oro de los fundamentos de las principales órdenes religiosas, es decir, la decimotercera, el culto de la Virgen María tuvo devotos muy válidas propagadores: los franciscanos (1209 ), los dominicos (1216), el Carmelitas (1226), los agustinos (1256), la Mercedari (1218) y los Siervos de María (1233), a la que en siglos posteriores se añadieron otras órdenes y congregaciones, lo que representa un elogio constante la Madre común y la reina.
la Orden del Carmen comenzaron desde el Monte Carmelo en Palestina, donde actualmente se encuentra el gran monasterio carmelita «Stella Maris», extendido por toda Europa, sabiendo en seg. XVI fue la reforma de los dos gran místico español Juan de la Cruz y Teresa de Avila, por lo que hoy los Carmelitas se dividen en dos familias: «descalzo» o «Teresiana» (fruto de la reforma de dos santos) y los que no tienen adjetivos o «. antigua observancia»
en el Orden del Carmen floreció figuras excepcionales de la santidad, la mística, la espiritualidad enclaustrada y el martirio; mencionaremos algunos: Santa Teresa de Ávila (1582), Doctor de la Iglesia; San Juan de la Cruz (1591), Doctor de la Iglesia; Santa María Magdalena de Pazzi (1607); Santa Teresa del Niño Jesús (1897), Doctor de la Iglesia; Simon bendecido Stock (1265); mártir S. Angelo en Sicilia (1225); Beata Isabel de la Trinidad Catez (1906); San Rafael Kalinowski (1907); Beato Tito Brandsma (1942); Santa Teresa Benedicta de la Cruz (Edith Stein, 1942); Sor Lucía, la vidente de Fátima, etc.
A la Virgen del Carmen, como también se le llama, son iglesias dedicadas y santuarios un poco por todas partes de la promesa hecha por el escapulario, también es honrado como «Virgen del Sufragio» y, a veces representa que se nutre de las llamas expiación de las almas del Purgatorio. purificados
especialmente en Nápoles es venerada como Santa María la Bruna, debido a su icono, venerada especialmente por los hombres en el santuario de Carmen Mayor, ambos vinculados a la historia de Masaniello del siglo XVII , creció a su sombra, es de color oscuro y tal vez es la imagen más antigua conocida como ‘Virgen del Carmen’.
Durante los siglos pasados ??en su devoción, ella siempre se representa con el niño Jesús en sus brazos o en su regazo dándole ‘hombro’ (todo lo que lleva a Jesús), y con la estrella en el manto (habitual en los iconos orientales para hacer valer su virginidad).
su fiesta litúrgica es el 16 de julio, el día en que en 1251, aparecido a Simón bendecido Stock, extendiendo l ‘ «vestido».





D.José Luis Cotallo Sanchez.


DATOS BIOGRAFICOS
José Luis Cotallo SánchezNació en Cáceres,EL 2-VI-1922. Hijo de Eugenio
y María, joven inteligente,bachiller, empleado de
Correos, militante de la J.M.,A.C., Vicepresidente
del Consejo Diocesano y, años después,Consiliario
del mismo.
A los 18 años ingresó en el Seminario de Coria.
Pasó luego a la Universidad Pontificia de Salamanca.
Ordenado sacerdote el 21-VII-46, cantó misa el 25 en
la Parroquia de Santiago el Mayor de Cáceres.
En cargos de responsabilidad derramó el fuego
apostólico que ardia en su espiritu,con dinamismo
y simpatía.
De verbo elocuente y evangélico, con unción y
sencillez. Conceptos claros y fluidez persuasiva
Gran personalidad en todos los campos ministeriales.
Original y ameno, con apasionado amor a Cristo.
Pulcro, oportuno y espiritual. Su vasta cultura
hizo fecunda su pluma ágil. Dejó una docena de
obras y muchos articulos publicados.
Su labor misionera llegó a casi toda España.
En Cáceres,Salamanca y Brasil consumió la mayor
parte de su tiempo apostólico.
Ferviente pregonero de la devoción a la Virgen.
Promotor del culto e imitación del extremeño San
Pedro de Alcantara y de San Juan de Avila.
Alma y fuerza de movimientos católicos seglares.
Vida comprometida de entrega y servicio a Cristo y
los hermanos.
JOSE LUIS tuvo conciencia de que su fin estaba
proximo. Y, herido de muerte, siguió en la brecha
predicando, escibiendo, orando e inmolando al Padre,
su ya precaria salud, por la salvación de las almas.
El Señor lo llamó el domingo, 20-IX-70 a los 48 años..
Perdimos un celoso capitán del sacerdocio de Cristo.
Rumor de llanto y plegaria en toda su ciudad natal.
Dolor y orfandad en muchas almas. Concierto emotivo de
elogios y testimonios admirables. catálogo de vivencias,
sacrificios y herotismo de caridades.
JOSE LUIS COTALLO, sacerdote, misionero y apóstol,
sembró sus despojos en la tierra, pero, su espiritu, desde
el cielo, sigue rogando al Padre e intercendiendo por nosotros.
Estudió bachiller en el Instituto Nacional de Enseñanza Media de Cáceres.
Dos cursos de Filosofía.
Uno de Teología en el Seminario de Coria.
Cuatro cursos de Teología en la Universidad Pontificia de Salamanca (1943-47).
Premio Extraordinario en Teología Dogmática Fundamental y en Instituciones de Derecho Canónico.
Ordenado sacerdote el 21 de julio de 1946.
Licenciado en Teología en la Universidad Pontificia de Salamanca en el año 1947.
Consiliario de Acción Católica, más de 7 años.
Consiliario de Hombres, 3 años de la HOAC.
Profesor de Religión de varios centros 7 años.
Asesor religioso de PROA.
Coadjutor de las parroquias de San Juan, de Santiago.
Rector y profesor del Seminario de Cáceres 5 años.
Delegado Diocesano de la OCSHA, de la Unión Misional del Clero y pro “Clero Indígena” más de 6 años.
Capellán de Emigrantes Españoles y de la Colonia Española en Sao Paulo, en Brasil. Del 30 de julio de 1957 al 1 de julio de 1959
Director de los Servicios Culturales de la Diputación Provincial de Cáceres más de 5 años.
Delegado Episcopal Patronato Provincial de Archivos, Bibliotecas y Museos, más de 4 años.
El día 1 de Noviembre de 1965 fue nombrado Director del Colegio Diocesano.
Fundador del Colegio José Luis Cotallo


Oración para el Padre Cotallo.

ORACION PARA USO PRIVADO

Señor Jesús. Redentor de los
hombres, que llamaste a tu sirvo
JOSE LUIS al honor del saderdocio
para que lo ejerciese en beneficio
de los pobres,afligidos y necesitados.
Por su entrega total a la misión
evangelizadora y su fidelidad integra
a tu doctrina y voluntad santisíma,
rogamos que, por su intercesión,
antiendas nuestras súplicas para
gloria y amor divinos y beneficioso
de las almas. Amén.
(Padrenuestro,Avemaría y Gloria).




Padre Cotallo de joven.





Virgen de la Montaña, patrona de Caceres, Extremadura y Nuestra Señora del Sagrado Corazón de Jesús.




San Pedro de Alcántara

La fe es la primera raíz, la esperanza es el báculo, y la caridad el fin del camino de toda perfección cristiana.


San Juan De Ávila.

Su virtud principal fue la caridad. Tenía un amor entrañable a la humanidad de Cristo: “el Verbo encarnado fue el libro y juntamente maestro”.


Fundó un complejo con las secciones siguientes:


— Asesoría general e información social y humanística.


— Oficina de inscripción con registro de nombres,señas,de cada emigrante.


— Oficina de colocación laboral y orientación para que los emigrantes no
cayecen víctima de explotadores.


— Sección asistencial para brindar los primeros auxilios al llegar al pais,
como esperar en los puertos,darles alojamientos,ect.


— Centro cultural con biblióteca, periodicos, conferencias, y esparcimientos.

— Departamento de ayuda religiosa y moral: Misas en idioma patrio, celebración
de bodas, bautizos y otros sacramentos según contrumes en los pueblos de origen.

— Cooperación e intercambio con centros similares existentes.

 



Frases del Padre Cotallo.

*<< Quien trata en su vida de hurtar toda clase de sacrificios y
conciba la existencia para el goce y el disfrute, anda muy
lejos de ser un cristiano de verdad.>>*


*<< Caridad no es dar lo que sobra, sino darse: que no es entregar
la cartera, sino el corazón>>*


*<< Y cuando ya nada tengas, regala sonrisas que alivian y arropan,
y plegarias que consuelan y mueven a Dios>>*


*<< El amor y la fe en las obras se ve>>*




Diseño: Jose Antonio Cotallo López

Autor Arte Digital: cotallo-nonocot

Traducción de texto.

Lectura 15 Julio 2016.Obra Fotográfica de cotallononocot

Viernes 15 Julio 2016

Viernes de la decimoquinta semana del tiempo ordinario

Libro de Isaías 38,1-6.21-22.7-8.

Ezequías cayó gravemente enfermo. El profeta Isaías, hijo de Amós, fue a verlo y le dijo: «Así habla el Señor: Ordena los asuntos de tu casa, porque vas a morir. Ya no vivirás más».
Ezequías volvió su rostro hacia al pared y oró al Señor,
diciendo: «¡Ah, Señor! Recuerda que yo he caminado delante de ti con fidelidad e integridad de corazón, y que hice lo que es bueno a tus ojos». Y Ezequías se deshizo en llanto.
Entonces la palabra del Señor llegó a Isaías en estos términos:
«Ve a decir a Ezequías: Así habla el Señor, el Dios de tu padre David: He oído tu súplica, he visto tus lágrimas. Yo añadiré otros quince años a tu vida;
te libraré, a ti y a esta ciudad, de manos del rey de Asiria, y defenderé a esta ciudad».
Luego dijo Isaías: «Traigan un emplasto de higos; aplíquenlo sobre la úlcera, y el rey sanará».
Ezequías respondió: «¿Cuál es la señal de que podré subir a la Casa del Señor?».
«Esta es la señal que te da el Señor para confirmar la palabra que ha pronunciado:
En el reloj de sol de Ajaz, yo haré retroceder diez grados la sombra que ha descendido». Y el sol retrocedió en el reloj los diez grados que había descendido.


José Antonio Cotallo López


Libro de Isaías 38,10.11.12abcd.16.

Yo decía: En lo mejor de mis días
me tengo que ir:
he sido destinado a las puertas del Abismo
por el resto de mis años.

Yo decía: Ya no contemplaré al Señor
en la tierra de los vivientes;
no veré más a los hombres
entre los habitantes del mundo.

Arrancan mi morada y me la arrebatan,
como una carpa de pastores.
Como un tejedor, yo enrollaba mi vida,
pero él me corta de la trama:

Los que el Señor protege, vivirán,
y su espíritu animará todo lo que hay en ellos:
tú me restablecerás y me harás revivir.


 José Antonio Cotallo López


Santo(s) del día,

*San Buenaventura de Albano,
*Mártires Brasil,
*Santos Eutropio, Zósima y Bonosa,
*Santos Catulino y compañeros,
*Santos Felipe y diez niños,
*San Jacobo de Nísibe,
*San Plequelmo de Northumbría,
*San Gumberto de Franconia,
*San Vladimiro Basilio,
*San Ansuero de Ratzeburg,
*San David de Västeras,
*Beato Ceslas de Breslau,
*Beato Bernardo de Baden *laico,
*Beato Miguel Bernardo Marchand,
*San Pedro Nguyen Bá Tuân,
*Beata Ana María Javouhey,
*San Andrés Nguyên Kim Thông Nam,
*Beato Antonio Beszta-Borowski,
*San Pompilio María Pirrotti,
*Beato Ignacio Acevedo,
*San Eutropio Porto,
*San Abudemo de Ténedo,
*San Félix de Tibiuca,
*San Santiago Nísibe,
*San Atanasio Nápoles,
*San José de Tesalónica,
*Beato Ignacio de Acevedo,
*San Balduino de Marsi,

*San Agustín «El Hijo del Hombre es señor del sabbat»


José Antonio Cotallo López


San Buenaventura, obispo y doctor de la Iglesia

Memoria de la inhumación de san Buenaventura, obispo de Albano, en Italia, y doctor de la Iglesia, celebérrimo por su doctrina, por la santidad de su vida y por las preclaras obras que realizó en favor de la Iglesia. Como ministro general rigió con gran prudencia la Orden de los Hermanos Menores, siendo siempre fiel al espíritu de san Francisco, y en sus numerosos escritos unió suma erudición y ardiente piedad. Cuando estaba prestando un gran servicio al II Concilio Ecuménico de Lyon, mereció pasar a la visión beatífica de Dios.

Por lo que se refiere a sus primeros años, lo único que sabemos acerca de este ilustre hijo de san Francisco de Asís es que nació en Bagnorea, cerca de Viterbo, en Italia, en 1221, y que sus padres fueron Juan Fidanza y María Ritella. Después de tomar el hábito en la orden seráfica, estudió en la Universidad de París, bajo la dirección del maestro inglés Alejandro de Hales. Buenaventura, a quien la historia debía conocer con el nombre de «Doctor seráfico», enseñó teología y Sagrada Escritura en la Universidad de París, de 1248 a 1257. A su genio penetrante unía un juicio muy equilibrado, que le permitía ir al fondo de las cuestiones y dejar de lado todo lo superfluo para discernir todo lo esencial y poner al descubierto los sofismas de las opiniones erróneas. Nada tiene, pues, de extraño que el santo se haya distinguido en la filosofía y teología escolásticas. Buenaventura ofrecía todos los estudios a la gloria de Dios y a su propia santificación, sin confundir el fin con los medios y sin dejar que degenerara su trabajo en disipación y vana curiosidad. No contento con transformar el estudio en una prolongación de la plegaria, consagraba gran parte de su tiempo a la oración propiamente dicha, convencido de que ésa era la clave de la vida espiritual. Porque, como lo enseña san Pablo, sólo el Espíritu de Dios puede hacernos penetrar sus secretos designios y grabar sus palabras en nuestros corazones. Tan grande era la pureza e inocencia del santo, que su maestro, Alejandro de Hales, afirmaba que «parecía que no había pecado en Adán». El rostro de Buenaventura reflejaba el gozo, fruto de la paz en que su alma vivía. Como el mismo santo escribió, «el gozo espiritual es la mejor señal de que la gracia habita en un alma».

El santo no veía en sí más que faltas e imperfecciones y, por humildad, se abstenía algunas veces de recibir la comunión, por más que su alma ansiaba unirse al objeto de su amor y acercarse a la fuente de la gracia. Pero un milagro de Dios permitió a san Buenaventura superar tales escrúpulos. Las actas de canonización lo narran así: «Desde hacía varios días no se atrevía a acercarse al banquete celestial. Pero, cierta vez en que asistía a la misa y meditaba sobre la Pasión del Señor, nuestro Salvador, para premiar su humildad y su amor, hizo que un ángel tomara de las manos del sacerdote una parte de la hostia consagrada y la depositara en su boca». A partir de entonces, Buenaventura comulgó sin ningún escrúpulo y encontró en la comunión una fuente de gozo y de gracias. San Buenaventura se preparó a recibir el sacerdocio con severos ayunos y largas horas de oración, pues su gran humildad le hacía acercarse con temor y temblor a esa altísima dignidad.

Buenaventura se entregó con entusiasmo a la tarea de cooperar a la salvación de sus prójimos, como lo exigía la gracia del sacerdocio. La energía con que predicaba la palabra de Dios encendía los corazones de sus oyentes; cada una de sus palabras estaba dictada por un ardiente amor. Durante los años que pasó en París, compuso una de sus obras más conocidas, el «Comentario sobre las Sentencias de Pedro Lombardo», que constituye una verdadera suma de teología escolástica. El papa Sixto IV, refiriéndose a esa obra, dijo que «la manera como se expresa sobre la teología, indica que el Espíritu Santo hablaba por su boca». Los violentos ataques de algunos de los profesores de la Universidad de París contra los franciscanos perturbaron la paz de los años que Buenaventura pasó en esa ciudad. Tales ataques se debían, en gran parte, a la envidia que provocaban los éxitos pastorales y académicos de los hijos de san Francisco y a que la santa vida de los frailes resultaba un reproche constante a la mundana existencia de otros profesores. El jefe del partido que se oponía a los franciscanos era Guillermo de Saint Amour, quien atacó violentamente a san Buenaventura en una obra titulada «Los peligros de los últimos tiempos». Éste tuvo que suspender sus clases durante algún tiempo y contestó a los ataques con un tratado sobre la pobreza evangélica, con el título de «Sobre la pobreza de Cristo». El Papa Alejandro IV nombró a una comisión de cardenales para que examinasen el asunto en Anagni, con el resultado de que fue quemado públicamente el Iibro de Guillermo de Saint Amour, fueron devueltas sus cátedras a los hijos de san Francisco y fue ordenado el silencio a sus enemigos. Un año más tarde, en 1257, san Buenaventura y santo Tomás de Aquino recibieron juntos el título de doctores.

San Buenaventura escribió un tratado «Sobre la vida de perfección», destinado a la beata Isabel, hermana de san Luis de Francia y a las Clarisas Pobres del convento de Longchamps. Otras de sus principales obras místicas son el «Soliloquio» y el tratado «Sobre el triple camino». Es conmovedor el amor que respira cada una de las palabras de san Buenaventura. Gerson, el erudito y devoto canciller de la Universidad de París, escribe a propósito de sus obras: «A mi modo de ver, entre todos los doctores católicos, Eustaquio (porque así podemos traducir el nombre de Buenaventura) es el que más ilustra la inteligencia y enciende al mismo tiempo el corazón. En particular, el Breviloquium y el Itinerarium mentis in Deum están compuestos con tanto arte, fuerza y concisión, que ningún otro escrito puede aventajarlos». Y en otro libro, comenta: «Me parece que las obras de Buenaventura son las más aptas para la instrucción de los fieles, por su solidez, ortodoxia y espíritu de devoción. Buenaventura se guarda cuanto puede de los vanos adornos y no trata de cuestiones de lógica o física ajenas a la materia. No existe doctrina más sublime, más divina y más religiosa que la suya». Estas palabras se aplican sobre todo, a los tratados espirituales que reproducen sus meditaciones frecuentes sobre las delicias del cielo y sus esfuerzos por despertar en los cristianos el mismo deseo de la gloria que a él le animaba. Como dice en su escrito, «Dios, todos los espíritus gloriosos y toda la familia del Rey Celestial nos esperan y desean que vayamos a reunirnos con ellos. ¡Es imposible que no se anhele ser admitido en tan dulce compañía! Pero quien en este valle de lágrimas no haya tratado de vivir con el deseo del cielo, elevándose constantemente sobre las cosas visibles, tendrá vergüenza al comparecer a la presencia de la corte celestial». Según el santo, la perfección cristiana, más que en el heroísmo de la vida religiosa, consiste en hacer bien las acciones más ordinarias. He aquí sus propias palabras: «La perfección del cristiano consiste en hacer perfectamente las cosas ordinarias. La fidelidad en las cosas pequeñas es una virtud heroica». En efecto, tal fidelidad constituye una constante crucifixión del amor propio, un sacrificio total de la libertad, del tiempo y de los afectos y, por ello mismo, establece el reino de la gracia en el alma.

En 1257, Buenaventura fue elegido superior general de los Frailes Menores. No había cumplido aún los treinta y seis años y la Orden estaba desgarrada por la división entre los que predicaban una severidad inflexible y los que pedían que se mitigase la regla original; naturalmente, entre esos dos extremos, se situaban todas las otras interpretaciones. Los más rigoristas, a los que se conocía con el nombre de «los espirituales», habían caído en el error y en la desobediencia, con lo cual habían dado armas a los enemigos de la orden en la Universidad de París. El joven superior general escribió una carta a todos los provinciales para exigirles la perfecta observancia de la regla y la reforma de los relajados, pero sin caer en los excesos de los espirituales. El primero de los cinco capítulos generales que presidió san Buenaventura, se reunió en Narbona en 1260. Ahí presentó una serie de declaraciones de las reglas que fueron adoptadas y ejercieron gran influencia sobre la vida de la Orden, pero no lograron aplacar a los rigoristas. A instancias de los miembros del capítulo, san Buenaventura empezó a escribir la vida de san Francisco de Asís. La manera como llevó a cabo esa tarea, muestra que estaba empapado de las virtudes del santo sobre el cual escribía. Santo Tomás de Aquino, que fue a visitar un día a Buenaventura cuando éste se ocupaba de escribir la biografía del «Pobrecito de Asís», le encontró en su celda sumido en la contemplación. En vez de interrumpirle, santo Tomás se retiró, diciendo: «Dejemos a un santo trabajar por otro santo». La vida escrita por san Buenaventura, titulada «La Leyenda Mayor», es una obra de gran importancia acerca de la vida de san Francisco, aunque el autor manifiesta en ella cierta tendencia a forzar la verdad histórica para emplearla como testimonio contra los que pedían la mitigación de la regla.

San Buenaventura gobernó la orden de San Francisco durante diecisiete años y se le llama, con razón, el segundo fundador.

En 1265, el papa Clemente IV trató de nombrar a san Buenaventura arzobispo de York, a la muerte de Godofredo de Ludham, pero el santo consiguió disuadir de ello al Pontífice. Sin embargo, al año siguiente, el beato Gregorio X le nombró cardenal obispo de Albano, le ordenó aceptar el cargo por obediencia y le llamó inmediatamente a Roma. Los legados pontificios le esperaban con el capelo y las otras insignias de su dignidad; según se cuenta, fueron a su encuentro hasta cerca de Florencia y le hallaron en el convento franciscano de Mugello, lavando los platos. Como Buenaventura tenía la manos sucias, rogó a los legados que colgasen el capelo en la rama de un árbol y que se paseasen un poco por el huerto hasta que terminase su tarea. Sólo entonces san Buenaventura tomó el capelo y fue a presentar a los legados los honores debidos.

Gregorio X encomendó a san Buenaventura la preparación de los temas que se iban a tratar en el Concilio ecuménico de Lyon, acerca de la unión con los griegos ortodoxos, pues el emperador Miguel Paleólogo había propuesto la unión a Clemente IV. Los más distinguidos teólogos de la Iglesia asistieron a dicho Concilio. Como se sabe, santo Tomás de Aquino murió cuando se dirigía a él. San Buenaventura fue, sin duda, el personaje más notable de la asamblea. Llegó a Lyon con el Papa, varios meses antes de la apertura del Concilio. Entre la segunda y la tercera sesión reunió el capítulo general de su orden y renunció al cargo de superior general. Cuando llegaron los delegados griegos, el santo inició las conversaciones con ellos y la unión con Roma se llevó a cabo. En acción de gracias, el Papa cantó la misa el día de la fiesta de San Pedro y San Pablo. La epístola, el evangelio y el credo, se cantaron en latín y en griego y san Buenaventura predicó en la ceremonia. El Seráfico Doctor murió durante las celebraciones, la noche del 14 al 15 de julio. Ello le ahorró la pena de ver a Constantinopla rechazar la unión por la que tanto había trabajado.

Pedro de Tarantaise, el dominico que ciñó más tarde la tiara pontificia con el nombre de Inocencio V, predicó el panegírico de san Buenaventura y dijo en él: «Cuantos conocieron a Buenaventura le respetaron y le amaron. Bastaba simplemente con oírle predicar para sentirse movido a tomarle por consejero, porque era un hombre afable, cortés, humilde, cariñoso, compasivo, prudente, casto y adornado de todas las virtudes».

Se cuenta que, como superior general, fue un día a visitar el convento de Foligno. Cierto frailecillo tenía muchas ganas de hablar con él, pero era demasiado humilde y tímido para atreverse. Pero, en cuanto partió san Buenaventura, el frailecillo cayó en la cuenta de la oportunidad que había perdido y echó a correr tras él y le rogó que le escuchase un instante. El santo accedió inmediatamente y tuvo una larga conversación con él, a la vera del camino. Cuando el frailecillo partió de vuelta al convento, lleno de consuelo, san Buenaventura observó ciertas muestras de impaciencia entre los miembros de su comitiva y les dijo sonriendo: «Hermanos míos, perdonadme, pero tenía que cumplir con mi deber, porque soy a la vez superior y siervo y ese frailecillo es, a la vez, mi hermano y mi amo. La regla nos dice: `Los superiores deben recibir a los hermanos con caridad y bondad y portarse con ellos como si fuesen sus siervos, porque los superiores, son, en verdad, los siervos de todos los hermanos’. Así pues, como superior y siervo, estaba yo obligado a ponerme a la disposición de ese frailecillo, que es mi amo, y a tratar de ayudarle lo mejor posible en sus necesidades». Tal era el espíritu con que el santo gobernaba su orden. Cuando se le había confiado el cargo de superior general, pronunció estas palabras: «Conozco perfectamente mi incapacidad, pero también sé cuán duro es dar coces contra el aguijón. Así pues, a pesar de mi poca inteligencia, de mi falta de experiencia en los negocios y de la repugnancia que siento por el cargo, no quiero seguir opuesto al deseo de mi familia religiosa y a la orden del Sumo Pontífice, porque temo oponerme con ello a la voluntad de Dios. Por consiguiente, tomaré sobre mis débiles hombros esa carga pesada, demasiado pesada para mí. Confío en que el cielo me ayudará y cuento con la ayuda que todos vosotros podéis prestarme». Estas dos citas revelan la sencillez, la humildad y la caridad que caracterizaban a san Buenaventura. Y, aunque no hubiese pertenecido a la orden seráfica, habría merecido el título de «Doctor Seráfico» por las virtudes angélicas que realzaban su saber. Fue canonizado en 1482 y declarado Doctor de la Iglesia en 1588.





D.José Luis Cotallo Sanchez.


DATOS BIOGRAFICOS
José Luis Cotallo SánchezNació en Cáceres,EL 2-VI-1922. Hijo de Eugenio
y María, joven inteligente,bachiller, empleado de
Correos, militante de la J.M.,A.C., Vicepresidente
del Consejo Diocesano y, años después,Consiliario
del mismo.
A los 18 años ingresó en el Seminario de Coria.
Pasó luego a la Universidad Pontificia de Salamanca.
Ordenado sacerdote el 21-VII-46, cantó misa el 25 en
la Parroquia de Santiago el Mayor de Cáceres.
En cargos de responsabilidad derramó el fuego
apostólico que ardia en su espiritu,con dinamismo
y simpatía.
De verbo elocuente y evangélico, con unción y
sencillez. Conceptos claros y fluidez persuasiva
Gran personalidad en todos los campos ministeriales.
Original y ameno, con apasionado amor a Cristo.
Pulcro, oportuno y espiritual. Su vasta cultura
hizo fecunda su pluma ágil. Dejó una docena de
obras y muchos articulos publicados.
Su labor misionera llegó a casi toda España.
En Cáceres,Salamanca y Brasil consumió la mayor
parte de su tiempo apostólico.
Ferviente pregonero de la devoción a la Virgen.
Promotor del culto e imitación del extremeño San
Pedro de Alcantara y de San Juan de Avila.
Alma y fuerza de movimientos católicos seglares.
Vida comprometida de entrega y servicio a Cristo y
los hermanos.
JOSE LUIS tuvo conciencia de que su fin estaba
proximo. Y, herido de muerte, siguió en la brecha
predicando, escibiendo, orando e inmolando al Padre,
su ya precaria salud, por la salvación de las almas.
El Señor lo llamó el domingo, 20-IX-70 a los 48 años..
Perdimos un celoso capitán del sacerdocio de Cristo.
Rumor de llanto y plegaria en toda su ciudad natal.
Dolor y orfandad en muchas almas. Concierto emotivo de
elogios y testimonios admirables. catálogo de vivencias,
sacrificios y herotismo de caridades.
JOSE LUIS COTALLO, sacerdote, misionero y apóstol,
sembró sus despojos en la tierra, pero, su espiritu, desde
el cielo, sigue rogando al Padre e intercendiendo por nosotros.
Estudió bachiller en el Instituto Nacional de Enseñanza Media de Cáceres.
Dos cursos de Filosofía.
Uno de Teología en el Seminario de Coria.
Cuatro cursos de Teología en la Universidad Pontificia de Salamanca (1943-47).
Premio Extraordinario en Teología Dogmática Fundamental y en Instituciones de Derecho Canónico.
Ordenado sacerdote el 21 de julio de 1946.
Licenciado en Teología en la Universidad Pontificia de Salamanca en el año 1947.
Consiliario de Acción Católica, más de 7 años.
Consiliario de Hombres, 3 años de la HOAC.
Profesor de Religión de varios centros 7 años.
Asesor religioso de PROA.
Coadjutor de las parroquias de San Juan, de Santiago.
Rector y profesor del Seminario de Cáceres 5 años.
Delegado Diocesano de la OCSHA, de la Unión Misional del Clero y pro “Clero Indígena” más de 6 años.
Capellán de Emigrantes Españoles y de la Colonia Española en Sao Paulo, en Brasil. Del 30 de julio de 1957 al 1 de julio de 1959
Director de los Servicios Culturales de la Diputación Provincial de Cáceres más de 5 años.
Delegado Episcopal Patronato Provincial de Archivos, Bibliotecas y Museos, más de 4 años.
El día 1 de Noviembre de 1965 fue nombrado Director del Colegio Diocesano.
Fundador del Colegio José Luis Cotallo


Oración para el Padre Cotallo.

ORACION PARA USO PRIVADO

Señor Jesús. Redentor de los
hombres, que llamaste a tu sirvo
JOSE LUIS al honor del saderdocio
para que lo ejerciese en beneficio
de los pobres,afligidos y necesitados.
Por su entrega total a la misión
evangelizadora y su fidelidad integra
a tu doctrina y voluntad santisíma,
rogamos que, por su intercesión,
antiendas nuestras súplicas para
gloria y amor divinos y beneficioso
de las almas. Amén.
(Padrenuestro,Avemaría y Gloria).




Padre Cotallo de joven.





Virgen de la Montaña, patrona de Caceres, Extremadura y Nuestra Señora del Sagrado Corazón de Jesús.




San Pedro de Alcántara

La fe es la primera raíz, la esperanza es el báculo, y la caridad el fin del camino de toda perfección cristiana.


San Juan De Ávila.

Su virtud principal fue la caridad. Tenía un amor entrañable a la humanidad de Cristo: “el Verbo encarnado fue el libro y juntamente maestro”.


Fundó un complejo con las secciones siguientes:


— Asesoría general e información social y humanística.


— Oficina de inscripción con registro de nombres,señas,de cada emigrante.


— Oficina de colocación laboral y orientación para que los emigrantes no
cayecen víctima de explotadores.


— Sección asistencial para brindar los primeros auxilios al llegar al pais,
como esperar en los puertos,darles alojamientos,ect.


— Centro cultural con biblióteca, periodicos, conferencias, y esparcimientos.

— Departamento de ayuda religiosa y moral: Misas en idioma patrio, celebración
de bodas, bautizos y otros sacramentos según contrumes en los pueblos de origen.

— Cooperación e intercambio con centros similares existentes.

 



Frases del Padre Cotallo.

*<< Quien trata en su vida de hurtar toda clase de sacrificios y
conciba la existencia para el goce y el disfrute, anda muy
lejos de ser un cristiano de verdad.>>*


*<< Caridad no es dar lo que sobra, sino darse: que no es entregar
la cartera, sino el corazón>>*


*<< Y cuando ya nada tengas, regala sonrisas que alivian y arropan,
y plegarias que consuelan y mueven a Dios>>*


*<< El amor y la fe en las obras se ve>>*




Diseño: Jose Antonio Cotallo López

Autor Arte Digital: cotallo-nonocot

Traducción de texto.